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YAGUAR en guaraní , YAGUARETÉ (yaguá - eté, fiera de verdad en guaraní), JAGUAR, OTORONGO, UTURUNKU en quechua, NAWUEL en mapuche, BALAM en maya, OCELOTL en mexica, ONCA PINTADA en Brasil y TIGRE para los españoles recién llegados a América.

/Panthera Onca/




   El jaguar es el más poderoso de los felinos americanos, y el tercero más grande del mundo, luego del tigre (Panthera Tigris) y el león Panthera Leo), de la familia Pantherinae. Con tres subespecies de acuerdo al habitat, el jaguar es un felino muy feroz,  excelente cazador de hábitos nocturnos, habilísimo nadador y trepador, dotado de una vista nocturna y un olfato poderosos y rara vez su presa  puede escapar de un destino fatal. El jaguar es un félido carnívoro cuyo tamaño aumenta cuanto más al sur se localicen, con un peso promedio de entre 56 y 158 kilogramos  y una longitud de entre  1,50 metros hasta 4 metros de cabeza a cola, las hembras son menos corpulentas. Viven entre 11 y 12 años en estado salvaje y  hasta 25 en cautividad.

El estado de conservación, se halla casi amenazado. Su presencia se hubo verificado en casi toda el continente americano, donde su culto , fue intenso en todas las culturas prehispánicas, su imagen,  partes de su cuerpo como la piel, los colmillos, sus patas, fueron objeto de veneración y símbolo de poder y de status social. Transformado  en deidad en la cosmogonía olmeca, el hombre-jaguar o el guerrero jaguar del pueblo mexica, con rasgos felinos y humanos fue ampliamente reverenciado, así que las altas clases dominantes precolombinas se identificaron con el jaguar como representación de realeza, de poder, de valentía y de guerra.  Entre los mayas, el jaguar o "señor de la noche" queda conectado con el inframundo a través de las prácticas de chamanes que le atribuye habilidades sobrenaturales, y por esta creencia, su tránsito entre el mundo de los vivos y de los muertos se vuelve algo naturalmente aceptado. Asociado a la oscuridad, dueño de la selva y del paisaje, los mayas creían que el jaguar provocaba los eclipses (en maya de Yucatán llamados chi'bil k'in: mordida del sol) cuando intentaban devorar a los astros celestes. Lo incorporaron a sus máscaras, a sus esculturas y a su panteón. El chamán se enfrentaba a un  jaguar en su trance; si el chamán ganaba la contienda, podía dirigir la energía del universo hacia el bien, pero si el felino prevalecía,  se transformaba en un monstruo que lo devoraba todo. El par luz-oscuridad, civilización-barbarie, hombre-bestia quedaba perfectamente bosquejado en la contienda.

Brasil es el país con más presencia de jaguares en América, alrededor de 30.000 individuos, seguido por México con 4000 individuos, donde Yucatán es la región más poblada por estos felinos solitarios. La Red Yaguareté  en Argentina, estima que quedan menos de doscientos cincuenta yaguaretés adultos en todo el país, con presencia  en la región chaqueña,  las yungas de Salta y Jujuy y en la Selva Misionera o Paranaense. Pero, la reducción de sus territorios por la áreas de cultivo y el ser objeto de  caza, ha mengüado considerablemente su número. Recordemos que el territorio de la hembra cubre entre 25 y 40 km2 y el del macho el doble, territorio que marcan con orinas y heces o con arañazos en los árboles y vocalizaciones. Los ejemplares que se pueden encontrar aún, recorren las orillas de los ríos en busca de capibaras, yacarés, armadillos, camoatís, pecarís y otros habitantes de las selvas tropicales, cuando no ganado de los hacendados locales.  Animal sumamente esquivo, fantasmagórico en sus costumbres, con un camuflaje natural perfecto, es el mayor depredador, un superdepredador de las selvas tropicales. Al estar en la cúspide de fortaleza y habilidades en su habitat, en estado salvaje no tiene depredadores, sólo el hombre y su conducta han logrado la casi extinción de este formidable animal. Su mordida es la más potente entre los felinos, y la apertura de sus mandíbulas es de entre 65 a 70 grados, llegando a perforar y destruir el cráneo de sus presas con los colmillos. Es habilísimo para tender emboscadas desde puntos ciegos y con un gran salto hacia la víctima, incluso dentro del agua, eligiendo cuidadosamente a sus presas a las que puede arrastrar incluso si pesan incluso  hasta 400 kilogramos. Sus manchas tienen un único patrón y no se repiten en otros sujetos de la especie, lo cual los hace individualizables. Pero existen fenómenos como el melamismo, por el cual un exceso de pigmento colorea de negro su pelaje, asemejándolo a panteras o bien, el albinismo, menos frecuente, que decolora su pelaje hacia el blanco. Estos individuos se conocen como "panteras blancas".




