Mostrando entradas con la etiqueta cauquen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cauquen. Mostrar todas las entradas

Parque Nacional Tierra del Fuego



El emblema del parque es la cachaña,cagüe,cauquén costero o cauquén blanco (Chloephaga hybrida), ave sedentaria de unos 55 a 65 centímetros de largo, que resiste marejadas y fuertes vientos y que no prefiere playas, sino sitios pedregosos o rocosos. Se alimenta de algas y presenta un marcado diformismo sexual, el macho es más grande, totalmente blanco con patas naranjas y la hembra es negra, con pecho jaspeado, casquete marrón, cola blanca y patas naranjas.


Categoría:  UICN II (parque nacional)

Domicilio: San Martín 1395 Ushuaia (9410) Tierra del Fuego

Web:

Correo  electrónico: tierradelfuego@apn.gob.ar o pntierradelfuego@apn.gob.ar

Código postal: (9410)

Prefijo telefónico:  (02901)

Teléfono: 02901-421315 /02901-424235

Ingreso y Horario: entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre de cada año el acceso al Parque Nacional Tierra del Fuego es gratuito. En el Parque Nacional Tierra del Fuego se considera un descuento del 50 % en el valor del ticket para el segundo día consecutivo de tu visita.

Tarifas de entrada al Parque Nacional Tierra del Fuego

General ARS $ 1500

Niños y niñas de 6 a 12 años  ARS $120

Residentes Provinciales ARS $100

Estudiantes ARS $110

Alumnos de hasta 16 años en excursión escolar  ARS $0 (con la debida autorización de la Intendencia)

Residentes locales, jubilados y pensionados, niños/as de 0 a 5 años y discapacitados  ARS $ 0 (con registro en el SIPA)

Estos precios de entrada al Parque Nacional Tierra del Fuego pueden variar con el tiempo, para conocer el estado actual de las tarifas al parque, consulta en la página oficial.

Hasta septiembre el horario de visita es de 10:00 hs a 17:00 horas.


INFORMACIÓN BÁSICA

Objeto: el parque protege desde 1960, 68909 hectáreas de ambientes marino, boscoso y de montaña combinados, lo cual es el único caso a nivel mundial con el aire más puro que pueda respirarse.  El paisaje está formado por la costa marina, lagos, valles, extensas turberas y los magníficos bosques australes dominados por lengas, guindos y ñires.  El enclave se halla junto al Canal de Beagle, donde se encuentra con la porción del extremo austral de la cordillera de los Andes con sus lagos glaciarios, y costas marinas con enorme biodiversidad, perteneciente a la ecorregión marina: Canales y Fiordos del sur de Chile.

Foto: sirchandler.com.ar

Foto: viator.com


Ubicación: el Parque Nacional Tierra del Fuego está situado a unos 12 km de la ciudad de Ushuaia en la isla grande de Tierra del Fuego (de ahí su nombre), en el Departamento de Ushuaia. Se accede a través de la Ruta 3, y es el lugar donde termina tras comenzar en Buenos Aires a 3079 kilómetros de distancia. El parque se extiende desde la sierra de Injoo Goiyin (o de Beauvior), al norte del lago Fagnano, hasta la costa del canal Beagle en el sur. Es uno de los pocos parques nacionales argentinos con costas marinas. Cuenta además con picos que se alternan con valles donde hay ríos y lagos originados en glaciares. 

Solamente unas 2000 (de los  68 909 hectáreas del parque), están abiertas al público. El resto del parque tiene la categoría de «reserva natural estricta».

Mapa satelital:

https://www.google.com.ar/maps/place/Parque+Nacional+Tierra+del+Fuego/@-54.8433094,-68.5562752,17z/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0xbc4c38ccc35384c1:0x67ed134ce4d83831!8m2!3d-54.8433094!4d-68.5540865

Coordenadas: 54°40’01” S 68°30’00” O

Accesos: A 5 km antes de la entrada del Parque la ruta nacional 3 deja  de ser pavimentada y comienza a ser de tierra (un cartel de parque  lo indica) , así como todos los caminos secundarios. En verano es necesario reducir la velocidad por el polvo que se levanta en el camino. En invierno sólo es transitable con ruedas para nieve o cadenas (es obligatorio su uso), además, en cualquiera de las dos estaciones, la Ruta Nº 3 debe transitarse con precaución por la presencia de barro y huellones. 

Recordar que el ingreso a Ensenada Zaratigeui y las sendas vinculadas (Costera, Pampa Alta, cascada de Pipo) se encuentra cerrado. Las sendas Cerro Guanaco y el circuito Andorra-Oveja también permanecen cerradas hasta nuevo aviso.

Accesos al parque: acceso por tierra: el acceso se realiza desde la ciudad de Ushuaia, a unos 12 km al este del parque, a través de la ruta nacional nº 3. De hecho esta ruta tiene, en el sector de bahía Lapataia de este parque nacional, el punto final de su recorrido, el cual se inicia en la lejana ciudad de Buenos Aires (a 3079 kilómetros de distancia). A partir de la ruta nacional 3 se originan tres caminos secundarios: al río Pipo o Ajej, a ensenada Zaratiegui y al lago Roca o Acigami. Acceso ferroviario: también se accede al parque por el «Tren del Fin del Mundo», que sale de la estación homónima "(del Fin del Mundo2"), 8 km al oeste de Ushuaia. El agradable viaje sin embargo esconde una triste historia: se trata de la parte final de la línea que unía el presidio de Ushuaia con los campos de trabajo situados en lo que hoy es el parque. Acceso marítimo: el parque también ofrece un acceso marítimo, embarcando en un catamarán desde el puerto de la ciudad de Ushuaia hacia el embarcadero de bahía Lapataia (dentro del parque nacional), navegando por las aguas del canal Beagle.

Foto: disfrutarosario.com

 Tren del fin del mundo Foto:Wikipedia.org

Transportes alternativos: También se puede acceder al Parque de Tierra del Fuego en taxi, remís, autobuses de línea regular o a dedo. El mejor lugar para  hacer autostop es en la zona donde termina la calle pavimentada y empieza la de tierra , que es la ruta nacional 3. Hasta aquí se puede llegar con el transporte público (hay dos líneas de autobús interurbanas) o con taxi o remis, y desde allí hacer autostop. Se puede acceder con taxi, remis o buses de lineas regulares. Asimismo, a la capital fueguina llegan vuelos regulares y micros desde diferentes puntos del país. También es posible llegar el parque nacional en tren, el Tren del Fin del Mundo o el Ferrocarril Austral Fueguino, que lo lleva transportándolo en el tiempo con su locomotora de vapor y su ambiente de principio de siglo XX, recorriendo el último tramo -de 10 kilómetros- que hasta mediados del siglo XX, realizaban los presos. 

Si no va en vehículo propio infórmese bien de los horarios de regreso de los autobuses, tenga a mano el número de algún taxi o dispóngase a hacer dedo, que también es una opción.

Puede también contratarse una excursión con una agencia de viajes; con servicio de traslado punto a punto en  mini buses. La parada se ubica en las cercanías de la Av. Maipú y la calle Juana Fadul. Pero recordar que no hay transporte público desde la ciudad.

Recomendaciones e información para leer antes de viajar:

  • No viaje sin asegurarse primero del estado de las rutas y de los caminos internos del parque. Llame y consulte al 02901-421315 /02901-424235 o al correo electrónico del parque. 
  • Regístrese al entrar, así como a todos los miembros de su grupo.
  • Luego atravesar el río Lapataia, el Ovando y el archipiélago Cormoranes, se llega al Centro de Interpretación y al conchero yámana, unos de los yacimientos arqueológicos del lugar. Allí hay variedad de aves marinas, grupos aislados de lobos marinos y marsopas. El Centro de Visitantes Alakush, se encuentra dentro del parque nacional,  en los alrededores del Lago Acigami con  vista a dicho lago y a la naciente del Río Lapataia, la Isla Salmón y el Cerro Cóndor, que divide Argentina y Chile. Ofrece especialidades gastronómicas locales, servicio de snack bar, baños públicos. Además cuenta con muestras culturales permanentes y una tienda de souvernirs.
  • si va a pasar el día se sugiere llevar alimentos y bebidas. El área no posee proveeduría. Si va a hacer un picnic, recuerde llevar con usted los residuos del mismo.
  • si llegó con transporte público al parque,  infórmese bien de los horarios de regreso de los autobuses, y tenga el teléfono de un taxi o remis a mano. Siempre queda la posibilidad en última instancia de hacer autostop.
  • no se puede ingresar al parque en bicicleta.
  • en el parque nacional no se permite acampar,  pero en el apartado Alojamiento que figura abajo se indican tres campamentos agrestes.
  • está terminantemente prohibido recoger leña y hacer fogatas en el predio.
  • es recomendable el uso de bastones de trekking , sobre todo en los recorridos como el cerro Guanaco.
  • Hay muchas zonas de barro y otras que están anegadas de agua como los turbales, así que es importante llevar calzado de trekking impermeable y calcetines de repuesto para mantener los pies secos.  Además de una buena campera impermeable  debido a las nevadas o lluvias que pueden presentarse. El clima es imprevisible y rápidamente cambiante. Recuerde también llevar gorro tipo pasamontañas, guantes, y ropa de abrigo, aún en verano. Así como protector solar y anteojos de sol (recuerde que el viento y la nieve también queman la piel). También puede optar por varias capas de ropa en donde siempre la más liviana ira en primer lugar y así sucesivamente: camisetas térmicas, buzos, abrigo de polar y de algodón. Las medias térmicas son la mejor opción, y no olvidar siempre de llevar un par extra en las excursiones por si se llegan a mojar por algún motivo.
  • sin tener que salir del parque, hay áreas con los servicios básicos,  sanitarios  y agua.
  • en el verano austral, en Tierra del Fuego los días se alargan mucho, teniendo claridad casi hasta la medianoche. En cambio en invierno oscurece alrededor de las 4 horas de la tarde, téngalo en cuenta para calcular los tiempos del recorrido.
  • si nota que el clima empeora comience el regreso lo más rápido posible hasta las áreas de acampada.
  • con la entrada al parque tenemos la posibilidad de pasar 48 horas dentro de él, siempre y cuando pasemos la noche en los campamentos. Al salir pedir que  sellen la entrada para confirmar la estadía.
  • si se visita el área en vehículo propio no tendrá ningún problema para recorrer el Parque Nacional Tierra de Fuego. Pero si optó por el transporte público o el autostop, deberá organizar bien el itinerario para sacarle el mayor provecho posible.
  • Una vez descendido del  tren, comienza la excursión a pie del parque. Ésta empieza visitando la Laguna verde y la Laguna Negra, con aguas de distintos colores por los sedimentos que contienen . La belleza escénica es increíble, y el lugar ofrece, de acuerdo a la temporada, distintas opciones como caminatas, raquetas de nieve o canoas.  

