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PARQUE NACIONAL LOS ARRAYANES

El emblema del parque representa un quetri o arrayán del sur (Luma apiculata),
árbol o arbusto de lento crecimiento en suelos muy húmedos,
que puede alcanzar los 15 metros de altura. Sus flores son pequeñas, blancas y perfumadas.

Categoría: UICN II (parque nacional)

Domicilio: San Martín 24 (8400) San Carlos de Bariloche, provincia de Río Negro

Web: .com.

Correo electrónico:   nahuelhuapi@apn.gov.ar

Código postal:  Q8407 Villa La Angostura- Neuquén. (8400)en SC de Bariloche-Neuquén.

Prefijo telefónico: (0294)

Teléfono: 0294-423121/0294-423111 y para emergencias 0294 4422479

Ingreso y Horario: 

  • en temporada estival (1° de noviembre a 15 de marzo) hasta las 14:00 horas si se va a hacer el sendero de 12 kilómetros de ida y 12 kilómetros de vuelta. Aquellos que hagan la vuelta en embarcación(con pasaje en mano) pueden comenzar la caminata a las 15:00 horas.
  • en temporada invernal (16 de marzo a 30 de octubre) hasta las 11:00 horas si se va a hacer el sendero de 12 kilómetros de ida y 12 kilómetros de vuelta. Aquellos que hagan la vuelta en embarcación(con pasaje en mano) pueden comenzar la caminata a las 12:00 horas.
  • Ingreso en bicicleta hasta las 12:00 horas, los que hagan la vuelta en embarcación(con pasaje en mano) pueden comenzar la caminata a las 13:00 horas.

 Las tarifas de ingreso son las siguientes:

  • Tarifa general $1300
  • Residentes nacionales $230
  • Niños/as de 6 a 12 años $120
  • Residentes provinciales $100
  • Estudiantes $110
  • Alumnos de hasta 16 años en excursión escolar (previa y debidamente autorizada en Intendencia del parque) $ 0
  • Residentes locales, jubilados, pensionados (registrados en el SIPA), discapacitados y niños de 0 a 5 años  $ 0

INFORMACIÓN BÁSICA

Objeto: el parque forma parte de la reserva de biosfera andino norpatagónica desde 2007. El parque exhibe una muestra de la ecorregión del bosque andino patagónico, en el que predominan las especies semideciduas, alternadas con turberas cuya extensión crece en latitudes más australes, así como un bosque puro de arrayanes o quetris, único en el mundo.

Ubicación: el parque Los Arrayanes está ubicado en la ribera norte del Lago Nahuel Huapi, en la península de Quetrihué,   en el departamento Los Lagos de la provincia de Neuquén.

Mapa Foto: buenavibra.es


Mapa satelital:

https://www.google.com.ar/maps/place/Parque+Nacional+Los+Arrayanes/@-40.8250831,-71.7036589,12z/data=!4m5!3m4!1s0x9610bf2e1c62c993:0x37bb307c13e8e993!8m2!3d-40.78392!4d-71.660469

Coordenadas:  40°50' S 71°37' O

Accesos:  

  • Desde Bariloche, partiendo del Puerto Pañuelo, navegando a través del Lago Nahuel Huapi mediante un servicio de catamaranes. Se puede combinar la visita al parque Los Arrayanes con una​ excursión donde se visita también la isla Victoria.
  • Desde Villa La Angostura, embarcando desde los puertos del istmo de Quetrihué en las Bahías La Mansa, La Brava y "Manzano" de Villa La Angostura.
  • En bicicleta o a pie, desde Villa La Angostura comienza un sendero peatonal de casi 13 km que recorre la sección más interesante del área abierta al público, conectando esa localidad con el bosque de arrayanes. A 1 km de su inicio, se puede acceder también a un punto panorámico.
  • Desde San Martín de los Andes hasta Villa La Angostura por rutas nacionales  234 y 231, hay 111 kilómetros.
  • Desde San Carlos de Bariloche hasta Villa La Angostura por rutas nacionales 231 y 237, hay 77 kilómetros.

Transportes alternativos: desde  cualquier lugar del país, hay frecuencias diarias a San Carlos de Bariloche en Río Negro o a Villa La Angostura en Neuquén.

Recomendaciones para leer antes de viajar:

  • la época ideal para visitar el parque es a fines de la primavera y principios de otoño.
  • como se recomienda en todos los parques nacionales, antes de emprender el viaje consultar por el estado de los caminos y las condiciones climáticas.
  • es obligatorio el registro en la oficina de guardaparques, de cada una de las personas que ingresan al parque.
  • no hay centro de interpretación en el mismo parque, pero la zona del bosque de arrayanes está señalizada para explicar las etapas del crecimiento de esta especie. 
  • lleve ropa cómoda y adecuada a la época del año en que visite el parque, sombrero o gorra, anteojos de sol, protector solar en verano y zapatos de trekking.
  • no olvide, si va a realizar caminatas o ciclismo,  llevar agua y algunas provisión para reponer energías. 
  • es obligatorio para los ciclistas el uso de casco.
  • el parque posee sanitarios y una linda cabaña de madera que funciona como casa de té, al lado del puerto, erróneamente llamada la casita de Disney.
  • el recorrido puede hacerse a pie o en bicicleta, pero el sendero es irregular y con subidas y bajadas. Se recomienda no hacerlo sólo, sí por lo menos en compañía de una personas más.
  • no olvide cargar sus cámaras de fotos o video, y su celular.  Si desea hacer avistaje de aves no olvide sus binoculares.  
  • en caso de emergencia la única línea con señal y cobertura es el  (0294)105. 
  • el acceso al parque puede realizarse tanto por vía lacustre como por vía terrestre.
  • el turismo ha representado un grave daño para la vegetación, en especial los arrayanes. Debido a su lento crecimiento, los ejemplares juveniles eran destruidos inadvertidamente por los visitantes, mientras que la remoción de la vegetación superficial provocó la exposición de las raíces de los ejemplares mayores, dañándolos de manera irremediable en algunos casos. Por ese motivo, en la actualidad hay un sendero cubierto que delimita el área del bosque que puede visitarse y sobre el cual se puede transitar, y un área del parque que ha sido designada reserva natural estricta, estando prohibida la visita a la misma. No se aparte de los senderos señalizados.
  • el parque no permite pernoctar, pero sí el área de Villa La Angostura.
  • no se puede ingresar con mascotas en ningún parque nacional.
  • no se puede hacer fogatas.
  • se prohibe el uso de drones.
  • en el caso de almorzar en el recorrido del sendero, regrese con sus residuos.
  • no alimente ni persiga a los animales que pueda encontrar en su camino.
  • no hay senderos para discapacitados en sillas de ruedas. Ni para cochecitos de bebés. Para ellos o personas de la tercera edad, el parque ofrece la posibilidad de recorrerlo de ida y vuelta en lanchas y catamaranes, haciendo un alto en cualquiera de las dos hermosas playas muy cercanas al puerto.
  • recuerde que las aguas del lago Nahuel Huapi son frías y profundas. No se recomienda el baño en ellas.
  • en el lago no se permiten motos de agua ni la práctica de esquí acuático.
  • el lago dispone de kayac en alquiler.
Sendero Huella Andina: el sendero a recorrer está marcado con una banda celeste y blanca. Caminando (un promedio de 3 horas de ida con dificultad media) o en bicicleta (2 horas de ida con dificultad alta), el sendero es largo, de dificultad media (color amarillo), ya que requiere mínima experiencia y buen estado físico. Se trata de 12 kilómetros para llegar al bosque puro de arrayanes y 12 kilómetros para volver, todo lo cual demandaría un promedio de 6 horas. Sin embargo, cabe la posibilidad de hacer de hacer uno de los tramos, o ambos, en embarcaciones que navegan por el lago Nahuel Huapi, para lo cual conviene comprar el pasaje antes de emprender el recorrido, porque una vez en el puerto Arrayán puede que no haya disponibilidad de lugar. La caminata es dura, no sólo por la distancia, también por las diferentes altitudes del camino, que a los 750 metros recorridos desde Villa La Angostura es de 850 msnm y a los 6  kilómetros se eleva a 912 msnm para volver a bajar y subir luego. Un ciclista comentó que debió llevar la bicicleta al hombro por un kilómetro. Un kilómetro antes de llegar se ve la laguna Patagua, pero durante todo el trayecto encontrará miradores.