Las hembras alcanzan madurez sexual entre el año y los dos años y los machos entre los dos y los tres años. Pueden aparearse durante todo el año, el celo dura entre los 6 y los 17 días de un ciclo completo de 37 días y las hembras anuncian su celo con cierto olor en su orina. Durante el cortejo,  la pareja amplía su territorio. La gestación dura entre 93 y 105 díasLuego de aparearse el macho se aleja, y la hembra queda al cuidado de los cachorros, que  son de uno a cuatro,  habitualmente dos. Desde ese momento, la hembra echará de su lado a otros machos ante el riesgo del canibalismo infantil. Las crías son lábiles, pues nacen indefensas  y ciegas -hasta las dos semanas de nacidos-, dependiendo en forma absoluta de la madre. ésta los desteta a los 3 meses pero, recién a los 5 o 6 meses salen de la madriguera para acompañar a la madre en su caza y en un lapso de 1 o 2 años se separan de la madre, para buscarse su propio territorio. La hembradel jaguar  ruge pero el macho lo hace con mayor volumen, sobre todo para competir con otros machos por territorio o por las hembras. Su rugido es como una tos repetida y lo combina con gruñidos y maullidos.Recordemos que estos grandes mamíferos requieren grandes territorios y significan en sus ecosistemas depredadores de grandes piezas de caza, pudiendo convivir con los pumas que consumen piezas medianas a pequeñas. Con la extinción del jaguar, la población y el tamaño de los pumas creció.




El jaguar es importante para el ecosistema, con su caza contribuye al equilibrio de las especies de los extensos territorios en  que habita. A pesar de ésto, es indiscriminadamente cazado.  En los años 60, de la Amazonia brasilera se extraían más de 15.000 pieles por año que cotizaban muy alto en el mercado, lo que lo hizo entrar en el Libro Rojo de la Extinción y a pesar también de saberse que, al ritmo de la destrucción actual de las selvas, en poco tiempo habrán desaparecido miles de especies animales. Afortunadamente, en los 80, grupos conservacionistas en México detuvieron la depredación del jaguar a partir de la caza de ocho ejemplares a los que les colocaron collares de localización por radiotelemetría y otros recursos como cámaras nocturnas instaladas en los lugares de caza. Con ellos lograron saber que un jaguar recorre hasta 20 km por noche en busca de sus presas, pero que están sometidos a peligros letales, sobre todo con los ganaderos y los cazadores. Sin embargo, y aunque su caza esté prohibida en Argentina, Belice, Colombia, Estados Unidos, Guayana Francesa, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Surinam, y Venezuela y restringida en Brasil, Costa Rica, Guatemala, México y el Perú, la misma se sigue practicando  y el comercio internacional de pieles de jaguar también, pero en países como Bolivia, Ecuador o Guyana se permite su caza.

En nuestro país, donde la Panthera Onca fue declarada Monumento Natural Nacional en el 2001, hay un proyecto de traslado a los extensos humedales y bañados de los Esteros del Iberá, en Corrientes; de ejemplares cautivos en zoológicos, para que se aclimaten en zonas silvestres.​ Los parques protegidos resultan poco extensos para mantener poblaciones de jaguares significativas. Por tanto, se considera que trazar corredores que vinculen estas zonas protegidas podría ser viable, ya que la densidad de población del jaguar es de 6 o 7 ejemplares en 100 km2.  Muy lejos, al norte, especialistas en ecología consideran que el muro fronterizo entre México y Estados Unidos  tan predicado por Trump, reducirá la posibilidad de reproducción del jaguar en territorio estadounidense, donde casi está extinguido desde principios del siglo XX , al impedir a los muy escasos jaguares la conexión con las poblaciones mexicanas de este félido.


