PARQUE NACIONAL TALAMPAYA

La mara (Dolichotis patagonum), es el mamífero endémico
de mayor tamaño, que puede alcanzar una velocidad de 80 km/h.
Habita en madrigueras excavadas, donde habita con su pareja y sus crías.


Categoría:  UICN II (parque nacional)

Domicilio: Avda.Nicolás Dávila entre San Martín e Ingeniero Lorenz. Villa Unión, La Rioja.

Web: http://www.talampaya.com

Correo electrónico: talampaya@apn.gov.ar, informes@talampaya.com.

Código postal: 5350

Prefijo telefónico: (03825)

Teléfono: 03825-470356

Ingreso y horario: hasta junio de 2019, la tarifa de la entrada general era de $400; para residentes nacionales $180; para residentes provinciales $80. Los niños hasta 5 años no pagan, los niños de 6 a 12 años, pagan $80 y los residentes locales $80, y los estudiantes que se acrediten, $80. Jubilados, pensionados y discapacitados, no pagan el ingreso al parque. Para conocer el valor actualizado de las tarifas o contratar excursiones motorizadas se debe comunicad con talampaya@talampaya.com.

El parque abre de 9 a a 18:30 horas del 1 de mayo al 21 de septiembre y de  8:30 a 19:30 horas del 22 de septiembre al 30 de abril.




INFORMACIÓN BÁSICA

Objeto: protege importantes yacimientos arqueológicos y paleontológicos del sitio Talampaya en la provincia de La Rioja, adyacente al parque provincial Ischigualasto de la provincia de San Juan a 90 kilómetros uno de otro.

Ubicación: el parque, una de las siete maravillas naturales del país, está ubicado sobre el centro oeste de la provincia de La Rioja, en proximidad (60 km) de Villa Unión y entre los departamentos de Coronel Felipe Varela e Independencia.

Mapa satelital: 

https://www.google.com.ar/maps/place/Parque+Nacional+Talampaya/@-29.8906179,-67.8556567,17z/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x9682cfaa7f5b4c51:0xd4008391c6014968!8m2!3d-29.8906226!4d-67.853468

Coordenadas: 29°48´S 67°50´O

Accesos: partimos hacia La Rioja desde Aeroparque con un vuelo de aproximadamente 2 horas de Aerolíneas Argentinas. El aeropuerto de La Rioja «Capitán Vicente Almandos Almonacid» es bastante pequeño , allí puede retirarse el vehículo de alquiler. A unos 5 kilómetros aproximadamente del aeropuerto, se encuentra el centro de la capital , de allí se continúa viaje hacia Villa Unión por un lapso de 3 horas.

Si elegimos hacer el camino por la Cuesta de Miranda , ruta 40, solo se tardará unos 30 minutos más. Pero vale la pena tomarla a la ida o a la vuelta, porque el camino es inolvidable.  La cuesta fue hecha a nuevo con caminos de cemento y barreras de contención por lo cual es super seguro y cómodo para transitarla. Hay 2 puntos para detenerse , que son el Puente de la P

elea y un mirador a unos kilómetros más adelante en uno de los puntos mas altos del camino.Ya desde la cuesta queda 1 hora de viaje así que es un buen lugar como para bajar a estirar las piernas y tomar algunas fotos.


Transportes alternativos: también se puede ir hasta Pagancillo en micro,  desde la Capital. Pangancillo está a 29 kilómetros de la entrada del parque.

Recomendaciones para leer antes de viajar:

  • consultar antes de realizar el viaje al parque, ya que éste puede estar cerrado por el viento Zonda de agosto a septiembre o por la crecida del río Talampaya en época de lluvias por cuyo cauce, cuando está seco, se ingresa al parque.
  • el parque posee adecuaciones para personas con discapacidad y estacionamiento reservado.
  • Talampaya es un lugar para recorrer en vehículo y también para caminar, detenerse,  descubrir  formas en la montaña, mirar desde abajo las inmensas paredes rojas bajo el cielo azul profundo. 
  • llevar buena reserva de agua fresca, protector solar, anteojos para sol (hay mucha radiación solar tanto en verano como en invierno), calzado de trekking,  sombrero o gorra.
  • llevar cámaras de fotos o videos, celulares, con carga plena. Se sugiere llevar GPS o brújula.
  • fuera del área de servicios, no hay ninguna otra edificación.
  • en el área de servicios hay acampes con mesa, sanitarios adecuados, sillas toldos y estacionamiento.
  • no deje ningún residuo en el parque, vuelva con sus desechos debidamente contenidos en bolsa de residuos.
  • restobar habilitado, adecuado incluso para la atención de personas con discapacidad. 
  • se puede hacer el recorrido en bicicleta Mountain Bike hasta la entrada al cañon desde el punto de partida, son 2 kilómetros. la primera parada es para observar los petroglifos.
  • también se puede disponer de  buses turísticos con terraza, que recorren 15 kilómetros del parque, haciendo su primera parada para caminar 400 metros y ver petroglifos y morteros. Se pasa luego por La Chimenea del Eco, donde los  turistas experimentan el eco de sus voces que se repite tres veces.
  • el circuito del Cañón del Triásico demanda 5 horas de duración, 45 kilómetros y 5 paradas, con explicaciones acerca de los hechos geológicos que originaron la formación.