El comienzo del camino desde Villa La Angostura, se realiza por unas escaleras bastante nuevas en subida que llevan a dos miradores, Mirador Bahía Mansa y Brazo Norte. Todo el camino está señalizado, así que se vuelve al sendero original donde empieza a ponerse más denso el bosque y se pierde la vista del lago. A buen rato de andar, se cruza un arroyo que nace en la laguna Hua Huam, y casi al terminar el recorrido, unos 11 kilómetros, aparece la laguna Patagua. Un kilómetro más adelante comienza el bosque puro de arrayanes, y allí se circula por una pasarela de madera con el objeto de no pisar los pequeños retoños de especies arbóreas. Al fin del camino, está el puerto Arrayán. 

Sendero corto: de 700 metros de longitud, que toma 40 minutos, hacia un mirador.

Las playas : otra actividad para los que no desean hacer trekking , es disfrutar de las blancas arenas de las playas del parque, donde es posible pasar todo el día.

Alojamiento:

Está permitido acampar en Villa La Angostura pero no dentro del parque Los Arrayanes.

Otros lugares para visitar en la región, donde encontrará todo tipo de alojamientos, son:

  • el parque nacional Lanín
  • Villa La Angostura
  • Villa Traful
  • San Carlos de Bariloche
  • San Martín de los Andes

 Guardaparques: la Intendencia del parque está en San Carlos de Bariloche, pero en el parque Arrayanes, la oficina de guardaparques recibe a los visitantes 

Altitud: 770, 4 msnm

Flora: la extensión relativamente reducida del parque restringe la variedad de especies presentes; en las inmediaciones del lago se encuentra el bosque de arrayanes australes, llamados en mapudungun quetri o temu (Luma apiculata), de la familia de las mirtáceas, de corteza dorada que cuando se desprende deja ver manchas blancas. El quetri es de madera fría al tacto, de lento crecimiento y prospera en tierras húmedas. Los ejemplares de quetri son muy longevos, cuentan entre 160 a 600 años de existencia, sus troncos dorados al atardecer crean un ambiente único, casi místico.  Produce unas pequeñas flores blancas perfumadas, y cuando fructifica, en otoño, es visitado por zorzales, residentes en el parque, y fío fíos, aves migratorias que recorren miles de kilómetros por la cordillera andina desde el norte de Sudamérica. Ambas aves, al comer sus frutos dispersan las semillas y propagan la especie. Junto al arrayán hay otras especies perennifolias, en especial el coihue. La vegetación arbórea incluye también ñires, cipreses de las Guaitecas, cipreses de la Cordillera, radales, huahuanes, así como especies de menor altura como la patagua, el notro o el boldo. Las grandes y frondosas copas de coihues y  ñires, protegen al arrayán de los rayos solares y de las sequías. Pero en épocas anteriores se privilegió al arrayán sobre otros ejemplares del bosque patagónico como los mencionados coihues y ñires, que fueron talados por los propietarios de lo que era la estancia Quetrihué. El gran coihue (Nethofagus dombeyi) de copa alta y globosa siempreverde, que crece en lugares húmedos, provee su madera, muy dura,  para la construcción de muelles por su resistencia e imputrescibilidad.  Actualmente, se está tratando de recomponer el bosque  con su comunidad de  especies arbóreas originales. Sin embargo, las importantes sequías del 2012 y del 2013, dejaron su huella en la corteza de los arrayanes de una zona determinada del parque donde éstos no están protegidos por árboles de mayor envergadura, lo que produjo el cambio de color de la corteza y empobreció el follaje de los arrayanes. El sotobosque está formado sobre todo por maqui (Aristotelia chilensis), caña colihue y un arbusto introducido y muy extendido en los bosques patagónicos, la rosa mosqueta.

Arrayanes  Foto: buenavibra.es

Tronco de arrayán Foto: argentina.gob.ar


Coihue o coigüe, Foto: Parque Nacional Nahuel 

Fauna: la fauna aviar es muy variada en el predio, e incluye tanto especies de hábito acuático, como el cormorán imperial, que anida en las islas vecinas, y el cauquén cabeza gris o cauquén real, distintivo de los humedales de áreas boscosas, el macá plateado, el quetro velador, el zorzal, el hualá, la gallareta chica,  así como habitantes del bosque como el chucao, el halcón colorado, el espartero, el carancho, el halcón peregrino, el fío fío,  el águila mora, el chimango, la remolinera araucana, varias especies de pájaros carpinteros, entre ellos el carpintero pitío,  el rayadito y la cachaña, único loro del bosque patagónico y el más austral del mundo.

Junto al agua también se encuentra al fuertemente protegido un lobito de río patagónico: el huillín, en estado de conservación amenazado. Las especies del bosque resultan de difícil avistaje debido a su comportamiento huidizo; incluyen al monito de monte —que, pese a su nombre, no es un primate, sino un pequeño marsupial—, el zorro colorado o culpeo, el gato huiña, el puyén chico, la rana verde dorada y uno de los artiodáctilos más pequeños, el endémico del bosque patagónico ciervito pudú, que estuvo en peligro de extinción hasta hace poco tiempo.

La competencia que representa para las especies nativas la introducción de exóticos importados de Europa, en especial el jabalí y la liebre europea, y del ganado vacuno, han perjudicado notablemente la fauna local.

Paleontología: la provincia de Neuquén es  una de las regiones del país donde se han encontrado más restos fósiles . Tanto en cantidad, como en tamaño de los ejemplares hallados, de hecho, el enorme saurópodo titanosaurius de 40 metros de largo y 80 toneladas de peso, hallado por el Conicet cerca de Zapala, uno de los más grandes del mundo, fue hallado en esta región. Pero en el oeste de Neuquén, zona de gran actividad orogénica y vulcanismo, los restos de grandes saurópodos o dinosaurios del Cretácico, abundantes hacia el este de la provincia,  han quedado sepultados bajo toneladas de rocas, o bien no se han preservado.

Restos culturales:los  pueblos nómades cazadores recolectores huilliches, puelches y poyas utilizaban la zona para cacerías temporales y navegaban ríos y lagos en troncos ahuecados. Hacia 1750, se produce la araucanización del territorio, es decir, la fusión y aculturación de los pueblos mapuches con los pueblos pre-existentes en la zona. Avanzado el siglo XIX, el cacique huiliche Modesto Inacayal, cuyos hombres invernaban en las nacientes del río Limay, se entrega junto con los demás caciques, lanceros y su "chusma" al ejército nacional en el fuerte Junín de los Andes. Corría el año 1884. El perito Francisco Moreno, a quien tiempo atrás Inacayal, en 1879,  había permitido exploraciones en los territorios que dominaban sus tolderías, lo llevó junto con el cacique Foyel y las familias de ambos al Museo de la Plata, donde permanecieron hasta su muerte. Los restos de Incayal fueron exhibidos en el museo desde 1884 hasta  1994, cuando lo recuperó la comunidad mapuche para trasladarlo a Esquel. En 2006,  se hizo efectiva la decisión de quitar de exhibición los restos indígenas del museo como una forma de reparar la profanación cometida más de cien años atrás.  Una vez consolidada la conquista de las tierras, el presidente Roca, con el objeto de colonizar el amplio territorio, estimuló la llegada e instalación de pioneros que desarrollaran la agricultura y la ganadería, así como otras industrias. Para ello en 1902, decretó la creación de las Colonia Pastoril y Colonia Agrícola Nahuel Huapi. Se inscribieron 256 colonos para 133 lotes de 625 hectáreas, pero la mayoría ni siquiera vino al conocer las duras condiciones climáticas de la región. Las condiciones del otorgamiento consistían que el candidato se asentara por 5 años de manera estable en el predio otorgado y produjera al menos 10 hectáreas y el cultivo de 200 árboles , además de mínimas mejoras y una casa-habitación. Relata el medio laangosturadigital.com.ar, que hacia 1909 “…se realizó una inspección de Tierras y Colonias que constató que algunos lotes no se habían solicitado y que otros estaban abandonados por los concesionarios. Es decir que la ocupación efectiva era de 43 Lotes Pastoriles y 34 Lotes Agrícolas. En el informe figura el país de origen de los poseedores que nos da una idea aproximada de la conformación de la Colonia: 21 eran argentinos; 3 uruguayos; 24 chilenos; 3 italianos; 2 españoles; 14 alemanes; 8 suizos; 2 franceses; 2 escandinavos. Poblaban además un belga y un sirio. Del total de los colonos el 14% tenían apellidos indígenas…” 