MÁS SOBRE EL PARQUE NACIONAL BARITÚ

A finales del año 2000, los gobiernos de Jujuy y Salta, en cooperación con la Administración de Parques Nacionales, el Instituto de Geografía de la Universidad de Buenos Aires, y las Universidades de Jujuy y Salta y en conjunto con las Organizaciones no Gubernamentales, fundación Yaguareté, Greenpeace y Fundación Pro-yungas fueron dando forma al diseño e implementación de la Reserva de Biosfera que fue incorporada a la Red Mundial de Reservas de la Biosfera en el marco del programa "El Hombre y la Biosfera" de la Unesco. Las Yungas jujeña y salteña , en el noroeste de Argentina, tienen una superficie total de 1.600.000 has. De ese total, el 45% (700.000 has) son bosques, el 32% ( 500.000 has) son pastizales y el 11% (170.000 has) son áreas protegidas y apenas un 0,13%  (2.000 has) son tierras agrícolas. A su vez, el 16% del total (254.000 has) están bajo el cuidado de comunidades indígenas y el resto son propiedades privadas y fiscales. En el 11% de tierras protegidas se diseñaron dos parques nacionales: el PN Baritú y el PN Calilegua, dos parques provinciales: el PP Laguna Pintascayo, el PP Potrero de Yala y la Reserva Nacional El Nogalar

 El Parque Nacional Baritú fue creado mediante Ley Nacional Nº 20.656 en el año 1974. El 27 de abril de 2019, el parque cumplió 45 años. Ubicado en el noroeste de la provincia de Salta, protege 72.439 hectáreas y es un valioso enclave para la conservación de una de las ecorregiones de mayor diversidad de la Argentina: la selva de montaña o yungas. Paradójicamente, el aislamiento del parque, las dificultades para su acceso, las escasas vías de tránsito y la ausencia de grandes explotaciones productivas, permite que sus ambientes naturales permanezcan casi intactos, proveyendo de hábitat a numerosas especies de alto valor de conservación. La enorme biodiversidad es sumamente atractiva para estudiosos, biólogos, científicos, fotógrafos, amantes de la naturaleza y turistas en general que quedan impactados por la belleza de la zona y que gracias a esta experiencia, pueden imaginar cómo era el ambiente de las yungas, hace cientos de años.

Los Toldos, es un gran valle de altura que contiene al parque nacional Baritú. Se encuentra rodeado por cordones montañosos de mas de 2.000 metros de altura como el Cerro de las Pavas y el Cerro Negro. Pasan por el numeroso ríos como el Lipeo al norte, y los ríos Porongal y Pescado que desaguan en el río Bermejo. El nombre de Los Toldos tiene dos posibles orígenes, uno de ellos es por poseer un cielo generalmente cubierto de nubes, al estar éstas encajonadas por el cordón oeste de montañas. El otro origen posible es la presencia en el pasado, de tolderías indígenas. Los Toldos se halla en el norte extremo de Salta, en el borde oeste de las selvas de las Yungas, donde los bosques empiezan a aparecer dejando atrás a los pastizales puneños de pronto surge este pueblo de 2200 habitantes, que está a 1600 msnm, dentro del perímetro de la reserva de biosfera de las Yungas. El 28 de junio en honor al Patrono de la localidad, San Pedro, se realiza en Los Toldos un festival de folklore.

La experiencia de conocer el parque no es fácil de transitar. Es la única selva tropical de nuestro país, por encima del trópico de Capricornio, pero una vez más debemos repetir que su acceso es difícil y , según comentarios de viajeros, conocer el lugar implica gozar de buen estado físico, llegar en vehículo propio y aún en la estación seca (de mayo a noviembre) es recomendable contratar un baqueano. Más fácil de acceder y recorrer para aquellos que no estén preparados, es la Reserva Natural de Nogalar, creada en 2006),  del mismo bioma que el Parque Nacional Baritú y de paisaje espectacular.