Alojamiento: Villa Unión a 70 kilómetros de Talampaya, ofrece buenos hoteles y restaurantes. En este pueblo también se pueden visitar  bodegas artesanales. También el pueblo Pangancillo, más pequeño, ofrece algunas cabañas y hosterías.  En este pueblo, viven varios de los guías turísticos del parque, organizados en cooperativas.  Estamos en el valle del río Vinchina, en plena precordillera, una región en la que históricamente se hacía cría de ganado que los reseros riojanos llevaban a pie a Chile. 

Si se cuenta con tiempo, es muy interesante recorrer la zona.  Desde Villa Unión, 120 km hacia el noreste, se accede a la Cuesta de Miranda, un camino de cornisa  de curvas y contracurvas con hermosos paisajes, por debajo de los cuales corre el río Miranda. Por la ruta nacional 40 hacia el norte de la Cuesta de Miranda, se llega a las minas de oro y plata del cerro de  Famatina (6250 metros de altura), explotadas desde tiempos anteriores a los incas y luego, en el siglo XVI,  por los españoles bajo el sistema de mita, con mano de obra indígena. La zona estuvo habitada por diaguitas, parcialidad del imperio incaico sometida durante la conquista, hábiles constructores de canales artificiales y represas de piedra. Durante el siglo XIX comenzó a intensificarse la minería en la zona y en el siglo XX, capitales británicos abrieron la mina  La Mexicana que declinó durante 1914 por el advenimiento de la Primera Guerra. Desde 1999, comenzó el proyecto Famatina a explotar oro en la zona, del cual la empresa canadiense Barrick Gold Corporation posee el 79% de las acciones en sociedad con la empresa minera Yamiri que controla el 21% del proyecto, pero los pueblos riojanos de Chilecito y Famatina, alertados por la minería a cielo abierto que con explosiones contamina las fuentes de agua originadas en el cerro Famatina como principal recurso, y en los acuíferos y degrada el ecosistema con metales pesados como plomo, arsénico y cadmio entre otros. El pueblo riojano logró hacia 2007, detener la producción. El conflicto comenzó en 2004 y adquirió difusión nacional a través de repetidos cortes de ruta y campañas informativas, donde además de denunciar la contaminación, se difundía que la empresa no dejaba beneficios económicos para el país, puesto que las regalías quedan para la misma, que actuaba en contubernio con la política local y que no hacía pública la información de las negociaciones. Sin embargo el conflicto sigue en pié hasta el día de hoy y la fiebre del oro no se detiene.

En el pueblo llamado San José de la Vinchina, a 65 kilómetros de distancia, había un asentamiento capayán, aborígenes de lengua cacaán que habitaban la zona en épocas prehispánicas, vecinos de los diaguitas,  del cual quedan seis estrellas geométricas de 28 metros de diámetro, dibujadas con piedras de distintos colores, que cumplían funciones ceremoniales. Luego de atravesar una angosta quebrada hacia el oeste, se llega a la reserva Salar del Leoncito, que protege las vicuñas como especie, ya que han sido diezmadas por su piel y su carne. Esta reserva es vecina del parque sanjuanino  San Guillermo. Muy cercana a esta áreas, encontramos el espejo de agua salada Laguna Brava, poblado de abundantes flamencos. La laguna es alimentada a la vez por el deshielo y por napas subterráneas. 

Guardaparques: el centro audiovisual en el área de servicios concesionado, ofrece información al turista. Aquí puede contactarse con guardaparques o guías turísticos.