Los amantes del senderismo encotrarán senderos perfectamente demarcados; sean aquellos de dificultad alta, como media y baja. Los senderos propuestos por el parque son:

  • Cerro Guanaco, de casi 1000 metros de desnivel, de tipo exigente, que demanda más de 5 horas. Comienza en el lago Acigami (antiguamente lago Roca), desde donde parte un camino bien señalizado que comienza a bordear el lago y que llega hasta un cruce donde  se desvía. Por un lado, el sendero sigue bordeando el lago hasta el hito XXIV y por el otro comienza la subida hasta el Cerro Guanaco, donde las vistas desde el mirador son imperdibles. Se atraviesa un bosque de lenga en el primer tramo del recorrido, que tiene bastante pendiente, aunque las raíces de los árboles ayudan a la escalada, facilitando la subida. El final del bosque es una zona que puede estar embarrada, por lo que se recomienda pasar por la derecha de la senda, señalizado con un pedazo de tela en un árbol.  Recordar que, a la vuelta, este árbol quedará a su izquierda.  Pasado el final del bosque, se llega a un llano y a una turbera para luego comenzar el ascenso a la cima, el objetivo final del recorrido. Se asciende durante 2 kilómetros la ladera del cerro por camino de lajas, lo que lo transforma en el más peligroso del recorrido, sobre todo con lluvia, viento o nieve,  fenómenos que puede ocurrir incluso en verano. Finalmente se llegan a las vistas panorámicas de la ciudad de Ushuaia, del parque  y la Bahía Lapataia, el Canal Beagle y la isla Navarino. Y más allá,  mirando hacia el canal  se pueden distinguir con buena visibilidad , las islas del Cabo de Hornos, el verdadero fin del mundo. 
  • Hito XXIV: el Hito XXIV es el último de los 24 puntos geodésicos que delimitan la frontera entre Argentina y Chile dentro de la isla de Tierra del Fuego, o sea que allí se encontrará en el límite exacto con Chile. El primero se encuentra en el punto más al Norte, y éste (el XXIV) es el último al Sur. La ruta demanda unas 2 y media horas de caminata,  comienza en el lago Acigami (antiguamente lago Roca), desde allí parte un sendero bien señalizado que comienza a bordear el lago y que llega hasta un cruce donde el camino se desvía. Por un lado, comienza la subida hasta el Cerro Guanaco, y por el otro el sendero continúa hasta el Hito XXIV. Todo el sendero continúa bordeando el Lago Acigami hasta llegar al Hito XXIV,  por lo que apenas nos encontraremos con desniveles. Es un recorrido sencillo y de dificultad baja ideal para hacerlo en familia o con niños, aunque en algunas zonas deberemos sortear algún tronco caído y otros obstáculos menores.

  • Senda de la costa: este sendero, que demanda unas 3 horas,  cuenta con casi 10 kilómetros de recorrido. Tanto al comienzo del mismo como al final del camino hay zonas de acampe. Bordea la costa del Canal Beagle y une la Bahía Ensenada con Bahía Lapataia. El recorrido atraviesa parte de los bosques costeros y algunas playas escondidas. No tiene grandes desniveles pero en algunos tramos hay que sortear   pequeñas barrancas o árboles caídos. Es necesario llevar agua y algo de comer. 
  • La Bahía Lapataia se puede recorrer en auto. Si se camina, demanda 2 horas y media aproximadamente. Contiene senderos autoguiados muy bien señalizados y de fácil tránsito, aptos para recorrerlos con niños, por esos caminos, llegará hasta el final de la ruta nacional 3, y ya está en la Bahía Lapataia. Allí encontrará el sendero de los castores  y el sendero de la Laguna Negra, que recorre un turbal. Recordar que éstos pueden ser los únicos senderos habilitados en invierno, por las duras condiciones climáticas. Consulte en muniush@gmail.com.
  • Un sendero de 2 kilómetros lleva a Pampa Alta. Donde hay una vista panorámica sobre el Canal Beagle, la bahía Yendegaia en Chile, la isla Redonda y las bahías de Ushuaia y Ensenada.
  • Antes de llegar al final del recorrido, hay una parada intermedia de unos quince minutos en la estación de la Cascada La Macarena y donde hay un mirador del Valle del río Pipo. El río Pipo, en realidad, se llamaba río Ajej por los indígenas Yámanas de la zona, pero se cambió en honor a un preso desaparecido en sus aguas.
  • Es posible acceder al Canal de Beagle o Canal Onashaga (en idioma yagán 'canal de los onas') por dos vías: por un camino de dos kilómetros hasta Bahía Ensenada, de donde es posible apreciar la isla Redonda, o por la bahía Lapataia hasta el final de la ruta nacional nº 3. Recuerde que este canal es un estrecho o paso marítimo de 240 kilómetros  de longitud, localizado en el extremo meridional de América del Sur, que conecta al océano Atlántico con el océano Pacífico, separando la isla Grande de Tierra del Fuego de las islas del sur y sureste del archipiélago fueguino.

  • Canal de Beagle y faro Les Eclaireus Foto: findelmundo.tur.ar
    Vista aérea del Canal de Beagle Foto: wikipedia.org


  • También es posible hacer una experiencia náutica, embarcando en un catamarán en Puerto Arias se puede  recorrer la bahía y la ensenada, luego de la isla Redonda y el canal Estorbo, el faro Les Eclaireus y Ushuaia. También se puede llegar a islas Bridges (De los Pájaros y De los Lobos).

Alojamiento:

La ciudad de Ushuaia -a 12 kilómetros del parque nacional-tiene todo tipo de alojamientos de calidad y cuenta con todos los servicios.

Hay tres acampes agrestes, gratuitos y sin reserva previa en el área de Río Pipo: 

  • en Cauquenes ( límite 7 fogones)
  • en Ensenada Zaratiegui (límite 4 fogones)
  • Y en Laguna Verde (límite 10 fogones)
Ir provisto de leña o carbón. Está terminantemente prohibido recoger leña del suelo del parque.

Guarparques:  el parque es custodiado por la Administración de Parques Nacionales. Existen numerosos guardaparques ubicados en distintos puntos del parque que hacen cumplir las reglamentaciones vigentes en cuanto a las actividades permitidas y no permitidas en el parque, y orientan a los turistas y visitantes que lo recorren.

Altitud: las alturas van desde el nivel del mar en las costas del canal Beagle hasta los 1476 msnm del cerro Vinciguerra.

Clima: como el Clima en Ushuaia es cambiante durante el año y ofrece la posibilidad de realizar distintas actividades, describimos éstas de acuerdo a la temporada. 

  • En verano: si bien Tierra del Fuego es territorio austral y relacionado con la nieve en el imaginario de la gente, lo cierto es que en verano tiene aproximadamente dieciocho horas de luz. Su temperatura media en esta época es de 7,5°C a 10°C  La zona en esta época ofrece paisajes magníficos, entre ellos,  los bosques, las montañas, el mar y los glaciares. En esta época, además de la visita al Parque Nacional Tierra del Fuego, las experiencias  incluyen Expediciones en 4X4, visitas a estancias, trekking con avistaje de pingüinos , canotaje,  almuerzos gourmet, visitas a  Cabo San Pablo y Rolito, entre otras aventuras. 
  • En otoño el clima es un tanto imprevisible. El frío y el viento, con mar revuelto,  rayitos de sol esporádicos y a veces nieve, permite un disfrute que, con un buen abrigo, puede ser pleno y distintos. Además, los follajes se tiñen de rojo, creando paisajes de ensueño.
  • En  invierno, la nieve cubre todo. Con una temperatura media de 1°C, su nieve es mundialmente reconocida como la mejor de la Argentina, debido a la latitud y la influencia marítima en la que se encuentra la ciudad. Las excursiones en Land Rover Defenders 4X4 son increíbles, por fantasmales sendas de hielo y nieve, caminatas con raquetas, paseos en trineos tirados por perros y raids en “snowcats”, motos de nieve, y muchas otras actividades. Las travesías en el Tren del Fin del Mundo al corazón del Parque Nacional Tierra del Fuego, así como la navegación por el mágico Canal de Beagle para ver colonias de lobos marinos y aves, completan un paseo fascinante  y único.
  • Ushuaia en primavera invita a conocer la ciudad, y a la vez disfrutar a pleno las excursiones al aire libre. Los días vuelven a  alargarse y las temperaturas medias no son tan duras como en invierno. A cambio, el campo florece, pero las cumbres  permanecen nevadas. Como aún es temporada baja, hay pocos turistas y las actividades pueden realizarse con mayor tranquilidad.
Foto: butterflyaustral.com

Bosque magallánico Foto: sirchandler.com.ar

Bosques de lengas Foto: buenavibra.es


En cuanto al clima del área, éste pertenece al subpolar oceánico, o al patagónico húmedo.  Posee una temperatura media anual de 5,7 °C y una escasa oscilación térmica anual, que va de -0,3 en julio a 9,4 °C en enero; son extrañas las temperaturas de más de 15 °C en verano o menores a -8 °C en invierno.  Puede nevar en pleno verano austral o registrarse temperaturas de solo -6 °C. Las precipitaciones, que en invierno suelen ser en forma de nieve, están repartidas equitativamente a lo largo del año sumando un total de 524 mm con 200 días con alguna precipitación en el año, lo que define un clima húmedo;  siendo también alto el número de días nublados o brumosos. Los vientos del oeste (desde el Pacífico) son fuertes, y suelen azotar las costas del área protegida, razón por la cual los árboles expuestos a las tempestades crecen siguiendo la dirección del viento, lo cual hace que, en razón de su forma, sean llamados 'árboles-bandera'.

