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PARQUE NACIONAL RIO PILCOMAYO



El emblema del parque representa al aguará guazú(Chrysocyon brachyurus) el zorro más grande de nuestro país, en estado de conservación amenazado de extinción. Es un animal solitario, al que las creencias populares le asignaron el mote de lobizón. Fue perseguido y cazado injustamente por considerarlo peligroso para el ganado del cual, no es predador.



Categoría:  UICN II (parque nacional)

Dirección: Pueyrredón y ruta nacional 86 (3613) Laguna Blanca. Formosa. 

Web:

Correo electrónico: riopilcomayo@apn.gob.ar

Código postal: (3613).

Prefijo telefónico: (03718)

Teléfono: +54 3718 470045.  Horarios de atención: Lunes a Viernes de 07 hs a 14 hs.

Ingreso y horario: el ingreso es libre y gratuito, todos los días del año.

Área recreativa Laguna Blanca: Todos los días de 07 hs a 19 hs. 

Área recreativa Estero Poí: Todos los días de 07 hs a 19 hs. (En caso de lluvias intensas se restringe la entrada hasta haber transcurrido las 72 hs debido a que el camino se torna intransitable).


INFORMACIÓN BÁSICA


Objeto: este parque nacional resguarda una gran diversidad de ambientes acuáticos e inundables (lagunas, humedales y esteros),  y terrestres (pastizales con palmeras, isletas de bosques tupidos y selvas de galería) de los ambientes húmedos chaqueños de nuestro país.  Es un Sitio Ramsar (Humedales de Importancia Internacional).
 
Ubicación: el parque nacional Río Pilcomayo  está ubicado en el extremo NE de la
provincia de Formosa, en el Departamento Pilcomayo. próximo a las localidades de Laguna Blanca,  (sede administrativa de la Intendencia) a 5 kilómetros del predio y de la laguna Naick Neck (Naineck)

Mapa satelital:

https://www.google.com.ar/maps/place/Parque+Nacional+R%C3%ADo+Pilcomayo/@-25.0722408,-58.1431746,17z/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x960d80ccca90770b:0xadac0055c996a6f!8m2!3d-25.0722457!4d-58.1409859

Coordenadas: 25°04′00″S 58°07′00″O.

Accesos:

Desde Formosa: por Colonia Pastoril y Riacho He He (ruta provincial 2, 130 Km. Camino más directo y menos transitado)

Desde la ciudad de Formosa, por RN 11 tomando el desvío de RP 2 hasta RN 86 se llega frente al acceso de seis  kilómetros al área recreativa Estero Poí. Hacia la derecha, diez kilómetros por RN 86 se accede al área recreativa Laguna Blanca. Y hacia la izquierda, transitando dos kilómetros por RN 86 se llega a Laguna Blanca.

Por Clorinda (RN 11, 180 Km): desde la ciudad de Formosa, por RN 11 hasta Clorinda y RN 86 hasta las localidades de Laguna Naineck (173 Km), dos kilómetros más adelante, girando a la derecha parte el acceso al área recreativa Laguna Blanca (cinco kilómetros de ripio); y si se continúa por la RN 86 se llega al acceso al área recreativa Estero Poí (183 Km más otros seis kilómetros por camino de tierra que puede estar inhabilitado por hasta 72 horas luego de lluvias fuertes) y a la localidad de Laguna Blanca (185 Km), sede de la Intendencia del Parque.

Desde Las lomitas (Bañado La Estrella, 311 Km):

Por RN 81 hasta cruce con la RN 95 (107 Km) y por RN 86 (65 Km) hasta la localidad de Laguna Blanca (139 Km más).

La RN 11 une las ciudades de Formosa (capital de la Provincia) y Clorinda. Desde Clorinda parte la RN 86, que pasa cerca del límite sur del Parque, en la localidad de Laguna Naick Neck. Desde aquí, luego de recorrer 5 km por un camino vecinal, se arriba al área recreativa y a la Seccional de Guardaparques Laguna Blanca.

También se puede acceder al Parque desde la localidad de Laguna Blanca —ubicada sobre la Ruta Nacional N° 86 a 65 km de Clorinda— por un camino vecinal que luego de 7 km llega a la Seccional de Guardaparques «Estero Poí». La Intendencia del Parque se ubica en la localidad de Laguna Blanca. En el área recreativa Laguna Blanca existe un campamento con mesadas, sanitarios y fogones. De allí, parten dos senderos de interpretación.

Sendero a la Laguna Blanca: se accede por pasarelas, a través de un pajozal, donde se pueden observar carpinchos y yacarés entre achiras de flores amarillas y enredaderas, además de variedad de aves palustres. En el cuerpo de agua se puede realizar navegación sin motor. 

Transportes alternativos:

Servicio de transporte público: desde cualquier punto del país hasta la ciudad de Formosa o Clorinda. En ambos lugares se puede hacer combinación hacia las localidades de Laguna Naineck y Laguna Blanca por la Empresa Godoy, Norte Bis y Flecha Bus. Los ómnibus no llegan hasta el área protegida sino hasta las localidades más cercanas (Laguna Naineck y Laguna Blanca); una vez allí se puede tomar un taxi para llegar hasta el área protegida.

Para visitar el área protegida es posible alquilar automóvil, contratar un remis o una agencia de turismo.También hay ómnibus que llegan hasta las localidades próximas:

Teléfono de la  terminal de Formosa: (3704)450777- 451766

Teléfono de la terminal de Clorinda: (03718) 42-1110

Servicios de trafics:

Desde y hacia la ciudad de Formosa y Laguna Naineck: (03718)15-580364

Desde y hacia la ciudad de Formosa y Laguna Blanca: (03704)15-578773

Recomendaciones para leer antes de viajar:

  • es fundamental consultar el estado de los caminos previamente a la visita. El acceso al área recreativa Estero Poí se torna intransitable tras fuertes lluvia y cerrada desde septiembre. Se recomienda como mejor época del año para visitarlo los meses de marzo a septiembre/octubre.
  • preventivamente, es recomendable la aplicación de la vacuna contra el Dengue.
  • llevar ropa cómoda, el calor puede ser intenso, calzado para trekking, campera de agua, gorra o sombrero.
  • llevar repelente para insectos y protector contra los rayos solares.
  • para aprovechar más la visita se puede llevar binoculares, GPS o brújula para orientarse así como una guía de aves. Recordar cargar la cámara de fotos o la filmadora.
  • las áreas recreativas cuentan con agua tratada, por lo que se recomienda llevar agua para el consumo.
  • procurar contar con carbón o leña si precisa encender fuego, pero sólo hacer fuego en sitios autorizados a fin de evitar incendios. Cualquier otro sitio está terminantemente prohibido.
  • respetar los lugares establecidos para acampar.
  • transitar sólo por los senderos habilitados respetando cartelerías e indicaciones.
  • considerar a otros visitantes, la mayoría buscan la tranquilidad que brinda el contacto con este ámbito silvestre.
  • circular a baja velocidad por los senderos vehiculares, evite accidentes y atropellamientos de animales.
  • el parque posee sitios para acampar, asadores, baños limpios con duchas de agua caliente. Se deben retirar los residuos de su estadía en bolsas para tal efecto, en todos los casos.
  • está prohibido cazar, pescar, molestar a los animales y recolectar cualquier tipo de especie vegetal.
  • para realizar actividades náuticas en la Laguna Blanca con embarcaciones sin motor (a cargo del usuario), tener en cuenta que las embarcaciones deben ser desinfectadas con una solución de hipoclorito de sodio al 10% (a fin de evitar el ingreso de especies exóticas invasoras provenientes del Río Paraguay como el mejillón dorado –Limnoperna fortunei– al espejo de agua).
  • hacer llegar sus inquietudes/sugerencias a los guardaparques.

Alojamiento: el parque cuenta con camping  con asadores, mesas de picnic, luz eléctrica y enchufes , sanitarios con duchas habilitados para personas con discapacidad, piletas de lavado. Pasarelas. Suministro de agua tratada (no potable), oficinas de informes, sala de primeros auxilios, estacionamiento, lugares donde bañarse. Senderos de interpretación.  

Hay oferta de hoteles en Clorinda y en Laguna Blanca.    

Guardaparques: caminatas guiadas por guardaparques. Guardaparques Germán Peña, Matías Carpiretto, Leandro Ballejos, Juan Ignacio Santo, Oscar y Víctor, así como Gabriela y Gastón de Estero Poí.

Altitud: 64 metros.

Clima: el tipo climático del parque es subtropical húmedo sin estación seca.​ Las precipitaciones promedian los 1200 mm anuales, que inundan los extensos pastizales con excepción de las tierras altas. La temperatura media anual es de 23 °C. En época estival las temperaturas máximas pueden alcanzar los 56 °C, y en los inviernos, si bien puede haber días con temperaturas bajas, pero estas sólo se presentan en algunas ocasiones. En cuanto a las lluvias, hay una marcada merma en la estación invernal y dos picos de aumento, uno en marzo, más acentuado, y otro suave en noviembre.

Ecorregión: Chaco Húmedo u Oriental.

Bioma: Distrito Oriental del Gran Chaco o Chaco Oriental o Húmedo. Debido a los variados tipos de climas y suelos, en este bioma  existen distintas comunidades vegetales. Este parque ha sido incluido en la Lista de los Humedales de Importancia Internacional (Convención Ramsar).El parque es una gran llanura cubierta de esteros y lagunas, sabanas con palmar, isletas de monte y selva de ribera.

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan: las fuentes de agua fundamentales son el río Pilcomayo, el riacho El Porteño y la inmensa Laguna Blanca. La zona ha sufrido fuertes inundaciones, las tres inundaciones más graves fueron en 1905 (durante el ciclo húmedo desde 1870 hasta 1920), otra en 1983 y una tercera en 1992 (durante el ciclo húmedo desde 1973 hasta 2010) y el 22 de enero de 2018.

Superficie: 51.889 hectáreas

Marco geológico: faltan estudios específicos para el parque nacional Río Pilcomayo, pero en líneas generales, el predio se ubica en la provincia geológica de la Llanura Chaco- Pampeana, una cuenca sedimentaria con depósito de loess que se extiende desde el Río Pilcomayo hasta el Río Colorado y limita al oeste con las Sierras Pampeanas y las Sierras Subandinas. Dicha cuenca posee un basamento cristalino de sedimentos paleozoicos, mesozoicos y recientes. En cuanto a la estratigrafía del área, es destacable una curiosidad: son las hormigas las que delatan la presencia del cuartario inferior, representado por el lujanense, pues estos insectos traen a la superficie del suelo granos de arcilla roja que son caracteristicos de esta formación. Son dos los sistemas ecológicos que conforman el parque, 

  • El Porteño (19% de la superficie del parque)donde predominan los materiales blandos cuartáricos y recientes de origen fluviolacustres con depósitos aluviales actuales, con relieve de planicies y depresiones anegables en distintos grados con depositación fluvial lateral (albardones).
  • y el río Pilcomayo ( el 81% del parque)  que está conformado por sedimentos no consolidados cuartáricos y recientes, predominando los de origen fluviolacustrino, frecuentemente con depósitos aluviales o fluviales sobreimpuestos, y los de origen fluvial. En este caso el relieve tiene una fuerte impronta del paleomodelo fluvial.
El curso del Pilcomayo muestra una actividad fluvial renovada por erosión retrocedente, ocupando antiguas planicies fluviales, en las que sus cauces inciden profundamente y forman terrazas, barrancas y albardones. Ambos sistemas geológicos, El Porteño y el del Río Pilcomayo son inundables, con predominio del primero de ellos, que es inundable en un  95% y en más del 65% el último. 

Flora: comunidades de esteros y lagunas en llanura, selva de ribera, isletas de monte (formaciones boscosas en forma de islas), sabanas con palmar (con un estrato arbóreo discontinuo y uno herbáceo) que alberga especies de madera dura y gran porte: quebracho colorado chaqueño, quebracho blanco  y lapachos. En los estratos más bajos crecen árboles de menor tamaño: algarrobos, guayabíes, guayacanes y palos borrachos. En esteros y lagunas encontramos camalotes, lentejitas y repollitos de agua. Arbustos diversos, enredaderas, epífitas y abundantes y tupidos caraguatás  tapizan la tierra.

Fauna: está adaptada a este clima y destaca por su gran diversidad: cerca de 322 especies de aves, 80 especies de peces, 32 especies de anfibios, 50 especies de reptiles y 90 especies de mamíferos. Son caracteristicos de este impenetrable monte, animales como el guazuncho (corzuela), el emblemático aguará guazú, del cual quedan aproximadamente 900 ejemplares, y también carpinchos, pecaríes, monos aulladores (carayá), mono miriquiná, el tapetí, el coatí, el oso hormiguero, el tapir, el zorro del monte, el ocelote, el puma, murciélagos pescadores,  y aves como la charata y el ipacahá. También habitan el parque más de 320 especies de aves registradas, entre ellas, la urraca, la urraca mora, la garza chiflona, y el carpintero real.  El hermoso yetapá de collar , casi extinguido, está en vía de recuperarse. En los sectores bajos habitan  el ñandú y las chuñas, todos ellos tienen la particularidad de poseer largas extremidades que les permiten desplazarse con comodidad en los altos pastizales y zonas anegadas. Los ambientes acuáticos son habitados por cigüeñas, garzas, espátulas rosadas y patos; el lobito de río, además de dos especies de yacarés, el negro y el overo, y la boa curiyú. Peces de estas aguas poseen adaptaciones que les permiten sobrevivir en períodos de sequías como el tamboatá o cascarudo, pudiendo llegar a respirar aire atmosférico y cambiar de charcos impulsándose con sus aletas pectorales. Entre los miles de insectos, mencionaremos a las voraces manctis religiosa, a la mariposa negra de cabeza roja llamada 'diablito', y a la mariposa blanca conocida como cenicienta.