Puerto Blest, 1902. Foto: laangosturadigital.com
Colonia Agrícola Nahuel Huapi Foto: laangosturadigital.com.ar
Primeros pobladores de Angostura: Baratta, Capraro y un vecino, 1903
Foto: laangosturadigital.com.ar


“…En abril de 1928 visitó la zona el entonces Ministro de Guerra, General Agustín P. Justo, quien haciéndose eco de las necesidades de los habitantes de la zona, elevó un informe al Poder Ejecutivo Nacional, y obtuvo la tan ansiada línea telegráfica Bariloche - Puerto Blest y asentó la necesidad de dotar al paraje denominado "Correntoso" (como se lo conocía en esos días) de una línea telegráfica inalámbrica, para mitigar el aislamiento que sufrían los habitantes de la comarca…”(laangosturadigital.com.ar).

Al instalarse la primera estación telegráfica en la zona, dependiente de la Dirección Nacional de Correos y Telégrafos de la Nación, se funda oficialmente en 1932, la localidad con su actual nombre de Villa La Angostura. La creación del parque nacional Nahuel Huapi en 1934 deja la localidad en su interior. En 1966 termina la construcción de la ruta que atraviesa el paso Puyehue.  Pero a mediados de los ‘90, la localidad experimenta un gran crecimiento de la actividad turística y Villa La Angostura deja de ser una pequeña aldea de montaña para ser un centro importante. La erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle del lado chileno en 2011, cubrió la zona de material piroclástico y ceniza lo cual significó una pérdida de más de 300 millones de pesos argentinos, equivalentes a 50 millones de dólares en pérdidas materiales y por el cese de la actividad turística.

La zona de Quetrihué donde se halla el parque Los Arrayanes, formaba parte de la estancia de John O'Connor, que en los años '20 del siglo pasado vendió a la sociedad de Antonio Lynch y Manuel de Uribelarrea. La casa de 160m2 que queda en pie y puede visitarse dentro de la península, perteneció a la familia Lynch.


Creación: la península de Quetrihué integró el primer parque nacional de América del Sur, creado por decreto del presidente Hipólito Yrigoyen del 8 de abril de 1922. El 29 de septiembre de 1934 por la Ley 12103, promulgada el 9 de octubre de ese año, se creó el parque nacional Nahuel Huapi en reemplazo del parque nacional del Sur.  Mucho más tarde, el 11 de octubre de 1971 por la Ley 19.292, se desmembró del parque Nahuel Huapi la península de Quetrihué que constituyó el parque nacional Los Arrayanes. Sin embargo, el parque Nahuel Huapi y el parque Los Arrayanes integran una única unidad de conservación y manejo cuya Intendencia funciona en San Carlos de Bariloche. 

Administración: la administración del parque nacional Los Arrayanes, se ejecuta de manera conjunta con la administración del parque nacional Nahuel Huapi, desde el el año 1971.  

 


LA NACION

Historias. 

Los aborígenes que vivieron en cautivero en el Museo de La Plata

14 de febrero de 2020

por Carolina Keve

Fotos Gaspar Kunis - Brando

PARA LA NACION




El cacique Foyel vivió en cautiverio 

en el Museo de La Plata.Museo de Ciencias Naturales de La Plata - Archivo


Jueves 2 de marzo de 2006. El otoño aún no llegó, pero una brisa gélida recorre las paredes infinitas del Museo. El imponente palacio de estilo neoclásico levantado en el corazón del bosque de La Plata parece hacer caso omiso del calor que pueda haber afuera. Fernando Pepe mira el reloj. Lleva ya varias horas en la biblioteca con sus dos compañeros. No pueden apartar los ojos de aquellas páginas…

Número 1334: Indio patagón, sacado por el señor Hauthal de un antiguo chenque, situado en la orilla oriental del río Fénix, en mayo de 1902. El cadáver estaba cubierto de piedras, que por su peso han destruido la cabeza. Las piedras de la tumba formaban un rectángulo poco elevado, cuyo borde se componía de piedras grandes, mientras que las del medio eran más chicas.

Número 1836: Indio tehuelche, cacique Sapo. Fallecido en la colonia de Rawson, Chubut. Los esqueletos del cacique Sapo y de su mujer fueron exhumados por el señor Francisco P. Moreno personalmente, durante su permanencia en la desembocadura del Río Chubut, a fines del año 1876…

El Museo de La Plata, creado por decreto provincial el 19 de septiembre de 1884. Desde 2006, los esqueletos dejaron de exhibirse en las vitrinas.Colectivo Guías - Archivo


Es el catálogo escrito en 1910 por Lehmann Nitsche, exjefe de la Sección Antropológica del museo, un inventario de 129 páginas que detalla los miles de huesos desperdigados en cajas por todo el edificio. La mayoría, sin dueño. Algunos admiten una breve historia. Solo unos pocos se corresponden a un cuerpo con nombre.

Fernando, que para entonces era un estudiante de Antropología a punto de recibirse, llevaba años pasando frente a las vitrinas llenas de esqueletos sin que llamaran su atención. Sin embargo, el detalle con el que aquel listado describía los cráneos, las mandíbulas y hasta los fetos extraídos del vientre de sus madres parecía haberle congelado la mirada.

En el Museo de Ciencias Naturales de La Plata hay más de 2000 restos humanos. La mayoría pertenecen a indígenas que fueron trasladados por el Perito Moreno, y algunos hasta llegaron a vivir allí a fines del siglo XIX.

El Museo de La Plata fue creado por decreto provincial el 19 de septiembre de 1884, en una ciudad fundada tan solo dos años antes. Tal vez ese carácter precursor fue el que sedujo al explorador Francisco Pascasio Moreno a construirlo allí.Al parecer, Moreno estaba obsesionado por hacerle sombra al alemán Hermann Burmeistery su enorme colección de ciencias naturales que hoy sigue exhibiéndose en el museo de Parque Centenario. Y no tardará en cumplir su objetivo, cuando en plena campaña militar sobre la Patagonia es designado como perito al frente de la Oficina de Exploraciones Nacionales, un eufemismo con el que se bautizó el relevamiento topográfico para la delimitación de las fronteras de nuestro país. Es así como Moreno, que había encarado su primer viaje al sur con solo 22 años, completará unas cinco expediciones patagónicas, de las que dejará rastro en sus diarios.

Fernando Pepe, antropólogo, presidente del colectivo Guías Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social).(Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social).



"Nunca he podido comprender cómo una nación viril, que se dice dueña de extensísimas zonas, desde el trópico hasta el polo antártico, no se empeña en estudiarlas, para utilizarlas, que es lo que justifica su dominio sobre ellas", escribe como testimonio de estas exploraciones, que pronto encuentran su oscuro correlato en el tráfico de objetos y esqueletos saqueados por el Ejército a las comunidades arrasadas y que, bajo el paraguas de la ciencia, fueron acumulándose en los depósitos y en los pasillos del palacio del perito.

Fernando recuerda entonces lo que le había advertido el científico Héctor Pucciarelli, a cargo del departamento de Antropología Física, cuando autorizó el avance de la investigación sobre los restos: "Mirá que es un tema tabú".