Sugerimos tambien el paseo por el pueblo de Baritú , donde hay  hospedajes, uno de los primeros, las cabañas Hostería Los Toldos del Baritú.(+54 9 3878) 51-9113 de Nora Leaño y Arturo Franco -médico de familia y bióloga del hospital del pueblo-. Aquí se puede realizar un descanso previo a pasar dos puentes colgantes y caminar 3,2 kilómetros para visitar las termas naturales del Cayotal, cuyo precio de entrada contribuye a mejorar los senderos. Siguiendo la vera del río Lipeo, que puede estar muy crecido, se llega a la pequeña comunidad de once familias llamada Lipeo, donde hay un puesto de guardaparque. Los lugareños de toda la zona son cordiales y solidarios, los guardaparques con sus vehículos, son los encargados de llevar mensajes, noticias y pedidos de un lugar a otro.

Desde allí se puede ingresar al parque en vehículo apropiado, caminando o a caballo. La reacción del viajero será impactante, y sentirá que valió la pena todas las dificultades pues estará en un mundo diferente, con imponentes árboles como el lapacho rosado o tabebuia(Handroanthus chryanthus), el lapacho amarillo (Handroanthus chrysotrichus), palmeras,  robles (Quercus robur) de más de 40 metros de altura, palos trébol o robles del país(Amburana cearensis), tipas blancas o palo rosa (Tipuana tipu), inmensos cedros (cedrus) cinco veces centenarios, el guayacán, huayacán, guayaco, palo de las Indias o palo santo (Porlieria chilensis), el yuchán o palo borracho (ceiba chodatti), el tarco, palisandro, gualanday o jacarandá (Jacaranda mimosifolia), nogales criollos de nueces comestibles(Juglans australis), junto con otras especies menos abundantes como el tabaquillo (Croton piluliferum), el pacay (Inga semialata) y el dominguillo (Trichilia claussenii). A los 900 msnm, los predominantes laureles de la falda (Cinnamomun porphyrium)(de troncos de 2,50m de diámetro o naranjos) de gran altura, más de 30 metros, gracias a la ausencia de talas, están acompañados por el Horco Molle o palo barroso (Blephalocaryx salicifolius), un árbol de gran tamaño que tiene más de 20 metros de altura y 50 centímetros de diámetro , el cedro (Cedrela lilloi), el mato (Myrcianthes mato) y Cupania vernalis, característico de las márgenes de los arroyos.  Innumerables lianas y enredaderas se enlazan a árboles de hojas perennes. En los lugares húmedos encontramos  matos (Myrcianthes mato), horco molles o palo barrosos, arrayán de las islas o anacahuita (Blephalocaryx salicifolius), arrayanes (Luma apiculata) y guayabos (Psidium guajava). También abundan helechos arborescentes (Neephelea incana), verdaderos fósiles vivientes  y arbustos de enormes hojas y  de más de 5 metros de alto, que en conjunto  recuerdan un paisaje jurásico. Característica del paisaje de las yungas es la maroma, higuerón  o árbol asesino(Ficus maroma) , epífita sumamente invasiva que envuelve los troncos de los árboles y termina por asfixiarlos. En algunas zonas, la luz solar entra apenas por resquicios entre las copas arbóreas. En este sitio es imposible andar sin guía y  los pocos caminos que se hallan, es necesario transitarlos en vehículos 4x4, y mejor aún, a caballo. A mayor altura crece el bosque montañoso formado por el cedro salteño (Cedrela balansae), que aquí alcanza tamaños imponentes; y los árboles que se desarrollan a mucha altura, como el pino del cerro (Podocarpus parlatorei), el queñoa o keñua(Polylepis tarapacana) y el aliso del cerro o alno (Alnus glutinosa). Baritú protege un importante sector de la imponente selva de Yungas, y es el refugio donde se la puede admirar en su estado más prístino, ya que por su ubicación, de difícil acceso, ha permanecido en el pasado (y permanece hoy, por ser un área protegida), casi completamente a salvo de las actividades humanas. La diversidad y la complejidad de la flora aumentan hacia el este, acompañando el incremento de la temperatura y de la humedad, mientras que adquiere diferentes características según el nivel altitudinal en el que se encuentre. Ejemplares propios de este ambiente son las hermosas Heliconia subulata, muchas veces utilizadas como plantas ornamentales.