Paleontología: los primeros reportes informales sobre hallazgos de “huesos grandes” datan de varias décadas atrás  en las márgenes de los ríos Pilcomayo y Bermejo. Hasta la actualidad, todos los registros pleistocenos se limitan a vertebrados (mayoritariamente mamíferos) en las márgenes de ambos ríos y microrrestos vegetales, exclusivamente sobre el río Pilcomayo, en Juntas de Fontana (25° S y 58°10’O) y Laguna Blanca (25°07’ S y 58°14’O) . La evidencia paleontológica y geológica para Formosa, indican un clima más árido y frío que los registrados actualmente y sobre ellas se desarrollaron ambientes abiertos con escasa o nula cobertura arbórea. Para el Holoceno, el clima se estabiliza y se establecen las actuales provincias fitogeográficas . Por otro lado, en Formosa se registran por primera vez para el Chaco Oriental, reptiles y peces pleistocenos, aunque las asociaciones muestran un marcado predominio de grandes mamíferos y megamamíferos. La mayor parte de la paleofauna registrada es congruente con ambientes abiertos y áridos/semiáridos Los taxones hallados en la zona corresponden taxones típicamente a los “pampeanos-patagónicos”, a los que se suman en Formosa el registro de otros de afinidades intertropicales Holmesina paulacoutoi (pampatérido de gran tamaño del orden Cingulata, similar a los armadillos actuales) y Procyon cancrivorus(mapache sudamericano). En la provincia de Formosa, el conjunto faunístico se encuentra asociado a ambientes abiertos subhúmedos, constituidos por extensos pastizales megatérmicos, influenciados por la dinámica aluvial y la migración constante de los cauces de los ríos principales de la región. 

Los taxones con registros exclusivos en la provincia de Formosa corresponden a Macraucheniidae (mamífero placentario herbívoro que a pesar de no estar relacionado con los Camélidos, tiene un aspecto similar a ellos), Camelidae (mamíferos artiodáctilos con tres géneros actuales-Camelus, Vicugna y Lama- y ocho extintos), Canidae (género de cánidos extintos de gran tamaño del Pleistoceno) y Pampatheriidae (cingulados emparentados con los actulaes armadillos y los extintos gliptodontes, extinguidos hace unos 11.000 años), junto con reptiles como las tortugas acuáticas (Trachemys sp.) y peces como el Synbranchus , pez de forma anguiliforme de hábitos nocturnos. 

La evidencia paleobotánica de los microrrestos vegetales proveniente de los mismos niveles que contienen las asociaciones paleofaunísticas permiten una más completa reconstrucción paleoambiental. En estos niveles se observa un predominio de pastizales megatérmicos con gran presencia de gramíneas. Junto a los microrrestos de gramíneas, fueron hallados un gran número de elementos de la Familia Asteraceae. Actualmente, ambas (Asteraceas y Gramineas) son las familias con mayor número de especies en la Región del Chaco Oriental formoseño y predominan en varias comunidades vegetales, sobre todo en los distintos pastizales.  Las sabanas y pastizales constituyen a su vez uno de los tipos de vegetación más importantes de la región en la actualidad en clima subtropical húmedo con estación seca durante el invierno .  


Restos culturales: la zona del Gran Chaco es un polo de gran diversidad cultural desde hace más de 7000 años. Estas culturas de cazadores-recolectores-pescadores, y eventualmente agricultores, como es de suponer, se desarrollaron en estrecha relación con los recursos naturales que ofrecía el ambiente. Eran pueblos nómades en su mayoría y sedentarios, en el caso de los agricultores, que hablaban diversas lenguas, pertenecientes a distintas familias linguisticas. Algunos de estos pueblos fueron nombrados por el conquistador español de acuerdo a la lengua que hablaban, y los identificó como sigue:
Zamuco  (Ayoreo y Chamacoco)
Guaycurú (Mbayá, Payaguá, Toba, Pilagá, Mocoví)
Tupí Guaraní (Izoceño, Ava guaraní, Guarayo, Chané)
Maskoi(Kaskihá, Sanapaná, Angaité)
Matako-Maka (Chorote, Mataco, Nivaqlé, Maka, Weenhayek)
Lula-Vilela (Vilela)
Al igual que lo sucedido en otras partes de América, la presión de conquista de los españoles empujó a los pueblos indígenas hacia el interior de áreas selváticas inaccesibles, como el Amazonas y el Chaco. La huida de los indígenas, los eximía de ser reclutados para encomiendas o para la mita y a la vez, preservaba su cultura sus creencias y sus tradiciones. En el caso del Chaco, sólo a fines del siglo XIX , las culturas del Bermejo y del Pilcomayo, algunas belicosas y otras pacíficas, fueron conquistadas, y si bien retardaron siglos en entrar en contacto con el hombre blanco, no pudieron evitar ser mano de obra servil en ingenios, cosechas, obrajes y otras formas de trabajo que se les impuso. Las tierras donde habitaban, fueron entonces tierras fiscales ya que no se les reconoció derechos posesorios, y fueron pobladas sin trámites formales por criollos e inmigrantes, que rápidamente introdujeron especies vegetales y animales exóticos, y  transformándolas en grandes cultivos de algodón, tabaco y otras explotaciones, como la maderera,  talando los bosques indígenas autóctonos.

En cuanto a las estrategias de supervivencia y las huellas que estos pueblos han dejado en el ambiente que por siglos habitaron, más allá de los abundantes  restos líticos, cerámicos y otras producciones, daremos cuenta  del aprovechamiento de geoformas naturales como los albardones, la producción intencional de elevaciones monticulares y otras obras utilizadas tanto para la protección de desbordes como para almacenar y ¨cosechar¨ agua.  