Altitud: 1300 msnm

Clima: el clima es continental con temperaturas extremas,  predominan tanto en verano como en invierno y gran amplitud térmica diaria. Con radiación solar muy intensa en todo el año. En invierno, sequía  con algunas nevada ocasional  y en verano, pueden caer lluvia torrenciales y eventualmente granizo, si bien el ambiente es semidesértico. Los veranos, muy cálidos, pueden superar los 50℃ al sol,  y los inviernos con mínimas absolutas de -7℃ a -9℃, con posibles heladas de mayo a octubre. Los vientos son frecuentes, pero el viento Zonda es muy violento.  El promedio anual de precipitaciones en la región es de 150 a 170 mm.

Ecorregión: Monte de Sierras y Bolsones. 

Bioma: del Monte

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan: por la sequedad del ambiente,  normalmente se circula por los ríos transformados en caminos. Las lluvias son muy escasas, pero en pocas horas con las lluvias del verano,  se conforma el río Talampaya.  El agua rápidamente es absorbida por la tierra arcillosa

Superficie: 213.800 hectáreas

Marco geológico: formación geológica de 2500 millones de años. La elevación de la cordillera dio lugar a estas formaciones conformadas por sedimentos triásicos que durante millones de años fueron acumulados en la profundidad del planeta. Gracias a ello vamos a encontrar una gran variedad de colores y texturas por todos los tipos de materiales que conforman estos sedimentos, como el óxido de hierro o la arcilla. Estos sedimentos que forman la arena  fueron arrastrados por el agua y el viento ocasionando las geoformas que vemos al día de hoy. Las serranías bajas del oeste riojano, exponen procesos erosivos que forman cañadones rectos y altos paredones desde 150 metros de altura. Su paisaje, la flora y fauna son característicos del bioma del monte. Es el resultado de movimientos tectónicos, a los que durante milenios se han sumado la erosión del agua y el viento en un clima desértico con grandes amplitudes térmicas, intenso calor de día y bajas temperaturas de noche, con lluvias torrenciales en verano y vientos fuertes en primavera. 

Flora: vegetación arbustiva propia de zonas desérticas como la caña brava, rala o el retamo, que realiza la fotosíntesis en sus tallos porque casi carece de hojas. Cactáceas como los cardones, los puquis, y el chilca, propio de las laderas serranas de La Rioja, San Luis y San Juan. En los cauces temporales se presentam bosques abiertos de grandes algarrobos y en Los Cajones, molles de beber. Entre estos arbustos, la destacada jarilla, y la brea, árbol que se reconoce por su corteza lisa, de  verde llamativo y ramas zigzagueantes y grandes espinas, con un follaje escaso, al estar adaptado a los ambientes secos.

Fauna: habitan el parque el zorro gris, el zorro colorado, el guanaco de pelaje castaño con un cuello poco más largo que lo normal, vicuñas, la chuña de patas negras, el pequeño y esquivo armadillo de color rosado pichiciego, quirquinchos, liebres, maras, roedores como el chinchillón, y en la pirámide de la cadena trófica, el puma. Tambien reptiles endémicos de Argentina como la víbora conejera y los pitones, además víboras yarará, o del coral,  tortugas y lagartijas. Entre las numerosas aves encontramos en los altos paredones rojizos,  rapaces como los cóndores andinos, el halcón peregrino y el águila mora. También el suri cordillerano, el gallito arena, el canastero rojizo, el cacholote pardo, loros o la calandria mora,  entre muchas otras aves. Ciento veinte especies, de los cuales 104 son vertebrados, habitan el parque.   