En efecto, hasta ese momento, el único reclamo de las organizaciones indígenas que había encontrado eco había sido el de la Comunidad Mapuche por la restitución de los restos del cacique Inacayal. La recuperación se concretó en 1994 por voluntad del senador radical Hipólito Solari Yrigoyen. No obstante, entre los argumentos planteados en el proyecto debatido en el Congreso, se hizo referencia a la colaboración que había prestado el antiguo líder a las expediciones en sus tierras. Nada se dijo de la obligación del Estado frente a lo que constituía una reparación histórica.

Inacayal, el cacique de la Comunidad Mapuche
que vivió en cautiverio en el Museo de La Plata.
Archivo Museo de Ciencias Naturales de La Plata. 

En total, el inventario elaborado por el antropólogo contratado por Moreno describe 5581 piezas. Las anotaciones de Lehmann Nitsche van desde "lotes de cervicales" hasta un "feto disecado".

De pronto, Fernando se detiene en un número. El 1867. La descripción dice así: Indio yamaná. "Maish Kensis". Tierra del Fuego. Fallecido en el museo en septiembre de 1894…

Por un instante, piensa y contiene la respiración. Aquel catálogo confirmaba lo que tantas veces había escuchado, que acaso explicaba el mandato de silencio que parecía reinar en aquel edificio. No solo habían traído huesos. Algunas de esas personas habían vivido allí.

Silvia Ametrano, geóloga. Dirigió el Museo de La Plata entre 2001 y 2018.


"Este edificio no tiene nada que envidiarles a los grandes museos del mundo que nacieron en el siglo XIX. Es una estructura arquitectónica que alude a lo que hoy se llama «catedrales de la ciencia». Imponentes, vos entrás y esas columnas te aplastan", explica Silvia Ametrano, con paciencia pedagógica, en una pequeña habitación colmada de cajas llenas de lo que uno llamaría piedras y que Silvia denomina con corrección epistemológica rocas y minerales. Porque, ante todo, Silvia es geóloga, aunque muchos la recuerdan porque fue durante su gestión al frente del Museo de La Plata cuando se motorizaron las restituciones de los restos humanos a sus comunidades de origen.

–No hay que perder de vista que estamos mirando el tema con el paradigma ético, cultural y científico del siglo XXI. Pero este museo nació en el 1800 bajo otra condición de pensamiento, en la que se creía que esos seres eran evolutivamente anteriores.Eso hizo que todo cementerio indígena fuera codiciado por la ciencia, porque bajo este pensamiento, los restos son claves para entender la evolución. Claro, este museo tuvo una particularidad…

–Personas de esos pueblos originarios viviendo aquí.

–Sí, y el porqué de que estuvieran acá es uno de los ejes de revisión histórica. Si uno ve los registros internos, el preconcepto de que eran seres inferiores estaba instalado… Se sabe que murieron en fechas muy próximas y que les realizaron prácticas terribles. Les quitaron el cuero cabelludo y en algunos casos el cerebro, les hacían una máscara mortuoria con yeso y a veces cubrían el cuerpo en cal viva…

El preconcepto de que los indígenas eran seres inferiores estaba instalado. Se sabe que murieron en fechas muy próximas y que les realizaron prácticas terribles.

–¿Y cuáles han sido los fundamentos del reclamo que el museo viene recibiendo por parte de las comunidades?

–Que los cuerpos deben volver a la tierra que pertenecieron, con mucho énfasis en esta sacralización de la tierra. Pero, además, acá tenemos otra particularidad. En el museo hay restos de caciques y esto le da un mayor simbolismo, porque también significa una mayor recuperación simbólica. A comienzos del 1900, la Nación estaba imbuida de conquistar territorio y, por más sanguinario que nos parezca, tener los restos del "enemigo" asume otra connotación. Ahora fíjate que cuando nosotros los sacamos de exhibición, los visitantes se quejaban...

–¿Por qué?

–Porque no hay que perder de vista que, además, bajo esta ideología, la sociedad fue educada asumiendo que en los museos hay restos humanos. Es como si los museos cultivaron algo que yo definiría como…

–¿Cómo?

–Y como una suerte de necrofilia.

"La sociedad fue educada asumiendo que en los museos hay restos humanos", dice Silvia Ametrano.



"La sociedad fue educada asumiendo que en los museos hay restos humanos", dice Silvia Ametrano,

Colectivo Guías - Archivo


Hasta el día de hoy no se sabe a ciencia cierta cuántas personas de los pueblos originarios vivieron en el museo bajo las órdenes de Moreno. Se calcula que fueron entre 12 y 20. El caso más conocido fue el del cacique Inacayal.

Aunque muchos libros afirman que era tehuelche, Moreno lo definió como huilliche. Ambos se conocieron en 1879, durante una expedición del perito en el Nahuel Huapi. De acuerdo con los registros históricos, cinco años más tarde, las tribus de Inacayal y Foyel, compuestas por 180 personas, se presentaron en Fortín Villegas para dar testimonio de sus sentimientos pacíficos hacia el gobierno nacional. Sin embargo, el Ejército los tomó prisioneros y los envió a Buenos Aires.

Allí, fueron separados de sus hijos e Inacayal fue encerrado durante año y medio, hasta que Moreno hizo su gestión para llevárselo al Museo de La Plata.

Retrato de las familias de Inacayal y Foyel. Se cree que la foto fue tomada antes de llevarlos a La Plata. 


Retrato de las familias de Inacayal y Foyel. Se cree que la foto fue tomada antes de llevarlos a La Plata. Museo de Ciencias Naturales de La Plata - Archivo


El 19 de abril de 1994 sus restos fueron trasladados a Esquel en un avión de la Fuerza Aérea. Sin embargo, el proceso de recuperación y restitución de los cuerpos en el museo recién asumió un carácter institucional hacia el 2006, tras la gestión del Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social (Guías), que Fernando Pepe conformó inicialmente con Patricio Harrison y Miguel Suárez Añón, y la respuesta dada por la Dirección del museo, por ese entonces en manos de Silvia Ametrano. Como primer paso, se decidió retirar de exhibición los restos y mejorar sus condiciones de preservación.

Cinco años antes, en 2001, la Ley 25517, aplicable en todo el país, ponía a disposición "los restos mortales de aborígenes" a todo pueblo que los reclamara, como así también introdujo la obligación de contar con el consentimiento de las comunidades antes de "todo emprendimiento científico en su patrimonio histórico y cultural". La norma, sin embargo, tuvo que esperar nueve años para ser reglamentada. No obstante, tras su implementación, se han formalizado unas 11 restituciones a diversas comunidades dentro del país y a la Federación Aché de Paraguay.

En 2013, en medio de estas transformaciones, la institución realizó una encuesta para conocer la opinión de los asistentes frente a las nuevas políticas de exhibición. El 30,5% de las personas consultadas manifestó estar en desacuerdo. Las explicaciones variaron. "Pero, por favor, ¿para qué está el museo entonces? La gente cómo va a saber la historia si no nos muestran, como si uno fuera adivino del pasado", fue uno de los comentarios. Según expone el documento final, cuando les consultaron a quienes estaban a favor, las respuestas fueron igual de inquietantes: "Cuando una persona muere, se debe quedar ahí, quietecito".

Desde 2006, los esqueletos de los indígenas dejaron de exhibirse en las vitrinas del Museo de La Plata y un equipo de antropólogos busca restituirlos a sus respectivas comunidades.

Fernando se asoma sobre la vitrina de cristal. Intenta ver el número que esconde el ramillete de costillas expuesto sin nombre en la antigua sala de exhibición de Antropología Biológica. Aunque borroso, llega a leer. Es el 1867.