Ecorregión: bosque patagónico

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan: producto de las lluvias y nevadas que se registran en la zona, y del deshielo en verano, el parque posee un conjunto variado de lagos, y lagunas. Desde la cima de las montañas nacen un sinnúmero de arroyos y ríos que son alimentados por el deshielo primaveral, y que desembocan en los lagos que se encuentran en el parque o directamente en las costas del canal Beagle. El lago de mayor extensión es el lago Fagnano (también llamado Kami), en el sector norte del parque que se protege especialmente por ser una zona prácticamente virgen, aunque el más visitado es el lago Acigami (antes llamado lago Roca), frente a los cerros Cóndor y Guanaco y cortado de norte a sur por el límite fronterizo con Chile. Este lago desagua en el mar a través del río Lapataia, un corto y turbulento curso de agua que termina en la bahía del mismo nombre.  Entre los ríos más destacados se encuentra el río Ajej -nombre de origen yamán-(antes llamado río Pipo).

Foto: elmundodepeapa


Superficie:   68 909 hectáreas, aunque no se halla mensurado y existen diferencias en sus límites con el ejido de Ushuaia.

Marco geológico: la geología de la zona del Parque Nacional Tierra del Fuego es el resultado de una serie de procesos de conformación y transformación que ocurrieron a lo largo de millones de años, en particular los procesos que han modificado los estratos terrestres mediante fenómenos agrupados en la tectónica de placas, han sido determinantes en la conformación de la cordillera de los Andes. La zona fue conformada por la erosión durante la última glaciación, existiendo varios depósitos de material y morrenas. Los lagos en su mayor parte poseen costas conformadas por canto rodado y arenas gruesas, o placas pétreas de las montañas adyacentes. Las costas marítimas del parque son uno de sus mayores atractivos, pues son recortadas, acantiladas, contorneadas por senderos que permiten acceder a puntos panorámicos ubicados en los sectores más impactantes del litoral marino. El parque se encuentra surcado por cordones montañosos que lo dividen en valles de muy difícil acceso. La cordillera de los Andes es el encadenamiento más importante del parque, al cual lo atraviesa de oeste a este. Otra cadena destacada es la Sierra de Injoo Goiyin (o de Beauvior); y entre los cerros,  el cerro Guanaco, en el cordón del Toro, el cual posee una altitud de 970 msnm.

A diferencia de otros parques andino patagónicos, presenta bosques cercanos a la costa marítima, de seis kilómetros de longitud sobre el Canal de Beagle. Esta conforma la bahía Lapataia, que en lengua yámana significa “bahía boscosa” o “bahía de la madera”.La costa, además, ofrece una gran variedad de ambientes como caletas y puntas, que dan forma a playas y acantilados, el refugio perfecto para la fauna asociada al mar.

Flora: Los bosques del parque nacional Tierra del Fuego se diferencian por su ambiente único, conocidos como bosques magallánicos, comienzan desde el nivel del mar y ascienden a los 450 metros de altura. Se trata de un bosque caducifolio con predominio de especies características como la lenga, y el ñirre y, en sectores más húmedos y protegidos de los vientos: el bosque siempreverde de coihue magallánico o guindo(Nothofagus betuloides) , canelo, Maytenus magellanica, y notro, de llamativas flores rojas, las mutillas o las violetas amarillas, junto con matorrales de chilco o aljaba, michay, calafate, mata negra, y tundra magallánica en áreas de drenaje pobre. En el sotobosque del bosque se pueden encontrar algunas delicadas especies de orquídeas, y helechos y y una hierba perenne robusta de florcitas blancas típica de los Andes, la Caltha sagitatta. A medida que se asciende se hallan  bosquecillos de lengas achaparradas, que por la acción de la carga de la nieve sobre ellas  no exceden los 2 a 3 mestros de altura. Es frecuente encontrar líquenes llamadas barba de viejo (Usnea barbata) colgando de las ramas de los árboles, como también musgos de color rojizo y Menegazzia, género de hongos liquenizados conocidos como liquen flauta de árbol, la Xanthoparmelia  o"líquen rana de roca"  y el líquen escudo (Parmelia sulcata). El habitat de estos líquenes está constituído por cortezas, maderas en descomposición o rocas, muy frecuentes en el parque. También habita el bosque magallánico el hongo Cyttaria harioti, conocido como llao llao, llaullao o pan de indio, que parasita los troncos de los Nothofagus-comunes en la Patagonia-, produciéndoles un tumor globoso o nudo, que obstruye el paso de la savia. Por lo general, crecen del lado del árbol que da al norte, por lo que ha servido para orientar al caminante perdido. Los nativos de la zona lo encuentran muy dulce y sabroso, e incluso con su fermento producen una bebida alcohólica.

Notro Foto:findelmundo.tur.ar



Las turberas, formadas por un denso colchón de musgo y materia vegetal, abundan en el ecosistema de la isla, además del resto de la flora compuesta por especies como el ñire, la lenga, el colihue magallánico y el guindo.

Las aguas que bañan las costas de este parque son notables por poseer bosques sumergidos de cachiyuyos gigantes, una alga parda de enormes proporciones, la cual sostiene una rica biodiversidad marina.

Bioindicadores

Entre las especies fueguina podemos observar distintos organismos que se utilizan como bioindicadores estos son especies/ensambles que con su sola presencia indica determinadas condiciones ambientales. Son organismos muy sensibles a la contaminación atmosférica, es decir, a la presencia de determinadas sustancias nocivas en el aire, descifrando cualquier fenómeno o acontecimiento actual (o pasado) relacionado con el estudio de un ambiente. Por esta razón son utilizados como indicadores del grado de polución que existen en las ciudades.

Por encima de los 500 msnm, se encuentra la  zona llamada montaña andina, los picos de los cerros, con un clima muy riguroso. Aquí ya no se encuentran bosques, sino macizos rocosos, extensiones de piedras sueltas (pedreros) entremezcladas con arenas, y pequeñas praderas aisladas en los valles de alta montaña en la zona donde confluyen los arroyuelos que alimenta el deshielo. En la zona hay nevadas y ventiscas a lo largo de todo el año, y la humedad es reducida. Los contínuos vientos del Pacífico y la radiación solar contribuyen a hacer de éste un medio  inhóspito. La zona permanece cubierta por una capa de nieve desde el otoño hasta la primavera; a mayor altura también hay nieves eternas. La escasa vegetación tiene poca altura y vive principalmente en hondonadas o resguardos frente a las condiciones climáticas. A pesar de ésto, desde diciembre a marzo  la vegetación ofrece vistosas flores que compiten entre sí por su belleza. En los mallines, hay praderas pequeñas con  especies de compuestas, musgos, y gramíneas. Asimismo sobre las rocas se desarrollan líquenes de vistosos colores. 

Fauna: el ensamble de aves debido al encuentro entre tierra y mar es notablemente rico. Asociados al agua y sus costas, la caranca, el cauquén marino símbolo del Parque Nacional; el albatros ceja negra; el martín pescador; el quetro o pato vapor austral; ostreros; gaviotas y macaes son algunas de las especies halladas. En tanto que en los bosques y sus alrededores hay gran variedad de aves, como la cachaña, el carpintero gigante, el pájaro carpintero patagónico con su cuerpo negro y cabeza roja, el zorzal,  el picaflor más austral del mundo: el colibrí rubí de plumaje brillante y la ratona austral, que vive en el sotobosque, desplazándose con pequeños saltos o mediante vuelos cortos. Asimismo encontramos al cauquén, al cóndor, cuyas alas extendidas poseen una envergadura de hasta 3,3 metros; a la cotorra austral o cachaña, al fringilo patagónico, al rayadito y al zorzal patagónico entre las principales especies. Otras aves frecuentan los pastizales cortos, mallines, y lugares abiertos cercanos como la remolinera patagónica, la bandurria baya y el tero.  En filos rocosos y elevados habitan los jotes, y los aguiluchos. 

Dentro de los mamíferos, se puede observar el zorro colorado fueguino, endémico de la zona  que se distingue por su cabeza y patas rojizas, lomo gris rayado de negro con vientre y cuello blancos; habita en los bosques caducifolios, aunque se aproxima a áreas de camping en busca de alimento; también habitan el área el zorro gris y tropas de  guanacos, camélido sumamente ágil y veloz que actualmente es el mamífero terrestre más grande del parque, llegando a medir hasta 1,10 m de alzada; está revestido por un pelaje doble y grueso que lo protege. Fue durante siglos, el principal sustento de la población aborigen austral.  En las heladas aguas, encontramos la nutria marina, el huillín, especie de nutria criolla que se encuentra en peligro de extinción. Se alimenta de pequeños peces y moluscos.  Y el castor, este último dentro de las especies introducidas, que se considera plaga en la Isla Grande.

Entre las rocas de la costa del Canal de Beagle abundan los invertebrados marinos como las cholgas, mejillones, lapas, caracoles, y crustáceos como las preciadas centollas. El Puyén, la peladilla y el róbalo son los peces autóctonos. 

En las costas de la ecorregión Canales y Fiordos del sur de Chile, la fauna marina es abundante, e incluye aves como el ostrero austral, el cormorán de cuello negro, el pingüino magallánico, el petrel, la gaviota cocinera, la gaviota austral, el cormorán imperial, el pato vapor del Pacífico, carancas o cauquenes de mar, y mamíferos como lobos marinos de uno y de dos pelos, nutrias marinas, y toninas.

También abundan los invertebrados, como mejillones, cholgas y otros moluscos, y crustáceos como los centollones y especialmente la centolla patagónica, que se  constituye en el plato culinario típico de la comarca.

La introducción durante el siglo XX del castor americano y del conejo, dos especies que se han aclimatado perfectamente a las condiciones del lugar, han perjudicado a las especies nativas en competencia por el alimento. Otra especie exótica es la rata almizclera,  En los ríos, se sembraron truchas, lo cual fue letal  para los peces nativos, que fueron predados por estas especies. Los lagos y lagunas del parque poseen una población de salmónidos destacable. La especie más importante es la trucha arco iris. La pesca está reglamentada en el parque.

Restos culturales: el área fue ocupada por parcialidades de cazadores recolectores fueguinos como los selk'nam u onas, los haush o manek'enk, los alakaluf y los yámana o yahganes. La etnia canoera yámana o yagán, habitaba los canales fueguinos en particular. Los yacimientos de  cúmulos o kiokenmodingos (conchales o concheros) con los restos de los mejillones y otros moluscos y crustáceos de los que se alimentaban aún son perfectamente visibles en el sector de bahía Lapataia. La población originaria se adaptó a la región a pesar de la dureza del clima.  