En la actualidad "...Los chaqueños han sabido adaptar con relativo éxito sus culturas montaraces a un ambiente de barriadas periurbanas. Ello ha sucedido –y sucede con rapidez creciente- en la mayoría de las ciudades de la región, como también en algunas considerablemente alejadas de ella. La tradición de la etnografía quiere ver una “cultura pobre” donde nosotros hablaríamos de “formas culturales poco especializadas”, “protomorfas”, o inclusive “proteicas”. Esto nos conduce de algún modo al problema del antiguo hombre americano que es el problema de su uniforme diversidad..."(https://iighi.conicet.gov.ar/).

Creación: el parque nacional Río Pilcomayo fue creado por Ley n.º 14073, sancionada el 29 de septiembre de 1951 y promulgada el 17 de octubre de 1951 por decreto n.º 20756/1951. Se modificó su superficie por Ley 17.915 del 27 de setiembre de 1968.

Administración: por resolución n.º 126/2011 de la Administración de Parques Nacionales de 19 de mayo de 2011 se dispuso que parque nacional encuadrara para los fines administrativos en la categoría áreas protegidas de complejidad II, por lo cual tiene a su frente un intendente designado, del que dependen 4 departamentos (Administración; Obras y Mantenimiento; Guardaparques Nacionales; Conservación y Uso Público) y 2 divisiones (Despacho y Mesa de Entradas, Salidas, y Notificaciones; Recursos Humanos y Capacitación).​ La intendencia tiene su sede en la localidad de Laguna Blanca.



PARQUE NACIONAL CHACO



Categoría: área protegida de complejidad III

Dirección: Capitán Solari (3515) Chaco-Argentina:  Intendencia

Web : http://www.parquesnacionales.gob.ar

Correo electrónico: chaco@apn.gob.ar, informes@apn.gob.ar

Código postal:   3515

Prefijo telefónico: (03725)

Teléfono: 03725 499161 y  54 37 25 496166 y 54 37 25 496161

Horarios e Ingreso: el parque permanece abierto al público todo el año y es de ingreso gratuito. En otoño-invierno el horario de ingreso es de 08 a 19 horas. En primavera-verano el horario de ingreso es de 07 a 20 horas.


INFORMACIÓN BÁSICA

Objetivo: es un área natural protegida ubicada en la provincia del Chaco en Argentina. Su objetivo es la conservación del entorno de la zona oriental del Chaco, caracterizada por sus lagunas, extensas sabanas y vegetación selvática alternadas con palmares (palmeras Caranday) y bañados y ambientes que se desarrollan en torno al curso del río Negro, en el chaco húmedo. El parque permite apreciar  quebrachales naturales con ejemplares de gran tamaño, escasos sobrevivientes de una época lejana donde abundaban.

Ubicación: desde Resistencia, por ruta nacional 16 hacia el oeste (65 km) y ruta provincial 9 hacia el norte (40 km) hasta la localidad de Capitan Solari, donde funciona la sede administrativa del parque, desde allí un camino vecinal de 5 km llega al área protegida.

Mapa satelital:

https://www.google.com.ar/maps/place/Parque+nacional+Chaco/@-26.7932203,-59.6205813,17z/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x94441a9a67a7b333:0xfba015785bc86d23!8m2!3d-26.7932203!4d-59.6183926

Coordenadas: 26º 40’S 59º 48’O.

Accesos: está situado a 130 km al noroeste de Resistencia, capital de la provincia, a la cual se puede arribar vía aérea o con varias líneas de micros de larga distancia . Desde Resistencia, se parte por la Ruta Nacional Nº 16 hasta el empalme con la Ruta Provincial Nº 9. En este punto se desvía hacia el norte para continuar unos 28 km hasta Colonia Elisa. Después de 15 km más de camino consolidado, se llega a Capitán Solari,  ubicado a 6 km de distancia del Parque. Éste se halla entre los departamentos Sargento Cabral y Presidencia de la Plaza, y representa una verdadera isla natural en medio del avance urbano.

Transportes alternativos: esta última localidad cuenta con servicios de ómnibus diarios.  La capital chaqueña recibe ómnibus de todo el país y países limítrofes, además de vuelos diarios desde Buenos Aires y varias frecuencias semanales desde Córdoba. A partir de Resistencia, es posible alcanzar el área protegida en automoviles de alquiler, remises o vehículos de una agencia de turismo, o abordar alguno de los cuatro ómnibus que vinculan diariamente la Terminal de Resistencia con Capitán Solari.

Recomendaciones para leer antes de viajar:

  • se recomienda visitar el área protegida de marzo a noviembre.
  • regístrese a Ud. y los miembros de su familia en el Centro de Visitantes al llegar.  Ante cualquier duda, consulte al personal.
  • respete la cartelería y las indicaciones de los guardaparques. No se aparte de los senderos.
  • por favor, no persiga ni moleste a los animales, ni dañe las plantas.
  • antes de visitar el área, recuerde consultar el estado de los senderos y el ingreso.
  • lleve agua para consumo, así como provisiones. No deje desperdicios en el parque, retírelos al salir de él.
  • es importante no olvidar el repelente para insectos y el protector solar (sombrero o gorra, ropa de mangas largas y pantalones largos para evitar picaduras, anteojos y calzado de trekking).
  • deje su mascota en casa. Está prohibido el ingreso y permanencia de animales domésticos
  • circule con los vehículos a baja velocidad.
  • se sugiere llevar GPS o brújula y cámara de video, fotos o celular con carga completa para no lamentar la pérdida de inolvidable imágenes.
  • sólo transite por los senderos habilitados con calzado adecuado.
  • en el parque se puede acampar, hay sanitarios y duchas con agua caliente, mesas, piletas de lavado, iluminación nocturna, fogones  donde se provee la leña, luz eléctrica y agua potable. Los comentarios en general de los visitantes son muy positivos.
  • recuerde regresar con sus residuos. No los abandone en el parque.
  • respete a los otros visitantes, ya que muchos de ellos vienen en busca de la tranquilidad que brinda el contacto con la naturaleza
  • existe un sendero de interpretación que puede ser recorrido en vehículo, con dos tramos para recorrer a pie.
  • uno de estos tramos conduce a las lagunas Carpincho y Yacaré para hacer avistaje de aves, y en el otro sendero se pueden apreciar los árboles nativos. Sendero a las lagunas Carpincho y Yacaré: por tres km de selva ribereña que bordea el río Negro, se encuentran  los miradores de estas lagunas, ideales para la observación de aves.
  • Sendero de Flora: en un tramo de 1,5 km, comenzando muy cerca del área de acampe, se encuentra toda la riqueza arbórea nativa, pudiéndose observar en todo su recorrido diferentes especies vegetales que caracterizan estos ambientes, desde pequeños líquenes, helechos y hongos hasta los dominadores del monte como lo son el urunday, lapacho rosado, quebracho colorado, guayacán, entre otros. Así mismo prestando atención y disfrutando de la maravilla podemos encontrar algunos animales silvestres como pecarí, zorros, mulitas, monos y una gran cantidad de avifauna que caracterizan estos ambientes.
  • Laguna Panza de Cabra: con precaución, se llega hasta esta laguna por un camino interno del Parque, con 12 km de tupidos montes chaqueños,  quebrachales que en otros tiempos también poblaban la provincia. A orillas de la laguna Panza de Cabra hay un área de picnic diurno, con mesas, bancos y parrillas.
Otros senderos posibles se pueden consultar en el Centro de Visitantes en el Área Operativa:
  • Sendero Peatonal del Río Negro
  • Mirador del Palmar
  • Sendero del Abuelo
  • Sendero vehicular del quebrachal y mirador del Bañado Palma Sola