Unos días antes, una antropóloga que trabajaba en el museo, enterada de lo que venía haciendo el grupo, les había aconsejado que buscaran en los archivos del diario La Capital. Allí encontraron un artículo publicado el martes 27 de septiembre de 1887 que, bajo el título "Denuncia gravísima", informa: Dícese que desde cuatro días a esta parte han muerto en el museo tres indios de las dos familias que allí viven por cuenta del gobierno […]. El caique Inacayal, el mismo que salvó la vida del señor Moreno en un pasaje de sus expediciones al Sur y que lo refiere en su obra "Viajé a la Patagonia", ha muerto ayer. El cadáver de este ser humano, a la hora que escribimos, lo están descuartizando en el mismo museo. ¿De qué ha muerto? ¿Qué médico certifica la defunción? ¿Y la municipalidad ha autorizado su inhumación aérea? […]. Agregamos también que hay varios otros indios amenazados de una muerte próxima. Solo dos indiecitos, Arturo y Maish Kensis –uno de los cuales nos dio el primer hilo de esta madeja– son quizás los únicos que por hoy no corren peligro.

Fernando vuelve a ver el esqueleto en la vitrina. ¿Cómo habrá llegado ahí? ¿Cómo murió y qué pasó con Maish Kensis?

Fernando Pepe estudia también con su equipo el relato oral que se construyó entre los antropólogos, no en los pueblos originarios.

La imagen tiene ambición onírica. Las columnas romanas se abren paso en medio del parque, custodiadas por dos enormes esmilodontes que miran de frente. Unos vendedores de gaseosa le aportan un eclecticismo terrenal a la escena. El hall del museo se planta al final de la escalinata como una espiral infinita. Entre sus columnas nacen algunos pasillos, que pronto se vuelven angostos y oscuros, tejiendo un recorrido que parece hexagonal. A ambos costados, se acumulan cajoneras y muebles antiguos que dejan ver todo tipo de objetos, desde piedras preciosas hasta peces en frascos. A medida que uno avanza, el frío se condensa. También el olor a formol.

Se presume que en estos corredores vivieron los prisioneros de Moreno. Los diarios y los registros hablan de un sótano, y es que el ambiente lúgubre hace pensar que se trata de algún subsuelo. Pero no. Las pequeñas ventanas que asoman en los ambientes que dan al pasillo dejan ver el bosque. Hoy en este lugar funcionan las oficinas y los talleres del museo.

Mariano Del Papa, metro noventa, tatuajes en los brazos, remera de los Ramones, es doctor en Ciencias Naturales y actualmente está a cargo del departamento de Colecciones de la División de Antropología.

–Antes, este era el lugar donde se armaban las vitrinas y se preparaban los esqueletos –explica titubeante.

Restitución de los restos del cacique Polvareda al Pueblo Qom de Santa Fe, en octubre de 2019. 


Restitución de los restos del cacique Polvareda al Pueblo Qom de Santa Fe, en octubre de 2019.Santiago Hafford - Archivo


–¿Y en qué consistió el proceso de recuperación que arranca en 2006?

–Para empezar, las áreas de almacenaje no estaban en condiciones. Había roedores, insectos… Los contenedores donde estaban los esqueletos eran de madera, que acumula humedad. Sacamos todo lo que tuviera que ver con materia orgánica: papel, madera, hilos, cartón, porque facilita la entrada de fauna…

–¿Fauna?

–Sí, microorganismos que terminan destruyendo los restos… Mirá atrás tuyo –Mariano se acerca y toma unas formas óseas apoyadas en una mesa–: ¿ves? Son materiales que sigo encontrando y que estamos recomponiendo. ¿Cuántas personas creés que hay representadas en esta muestra?

–Lo miro con incredulidad.

–Es fácil, tres… Bueno, hace 25 años que veo cráneos. Mirá, son dos mandíbulas de distinto tamaño y a esta otra le faltan los dientes. Y ¿ves acá, el desgaste de los molares? Claramente pertenecía a un cazador recolector y las harinas que comía eran abrasivas. Lo bueno es que no tenían caries…

–¿Estos huesos te dan esa información?

–Exacto. Por ejemplo, hay un investigador que, a partir de las muestras de sarro, estudia la ecología, y obtiene perfiles genéticos a través de esos restos de alimento. Son cosas que nos permiten saber un poco más de la vida de estas personas. Vos fijate, afirman que acá había 10.000 restos humanos, pero, por ejemplo, el catálogo me dice que esta es la muestra 7353 y, en realidad, como podés ver, corresponde a tres piezas, con lo cual es difícil tener una certeza.

–¿No se sabe cuántos restos hay?

–Calculamos que son restos de unos 2300 individuos, pero nunca vamos a saber el número exacto.

Maish Kensis pertenecía a los yaganes, un pueblo que vivía en Tierra del Fuego. Murió en el museo hacia 1894 a causa de una afección pulmonar.

Maish Kensis pertenecía a los yaganes, un pueblo que vivía en Tierra del Fuego. Murió en el museo hacia 1894 a causa de una afección pulmonar. Colectivo Guías - Archivo

Fernando mira la foto. El plano se recorta en la cintura, sobre un fondo blanco. El chico está mirando a cámara. Los ojos asoman como dos pequeñísimas salpicaduras sobre una nariz ancha. Hasta ahora han podido determinar que esa imagen es de Maish Kensis, como así también que el pequeño pertenecía a los yaganes, un pueblo que vivía en Tierra del Fuego. No hay un dato preciso de cuántos años tenía cuando murió en el museo. Algunos dicen 22, otros 30. Se sabe que fue hacia 1894, a causa de una afección pulmonar. Así lo registra Herman ten Kate, un antropólogo holandés especializado en craneología, convocado por Moreno tras sus estudios en Berlín y en el Museo Etnográfico de París.

Esto tiene un valor testimonial: son las pruebas materiales de un genocidio.

Kate escribe un diario en 1903, donde registra la vida de cuatro de los prisioneros. Particularmente se detiene en Maish Kensis, a quien conoció personalmente. Escribe Kate en francés: Al servicio del museo, cumplió diversas funciones. En la familia del señor Moreno, cuidaba a los niños, que lo apreciaban mucho […]. En el museo, se dedicó mucho al trabajo y no mostró renuencia para trabajar con los esqueletos humanos.

Bajo la mirada del enviado europeo, fue quien más "supo aceptar la civilización". Y unas líneas más abajo explica: Fiel de la instrucción religiosa que había recibido en la misión de Ushuaia, conservó la creencia en Dios y distinguió el bien del mal según la moral cristiana […]. Este indio es de buen carácter, tímido y obediente […]. Incluso era coqueto, se perfumaba y estaba muy orgulloso de conocer las calles de La Plata con un abrigo negro que el señor Moreno le había regalado.

–Encontrar todo esto fue como un trabajo de arqueología dentro del mismo museo –sostiene Fernando con voracidad verborrágica–. Además, lo que estudiamos nosotros es el relato oral que se construyó entre los antropólogos, no en los pueblos originarios.


Los restos, imágenes y relatos son las pruebas materiales de un genocidio.

Museo de Ciencias Naturales de La Plata - Archivo

–¿Y qué condensa ese relato?

–Y, vos fijate, en la tradición oral llegamos a encontrar que se decía que Maish Kensis era "un no-docente que donó su cuerpo a la ciencia", cuando en realidad fue un prisionero que vivió y tuvo que trabajar en el museo.

El cuerpo de Maish Kensis fue retirado de exhibición en agosto de 2006. Como parte del trabajo realizado por el Grupo Guías, además se han logrado identificar dentro del museo unos 35 cuerpos.

–Ojo, nosotros no somos oscurantistas, no estamos en contra del estudio. Solo planteamos que se debe contar con el consentimiento de las comunidades. Pero no se trata de desconocer que esto tiene un valor testimonial...

–¿Cuál es?

–Son las pruebas materiales de un genocidio.

Carolina Keve

 

 

LAGO PUELO Parque Nacional y Reserva Natural 

Categoría:  UICN II (parque nacional)

Domicilio: 2 de Abril y Ruta N°16 Lago Puelo, Chubut.