En su incorporación al Estado nacional argentino, sobre el final de la mal llamada conquista del desierto,  Tierra del Fuego se caracterizó por un contexto de oc distintivo del resto upación distinto del resto territorio nacional. La colonización de la región más austral del país, se sitúa en la última década del siglo XIX y primeros años del siglo XX. Segregados los habitantes originales de sus territorios, las tierras  desocupadas de las comunidades fueron reservadas bajo el designio del presidente Roca, a la gran propiedad, el latifundio ovejero, en manos de inmigrantes europeos. Para estos establecimientos, el indígena era un intruso indeseable que había que erradicar. La presencia de la Iglesia, se concreta en las misiones salesianas de Nuestra Señora de Candelaria, del  lado argentino y chileno de la isla (1893 y 1888 respectivamente) , donde como la tradición colonial impuso en Latinoamérica se evangeliza a los nativos, se les imparte conocimientos elementales y se les enseñan oficios primarios. Simultáneamente, se  establece un penal, embrión de la ciudad de Ushuaia, que se comenzará en 1886. Estos tres pilares, el latifundio, las misiones católicas y el penal, forman el trípode sobre el cual se construyó la sociedad fueguina, en la cual  indígenas  y criminales serán el elemento a someter. La tesis de la extinción del indio y la rehabilitación del descarriado blanco, forman parte de un proceso tendiente a excluir a determinados colectivos sociales de la nacionalidad (indígenas fueguinos) e incluir otros (delincuentes).

Tren del fin del mundo Foto: wikipedia.org

Prisión de Ushuaia-panóptico-Foto:polosurtdf


El paradigma evolucionista, brindó el argumento científico necesario, para excluir  al indígena y subordinar al criollo, pero el inocultable motivo fue más económico que civilizatorio. 

La primitiva colonia penal, se transformó en 1903  en un moderno y gigante  panóptico con 5 pabellones, con 380 calabozos, 250 custodios y una población carcelaria que excedía largamente esa capacidad.  La cárcel estuvo activa hasta 1947 y desfilaron por ella presos peligrosos, reincidentes, y numerosos presos políticos,  para cumplir en Ushuaia su condena. Cuando el lugar no alcanzó, se recurrió a las caballerizas, donde se alojaban 50 o más reclusos. A los presos se les brindaba educación primaria y una retribución por su trabajo que consistía en obras comunitarias, como el camino del pequeño ferrocarril que los llevaba del presidio hasta los bosques para talar árboles, u obras públicas en la naciente ciudad o trabajos en talleres de zapatería, herrería, carpintería o mecánica entre otros. La lista de presos políticos es numerosa, sobre todo en la década del 30 donde cualquier objeción a los gobiernos golpistas de Uriburu o Justo, eran vistos como delitos. Conocidos radicales pasaron por el presidio en esos años, como Néstor Aparicio, Pedro Bidegain, Emir Mercader, el ex-vicepresidente Elpidio González, Honorio Pueyrredón y más tarde, el peronista Héctor Cámpora, pero junto a ellos, presos comunes como Simón Radowitzky, obrero anarquista que atentó contra la vida del jefe de policía Ramón L. Falcón, en venganza por dar la orden abrir fuego contra 70.000 obreros manifestándose en Plaza Lorea. Por la muerte de alto jefe policial y su asistente, lo condenaron a cadena perpetua, y no a muerte,  por ser menor de edad. De cualquier forma no cumplió en forma total su condena, porque a los 21 años de su reclusión logró escapar con ayuda de organizaciones anarquistas. Otros célebres reclusos fueron Cayetano Santos Godino (el petizo orejudo), asesino de niños, y Mateo Banks, multihomicida apodado 'el místico'. La cárcel fue cerrada por motivos humanitarios por su director, Roberto Petinatto (padre) en 1947, obedeciendo la orden dada por el general Perón en la presidencia. 

En 1917, un preso llamado Pipo,  uno de los  autorizados para ir al aserradero que había en lo que hoy es el  Parque Nacional Tierra del Fuego , en una de sus salidas, decidió fugarse. Hay varias versiones de lo que ocurrió después. Algunas fuentes dicen que logró escapar y otras que murió congelado en las frías agua del río Ajej. Lo único que se sabe con certeza es que nunca se encontró el cuerpo de Pipo. El río lleva hoy en día su nombre.

La ciudad de Ushuaia es actualmente  un nudo industrial, portuario y turístico, con una población estable de más de 70.000 habitantes.

Creación: el Parque Nacional Tierra del Fuego fue creado a través de la Ley Nº15.554, sancionada el 30 de septiembre de 1960 y promulgada el 25 de octubre del mismo año. 

Un decreto s/n de 1 de marzo de 1910 creó una reserva con el fin de establecer un parque nacional en 350 000 ha de tierras alrededor del lago Fagnano. Esta reserva fue desafectada el 23 de enero de 1935 por el artículo 26 del decreto n.º 55177 reglamentario de la ley n.º 12103 de parques nacionales.1

Art. 26. - Déjase sin efecto el decreto de 1.° de marzo de 1910 que reservó para Parques Nacionales una superficie aproximada de trescientos cincuenta mil hectáreas (350.000), rodeando el Lago Fagnano, en el territorio de Tierra del Fuego, en cuya superficie la Dirección de Tierras podrá, hasta tanto se le asigna el nuevo destino, acordar permisos de ocupación provisoria y sin comprometer en forma alguna la libre disponibilidad de esas tierras.

Un nuevo intento de establecer un área protegida en Tierra del Fuego fue realizado el 25 de enero de 1946 mediante el el decreto n.º 2524/1946 que dispuso la creación del parque nacional Tierra del Fuego.

Artículo 1. Créase el Parque Nacional de Tierra del Fuego con los siguientes límites: El río Remolino desde su desembocadura en el canal Beagle hasta su nacimiento; desde allí una línea hasta el Cerro Cuchillo y desde allí en recta al Norte hasta un punto situado 5 kilómetros al Sud del Lago Fagnano; una línea aproximadamente paralela a la costa del Lago Fagnano situada hasta 5 kilómetros de la misma, la que se continuará a igual distancia de la margen Sud, Este y Norte hasta la desembocadura del río Claro o Jofre y continuará por este río hasta su nacimiento y desde este punto una línea con rumbo Oeste hasta el límite internacional con Chile, este límite hasta el canal de Beagle, la costa Norte del mismo hasta el punto de partida.

Sin embargo, el 4 de septiembre de 1947 fue dejado sin efecto por decreto n.º 26933/1947.

El parque nacional fue definitivamente creado el 30 de septiembre de 1960 mediante la sanción de la ley n.° 15554, promulgada el 25 de octubre de 1960 por decreto n.º 12925/1960.3

ARTICULO 1°. - Créase el Parque Nacional de Tierra del Fuego en el territorio nacional del mismo nombre, con los siguientes límites: al Norte la cumbre de la sierra Beauvoir; al Este una línea quebrada correspondiente al meridiano 68 grados 22' desde la sierra Beauvoir hacia el Sur hasta el paralelo 54 grados 47' siguiendo luego por el mismo hacia el Oeste hasta el meridiano 68 grados 27' 30" y continuando por éste hacia el Sur hasta la costa del canal de Beagle; al Sur la costa del canal de Beagle y al Oeste el límite internacional con la República de Chile.

El decreto n.º 2149/1990 del 10 de octubre de 1990 designó a un sector del parque nacional como reserva natural estricta. Los límites de la reserva natural estricta fueron modificados por el decreto n.º 453/1994 de 23 de marzo de 1994, que la redujo a 3 sectores denominados Norte, Centro y Sur, y creó la reserva natural silvestre abarcando un amplio sector central. En 2007 fue aprobado el Plan de Manejo Parque Nacional Tierra del Fuego.

ARTICULO 1°. - Créase el Parque Nacional de Tierra del Fuego en el territorio nacional del mismo nombre, con los siguientes límites: al Norte la cumbre de la sierra Beauvoir; al Este una línea quebrada correspondiente al meridiano 68 grados 22' desde la sierra Beauvoir hacia el Sur hasta el paralelo 54 grados 47' siguiendo luego por el mismo hacia el Oeste hasta el meridiano 68 grados 27' 30" y continuando por éste hacia el Sur hasta la costa del canal de Beagle; al Sur la costa del canal de Beagle y al Oeste el límite internacional con la República de Chile.

El decreto n.º 2149/1990 del 10 de octubre de 1990 designó a un sector del parque nacional como reserva natural estricta. Los límites de la reserva natural estricta fueron modificados por el decreto n.º 453/1994 de 23 de marzo de 1994, que la redujo a 3 sectores denominados Norte, Centro y Sur, y creó la reserva natural silvestre abarcando un amplio sector central. En 2007 fue aprobado el Plan de Manejo.

Organización y administración del parque

El parque se encuentra subdividido en zonas, en cada una de ellas se encuentra regulado cuales son las actividades permitidas de acuerdo a los objetivos de preservación pautados. Del total de 63 000 ha que forman el parque, sólo una superficie de 2000 ha está asignada al uso turístico, teniendo el resto la categoría de reserva natural estricta. Dentro de los límites del parque nacional existen dos propiedades privadas, una de 322 hectáreas y otra de 2 hectáreas.

Administración: el parque es administrado por la Administración de Parques Nacionales. Existen numerosos guardaparques ubicados en distintos puntos del parque que hacen cumplir las reglamentaciones vigentes en cuanto a las actividades permitidas y no permitidas en el parque, y orientan a los turistas y visitantes que lo recorren.

Por resolución n.º 126/2011 de la Administración de Parques Nacionales de 19 de mayo de 2011 se dispuso que el parque nacional encuadrara para los fines administrativos en la categoría áreas protegidas de complejidad I, por lo cual tiene a su frente un intendente designado, del que dependen 6 departamentos (Administración; Obras y Mantenimiento; Guardaparques Nacionales; Conservación y Educación Ambiental; Uso Público; Recursos Humanos y Capacitación) y 2 divisiones (Despacho y Mesa de Entradas, Salidas, y Notificaciones; Asuntos Jurídicos).7 La intendencia tiene su sede en la ciudad de Ushuaia.











I


___________________


El Diario del Fin del Mundo

Noticias de Ushuaia, Tierra del Fuego, Patagonia Argentina

Ushuaia, Argentina

Lunes, 06 de septiembre de 2021

Hallan en el canal Beagle un exótico pez de 110 kilogramos

El 14 de febrero de 2013

Hallan en el canal Beagle un exótico pez de 110 kilogramos

                                                                             EFEMÉRIDES14/02/2020



Este día, en las proximidades de las islas Bridges, el buzo profesional Carlos Giuggia  tiene un hallazgo que le llama la atención y se comunica “con el Laboratorio de Ecología, Fisiología y Evolución de organismos acuáticos del CADIC, para consultar si su avistaje de un pez no conocido en la zona podría tratarse del enorme “pez luna”. La especie es una de las más conocidas entre los interesados en la fauna marina, no por su frecuencia de aparición, sino por su gran tamaño” (El Diario del Fin del Mundo, 21/2/2013).    