Alojamiento: 

  • En la Localidad de Capitán Solari, fuera del Parque, existen hospedajes, comedores, lugares donde comprar provisiones y un cajero automático.
  • Las Localidades de Colonia Elisa y Colonias Unidas, también fuera del Parque, ofrecen alojamiento, comedores y proveedurías varias.
  • En el parque se puede acampar. En los acampes hay sanitarios y duchas con agua caliente, mesas, piletas de lavado, iluminación nocturna, fogones  donde se provee la leña, luz eléctrica y agua potable y de allí puede partirse a cualquiera de los senderos de interpretación. Alrededor del Centro de Visitantes es área Wifi. La senda principal puede recorrerse en auto a velocidad mínima. Esta senda permite acceder a dos circuitos peatonales.

Guardaparques: Intendente Sergio Valdecantos y guardaparque Leonardo Juber

Altitud: 68 msnm.

Clima: el clima es subtropical húmedo, con estación seca. Entre noviembre y marzo, llueven de 900 a 1.400 mm anuales. La temperatura media anual es de 22° C . En verano con máximas superiores a los 40°C en verano y, en invierno, mínimas bajo cero.

Bioma: ecorregión del Chaco húmedo, con ambientes de montes, sabana con palma blanca, esteros y lagunas.

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan: el río Negro atraviesa el sector este del parque. El parque comprende las lagunas  Panza de Cabra, Yacaré y Carpincho.

Superficie: 14.981 hectáreas

Marco geológico: durante el período Mioceno del Cuaternario, gran parte de la Argentina estuvo cubierta por el mar Entrerriense o Paranaense., descrito por D'Orbigny en 1842. Este extenso mar, que abarcaba el sur de Brasil, Bolivia, Paraguay y la llanura Chaco-pampeana en Argentina,  comenzó a formarse hace 15 millones de años por el levantamiento andino que ocasionó el hundimiento de la llanura Chaco-pampeana, permitiendo la ingresión de las aguas del océano Atlántico al continente. Hacia 706 millones de años al presente, los movimientos de elevación de las sierras pampeanas levantaron los terrenos inundados expulsando las aguas del mar hacia el océano.  En el presente, la llanura Chaco-pampeana, geomorfológicamente, es un bloque hundido, rellenado con sedimentos de los ríos Pilcomayo, Bermejo y Juramento. Es el diseño de un paisaje con albardones y amplias depresiones ínterfluviales. Dominan los procesos fluviomorfológicos. La disolución de evaporitas (sulfatos y carbonatos)y la deposición de sedimentos, modelan las depresiones, mientras que la dinámica de meandros en llanuras muy planas y la fragmentación de albardones interconecta cauces antes autónomos en un proceso de transfluencias que modifica total o parcialmente la cobertura vegetal preexistente en unidades de paisaje que dejan de recibir aportes fluviales normales o la inversa.

Flora: bosques de quebracho colorado y quebracho blanco, árboles que fueron puestos en peligro de extinción durante el siglo XX, por la tala y explotación y que en el área conforman un paisaje emblemático. También se preservan lapachos, guayabís, el algarrobo, el espina corona (con púas en sus troncos), chaguares o caraguataes, guayacanes (de corteza colorida), lapachos rosados, lapachos amarillo y  epífitas.  Al centro, este y sur del área, se extiende el conocido por los lugareños como 'monte fuerte', con predominio del quebracho colorado chaqueños en quebrachales, es decir comunidades casi puras. Hacia el noroeste, el quebracho colorado chaqueño (con hojas simples) se alterna con el quebracho colorado santiagueño (con hojas compuestas). Hacia el oeste, hay anegamientos parciales en estación de lluvias, donde proliferan entre sabanas de pastizales naturales,  las palmeras caranday de palma blanca. En el estrato inferior, el suelo se cubre de caraguatales o chaguares y bromeliáceas de flores coloridas. Las espinas en este estrato, lo hacen casi inaccesible. En las riberas del río Negro, hacia en noreste, la vegetación se hace más densa para transformarse en una compacta selva en galería, con árboles de 15 metros de altura. Las copiosas lluvias del área forman lagunas y cañadas temporales, que con las sequías desaparecen.

Fauna: uno de los grandes mamíferos extinguidos en el área es el yaguareté, que desapareció por la persecución y total exterminio que sufrió. El mono aullador o carayá que figura en el emblema del parque, se hace oír desde el interior del monte por sus fuerte gritos. Este primate y y el loro hablador son especies en peligro que viven dentro del área. También tapires o antas, el aguará popé, osos hormigueros, pecaríes de collar, el pecarí labiado, corzuelas pardas,  tamaduás,  el carpincho o capibara, hurones mayores,  el lobito de río, guazunchos, y entre los felinos, el puma, el gato moro y el gato montés. En los bañados hay reptiles como el yacaré, tortugas acuáticas, cocoés, ranas trepadoras, curiyús y más de 300 especies de aves entre otros, ñandúes, chuñas, el carpintero blanco, la pollona negra, el gallito de agua, urracas paraguayas y moradas, el ipacaá,  el carpintero lomo blanco con toques rojos en la cabeza y copete, atajacaminos, lechuzas, urutaú , el aguilucho colorado, el aguilucho pampa, el caracolero  y garzas como el hocó colorado, el chajá, y los biguaes.