Web:

Correo electrónico: lagopuelo@apn.gov.ar y turismo@lagopuelo.gov.ar

Código postal: U8431

Prefijo telefónico: 0294

Teléfono: 02944 499232 , 02944-499064 y 02944-499591

Horario e Ingreso: el parque está abierto todos los días de 8.00 a 21.00 horas. El ingreso es tarifado.  En la página argentina.gob.ar/parquesnacionales se informan los importes que se transcriben abajo, pero se  sugiere, averiguar si no han sufrido modificaciones. 

  • Tarifa general de $800,
  • Residentes nacionales $210,
  • Niños de 6 a 12 años $110, 
  • Residentes provinciales $80,
  • Estudiantes $110,
  • Alumnos de hasta 16 años en excursión escolar (previa y debidamente acreditada ante la Intendencia del parque).
  • Residentes locales, jubilados y pensionados (registrados en el Sipa), niños de 0 a 5 años y discapacitados.



INFORMACIÓN BÁSICA

Objeto: protege la reserva de biosfera andino norpatagónica y el bosque valdiviano.Este Parque Nacional protege el imponente escenario paisajístico de la región norpatagónica : el lago más bajo, ubicado a 200 msnm, es a la vez el más cálido, y las laderas boscosas son las más extensas del sur argentino, tapizando de verde hasta los 1500 msnm. Las glaciaciones modificaron la Cordillera de los Andes y labraron el Paso Puelo, por el que ingresan árboles típicos de la flora valdiviana chilena, únicos en nuestro país: los ulmos, avellanos, olivillos y lingues, especies que no figuran en el restos del paisaje argentino, ingresan por este paso a nuestro país. El área reservada protege 23.700 ha. de Bosques Patagónicos (10.200 ha. del parque nacional propiamente dicho, 9.600 ha. de la reserva nacional y 3.900 ha. de la reserva natural estricta).

Ubicación: en el departamento de Cushamen (Comarca Paralelo 42), al noroeste de la provincia de Chubut, distante solamente a 4 kilómetros al norte del espejo de agua que le da su nombre, se encuentra la localidad de Lago Puelo. 

Mapa satelital:

https://www.google.com.ar/maps/place/Parque+Nacional+Lago+Puelo/@-42.096526,-71.8948104,10z/data=!4m5!3m4!1s0x961becf967d94a99:0x7271833cf01bf1dd!8m2!3d-42.096526!4d-71.614659

Coordenadas: 42°11'00" S 71°41'00" O

Accesos: el parque es fácilmente accesible por la ruta nacional 40 desde varios puntos. Desde San Carlos de Bariloche , por RN 40 hasta El Bolsón y ruta provincial 16 hasta el Área Recreativa del parque (145 kilómetros). Desde Esquel, por RN 40, RP258 y RP 16 (155 kilómetros).

Transportes alternativos: la localidad de Lago Puelo recibe ómnibus desde Bariloche o Esquel. De allí se puede llegar al parque en taxi, remise o colectivo.

A su vez, desde Buenos Aires o Córdoba hay vuelos diarios y líneas de micros a Bariloche y desde allí se puede alquilar auto en agencia o combi de empresas turísticas.

Recomendaciones para leer antes de viajar:

  • la temporada alta de Lago Puelo es de noviembre a abril y la temporada baja de mayo a octubre
  • el parque posee infraestructura para recibir visitantes, se puede acampar, tomar baños, hacer paseos lacustres y pescar. Hay varios senderos para recorrer, de diferente dificultad y duración.
  • hay servicios sanitarios, kiosco y camping agreste, con servicios indispensables.
  • desde 1999 no existe más el camping libre en cualquier parte del parque. El camping agreste mejoró mucho el aspecto, el orden y la tranquilidad del sector playero.  Se cuenta con un área específica para realizar pic-nics.
  • se prohibe hacer fuego en el parque.
  • se prohibe el ingreso con mascotas. Se han abandonado perros en el área recreativa.
  • grupos de pobladores mapuches habitan al este de los límites del parque. Dentro del parque hay residentes permanentes que poseen un permiso especial para tal fin.
  • recordamos que en muchas áreas del parque no hay señal de celular, igualmente recordamos que éste debe llevar su carga completa para no perder imágenes o escenas de belleza incomparable.
  • se recomienda llevar agua  y alimentos
  • se sugiere llevar pantalones largos de trekking, camisa de mangas largas, calzado de trekking de agarre, gorra, campera de agua, protector solar.

Recorridos y actividades a realizar en el parque nacional Lago Puelo (extraído de la página https://www.patagoniaexpress.com/):

  • El sendero del pitranto grande: es un recorrido de 20 a 25 minutos de duración, dificultad baja, que se realiza por un sendero el cual atraviesa todo un bosque de Pitras gigantes, en un marco de belleza indescriptible, que finaliza atrás de la playita, si realizas la caminata con sumo silencio descubrirás mucho de su fauna.
  • El mirador del lago: es una caminata de ascenso, dificultad media alta de 30 a 40 minutos de duración, donde se llega a un mirador natural de piedra, desde ese privilegiado lugar se puede observar gran parte del parque nacional y  parte de la planta urbana.
  • El senderos de los antiguos pobladores (jardín botánico): es un sendero de aproximadamente 1:30hrs. en el que se puede apreciar los dos puntos  donde se establecieron las primeras familias de lago puelo. El mismo cuenta con cartelería interpretativa donde cuenta un poco la  historia en esos lugares. También, en su recorrido, hay sitios con particularidades especiales
  • El mirador de la lechuza: es una caminata de 20 minutos de duración donde se costea el sector de “la playita” y se llega a un mirador natural, donde se aprecia el lago.
  • Camino a gendarmería y a los limites con Chile: se cruza el río Azul, vadeando o en embarcación y se empieza con una caminata de aproximadamente 2 horas al puesto de gendarmería donde se puede acampar gratuitamente  y desde ahí mismo se accede al sendero para ir a los limites con Chile donde la duración se extiende a 2 hora mas. Se arriba a Los Hitos y es posible caminar un poco mas, hacia un mirador donde se aprecian los rápidos del río Puelo y el Lago Puelo Inferior en el país vecino.
  • El bosque de las sombras: es un sendero que se realiza a través de un puente flotante hecho en madera, de aproximadamente 20 minutos de duración, y recorre todo un bosque natural. Ideal para familia con niños y gente mayor por su baja dificultad.
  • Cicloturismo: excursiones guiadas dentro del parque en bicicleta mountain bike. Recorriendo senderos dentro de la inmensidad del bosque particular que caracteriza a este parque nacional. Guías Bilingües.
  • Excursiones y actividades lacustres:Las excursiones lacustres son otro atractivo del Parques Nacional Lago Puelo. Se pueden realizar a través de distintas empresas y embarcaciones, a diferentes puntos del parque; estas son:
  • Paseos costeros: tiene una duración de aproximadamente 1 hora donde se lo lleva a recorrer la parte oeste del lago puelo. Bordeando el cordón del morrudo.
  • Paseos a los limites con Chile: es un recorrido de aproximadamente 3 horas de duración, se los lleva costeando el cordón del morrudo y luego se desembarca en un muelle y se los lleva hacer una caminata de aprox. 30 minutos de duración a los limites y se les va comentando sobre la fauna y flora de la selva valdiviana de esos lados, luego en el regreso al muelle se accede bordeando el cerro cuevas.
  • Paseos a pedido del turista: Se realizan paseos a medida, donde el turista lo solicite. Es un paseo opcional para salir de los clásicos paseos lacustres. Muchos de ellos son enfocados a mayor aventura.
  • Paseos en Kayak: Salidas cortas y largas. No es necesario experiencia previa. Todas las salidas largas incluyen los alimentos.
  • Buceo: bautismos para novatos con instructor. Salidas para experimentados. Incluyen todos los elementos.
  • Pesca: Salidas de pesca de diferente duración, desde una hora hasta día completo con todos los servicios incluidos. Guías profesionales de pesca con mosca y spinning. No hace falta experiencia previa.