Esta especie “normalmente habita aguas cálidas y templadas”. Hasta ahora, la península de Valdez había sido el sitio más austral donde fue localizado. “Por este motivo, el hallazgo de un espécimen muerto en cercanías de Ushuaia se convierte en una noticia de sumo interés para todos los investigadores de la vida marina”.

La novedad movilizó a Daniel Fernández y Fabián Vanella, investigadores del CADIC, para lograr su traslado. “El ejemplar hallado resultó ser una hembra, de 110 kg de peso y 1,40 metros de largo”, afirmó Fernández.    

El investigador agregó que tiene una flotabilidad bastante neutra, ya que gran parte de su esqueleto está sostenido por cartílagos. Esa adaptación le permite adquirir mayor flotabilidad, cuestión vital para especies que viven asociadas a las capas poco profundas de los océanos.     

El pez luna pertenece a una especie relacionada con los peces globo. “El ejemplar de mayor tamaño conocido alcanzó los 3,33 metros y pesó 2.600 kilogramos”.    

Su cuerpo no está recubierto de escamas sino de una piel elástica muy gruesa y áspera. Las aletas están muy bien desarrolladas y le permiten alcanzar buenas velocidades de natación. Tiene una boca pequeña con dientes fusionados semejantes al pico de un loro.

Es un pez considerado tímido, aunque en algunos casos se ha familiarizado con los buzos. Habitualmente se lo encuentra cerca de la superficie, pero se lo ha filmado a 480 metros de profundidad.

Para Fernández “este dato aislado puede no significar nada, pero es importante comunicarlo al resto de la comunidad científica porque sólo de esta manera pueden establecerse patrones globales de distribución de las especies y así reconocer potenciales cambios de temperatura, salinidad, corrientes, etc. Que son imposibles de discriminar para un investigador que trabaja en una localidad particular”, concluyó (op.cit.).

Autor: Bernardo Veksler


_______________________________________


















PARQUE NACIONAL LOS ARRAYANES

El emblema del parque representa un quetri o arrayán del sur (Luma apiculata),
árbol o arbusto de lento crecimiento en suelos muy húmedos,
que puede alcanzar los 15 metros de altura. Sus flores son pequeñas, blancas y perfumadas.

Categoría: UICN II (parque nacional)

Domicilio: San Martín 24 (8400) San Carlos de Bariloche, provincia de Río Negro

Web: .com.

Correo electrónico:   nahuelhuapi@apn.gov.ar

Código postal:  Q8407 Villa La Angostura- Neuquén. (8400)en SC de Bariloche-Neuquén.

Prefijo telefónico: (0294)

Teléfono: 0294-423121/0294-423111 y para emergencias 0294 4422479

Ingreso y Horario: 

  • en temporada estival (1° de noviembre a 15 de marzo) hasta las 14:00 horas si se va a hacer el sendero de 12 kilómetros de ida y 12 kilómetros de vuelta. Aquellos que hagan la vuelta en embarcación(con pasaje en mano) pueden comenzar la caminata a las 15:00 horas.
  • en temporada invernal (16 de marzo a 30 de octubre) hasta las 11:00 horas si se va a hacer el sendero de 12 kilómetros de ida y 12 kilómetros de vuelta. Aquellos que hagan la vuelta en embarcación(con pasaje en mano) pueden comenzar la caminata a las 12:00 horas.
  • Ingreso en bicicleta hasta las 12:00 horas, los que hagan la vuelta en embarcación(con pasaje en mano) pueden comenzar la caminata a las 13:00 horas.

 Las tarifas de ingreso son las siguientes:

  • Tarifa general $1300
  • Residentes nacionales $230
  • Niños/as de 6 a 12 años $120
  • Residentes provinciales $100
  • Estudiantes $110
  • Alumnos de hasta 16 años en excursión escolar (previa y debidamente autorizada en Intendencia del parque) $ 0
  • Residentes locales, jubilados, pensionados (registrados en el SIPA), discapacitados y niños de 0 a 5 años  $ 0

INFORMACIÓN BÁSICA

Objeto: el parque forma parte de la reserva de biosfera andino norpatagónica desde 2007. El parque exhibe una muestra de la ecorregión del bosque andino patagónico, en el que predominan las especies semideciduas, alternadas con turberas cuya extensión crece en latitudes más australes, así como un bosque puro de arrayanes o quetris, único en el mundo.

Ubicación: el parque Los Arrayanes está ubicado en la ribera norte del Lago Nahuel Huapi, en la península de Quetrihué,   en el departamento Los Lagos de la provincia de Neuquén.

Mapa Foto: buenavibra.es


Mapa satelital:

https://www.google.com.ar/maps/place/Parque+Nacional+Los+Arrayanes/@-40.8250831,-71.7036589,12z/data=!4m5!3m4!1s0x9610bf2e1c62c993:0x37bb307c13e8e993!8m2!3d-40.78392!4d-71.660469

Coordenadas:  40°50' S 71°37' O

Accesos:  

  • Desde Bariloche, partiendo del Puerto Pañuelo, navegando a través del Lago Nahuel Huapi mediante un servicio de catamaranes. Se puede combinar la visita al parque Los Arrayanes con una​ excursión donde se visita también la isla Victoria.
  • Desde Villa La Angostura, embarcando desde los puertos del istmo de Quetrihué en las Bahías La Mansa, La Brava y "Manzano" de Villa La Angostura.
  • En bicicleta o a pie, desde Villa La Angostura comienza un sendero peatonal de casi 13 km que recorre la sección más interesante del área abierta al público, conectando esa localidad con el bosque de arrayanes. A 1 km de su inicio, se puede acceder también a un punto panorámico.
  • Desde San Martín de los Andes hasta Villa La Angostura por rutas nacionales  234 y 231, hay 111 kilómetros.
  • Desde San Carlos de Bariloche hasta Villa La Angostura por rutas nacionales 231 y 237, hay 77 kilómetros.

Transportes alternativos: desde  cualquier lugar del país, hay frecuencias diarias a San Carlos de Bariloche en Río Negro o a Villa La Angostura en Neuquén.

Recomendaciones para leer antes de viajar:

  • la época ideal para visitar el parque es a fines de la primavera y principios de otoño.
  • como se recomienda en todos los parques nacionales, antes de emprender el viaje consultar por el estado de los caminos y las condiciones climáticas.
  • es obligatorio el registro en la oficina de guardaparques, de cada una de las personas que ingresan al parque.
  • no hay centro de interpretación en el mismo parque, pero la zona del bosque de arrayanes está señalizada para explicar las etapas del crecimiento de esta especie. 
  • lleve ropa cómoda y adecuada a la época del año en que visite el parque, sombrero o gorra, anteojos de sol, protector solar en verano y zapatos de trekking.
  • no olvide, si va a realizar caminatas o ciclismo,  llevar agua y algunas provisión para reponer energías. 
  • es obligatorio para los ciclistas el uso de casco.
  • el parque posee sanitarios y una linda cabaña de madera que funciona como casa de té, al lado del puerto, erróneamente llamada la casita de Disney.
  • el recorrido puede hacerse a pie o en bicicleta, pero el sendero es irregular y con subidas y bajadas. Se recomienda no hacerlo sólo, sí por lo menos en compañía de una personas más.
  • no olvide cargar sus cámaras de fotos o video, y su celular.  Si desea hacer avistaje de aves no olvide sus binoculares.  
  • en caso de emergencia la única línea con señal y cobertura es el  (0294)105. 
  • el acceso al parque puede realizarse tanto por vía lacustre como por vía terrestre.
  • el turismo ha representado un grave daño para la vegetación, en especial los arrayanes. Debido a su lento crecimiento, los ejemplares juveniles eran destruidos inadvertidamente por los visitantes, mientras que la remoción de la vegetación superficial provocó la exposición de las raíces de los ejemplares mayores, dañándolos de manera irremediable en algunos casos. Por ese motivo, en la actualidad hay un sendero cubierto que delimita el área del bosque que puede visitarse y sobre el cual se puede transitar, y un área del parque que ha sido designada reserva natural estricta, estando prohibida la visita a la misma. No se aparte de los senderos señalizados.
  • el parque no permite pernoctar, pero sí el área de Villa La Angostura.
  • no se puede ingresar con mascotas en ningún parque nacional.
  • no se puede hacer fogatas.
  • se prohibe el uso de drones.
  • en el caso de almorzar en el recorrido del sendero, regrese con sus residuos.
  • no alimente ni persiga a los animales que pueda encontrar en su camino.
  • no hay senderos para discapacitados en sillas de ruedas. Ni para cochecitos de bebés. Para ellos o personas de la tercera edad, el parque ofrece la posibilidad de recorrerlo de ida y vuelta en lanchas y catamaranes, haciendo un alto en cualquiera de las dos hermosas playas muy cercanas al puerto.
  • recuerde que las aguas del lago Nahuel Huapi son frías y profundas. No se recomienda el baño en ellas.
  • en el lago no se permiten motos de agua ni la práctica de esquí acuático.
  • el lago dispone de kayac en alquiler.
Sendero Huella Andina: el sendero a recorrer está marcado con una banda celeste y blanca. Caminando (un promedio de 3 horas de ida con dificultad media) o en bicicleta (2 horas de ida con dificultad alta), el sendero es largo, de dificultad media (color amarillo), ya que requiere mínima experiencia y buen estado físico. Se trata de 12 kilómetros para llegar al bosque puro de arrayanes y 12 kilómetros para volver, todo lo cual demandaría un promedio de 6 horas. Sin embargo, cabe la posibilidad de hacer de hacer uno de los tramos, o ambos, en embarcaciones que navegan por el lago Nahuel Huapi, para lo cual conviene comprar el pasaje antes de emprender el recorrido, porque una vez en el puerto Arrayán puede que no haya disponibilidad de lugar. La caminata es dura, no sólo por la distancia, también por las diferentes altitudes del camino, que a los 750 metros recorridos desde Villa La Angostura es de 850 msnm y a los 6  kilómetros se eleva a 912 msnm para volver a bajar y subir luego. Un ciclista comentó que debió llevar la bicicleta al hombro por un kilómetro. Un kilómetro antes de llegar se ve la laguna Patagua, pero durante todo el trayecto encontrará miradores.