Paleontología: D'Orbigny en 1842 describe la existencia del mar Entrerriense o Paranaense formado en el Mioceno del Cuaternario, en la zona de la llanura Chaco-pampeana. Este  extenso mar cálido, de agua someras en gran parte de su amplitud, que abarcaba el sur de Brasil, Bolivia, Paraguay y la llanura Chaco-pampeana argentina,   explica la existencia de enorme cantidad de especies malacológicas como moluscos, enormes ostras, caracoles y conchas de bivalvos que aún hoy pueden encontrarse en abundancia en el litoral. El mar Paranaense, ingresión del océano Atlántico en el continente, llegaba hasta el río Uruguay hacia el este y hacia el oeste, hasta las sierras pampeanas y contenía una riquísima fauna de peces óseos, enormes tiburones y rayas, cetáceos , focas y vacas marinas, entre multitud de otras especies, que han dejado sus restos fósiles en lo que era su lecho. El mar se retiró hacia el océano al levantarse las sierras pampeanas hacia 706 millones de años al presente. Muy posteriormente, luego de los períodos marcados por los cambios climáticos producidos por las glaciaciones, el clima se tornó húmedo con abundancia de lluvias, para cambiar a clima seco desde el 1000 AP hasta la actualidad. La heterogeneidad ambiental del Chaco es inmensa y compleja. Las investigaciones paleontológicas en la zona, hasta hace 15 años muy postergados,  se hicieron más densas últimamente, llegándose a identificar 17 taxones de vertebrados de la megafauna, entre ellos, restos fósiles de gliptodontes (grandes mamíferos acorazados), cérvidos, mastodontes (mamíferos proboscídeos) , dasypodidae (armadillos gigantes), megaterios (mamíferos placentarios de gran tamaño similares a los perezosos actuales), catagonus (ungulados similares a los jabalíes actuales), smilodontes (género extinto de félidos dientes de sable), toxodontes (mamíferos herbívoros extintos de gran tamaño, del tamaño del rinoceronte negro actual), morenalafos (ciervo extinto del Pleistoceno) y Equus neogeus ( mamíferos extintos  perisodáctilos del género Equus de la familia equidae, similar a los equinos actuales) entre otros.

Restos culturales: es una de las regiones argentinas menos estudiadas desde lo antropológico, no se dispone de datos fidedignos sobre los procesos de ocupación del territorio. Los primeros pobladores se asentaron en el Chaco en el IV milenio a. C.  Estos aborígenes se asentaban en las áreas ribereñas en busca de su sustento: tapires, monos, vizcachas, armadillos y carpinchos, así como peces, moluscos y recolección de frutos. A partir de los registros etnohistóricos se sabe que existieron dos grandes familias lingüísticas: la guaycurú  y la mataco-mataguayo, a menudo unificadas en la mataco guaicurú. Los guaycurúes, vinculados a los pueblos pámpidos, estaban conformados por varias etnias: mocovíes, qom, pilagáes y abipones. Los wichís o matacos, por su parte, presentan influjos amazónidos y ándidos. Los restos culturales de estas culturas, se caracteriza por una arqueología del paisaje, en la cual los túmulos hechos por los individuos de estas culturas, son elevaciones monticulares y otras obras para la protección de desbordes como para almacenar y cosechar agua. Estos túmulos brindan información de sociedades con distintas estrategias de desarrollo: las sociedades de pescadores con movilidad reducida y redes de interacción. Otras con énfasis en la caza y la pesca y recolección con alta movilidad residencial y sociedades agropastoriles con marcado grado de sedentarismo que incluyeron el cultivo, en mayor o menor escala. Todas ellas compartiendo el medioambiente y estrategias de intercambio.  Grupos de tobas y mocovíes, vecinos del parque nacional, son descendientes de aquellas comunidades.

Creación: creado el 22 de octubre de 1954 a través de la Ley Nacional Número 14.366 . El parque nacional tiene un Plan de Gestión aprobado en 201

Administración:por Resolución 126/2011 de la APN de 19 de mayo de 2011, se dispuso que el parque nacional encuadrara para los fines administrativos en la categoría áreas protegidas de complejidad III, por lo cual tienen a su frente un intendente designado, del que dependen 4 departamentos (Administración, Obras y Mantenimiento, Guardaparques Nacionales, Conservación y Uso Público) y la división de Despacho y Mesa de Entradas, Salidas y Notificaciones. 


PARQUE NACIONAL ESTEROS DEL IBERÁ


Categoría: 
UICN II (Parque Nacional)

Dirección: Belgrano s/n entre Sarmiento y Mitre (3485) San Miguel, Corrientes 

Web:

Correo electrónico: ibera@apn.gob.ar

CP:  3485

Prefijo telefónico:  03773

Teléfono: 011-39853800 Interno 75001

Ingreso y horarios:  la entrada al Parque Nacional Iberá es gratuita. Los horarios de verano van de 8.00  a  19.00 horas, y de 9.00 a 18.00 horas en invierno.

INFORMACIÓN BÁSICA

Objeto: el parque nacional Iberá protege uno de los humedales más importantes a escala mundial, formando un gran corredor ecoturístico de gran riqueza acuífera, que conecta el parque nacional El Impenetrable (Chaco), la reserva natural Bañado de la Estrella (Formosa) y el parque nacional Iguazú (Misiones) y recuperando la biodiversidad diezmada durante décadas.

Ubicación: los Esteros del Iberá son un extenso humedal que abarca entre 15.000 y 25.000 km² en la provincia de Corrientes, en el nordeste de Argentina, ubicado a 850km de Buenos Aires, y a 120 km de la ciudad de Mercedes en Corrientes. 

Mapa:  https://www.google.com.ar/maps/search/parque+nacional+Ibera/@-28.2605446,-58.6217723,8z/data=!3m1!4b1

Coordenadas: 28°36′00″S 57°49′01″O

Accesos: lo ideal es llegar con un auto propio, preferentemente todo terreno o vehículos altos. Se sugiere buscar información previamente sobre el estado de los caminos que pueden verse afectado por lluvias.  Los que viajen en vehículo deben cargar combustible en Mercedes, la opción más cercana a la reserva. En el camino no hay señal de celular pero si tiene algún inconveniente hay tránsito de vehículos dispuestos a dar una mano si es necesario. El tramo desde Mercedes a Pellegrini es de ripio transitable, pero debe hacerlo despacio a no más de 60km/h.

Los “portales” o ingresos principales son: 

  • Portal Cambyretá, cercano a la ciudad de Ituzaingó. El camino de ingreso se encuentra sobre la Ruta Nacional N° 12, a 15 kilómetros de Ituzaingó y 8 kilómetros de Villa Olivari. 
  • Portal San Nicolás, desde la ciudad de San Miguel, a 163 kilómetros de Corrientes capital por Ruta Provincial Nº 5 y Ruta Nacional N˚118. 
  • También es posible visitar la reserva desde varios puntos (Galarza, Paraíso, Colonia Carlos Pellegrini, Ituzaingó, Concepción de Yaguareté Corá y San Miguel),  y en ella encontrar todo tipo de paseos. 
  • Portal Laguna Iberá, a 120 kilómetros de Mercedes, se encuentra cercano al pueblo Colonia Carlos Pellegrini sobre Ruta Provincial Nº 40, el cual cuenta con buenos servicios para el turismo cultural. En este portal, además de senderismo, se pueden realizar paseos en lancha y kayak por la laguna Iberá, cabalgatas, travesías en bicicleta y paseos en carro.