Excursiones:

  • Cabalgatas: Cabalgatas guiadas por el valle del Azul, chacras, bosques, vadeo del río, miradores y vistas panorámicas del valle del Lago Puelo. Cabalgar entre paisajes pincelados por el otoño es una experiencia única e inolvidable.
  • Cabalgatas especiales para grupos a Chile.
  • Excursiones en 4 X 4: vehículos equipados para la aventura. Te llevan a recorrer aquellos caminos de difícil acceso, vadeando arroyos, subiendo montañas y atravesando barriales, para llegar llenos de aventura a lugares únicos y de gran valor escénico.
  • Actividades de Montaña: Lago Puelo ofrece una amplia gama de actividades de montaña. Trekking guiados a diferentes sitios con maravillosos paisajes, cuya duración van desde 1 hora a varios días de caminatas inmersos en bosques patagónicos. Escaladas en roca. Rappel. Actividades grupales e individuales. Actividades a medida.

PASEOS Y RECORRIDOS POR EXTERIORES DEL PARQUE NACIONAL LAGO PUELO:

  • Desde La Pasarela: Refugio Motoco: es una excursión de aproximadamente entre 6 y 8 horas,  de ida. Con dificultad media y una elevación máxima de 820 mts, en el camino se puede observar la diversidad de flora y fauna de la selva valdiviana en el cordón del morrudo. Se recomienda realizar la excursión con un mínimo de tres días, para concretar tranquilos recorridos por todo el cerro, el cual te dará la posibilidad de apreciar uno de los espectáculos mas impresionantes de la región, el alerzal milenario, en un marco de cascadas y bosque frondoso de inigualable belleza.
  • Laguna Huemul: es un recorrido de entre 3 y 5 horas de caminata de ida, con una dificultad media alta. Para atravesar bosque nativos de cipresales y coihues, al llegar al primer filo, tendrás una bella vista del valle y la localidad de lago puelo, a solo 15 minutos te encontraras con la majestuosa vista de la laguna huemul que en época de otoño se pinta de matices naranjas gracias a las lengas y que con el verde de sus aguas hacen  una escena increíble, se puede pernotar sin la posibilidad de encender fuego.
  • Mirador del blanco: es una caminata de promedio 45 minutos de duración, de dificultad baja, donde en el recorrido se puede ir observando el río azul y especies autóctonas y exóticas de nuestros bosques para finalizar en un imponente mirador donde puedes contemplar los saltos del río blanco o motoco.
  • Desde la planta urbana: parque temático Millán Lemu (Bosque Dorado), un recorrido en el cual se puede apreciar la diferencias entre un bosque natural y un bosque implantado, con esculturas hechas en madera que caracterizan a hadas y duendes, todas ellas realizadas por artistas de lago Puelo, un paseo ideal para niños. Se cobra una entrada general y cuenta con varios servicios, confitería, venta de artesanías,  baños y áreas de descanso.
  • La Pasarela: puente colgante sobre el fabuloso Río Azul. Sector de pesca, zona balnearia y picnic a orillas del río. Es la puerta de acceso a diferentes trekking de montaña. Se accede desde la ruta provincial Nº 16 en el Km 9.5
  • Mirador de la virgen del cerro Currumahuida: es un mirador enmarcado en una grieta en roca natural, donde se aprecia toda la planta urbana, el río azul y gran parte del parque nacional lago Puelo. Un ascenso de aproximadamente 45 minutos con una dificultad media baja, con áreas de descanso.
  • La escultura que podes apreciar fue realizada por una artista local; Mariana Graciano  y su nombre Virgen del Currumahuida proviene de la lengua Mapuche ( mapudungun ) y significa  curru = negro, mahuida = cerro .
  • Circuito de Los Balcones.
  • Este sendero nace en la Virgen del Currumahuida rumbo al parque nacional Lago Puelo por el faldeo del Cerro, donde se une con el sendero que va a Maninga. Se atribuye su nombre a que en el mismo se encuentran “balcones” naturales con increíbles vistas del valle. Mas allá de ser  un sendero recreativo, también es educativo, ya que cuenta  con cartelería interpretativa en todo su trayecto.

Alojamiento: en el parque nacional Lago Puelo hay camping,  y en el pueblo de Lago Puelo hay múltiples alojamientos.

Intendencia y guardaparques: el centro administrativo del Parque Nacional, se ubica en la zona norte. También funcionan allí la oficina de informes, en el Área Recreativa, muy cercana al muelle, que en la temporada turística estival brinda información sobre el Parque y zonas aledañas, expende permisos de recorridas y pesca. 

En marzo de 2021, un enorme incendio provocado intencionalmente y esparcido por las altas temperaturas, arrasó con 1500 hectáreas de bosques patagónicos de Chubut. El fuego se dispersó por El Maitén, Epuyén, Futaleufú, Las Golondrinas y Cerro Radal y de allí alcanzó Lago Puelo, hacia El Hoyo. Fueron evacuadas 200 personas de Lago Puelo y hubieron 7 heridos, uno de ellos de gravedad.

Altitud: altitud media 230 msnm

Clima: el parque es de clima frío y húmedo durante el otoño y el invierno, pero de una primavera muy agradable y un verano casi utópico donde las aguas turquesas son calentadas por el sol.  El clima es templado, debido a la baja altura, generándose un “microclima” más benigno que el de las zonas aledañas, con una amplitud térmica menor. El promedio de temperaturas máximas es en enero de 24° C, y de  0, 5° C en invierno.No existe una estación seca, pero las precipitaciones se concentran de abril a octubre, con unos 1.500 a 1.600 mm., en forma de lluvia o nieve. Las mismas se acrecientan hacia el oeste, debido a los vientos húmedos que provienen de ese punto cardinal.

Ecorregión:  Bosques Patagónicos y bosque valdiviano

os y cursos de agua que lo atraviesan: el lago Puelo es protagónico en el área protegida, tiene una superficie de unas 4.500 ha, y una profundidad máxima de 180 metros. Es el lago más bajo con respecto al nivel del mar,  de la cordillera patagónica desde Chubut al norte. El agua de este lago no es transparente, por contener la llamada “leche glaciaria”, es decir, arcillas en suspensión, originadas por los glaciares. Los ríos que desembocan en la laguna son el río Turbio, el río Aguja Sur y Norte y el río Melo. Otros dos ríos que aportan un caudal importante  son el río Azul y el río Epuyén, al cual desagua el lago de idéntico nombre. El lago Puelo fluye hacia el océno Pacífico a través de un corto río que desemboca en el lago Inferior, ya en territorio chileno, y éste a su vez desagua por el río Puelo hasta el Pacífico. Es hermoso el ambiente boscoso del arroyo Los Hitos. La cascada del río León y el cajón del río Melo, son de gran espectacularidad.

Superficie: 27.674 hectáreas

Marco geológico: recordemos que la zona  tuvo en la prehistoria, clima tropical, y que además, gran parte de la región patagónica fue mar, por tal causa, también es posible hallar bancos de ostras y huellas de delfines y ballenas. La cordillera de Los Andes, se conformó por movimientos orogénicos en la Era Cenozoica, y se terminó de modelar durante las glaciaciones que avanzaban arrastrando y depositando multitud de rocas, cuyas acumulaciones reciben el nombre de morena o morrena. Las glaciaciones fueron modelando prácticamente todo el paisaje nacional, desde el norte al sur del territorio, favoreciendo las migraciones de seres vivos y configurando las redes hidrográficas del sur del país. Las glaciaciones se produjeron desde el Pleistoceno (época geológica que parte hace 2,59 millones de años, finalizando aproximadamente hace 12.000 años) y desde el Holoceno (que comprende los últimos 11.784 años desde el fin de la última glaciación). Cuando retrocedieron, abandonaron las morenas, que, muchas veces, con la llegada de agua oficiaron de obstáculos para su escurrimiento y se formaron lagos.