El comienzo del camino desde Villa La Angostura, se realiza por unas escaleras bastante nuevas en subida que llevan a dos miradores, Mirador Bahía Mansa y Brazo Norte. Todo el camino está señalizado, así que se vuelve al sendero original donde empieza a ponerse más denso el bosque y se pierde la vista del lago. A buen rato de andar, se cruza un arroyo que nace en la laguna Hua Huam, y casi al terminar el recorrido, unos 11 kilómetros, aparece la laguna Patagua. Un kilómetro más adelante comienza el bosque puro de arrayanes, y allí se circula por una pasarela de madera con el objeto de no pisar los pequeños retoños de especies arbóreas. Al fin del camino, está el puerto Arrayán. 

Sendero corto: de 700 metros de longitud, que toma 40 minutos, hacia un mirador.

Las playas : otra actividad para los que no desean hacer trekking , es disfrutar de las blancas arenas de las playas del parque, donde es posible pasar todo el día.

Alojamiento:

Está permitido acampar en Villa La Angostura pero no dentro del parque Los Arrayanes.

Otros lugares para visitar en la región, donde encontrará todo tipo de alojamientos, son:

  • el parque nacional Lanín
  • Villa La Angostura
  • Villa Traful
  • San Carlos de Bariloche
  • San Martín de los Andes

 Guardaparques: la Intendencia del parque está en San Carlos de Bariloche, pero en el parque Arrayanes, la oficina de guardaparques recibe a los visitantes 

Altitud: 770, 4 msnm

Flora: la extensión relativamente reducida del parque restringe la variedad de especies presentes; en las inmediaciones del lago se encuentra el bosque de arrayanes australes, llamados en mapudungun quetri o temu (Luma apiculata), de la familia de las mirtáceas, de corteza dorada que cuando se desprende deja ver manchas blancas. El quetri es de madera fría al tacto, de lento crecimiento y prospera en tierras húmedas. Los ejemplares de quetri son muy longevos, cuentan entre 160 a 600 años de existencia, sus troncos dorados al atardecer crean un ambiente único, casi místico.  Produce unas pequeñas flores blancas perfumadas, y cuando fructifica, en otoño, es visitado por zorzales, residentes en el parque, y fío fíos, aves migratorias que recorren miles de kilómetros por la cordillera andina desde el norte de Sudamérica. Ambas aves, al comer sus frutos dispersan las semillas y propagan la especie. Junto al arrayán hay otras especies perennifolias, en especial el coihue. La vegetación arbórea incluye también ñires, cipreses de las Guaitecas, cipreses de la Cordillera, radales, huahuanes, así como especies de menor altura como la patagua, el notro o el boldo. Las grandes y frondosas copas de coihues y  ñires, protegen al arrayán de los rayos solares y de las sequías. Pero en épocas anteriores se privilegió al arrayán sobre otros ejemplares del bosque patagónico como los mencionados coihues y ñires, que fueron talados por los propietarios de lo que era la estancia Quetrihué. El gran coihue (Nethofagus dombeyi) de copa alta y globosa siempreverde, que crece en lugares húmedos, provee su madera, muy dura,  para la construcción de muelles por su resistencia e imputrescibilidad.  Actualmente, se está tratando de recomponer el bosque  con su comunidad de  especies arbóreas originales. Sin embargo, las importantes sequías del 2012 y del 2013, dejaron su huella en la corteza de los arrayanes de una zona determinada del parque donde éstos no están protegidos por árboles de mayor envergadura, lo que produjo el cambio de color de la corteza y empobreció el follaje de los arrayanes. El sotobosque está formado sobre todo por maqui (Aristotelia chilensis), caña colihue y un arbusto introducido y muy extendido en los bosques patagónicos, la rosa mosqueta.

Arrayanes  Foto: buenavibra.es

Tronco de arrayán Foto: argentina.gob.ar


Coihue o coigüe, Foto: Parque Nacional Nahuel 

Fauna: la fauna aviar es muy variada en el predio, e incluye tanto especies de hábito acuático, como el cormorán imperial, que anida en las islas vecinas, y el cauquén cabeza gris o cauquén real, distintivo de los humedales de áreas boscosas, el macá plateado, el quetro velador, el zorzal, el hualá, la gallareta chica,  así como habitantes del bosque como el chucao, el halcón colorado, el espartero, el carancho, el halcón peregrino, el fío fío,  el águila mora, el chimango, la remolinera araucana, varias especies de pájaros carpinteros, entre ellos el carpintero pitío,  el rayadito y la cachaña, único loro del bosque patagónico y el más austral del mundo.

Junto al agua también se encuentra al fuertemente protegido un lobito de río patagónico: el huillín, en estado de conservación amenazado. Las especies del bosque resultan de difícil avistaje debido a su comportamiento huidizo; incluyen al monito de monte —que, pese a su nombre, no es un primate, sino un pequeño marsupial—, el zorro colorado o culpeo, el gato huiña, el puyén chico, la rana verde dorada y uno de los artiodáctilos más pequeños, el endémico del bosque patagónico ciervito pudú, que estuvo en peligro de extinción hasta hace poco tiempo.

La competencia que representa para las especies nativas la introducción de exóticos importados de Europa, en especial el jabalí y la liebre europea, y del ganado vacuno, han perjudicado notablemente la fauna local.

Paleontología: la provincia de Neuquén es  una de las regiones del país donde se han encontrado más restos fósiles . Tanto en cantidad, como en tamaño de los ejemplares hallados, de hecho, el enorme saurópodo titanosaurius de 40 metros de largo y 80 toneladas de peso, hallado por el Conicet cerca de Zapala, uno de los más grandes del mundo, fue hallado en esta región. Pero en el oeste de Neuquén, zona de gran actividad orogénica y vulcanismo, los restos de grandes saurópodos o dinosaurios del Cretácico, abundantes hacia el este de la provincia,  han quedado sepultados bajo toneladas de rocas, o bien no se han preservado.

Restos culturales:los  pueblos nómades cazadores recolectores huilliches, puelches y poyas utilizaban la zona para cacerías temporales y navegaban ríos y lagos en troncos ahuecados. Hacia 1750, se produce la araucanización del territorio, es decir, la fusión y aculturación de los pueblos mapuches con los pueblos pre-existentes en la zona. Avanzado el siglo XIX, el cacique huiliche Modesto Inacayal, cuyos hombres invernaban en las nacientes del río Limay, se entrega junto con los demás caciques, lanceros y su "chusma" al ejército nacional en el fuerte Junín de los Andes. Corría el año 1884. El perito Francisco Moreno, a quien tiempo atrás Inacayal, en 1879,  había permitido exploraciones en los territorios que dominaban sus tolderías, lo llevó junto con el cacique Foyel y las familias de ambos al Museo de la Plata, donde permanecieron hasta su muerte. Los restos de Incayal fueron exhibidos en el museo desde 1884 hasta  1994, cuando lo recuperó la comunidad mapuche para trasladarlo a Esquel. En 2006,  se hizo efectiva la decisión de quitar de exhibición los restos indígenas del museo como una forma de reparar la profanación cometida más de cien años atrás.  Una vez consolidada la conquista de las tierras, el presidente Roca, con el objeto de colonizar el amplio territorio, estimuló la llegada e instalación de pioneros que desarrollaran la agricultura y la ganadería, así como otras industrias. Para ello en 1902, decretó la creación de las Colonia Pastoril y Colonia Agrícola Nahuel Huapi. Se inscribieron 256 colonos para 133 lotes de 625 hectáreas, pero la mayoría ni siquiera vino al conocer las duras condiciones climáticas de la región. Las condiciones del otorgamiento consistían que el candidato se asentara por 5 años de manera estable en el predio otorgado y produjera al menos 10 hectáreas y el cultivo de 200 árboles , además de mínimas mejoras y una casa-habitación. Relata el medio laangosturadigital.com.ar, que hacia 1909 “…se realizó una inspección de Tierras y Colonias que constató que algunos lotes no se habían solicitado y que otros estaban abandonados por los concesionarios. Es decir que la ocupación efectiva era de 43 Lotes Pastoriles y 34 Lotes Agrícolas. En el informe figura el país de origen de los poseedores que nos da una idea aproximada de la conformación de la Colonia: 21 eran argentinos; 3 uruguayos; 24 chilenos; 3 italianos; 2 españoles; 14 alemanes; 8 suizos; 2 franceses; 2 escandinavos. Poblaban además un belga y un sirio. Del total de los colonos el 14% tenían apellidos indígenas…” 


Puerto Blest, 1902. Foto: laangosturadigital.com
Colonia Agrícola Nahuel Huapi Foto: laangosturadigital.com.ar
Primeros pobladores de Angostura: Baratta, Capraro y un vecino, 1903
Foto: laangosturadigital.com.ar


“…En abril de 1928 visitó la zona el entonces Ministro de Guerra, General Agustín P. Justo, quien haciéndose eco de las necesidades de los habitantes de la zona, elevó un informe al Poder Ejecutivo Nacional, y obtuvo la tan ansiada línea telegráfica Bariloche - Puerto Blest y asentó la necesidad de dotar al paraje denominado "Correntoso" (como se lo conocía en esos días) de una línea telegráfica inalámbrica, para mitigar el aislamiento que sufrían los habitantes de la comarca…”(laangosturadigital.com.ar).

Al instalarse la primera estación telegráfica en la zona, dependiente de la Dirección Nacional de Correos y Telégrafos de la Nación, se funda oficialmente en 1932, la localidad con su actual nombre de Villa La Angostura. La creación del parque nacional Nahuel Huapi en 1934 deja la localidad en su interior. En 1966 termina la construcción de la ruta que atraviesa el paso Puyehue.  Pero a mediados de los ‘90, la localidad experimenta un gran crecimiento de la actividad turística y Villa La Angostura deja de ser una pequeña aldea de montaña para ser un centro importante. La erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle del lado chileno en 2011, cubrió la zona de material piroclástico y ceniza lo cual significó una pérdida de más de 300 millones de pesos argentinos, equivalentes a 50 millones de dólares en pérdidas materiales y por el cese de la actividad turística.

La zona de Quetrihué donde se halla el parque Los Arrayanes, formaba parte de la estancia de John O'Connor, que en los años '20 del siglo pasado vendió a la sociedad de Antonio Lynch y Manuel de Uribelarrea. La casa de 160m2 que queda en pie y puede visitarse dentro de la península, perteneció a la familia Lynch.