Paleontología: tiene una importancia paleontológica destacada, y por ello ha sido calificado como “único en el mundo”, ya que conjuntamente con el Parque Provincial Ischigualasto reúnen una sucesión completa del periodo Triásico de la Era Mesozoica de 200 millones de años atrás. El parque nacional Talampaya en la provincia de La Rioja y el parque provincial Ischigualasto en la provincia de San Juan, son dos reservorios paleontológicos del Triásico, lo que es ahora un paisaje árido y seco, con rocas rojizas, verdes y amarillas esculpidas por la rudeza del viento Zonda, fue en el Triásico una región de lagunas y charcas, con abundantes ríos de poca energía, vecina a la ingresión del océano Pacífico en el continente, sólo a 200 kilómetros de distancia, sin que mediara la colosal cordillera de los Andes, no formada aún. En la región, hubo una secuencia evolutiva de tres faunas, conocida como 'reemplazo faunístico' del Triásico. Los Therapsida, reptiles mamiferoides (origen de los mamíferos verdaderos), los Archosauria, antecesores de los grandes dinosaurios del Jurásico y los saurisquios y ornistiquios, verdaderos dinosaurios. En e área se encontró el Lagosuchus talampayensis, uno de los primeros archosaurios de 250 millones de años AP, o a las Palaeocheris talampayens ( tortugas gigantes de 210 millones de años AP).  Las plantas Dicroidium, propias del período Triásico, es un género extinto de Pteridospermas,  gimnospermas con hojas pinnadas como helechos y con semillas, que fue abundante en Gondwana. La fauna del Triásico es menos conocida que la de períodos posteriores, por ese motivo, el hallazgo de fósiles de ese período, son reconocidas por la comunidad internacional como valiosas piezas que completan el conocimiento de la secuencia evolutiva de la vida en remotos tiempos anteriores al Jurásico. Al fin del período Triásico,  la fragmentación del continente Pangea y el vulcanismo, aumentaron el dióxido de carbono atmosférico provocando un brusco incremento del calor.

Restos culturales: Talampaya, del extinto idioma cacán, significa 'río seco del tala'. cuenta con una de las representaciones de arte rupestre más grandes e importantes de Argentina. En el área hubo ocupaciones humanas en el 120 y en el 1180 de nuestra era que dejaron  petroglifos (grabados en piedra) que se encuentran en paredones, rocas y aleros y también en cerámicas. En la zona llamada Los Pizarrones de unos 15 metros de largo-sobre el cauce de un arroyo temporario-se encuentra la mayor cantidad de petroglifos, entre ellos, una mano con seis dedos. Las primeras ocupaciones humanas de la zona se han datado en 2500 años AP., y en el área se han hallado morteros colectivos, urnas funerarias, restos de habitaciones  y muros de piedra así como fragmentos de alfarería. En épocas prehispánicas más recientes,  la zona estuvo habitada por capayanes que han dejado su huella en forma de geoglifo, un conjunto de estrellas de nueve puntas constituídas por piedras en la localidad riojana de Vinchina, a 2 kilómetros del parque. En la actualidad quedan tres de las seis estrellas originales, cuyo objeto probable fuera de tipo ritual. Los capayanes eran un pueblo indígena que habitaba el norte de Cuyo, el NOA y el noroeste de las Sierras Pampeanas (La Rioja, Catamarca, y los alrededores del río Jáchal-Zanjón  en San Juan) mezclándose en parte con los diaguitas al norte y con los huarpes al sur. Hablaban una derivación de la lengua cacán, eran hilanderos, criaban llamas y guanacos y tejían sus lanas. Trabajaban el oro y el cobre y eran expertos ceramistas.  Sus piezas con estilos geométricos en rojo , negro y blanco se conocen como estilo de Sanagasta o Angualasto. Construyeron canales y acequias para sus plantaciones. La forma en que construían sus casas aún perdura en Vinchina, se trata de una habitación de adobe y barro cubierta por la copa de un árbol a modo de techo. Fueron invadidos por el imperio incaico, pasando a integrar una de sus parcialidades.

Como un dato muy interesante, agregamos que el caudillo riojano Ángel Vicente Chacho Peñaloza, conocedor de los cañones de Talampaya, tenía su refugio en una cueva de la zona.

Creación: fue creado el 11 de junio de 1997, por ley 24.846. Declarado Sitio de Patrimonio Mundial (junto con el vecino Parque Provincial Ischigualasto) por la UNESCO en 2000.

Administración:por resolución n.º 126/2011 de la Administración de Parques Nacionales de 19 de mayo de 2011 se dispuso que parque nacional encuadrara para los fines administrativos en la categoría áreas protegidas de complejidad II, por lo cual tiene a su frente un intendente designado, del que dependen 4 departamentos (Administración; Obras y Mantenimiento; Guardaparques Nacionales; Conservación y Uso Público) y 2 divisiones (Despacho y Mesa de Entradas, Salidas, y Notificaciones; Recursos Humanos y Capacitación).13​ La intendencia tiene su sede en la localidad de Villa Unión.









No hay comentarios:

Publicar un comentario

Parque Nacional Los Alerces Emblema del parque nacional Los Alerces, que representa al pudú (Pudu puda)el ciervo más pequeño del mundo, en p...