Flora: este Parque Nacional protege un paisaje único en la región norpatagónica : el lago más bajo, ubicado a 200 msnm, es a la vez el más cálido, y las laderas boscosas son las más extensas del sur argentino, tapizando de verde hasta los 1500 msnm. Las glaciaciones modificaron la Cordillera de los Andes y labraron el Paso Puelo, por el que ingresan árboles típicos de Chile y únicos en nuestro país: los ulmos, avellanos, olivillos y lingues son desconocidos para los argentinos.Las especies más llamativas, características del bosque valdiviano son el tique, el avellano, el ulmo, el lingue, el deu, el voqui blanco, Gaultheria insana, y por flora característica de gran parte del bosque andino patagónico argentino: coihue, lenga, ciprés de la cordillera, radal y el arrayán.  Un manjar ocasional e inesperado, es el fruto de las moras silvestres (Rubus glaucus), propias del bosque andino y abundantes en el área.

Fauna: si bien el parque no cuenta con la superficie suficiente para albergar a las especies endémicas de la región, una parte de estas importantes especies pueden hallarse en el parque. Entre los nueve mamíferos encontramos el gato huiña  (Oncifelis guigna ), propio de los bosques subantárticos, es uno de los animales más amenazados. Lo es también el ciervito enano pudú de apenas 40 centímetros (Pudu puda) de muy difícil avistamiento ya que prefiere los matorrales cerrados . Otro animal en peligro es el lobito de Río Patagónico o Huillín (Lontra provocax), mamífero acuático que fue visto por última vez en décadas pasadas  y que probablemente esté extinguido. Un pequeño marsupial de 22 centímetros de largo de cabeza a cola, el monito de monte (Gliroides) es de hábitos nocturnos. El hermoso ciervo considerado Monumento Nacional y también Provincial es el huemul (Hippocamelus bisulcus) que es difícil de ver por las zonas donde el turista tiene acceso. El pumas (Puma concolor), el zorro colorado o culpeo(Lycalopex culpeus), el coipo (Myocastor coyipus) o nutria roedora,  así como numerosas especies de ratones y de murciélagos, destacándose el rojizo, completan el cuadro de mamíferos del parque. En cuanto a las aves, se han avistado más de 108 especies, más 8 dudosas. Entre ellas, el chingolo, el chimango (Milvago chimango), el zorzal Patagónico (Turdus falcklandii), la monjita, el zorzal patagónico (Turdus falcklandii), el diucón (Xolmis pyrope), el tero (Vanellius chilensis) y las bandurrias australes (Theristicus melanopis). Como especies amenazadas y en peligro,  encontramos al aguilucho cola rojiza (Buteo ventralis), el cual posee el status internacional de “cercano a la amenaza”. La gallineta chica (Rallus antarcticus) podría directamente estar extinta en el área (status internacional: en peligro crítico). El espartillero austral (Asthenes anthoides) se halla categorizado como vulnerable. También cercana a la amenaza, encontramos a la paloma araucana (Columba araucana) que estuvo hace algunos años  a punto de desaparecer del predio pero que bajo protección, se recuperó afortunadamente, y en otoño es posible ver una bandada de más de cien individuos en las cercanías de la Intendencia. Entre las aves acuáticas, están presentes en el parque, nadando o cerca de la costa, el quetro o pato vapor austral(Tachyeres patachonicus),  el pato maicero (Anas georgica) y los patos barcino (Anas flavirostris), y otras aves como el pitío (Colaptes pitios), el huala o somormujo macachón (Podiceps major) , el chucao (Scelorchilus rubecula) y el biguá o chumuco (Phalacrocorax olivaceus) .

Hay cuatro especies introducidas por el hombre en el área, que se han adaptado y difundido por la región patagónica, ellos son  la rata parda (Rattus norvegicus), la liebre europea (Lepus europaeus), el jabalí (Sus scrofa) y el visón (Mustela vison). Los ríos y lagos están poblados por la trucha criolla(Percichthys trucha), la perca (Percichthys colhuapiensis), la peladilla (Aplochtiton taeniatus), y el puyen grande (Galaxias maculatus), entre los peces autóctonos en los cursos de agua, y también hay población de trucha arco iris y de salmón, especies que fueron sembradas pues no son autóctonas.

Paleontología: se dice que las regiones chubutenses son de "paleontología caliente", porque frecuentemente hay hallazgos de fósiles sorprendentes. De hecho,  en la localidad de El Sombrero, a 200 kilómetros de Trelew y 70 kilómetros de la ruta 25,  que une Trelew con Esquel, fue hallado casualmente por un peón rural a caballo de la estancia La Flecha, el Patagotitan Mayorum, cuya enorme réplica (la osamenta real no ha podido armarse por falta de espacio en las salas del museo) se halla en el Museo Egidio Ferulio de Trelew. Es el mayor dinosaurio herbívoro encontrado, perteneciente a mediados del período cretásico de la era Mesozoica, con alrededor de 100.000 años de antigüedad. El enorme dinosaurio, el más grande hasta ahora encontrado en el mundo, pesaba 78 toneladas y medía 40 metros de longitud. En el sitio, fueron hallados otros seis individuos, el menor de los cuales tenía un fémur de 2,30 metros de largo.

Restos culturales: en el extremo noreste del parque, pero con amplia dispersión,  hay zonas en las que se puede observar arte rupestre, motivos geométricos de distintos tonos de rojo, con forma de grecas y trazos quebrados, hechos sobre afloramientos de granito. El sitio se llama Chacra Pintada, y corresponde a los  pueblos que ocuparon este territorio hace aproximadamente 1300 años, siendo uno de los estilos más tardíos de la secuencia de arte rupestre de la Patagonia.

Hacia el este, en territorio chileno, se descubrieron en 1977 los sitios arqueológicos Monte Verde I y Monte Verde II, los más antiguos de América, ya que datan de 18.000 y 33.000 años AP respectivamente.  Se conoce  a esta cultura como 'cazadores de sangre caliente', ya que atravesaban el territorio hacia el oeste, probablemente por el paso de Lago Puelo, a la estepa patagónica, para cazar gonfoterios (Gonfoterio Stegomastodon, pariente de los elefantes actuales)  de unos 3 metros de altura, arriándolos con palos de madera encendida hasta zonas pantanosas donde los mataban.  También se encontraron restos de paleollamas, tigres dientes de sable (smilodontes), caballos americanos (hippidion) y el milodón de unos 4 metros de altura (similar al actual perezoso). También se hallaron restos de frutos que recolectaban, como 11 especies silvestres de papas, calafate, maqui y otros vegetales. Se encontraron hojas de boldo  mezcladas con una especie de alga, que masticaban como si fuera goma de mascar. El parque nacional chileno se puede visitar durante todo el año.

Creación: El Parque Nacional Lago Puelo fue creado como anexo al Parque Nacional Los Alerces en el año 1937 a través del Decreto 105.433 del presidente de facto Agustin P. Justo.  Ese año, el estado argentino había declarado como reservas con destino a parques nacionales varias zonas andinopatagónicas, entre ellas, Los Alerces, en la provincia de Chubut, que contaba con un anexo situado a unos 115 kilómetros al norte. Posteriormente, por Decreto Nacional en 1945 se ratificó su creación.  En octubre de 1971, se crea el parque nacional y reserva nacional Lago Puelo en formas independiente del parque nacional Los Alerces.

Administración: por resolución n.º 126/2011 de la Administración de Parques Nacionales de 19 de mayo de 2011 se dispuso que parque nacional encuadrara para los fines administrativos en la categoría áreas protegidas de complejidad II, por lo cual tiene a su frente un intendente designado, del que dependen 4 departamentos (Administración; Obras y Mantenimiento; Guardaparques Nacionales; Conservación y Uso Público) y 2 divisiones (Despacho y Mesa de Entradas, Salidas, y Notificaciones; Recursos Humanos y Capacitación). La sede de la intendencia se encuentra dentro del parque nacional.


Parque Nacional Los Alerces Emblema del parque nacional Los Alerces, que representa al pudú (Pudu puda)el ciervo más pequeño del mundo, en p...