En la región norte del Parque, al oeste del arroyo Santelmito, a 1050 metros snm, la selva montana se expresa con un predominio de mirtáceas y ejemplares aislados de cedro. En el sotobosque se observan especies tales como Piper tucumanum, matico (Piper hieronymi) y chal-chal (Allophylus edulis), entre otras.

A más de 1200 metros,  predomina el San Antonio (Myrsine coriacea), la mora (Rubus imperialis) y la caña brava (Chusquea lorentziana). Cabe mencionar la presencia de payo (Tillandsia australis), tanto terrestre como epífito.

En determinados lugares húmedos, y generalmente por sobre los 800 metros, se desarrollan bosquecitos de mirtáceas con palo barroso (Blepharocalyx salifolins), mato (Eugenia pungens) y güili (Pseudocaryophyllus güili), entre otras especies.

La selva de transición también está representada en el Parque, aunque marginalmente, por  bosques de tipa (Tipuana tipu), pacará (Enterolobium contortisiliuum) y cebil colorado, vilca, huilco, kurupa'y, curupáy, wilco, cebil, angico (Anadenanthera colubrina o macrocarpa) , acompañados de tarcos (Jacaranda mimosifolia) y cochuchos (Fagara coco).

En el ecotono (zona de transición) entre la selva montana y la selva pedemontana predominan especies como la tipa (Tipuana tipu), el lapacho rosado (Tabebuia sp.) y Casearia sylvestris. Sobre las márgenes de los ríos aparecen chilcas (Baccharis sp.) y sauces (Salix humboldtiana).

En las regiones de transición entre la selva montana y el bosque montano, a 1500 msnm, encontramos bosques de mirtáceas con sotobosque de caña brava (Chusquea lorentziana) y ejemplares aislados de aliso (Alnus acuminata) y pino del cerro (Podocarpus parlatorei).

En las riberas de ríos y arroyos encontramos pequeños arbolitos como la tusca (Acacia aroma) y el pájaro bobo (Tessaria integrifolia), acompañados por arbustos como la trementina.