Transportes alternativos: también se puede llegar a Ituzaingó o San Miguel en buses que salen desde Posadas, Corrientes (o Resistencia) e incluso Buenos Aires.

Recomendaciones para leer antes de viajar: 

  • para visitar el Parque Nacional Iberá, es preciso comunicarse previamente con las oficinas de Informes Turísticos de San Miguel o Ituzaingó, según  planifique el recorrido desde el Portal San Nicolás o desde el Portal Cambyretá. Se debe tener en cuenta que en el primer caso se recomienda ingresar con vehículos altos, preferentemente 4×4; mientras que en el segundo, puede accederse con vehículos bajos, siempre con extremada precaución. Otro dato importante es que el último tramo no está asfaltado, por eso, si  hubo lluvias no es recomendable ir en un vehículo que no sea 4×4.
  • el estado del camino para llegar requiere mantenimiento, las rutas son fangosas y muchas veces intransitables. Consultar antes el estado de los caminos.
  • Una vez en Ituzaingó o San Miguel, los visitantes deberán contratar excursiones para ingresar al parque.
  • en los portales Cambyretá y San Nicolás hay zonas donde acampar y quinchos con fogones y baños. Desde ambos portales se pueden hacer senderos a pie y otros con vehículos. 
  • se debe contratar las excursiones en lancha(recomendable) y los paseos en Informes, dentro del parque.
  • No hay servicio de proveeduría en los portales o en el parque. 
  • es muy importante, en todos los casos, regreses con tus residuos hasta la localidad más cercana.
  • las pasarelas del parque provincial están muy bien cuidadas y señalizadas.
  • se sugiere llevar un termo con agua helada y provisiones.
  • es imprescindible llevar repelente de insectos, anteojos, sombrero o gorra para el sol y protector solar.
  • es recomendable usar  ropa cómoda y suelta pero de manga larga. Abrigo abundante durante el invierno y trajes de baño para el verano. En estaciones lluviosas son necesarias botas de goma
  • llevar linterna, prismáticos y cámaras de video o fotográficas cargadas.
  • se necesitan un mínimo de dos a tres días para conocer los Esteros.
  • si es alérgico o toma alguna medicación no olvide traerla ya que no hay farmacias en colonia Carlos Pellegrini
  • en colonia Carlos Pellegrini tampoco hay Bancos, Cajeros automáticos o surtidor de combustible.
  • hay varias experiencia posibles en el parque, desde las más pasivas, como avistaje de numerosas y exóticas aves, hasta cabalgatas,o recorridos de los humedales en kayac o en botes, o caminatas.

 Alojamiento:

  • visitantes han sugerido alojarse en el camping, que ofrece todas las prestaciones.
  • Mercedes es la ciudad de los esteros que concentra la mayor plaza hotelera de la zona de Iberá. Colonia Carlos Pelegrini es desde donde parten las excursiones y en sus inmediaciones existen estancias de primer nivel que ofician de alojamiento; una forma novedosa de entrar en contacto directo con esta naturaleza casi virgen.
  • una alternativa es llegar desde el oeste, del lado de la capital correntina y hacer base en el pueblo de Mburucuyá. Desde el norte, la ciudad más cercana a los Esteros es Ituzaingó.
  • pero la mejor opción para los viajeros es alojarse en el pueblo más cercano, Colonia Carlos Pellegrini.

Guardaparques: uno de ellos es Bruno Leiva, uno de los primeros guardaparques del Parque Nacional Iberá que comenzó con su actividad 35 años atrás. Hoy en día se dedica a ser guía turístico.

Altitud: 65 msnm

Clima: ecosistema subtropical sin estación seca y abundantes lluvias. Veranos húmedos y calurosos. Preeminencia de lluvias en otoño y verano.           Temperatura promedio anual 20°C, sin grandes amplitudes térmicas.

Bioma: humedal

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan:  las principales lagunas son la Luna (78km2, Galarza (15 km2),  Iberá (53 km2), Fernández (40 km2), Medina (17 km2), Disparo (18 km2) y Trim(21,4 km2) entre muchas otras, aproximadamente 60 lagunas. Los principales esteros son el Moreno, San Antonio Cué, Carambola y Santa Ana. Las aguas de las lagunas – más profundas que las de un estero- poseen fondos arenosos y habita en ellas una vegetación sumergida sólo visible cuando se producen grandes bajantes. El sistema tiene su drenaje temporario a través del río Miriñay hacia las aguas del Uruguay y del Corrientes,  que en forma permanente drena hacia el Paraná.

Superficie: la superficie total del parque es de 712.800 hectáreas. Esta extensión incluye el parque nacional Iberá, de 159.800 hectáreas de tierras altas de pastizales, bosques de espinal, malezales y pequeñas selvas, y otro provincial del mismo nombre, de 553,000 has de esteros y humedales, constituyendo la mayor reserva de la Argentina, que cuenta con 4.000 especies de flora y fauna, casi el 30 por ciento de las reconocidas en la Argentina.

Marco geológico: la región del Iberá se ubica en la depresión central de La Crespa, flanqueada por terrenos más altos de carácter geológicamente diverso en las márgenes de los ríos Paraná y Uruguay, que constituye el centro de la provincia de Corrientes. Toma la forma de una ancha llanura, de pendiente apenas superior al 1‰ que permite un lento desagüe en dirección noreste-sudoeste. En forma subterránea, los esteros están ubicados sobre el Acuífero Guaraní que abarca cuatro países, Brasil, Paraguay, Uruguay y  Argentina. Un acuífero no es de agua relíctica, es decir,  agua antigua. Es más bien un flujo subterráneo  de agua dulce alimentado por lluvias, o contactos con cursos de agua. El Acuífero Guaraní es un gigantesco reservorio natural de agua dulce que se extiende por debajo de la superficie, y es reconocido mundialmente como el segundo en importancia, con una superficie de  1.194.000km2.