Creación: la península de Quetrihué integró el primer parque nacional de América del Sur, creado por decreto del presidente Hipólito Yrigoyen del 8 de abril de 1922. El 29 de septiembre de 1934 por la Ley 12103, promulgada el 9 de octubre de ese año, se creó el parque nacional Nahuel Huapi en reemplazo del parque nacional del Sur.  Mucho más tarde, el 11 de octubre de 1971 por la Ley 19.292, se desmembró del parque Nahuel Huapi la península de Quetrihué que constituyó el parque nacional Los Arrayanes. Sin embargo, el parque Nahuel Huapi y el parque Los Arrayanes integran una única unidad de conservación y manejo cuya Intendencia funciona en San Carlos de Bariloche. 

Administración: la administración del parque nacional Los Arrayanes, se ejecuta de manera conjunta con la administración del parque nacional Nahuel Huapi, desde el el año 1971.  

 


LA NACION

Historias. 

Los aborígenes que vivieron en cautivero en el Museo de La Plata

14 de febrero de 2020

por Carolina Keve

Fotos Gaspar Kunis - Brando

PARA LA NACION




El cacique Foyel vivió en cautiverio 

en el Museo de La Plata.Museo de Ciencias Naturales de La Plata - Archivo


Jueves 2 de marzo de 2006. El otoño aún no llegó, pero una brisa gélida recorre las paredes infinitas del Museo. El imponente palacio de estilo neoclásico levantado en el corazón del bosque de La Plata parece hacer caso omiso del calor que pueda haber afuera. Fernando Pepe mira el reloj. Lleva ya varias horas en la biblioteca con sus dos compañeros. No pueden apartar los ojos de aquellas páginas…

Número 1334: Indio patagón, sacado por el señor Hauthal de un antiguo chenque, situado en la orilla oriental del río Fénix, en mayo de 1902. El cadáver estaba cubierto de piedras, que por su peso han destruido la cabeza. Las piedras de la tumba formaban un rectángulo poco elevado, cuyo borde se componía de piedras grandes, mientras que las del medio eran más chicas.

Número 1836: Indio tehuelche, cacique Sapo. Fallecido en la colonia de Rawson, Chubut. Los esqueletos del cacique Sapo y de su mujer fueron exhumados por el señor Francisco P. Moreno personalmente, durante su permanencia en la desembocadura del Río Chubut, a fines del año 1876…

El Museo de La Plata, creado por decreto provincial el 19 de septiembre de 1884. Desde 2006, los esqueletos dejaron de exhibirse en las vitrinas.Colectivo Guías - Archivo


Es el catálogo escrito en 1910 por Lehmann Nitsche, exjefe de la Sección Antropológica del museo, un inventario de 129 páginas que detalla los miles de huesos desperdigados en cajas por todo el edificio. La mayoría, sin dueño. Algunos admiten una breve historia. Solo unos pocos se corresponden a un cuerpo con nombre.

Fernando, que para entonces era un estudiante de Antropología a punto de recibirse, llevaba años pasando frente a las vitrinas llenas de esqueletos sin que llamaran su atención. Sin embargo, el detalle con el que aquel listado describía los cráneos, las mandíbulas y hasta los fetos extraídos del vientre de sus madres parecía haberle congelado la mirada.

En el Museo de Ciencias Naturales de La Plata hay más de 2000 restos humanos. La mayoría pertenecen a indígenas que fueron trasladados por el Perito Moreno, y algunos hasta llegaron a vivir allí a fines del siglo XIX.

El Museo de La Plata fue creado por decreto provincial el 19 de septiembre de 1884, en una ciudad fundada tan solo dos años antes. Tal vez ese carácter precursor fue el que sedujo al explorador Francisco Pascasio Moreno a construirlo allí.Al parecer, Moreno estaba obsesionado por hacerle sombra al alemán Hermann Burmeistery su enorme colección de ciencias naturales que hoy sigue exhibiéndose en el museo de Parque Centenario. Y no tardará en cumplir su objetivo, cuando en plena campaña militar sobre la Patagonia es designado como perito al frente de la Oficina de Exploraciones Nacionales, un eufemismo con el que se bautizó el relevamiento topográfico para la delimitación de las fronteras de nuestro país. Es así como Moreno, que había encarado su primer viaje al sur con solo 22 años, completará unas cinco expediciones patagónicas, de las que dejará rastro en sus diarios.

Fernando Pepe, antropólogo, presidente del colectivo Guías Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social).(Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social).



"Nunca he podido comprender cómo una nación viril, que se dice dueña de extensísimas zonas, desde el trópico hasta el polo antártico, no se empeña en estudiarlas, para utilizarlas, que es lo que justifica su dominio sobre ellas", escribe como testimonio de estas exploraciones, que pronto encuentran su oscuro correlato en el tráfico de objetos y esqueletos saqueados por el Ejército a las comunidades arrasadas y que, bajo el paraguas de la ciencia, fueron acumulándose en los depósitos y en los pasillos del palacio del perito.

Fernando recuerda entonces lo que le había advertido el científico Héctor Pucciarelli, a cargo del departamento de Antropología Física, cuando autorizó el avance de la investigación sobre los restos: "Mirá que es un tema tabú".

En efecto, hasta ese momento, el único reclamo de las organizaciones indígenas que había encontrado eco había sido el de la Comunidad Mapuche por la restitución de los restos del cacique Inacayal. La recuperación se concretó en 1994 por voluntad del senador radical Hipólito Solari Yrigoyen. No obstante, entre los argumentos planteados en el proyecto debatido en el Congreso, se hizo referencia a la colaboración que había prestado el antiguo líder a las expediciones en sus tierras. Nada se dijo de la obligación del Estado frente a lo que constituía una reparación histórica.

Inacayal, el cacique de la Comunidad Mapuche
que vivió en cautiverio en el Museo de La Plata.
Archivo Museo de Ciencias Naturales de La Plata. 

En total, el inventario elaborado por el antropólogo contratado por Moreno describe 5581 piezas. Las anotaciones de Lehmann Nitsche van desde "lotes de cervicales" hasta un "feto disecado".

De pronto, Fernando se detiene en un número. El 1867. La descripción dice así: Indio yamaná. "Maish Kensis". Tierra del Fuego. Fallecido en el museo en septiembre de 1894…

Por un instante, piensa y contiene la respiración. Aquel catálogo confirmaba lo que tantas veces había escuchado, que acaso explicaba el mandato de silencio que parecía reinar en aquel edificio. No solo habían traído huesos. Algunas de esas personas habían vivido allí.

Silvia Ametrano, geóloga. Dirigió el Museo de La Plata entre 2001 y 2018.


"Este edificio no tiene nada que envidiarles a los grandes museos del mundo que nacieron en el siglo XIX. Es una estructura arquitectónica que alude a lo que hoy se llama «catedrales de la ciencia». Imponentes, vos entrás y esas columnas te aplastan", explica Silvia Ametrano, con paciencia pedagógica, en una pequeña habitación colmada de cajas llenas de lo que uno llamaría piedras y que Silvia denomina con corrección epistemológica rocas y minerales. Porque, ante todo, Silvia es geóloga, aunque muchos la recuerdan porque fue durante su gestión al frente del Museo de La Plata cuando se motorizaron las restituciones de los restos humanos a sus comunidades de origen.

–No hay que perder de vista que estamos mirando el tema con el paradigma ético, cultural y científico del siglo XXI. Pero este museo nació en el 1800 bajo otra condición de pensamiento, en la que se creía que esos seres eran evolutivamente anteriores.Eso hizo que todo cementerio indígena fuera codiciado por la ciencia, porque bajo este pensamiento, los restos son claves para entender la evolución. Claro, este museo tuvo una particularidad…

–Personas de esos pueblos originarios viviendo aquí.

–Sí, y el porqué de que estuvieran acá es uno de los ejes de revisión histórica. Si uno ve los registros internos, el preconcepto de que eran seres inferiores estaba instalado… Se sabe que murieron en fechas muy próximas y que les realizaron prácticas terribles. Les quitaron el cuero cabelludo y en algunos casos el cerebro, les hacían una máscara mortuoria con yeso y a veces cubrían el cuerpo en cal viva…

El preconcepto de que los indígenas eran seres inferiores estaba instalado. Se sabe que murieron en fechas muy próximas y que les realizaron prácticas terribles.

–¿Y cuáles han sido los fundamentos del reclamo que el museo viene recibiendo por parte de las comunidades?

–Que los cuerpos deben volver a la tierra que pertenecieron, con mucho énfasis en esta sacralización de la tierra. Pero, además, acá tenemos otra particularidad. En el museo hay restos de caciques y esto le da un mayor simbolismo, porque también significa una mayor recuperación simbólica. A comienzos del 1900, la Nación estaba imbuida de conquistar territorio y, por más sanguinario que nos parezca, tener los restos del "enemigo" asume otra connotación. Ahora fíjate que cuando nosotros los sacamos de exhibición, los visitantes se quejaban...

–¿Por qué?

–Porque no hay que perder de vista que, además, bajo esta ideología, la sociedad fue educada asumiendo que en los museos hay restos humanos. Es como si los museos cultivaron algo que yo definiría como…

–¿Cómo?

–Y como una suerte de necrofilia.

"La sociedad fue educada asumiendo que en los museos hay restos humanos", dice Silvia Ametrano.



"La sociedad fue educada asumiendo que en los museos hay restos humanos", dice Silvia Ametrano,

Colectivo Guías - Archivo


Hasta el día de hoy no se sabe a ciencia cierta cuántas personas de los pueblos originarios vivieron en el museo bajo las órdenes de Moreno. Se calcula que fueron entre 12 y 20. El caso más conocido fue el del cacique Inacayal.

Aunque muchos libros afirman que era tehuelche, Moreno lo definió como huilliche. Ambos se conocieron en 1879, durante una expedición del perito en el Nahuel Huapi. De acuerdo con los registros históricos, cinco años más tarde, las tribus de Inacayal y Foyel, compuestas por 180 personas, se presentaron en Fortín Villegas para dar testimonio de sus sentimientos pacíficos hacia el gobierno nacional. Sin embargo, el Ejército los tomó prisioneros y los envió a Buenos Aires.

Allí, fueron separados de sus hijos e Inacayal fue encerrado durante año y medio, hasta que Moreno hizo su gestión para llevárselo al Museo de La Plata.