La fauna de Baritú también es rica y diversa. En los trayectos, es posible encontrar  la ardilla roja o nuecera(Sciurus ignitus) , escurridiza y pequeña, y por lo tanto difícil de capturar con la vista, que es el emblema del Parque Nacional. También la pava de monte alisera (Penelope dabbenei), el agutí rojizo o acuti (Dasyprocta punctata), el cuis serrano (Cavia tschudi), hurón mayor (Eira barbara) que habita entre los 650 y 950 metros de altura  y el hurón menor (Galictis cuja) tiene un rango de acción  más amplio , el pecarí labiado o majano (Tayassu pecari),  En las márgenes de los arroyos, encuentra refugio y alimento el roedor más grande de América del Sur, el carpincho (Hydrochaeris hydrochaeris), que posee una curiosa adaptación al medio acuático: sus orejas, ojos y narinas están alineados, lo cual le permite nadar sin contener la respiración y mantener alerta sus sentidos tanto como lo desee, antes de zambullirse, compartiendo el habitat con el lobito de río (Lontra longicaudis). En los ríos, proliferan  el coendú de espinas blancas (Coendou prehensilis) y el de espinas negras (Coendou bicolor), el sábalo (Prochilodus lineatus), la boga de río (Megaleporinus obtusidens), el dorado, damita o pirayú (Salminus brasiliensis) ,  el bagre o pez gato (Siluriformes), las viejas de río, vieja del agua, corroncho o cuchas (loricáridos) y mojarras de diversos géneros. Entre las múltiples especies de aves, habitan el parque el fíofío oscuro(Elaenia obscura), la remolinera andina (Cinclodes albiventris), el espinero serrano (Phacellodomus maculipectos), la ratona ceja blanca (Troglodytes solstitialis), el zorzal chiguanco (Turbus chiguanco), el mirlo de agua (Cinclus schulsi), el cachilo ceja amarilla (Amnodramus humeralis), el cesquero cabeza castaña (Atlapetes fulviceps), el guacamayo verde (Ara militaris) con protección especial en el parque y el guacamayo multicolor (Ara auricollis). Otras especies en la misma condición que el guacamayo verde son el colibrí mediano (Colibri serrirostris), el espartillero serrano (Asthemes sclateri), el titirí goteado (Margarornis squamiger), la mosqueta rabadilla ocrácea (Phyllomias uropygialis), el benteveo de barbijo (Myiodynastes chrysocephalus), la calandria castaña (Mimus dorsalis) y el arañero garganta gris (Myioborus minitaus). El picaflor zafiro (Thalurania furcata), que sólo encuentra amparo en tres parques del país (Baritú, Calilegua e Iguazú), y el colibrí grande (Colibri coruscans), que habita sólo en dos parques yungueños (Baritú y Calilegua), están presentes entre las especies de aves. También cabe mencionar a los jotes de cabeza negra (Coragyps atratus) y de cabeza colorada (Cathartes aura), el atajacaminos, chotacabras lira, dormilón lira o guardacaminos lira (Uropsalis lyra),  yapúes(Psarocolius decumanus), pájaro de la familia de la urraca, con cola amarilla, de gran tamaño, que forma nidos colgantes; el águila solitaria (Harpyhaliaetus solitarius), el águila viuda (Spizastur melanoleucus), el halcón peregrino (Falco peregrinus), el murciélago hocicudo (Anoura caudifer),  el águila común(Spizaetus ornatus), el burgo Momotus momota y el boyero Psarocolius decumanus. Entre los animales en peligro de extinción encontramos el perezoso bayo (Bradypus variegatus) casi extinto en Argentina, y las siguientes especies:  el águila harpía (Harpia harpyja), el cóndor (Vultur gryphus),ave carroñera que nidifica en alturas superiores a los 2000 msnm, la taruca o venado (Hippocamelus antisensis), el ocelote (Leopardus pardalis), el zorro andino (Lycalopex culpaeus andinus) , el mono caí o tití (Cebus apella), el tatú carreta ( Priodontes maximus), el oso de anteojos o ucuman (Tremarctos ornatus), el oso hormiguero (Myrmecophaga tridactyla), el tapir o anta (Tapirus terrestris),el jaguarundí, yaguarundí, gato moro, jaju, gato onza, leoncillo o león breñero (Herpailurus yagouaroundi), el gato tigre, maracayá o margay (Leopardus wiedii), el yaguareté  (Panthera onca) y el puma (Puma concolor) cuyas huellas pueden apreciarse en las aguadas de los ríos, entre muchos otros animales. Muchas veces se ven bandadas de loros como el maitaca (Pionus maximiliani) y el alisero (Amazona tucumana), como así también otras aves de colorido plumaje como el tucán grande (Ramphastos toco), la urraca común (Cyanocorax chrysops), o el halcón tijereta (Elanoides forficatus). En Baritú habitaba una especie que ya se ha extinguido, el ganso de monte (Neochen jubata). Las mencionadas son sólo algunos ejemplares de las que habitan el parque en el que hay más de 255 especies de aves, aunque sólo nidifiquen en el parque 21 de ellas,  y 90 especies de mamíferos. Cuatro de la totalidad de especies que habitan el parque, sólo encuentran refugio en él: el murciélago escarchado (Lasiurus cinereus), el moloso coludo chico (Nyctinomops macrotis), el colilargo yungueño grande (Oryzomys legatus) y el coendú espinas blancas (Coendú prehensilis). Algunas de las especies que encontramos exclusivamente en estos parques son la comadrejita yungueña (Thylamys venustus), el falso vampiro oscuro (Sturnina erythromos) y algunos roedores, como el ratón variado serrano (Akodon simulator), el ratón plomizo (Akodon spegazzini) y el colilargo yungueño chico (Oligoryzomys sp.). La variedad de reptiles también es rica, considerando las víboras, culebras, iguanas y lagartijas que recorren los ambientes más húmedos del Parque. Entre los anfibios podemos mencionar a las ranas marsupiales, y entre ellas a las de pintas doradas, que habitan en las sierras. Son del género Gastrotheca chrysosticta y tienen ese curioso nombre por presentar en su dorso un pliegue que recuerda al marsupio, donde llevan sus huevos hasta que éstos maduran.