Flora: la región está constituída por humedales combinados con pastizales, bosques de espinal, malezales y pequeñas selvas. Estos humedales son un depósito de agua estancada, con una profundidad que no supera los tres metros y se encuentran cubiertos por plantas acuáticas que filtran sus aguas, a su vez, son la reserva ecológica más diversa de la región. Los conjuntos de plantas flotantes forman los embalsados,  en los cuales se deposita tierra y semillas llevadas por el viento. La densidad de su base es suficiente para que sobre ellos crezcan árboles y arbustos de tierra firme tan importantes como el ceibo, el laurel de río y el curupí entre otros). Hacia el sur la vegetación se transforma en pastizales y sabanas, apareciendo densas arboledas de algarrobo, ñandubay  y espinillo .

La exuberante flora local incluye numerosas especies acuáticas como el camalote, que dan lugar al fenómeno de los embalsados, auténticas islas flotantes que complican la geografía de las lagunas. Aquí el camalote   en flor, es el género más extendido y conforma generalmente la base de los embalsados, junto con la amapola de agua , el irupé, una bellísima planta acuática endémica de la zona; la achira amarilla; las lentejas de agua; los repollitos; los lirios  y los  helechos de agua. La ortiga acuática ; el junco y las achiras o pehuajos junto con los abundantes juncales  de más de 90 cm de alto, son la flora que acompaña la rica diversidad vegetal de los esteros.

Hermosas bromelias;  el siempreverde higuerón o ibapoy; el timbó u oreja de negro; el lapacho negro; el quebracho blanco;la pitanga; el catiguá;  el urunday ; el alecrín ; el viraró  y el laurel negro. También encontramos el ombú;  el jacarandá o tarco; el  seibo; el sauce,  el curupí o lecherón ; el guayabí o lanza blanca y el churquio espinillo  Todos estos árboles y arbustos conforman los frondosos bosques  hidrófilos. Las palmeras también están presentes con las pindó o ybá pitá, la caranday  y las yatay. En los embalsados, crecen pajonales achiras, yuyales y pequeños árboles de suelos húmedos como los sarandí  blanco;  el laurel y el pehuajó y el tututa. 

Fauna: en cuanto a la vida animal del Iberá, es necesario saber que la presión de la caza y la pesca en los esteros, durante décadas, diezmó  las especies  llegando como se dijo a la completa extinción de varias de ellas. En los años 80, y sobre todo desde el comienzo del siglo XXI, se ha hecho un gran esfuerzo por restablecer la fauna original del humedal. Entre los animales recuperados, contamos el venado de las pampas, el ciervo de los pantanos, ambos perjudicados por la caza furtiva y la deforestación. Idéntica situación vive el oso hormiguero gigante perseguido por su carne y su piel.  También se lleva a cabo la rehabilitación del yaguareté o jaguar o yaguareté; el ocelote, casi extinguido en el área, el gato onza, el tapir, el mayor mamífero terrestre de Sudamérica y el pecarí de collar.  Otros animales protegidos son los capibaras o carpinchos; los monos aulladores o caraya, los primates más grandes de América, y los más australes.  La nutria gigante,  especie de mamífero carnívoro sumamente amistoso y gregario; el lobito de río y el gato montés, así como el aguará guazú, inofensivo para el humano y el ganado, es el mayor de los cánidos de América del Sur. Entre los reptiles restablecidos, contamos al yacaré overo y el yacaré negro, ambos superan los dos metros de longitud en la adultez.  Pariente más pequeño es el lagarto overo que es abundante en el Iberá. 

Entre las aves, el guacamayo rojo,  el muitú o pavón muitú​,  una especie de gallináceo; la chuña de patas rojas; el pirincho; la garza mora o garza cuca, la garza blanca,  el pájaro carpintero y los amenazados, yetapá de collar; el capuchino de collar; etordo amarillo; el espartillero pampeano; el espartillero enano y el cardenal amarillo , entre más de trescientas especies de  aves, de más de 50 familias. 

Entre las serpientes, están las muy venenosas yarará o víbora de la cruz, la serpiente de cascabel y la serpiente de coral, además de las inofensivas cobra de agua, la falsa yarará  y la constrictora  boa curiyú o anaconda amarilla. La ictiofauna también es muy variada y abundante, el Iberá es habitat de  dorados; armados‎; surubíes; ‎pacúes; mojarras; tarariras  y palometas .  

Paleontología: por fuera del parque, en los departamentos de Bella Vista e Ituzaingó, se han hallado abundantes fósiles, con 40 especies de mega mamíferoso y reptiles de 30.000 a 50.000 años de antiguedad, con preeminencia de formas herbívoras. En la ruta 25, próximo al arroyo Toropí (a 10 km de Bella Vista), se halla el primer yacimiento fosilífero de Corrientes, en Toropí/Yupoí. La entrada no es gratuita, pero su valor es módico.

Restos culturales: la localidad  de colonia Carlos Pellegrini fue hallado un importante yacimiento arqueológico de fragmentos cerámicos y restos humanos. Tomándose como referencia los restos hallados durante la construcción de la Represa de Yacyretá, éstos podrían tener una antigüedad de dos mil años, datación que será precisada mediante el método de Carbono 14 en la Universidad de La Plata donde cuentan con laboratorios especializados.  El arqueólogo en jefe Rodríguez,  destacó el hecho de que el Río Paraná «viene siendo habitado desde hace doce mil años» y las diferentes culturas mayoritariamente guaraníes, con contactos y vinculaciones,  fueron desplazándose a lo largo de sus márgenes.

Creación: los esteros constituían una reserva natural provincial desde el 15 de abril de 1983.  El 5 de diciembre de 2018, el Congreso de la Nación aprobó la creación del Parque Nacional Iberá en la provincia argentina de Corrientes, con una superficie de 159.800 hectáreas. Estas tierras se suman a las 553.000 hectáreas de esteros y humedales del contiguo Parque Provincial Iberá. De esta manera, se conforma un parque natural de 712.800 hectáreas. Las tierras aledañas al parque provincial fueron donadas para este fin por las fundaciones CLT Argentina, fundada por Douglas and Kristine Tompkins y Flora y Fauna Argentina. Dicha donación fue objeto de controversia . Se estima que en 10 años recibirá más de 100.000 visitantes al año a través de los ocho portales de acceso al Parque, que promoverán el desarrollo de las economías locales de la mano de emprendimientos y proyectos vinculados al eco-turismo.

Administración: la Administración Nacional de Parques Nacionales tomó posesión progresiva de los núcleos Cambyretá, en 2016, y San Nicolás, en 2017, mientras que recientemente se inició el proceso de traspaso del portal Laguna Iberá. El área protegida continuará con la incorporación de un núcleo operativo más para completar las casi 160 mil hectáreas del Parque Nacional. La ley aprobada contempla también la protección de aproximadamente 23 mil hectáreas más bajo la categoría de Reserva Nacional, alcanzando un área total de 183.500 hectáreas.


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