Retrato de las familias de Inacayal y Foyel. Se cree que la foto fue tomada antes de llevarlos a La Plata. 


Retrato de las familias de Inacayal y Foyel. Se cree que la foto fue tomada antes de llevarlos a La Plata. Museo de Ciencias Naturales de La Plata - Archivo


El 19 de abril de 1994 sus restos fueron trasladados a Esquel en un avión de la Fuerza Aérea. Sin embargo, el proceso de recuperación y restitución de los cuerpos en el museo recién asumió un carácter institucional hacia el 2006, tras la gestión del Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social (Guías), que Fernando Pepe conformó inicialmente con Patricio Harrison y Miguel Suárez Añón, y la respuesta dada por la Dirección del museo, por ese entonces en manos de Silvia Ametrano. Como primer paso, se decidió retirar de exhibición los restos y mejorar sus condiciones de preservación.

Cinco años antes, en 2001, la Ley 25517, aplicable en todo el país, ponía a disposición "los restos mortales de aborígenes" a todo pueblo que los reclamara, como así también introdujo la obligación de contar con el consentimiento de las comunidades antes de "todo emprendimiento científico en su patrimonio histórico y cultural". La norma, sin embargo, tuvo que esperar nueve años para ser reglamentada. No obstante, tras su implementación, se han formalizado unas 11 restituciones a diversas comunidades dentro del país y a la Federación Aché de Paraguay.

En 2013, en medio de estas transformaciones, la institución realizó una encuesta para conocer la opinión de los asistentes frente a las nuevas políticas de exhibición. El 30,5% de las personas consultadas manifestó estar en desacuerdo. Las explicaciones variaron. "Pero, por favor, ¿para qué está el museo entonces? La gente cómo va a saber la historia si no nos muestran, como si uno fuera adivino del pasado", fue uno de los comentarios. Según expone el documento final, cuando les consultaron a quienes estaban a favor, las respuestas fueron igual de inquietantes: "Cuando una persona muere, se debe quedar ahí, quietecito".

Desde 2006, los esqueletos de los indígenas dejaron de exhibirse en las vitrinas del Museo de La Plata y un equipo de antropólogos busca restituirlos a sus respectivas comunidades.

Fernando se asoma sobre la vitrina de cristal. Intenta ver el número que esconde el ramillete de costillas expuesto sin nombre en la antigua sala de exhibición de Antropología Biológica. Aunque borroso, llega a leer. Es el 1867.

Unos días antes, una antropóloga que trabajaba en el museo, enterada de lo que venía haciendo el grupo, les había aconsejado que buscaran en los archivos del diario La Capital. Allí encontraron un artículo publicado el martes 27 de septiembre de 1887 que, bajo el título "Denuncia gravísima", informa: Dícese que desde cuatro días a esta parte han muerto en el museo tres indios de las dos familias que allí viven por cuenta del gobierno […]. El caique Inacayal, el mismo que salvó la vida del señor Moreno en un pasaje de sus expediciones al Sur y que lo refiere en su obra "Viajé a la Patagonia", ha muerto ayer. El cadáver de este ser humano, a la hora que escribimos, lo están descuartizando en el mismo museo. ¿De qué ha muerto? ¿Qué médico certifica la defunción? ¿Y la municipalidad ha autorizado su inhumación aérea? […]. Agregamos también que hay varios otros indios amenazados de una muerte próxima. Solo dos indiecitos, Arturo y Maish Kensis –uno de los cuales nos dio el primer hilo de esta madeja– son quizás los únicos que por hoy no corren peligro.

Fernando vuelve a ver el esqueleto en la vitrina. ¿Cómo habrá llegado ahí? ¿Cómo murió y qué pasó con Maish Kensis?

Fernando Pepe estudia también con su equipo el relato oral que se construyó entre los antropólogos, no en los pueblos originarios.

La imagen tiene ambición onírica. Las columnas romanas se abren paso en medio del parque, custodiadas por dos enormes esmilodontes que miran de frente. Unos vendedores de gaseosa le aportan un eclecticismo terrenal a la escena. El hall del museo se planta al final de la escalinata como una espiral infinita. Entre sus columnas nacen algunos pasillos, que pronto se vuelven angostos y oscuros, tejiendo un recorrido que parece hexagonal. A ambos costados, se acumulan cajoneras y muebles antiguos que dejan ver todo tipo de objetos, desde piedras preciosas hasta peces en frascos. A medida que uno avanza, el frío se condensa. También el olor a formol.

Se presume que en estos corredores vivieron los prisioneros de Moreno. Los diarios y los registros hablan de un sótano, y es que el ambiente lúgubre hace pensar que se trata de algún subsuelo. Pero no. Las pequeñas ventanas que asoman en los ambientes que dan al pasillo dejan ver el bosque. Hoy en este lugar funcionan las oficinas y los talleres del museo.

Mariano Del Papa, metro noventa, tatuajes en los brazos, remera de los Ramones, es doctor en Ciencias Naturales y actualmente está a cargo del departamento de Colecciones de la División de Antropología.

–Antes, este era el lugar donde se armaban las vitrinas y se preparaban los esqueletos –explica titubeante.

Restitución de los restos del cacique Polvareda al Pueblo Qom de Santa Fe, en octubre de 2019. 


Restitución de los restos del cacique Polvareda al Pueblo Qom de Santa Fe, en octubre de 2019.Santiago Hafford - Archivo


–¿Y en qué consistió el proceso de recuperación que arranca en 2006?

–Para empezar, las áreas de almacenaje no estaban en condiciones. Había roedores, insectos… Los contenedores donde estaban los esqueletos eran de madera, que acumula humedad. Sacamos todo lo que tuviera que ver con materia orgánica: papel, madera, hilos, cartón, porque facilita la entrada de fauna…

–¿Fauna?

–Sí, microorganismos que terminan destruyendo los restos… Mirá atrás tuyo –Mariano se acerca y toma unas formas óseas apoyadas en una mesa–: ¿ves? Son materiales que sigo encontrando y que estamos recomponiendo. ¿Cuántas personas creés que hay representadas en esta muestra?

–Lo miro con incredulidad.

–Es fácil, tres… Bueno, hace 25 años que veo cráneos. Mirá, son dos mandíbulas de distinto tamaño y a esta otra le faltan los dientes. Y ¿ves acá, el desgaste de los molares? Claramente pertenecía a un cazador recolector y las harinas que comía eran abrasivas. Lo bueno es que no tenían caries…

–¿Estos huesos te dan esa información?

–Exacto. Por ejemplo, hay un investigador que, a partir de las muestras de sarro, estudia la ecología, y obtiene perfiles genéticos a través de esos restos de alimento. Son cosas que nos permiten saber un poco más de la vida de estas personas. Vos fijate, afirman que acá había 10.000 restos humanos, pero, por ejemplo, el catálogo me dice que esta es la muestra 7353 y, en realidad, como podés ver, corresponde a tres piezas, con lo cual es difícil tener una certeza.

–¿No se sabe cuántos restos hay?

–Calculamos que son restos de unos 2300 individuos, pero nunca vamos a saber el número exacto.

Maish Kensis pertenecía a los yaganes, un pueblo que vivía en Tierra del Fuego. Murió en el museo hacia 1894 a causa de una afección pulmonar.

Maish Kensis pertenecía a los yaganes, un pueblo que vivía en Tierra del Fuego. Murió en el museo hacia 1894 a causa de una afección pulmonar. Colectivo Guías - Archivo

Fernando mira la foto. El plano se recorta en la cintura, sobre un fondo blanco. El chico está mirando a cámara. Los ojos asoman como dos pequeñísimas salpicaduras sobre una nariz ancha. Hasta ahora han podido determinar que esa imagen es de Maish Kensis, como así también que el pequeño pertenecía a los yaganes, un pueblo que vivía en Tierra del Fuego. No hay un dato preciso de cuántos años tenía cuando murió en el museo. Algunos dicen 22, otros 30. Se sabe que fue hacia 1894, a causa de una afección pulmonar. Así lo registra Herman ten Kate, un antropólogo holandés especializado en craneología, convocado por Moreno tras sus estudios en Berlín y en el Museo Etnográfico de París.

Esto tiene un valor testimonial: son las pruebas materiales de un genocidio.

Kate escribe un diario en 1903, donde registra la vida de cuatro de los prisioneros. Particularmente se detiene en Maish Kensis, a quien conoció personalmente. Escribe Kate en francés: Al servicio del museo, cumplió diversas funciones. En la familia del señor Moreno, cuidaba a los niños, que lo apreciaban mucho […]. En el museo, se dedicó mucho al trabajo y no mostró renuencia para trabajar con los esqueletos humanos.

Bajo la mirada del enviado europeo, fue quien más "supo aceptar la civilización". Y unas líneas más abajo explica: Fiel de la instrucción religiosa que había recibido en la misión de Ushuaia, conservó la creencia en Dios y distinguió el bien del mal según la moral cristiana […]. Este indio es de buen carácter, tímido y obediente […]. Incluso era coqueto, se perfumaba y estaba muy orgulloso de conocer las calles de La Plata con un abrigo negro que el señor Moreno le había regalado.

–Encontrar todo esto fue como un trabajo de arqueología dentro del mismo museo –sostiene Fernando con voracidad verborrágica–. Además, lo que estudiamos nosotros es el relato oral que se construyó entre los antropólogos, no en los pueblos originarios.


Los restos, imágenes y relatos son las pruebas materiales de un genocidio.

Museo de Ciencias Naturales de La Plata - Archivo

–¿Y qué condensa ese relato?

–Y, vos fijate, en la tradición oral llegamos a encontrar que se decía que Maish Kensis era "un no-docente que donó su cuerpo a la ciencia", cuando en realidad fue un prisionero que vivió y tuvo que trabajar en el museo.

El cuerpo de Maish Kensis fue retirado de exhibición en agosto de 2006. Como parte del trabajo realizado por el Grupo Guías, además se han logrado identificar dentro del museo unos 35 cuerpos.

–Ojo, nosotros no somos oscurantistas, no estamos en contra del estudio. Solo planteamos que se debe contar con el consentimiento de las comunidades. Pero no se trata de desconocer que esto tiene un valor testimonial...

–¿Cuál es?

–Son las pruebas materiales de un genocidio.

Carolina Keve

 

 

Parque Nacional Los Alerces Emblema del parque nacional Los Alerces, que representa al pudú (Pudu puda)el ciervo más pequeño del mundo, en p...