Geológicamente, el parque Baritu está inscripto en una zona de amplia diversidad de formaciones y relieves. El relieve de Salta y Jujuy es el resultado de la interacción de factores de origen geológico, tectónico, estructural y consecuentemente climático, que dieron origen a las unidades morfoestructurales que le integran: Puna, Cordillera Oriental, Sierras Subandinas y Llanura Chaqueña, cada una con características propias y muy diferenciadas.


 El relieve y el paisaje, están condicionados fuertemente por la evolución geológica del área. Esta es una cuenca muy antigua, que comenzó a desarrollarse en el Paleozoico con plegamientos del Cratón Brasilero, continuó con una intensa erosión en el Mesozoico, que generaron peneplanicies en el sector occidental y hundimiento de bloques en el oriental, conformando cuencas de relleno sedimentario. En el Terciario la orogenia andina dio lugar a la Cordillera de los Andes, y la formación de la Puna, la Cordillera Oriental y las Sierras Subandinas en el oeste, mientras que en el este en un macizo Brasilero fracturado y hundido diferencialmente, se originó la Llanura Chaqueña. En el Cuaternario se elevaron las unidades plegadas del Terciario, lo que combinado con el clima, modelaron piedemontes, rampas, conos de deyección, etc., según la fase fuera árida o húmeda. Este levantamiento dio lugar a cambios del perfil de equilibrio de los ríos y de las pendientes, lo que condiciona el drenaje fluvial existente, que pasa de cursos de alta a mediana energía, con un transporte granulométrico variado a cursos de baja energía, que llevan principalmente arcillas. Las Sierras Subandinas son una barrera para los vientos del este y generan la denominada franja selvática o Yunga

 Se observa litología cambiante, con formaciones del Precámbrico/Paleozoico inferior desde San Pedro hacia el sur y Paleozoico superior, Cretácico, Terciario, Cuaternario hacia el norte. Las primeras están conformadas por filitas, pizarras, ortocuarcitas (precámbricas y cámbricas), areniscas y pelitas (ordovícicas). Las segundas son principalmente calizas, margas, conglomerados poco cementados, arcilitas, fangolitas y lutitas. Las intensas lluvias que caen sobre los sedimentos de áreas elevadas, producen derrumbes, deslizamientos de laderas, conos fluviales, y otros fenómenos.

 Desde el punto de vista conservacionista, esta valiosísima región tiene suma importancia por su alto valor en biodiversidad y en endemismos. El bioma es el más biodiverso del país, luego de la selva misionera, albergando cerca del 50 % de las especies del territorio argentino. En las yungas hay  3.000 especies de plantas vasculares, de las cuales unas 230 son especies arbóreas. Muchas de estas especies son endémicas de las Yungas, lo que implica un alto grado de autonomía de las regiones vecinas. Sin embargo, también hay especies en peligro  en las Yungas. A la altura de la selva pedemontana,  los cedros (Cedrela spp.), el roble (Amburana cearensis), el palo blanco (Phyllostylon rhamnoides) o las queñoas (Polylepis australis), están amenazados. En serio peligro están el yaguareté, el gato tigre, el ocelote, el tatú carreta, el águila harpía, el cóndor, con el agravante que en el caso del yaguareté por ejemplo, los hábitats protegidos son insuficientes para mantener poblaciones viables, o el del cóndor, ave carroñera, que está siendo exterminada en varias partes de su habitat cordillerano, por creer equivocadamente que ataca animales vivos de rebaño.



En el municipio de Los Toldos hay cuatro comunidades identificadas como pertenecientes al pueblo kolla, con sus nombres propios y número de registro jurídico, son las siguientes: Comunidad Aborigen de El Lipeo y Baritú , la Comunidad Originaria del Arazay,  la Comunidad de El Condado y La Misión y el Centro Comunitario de Los Toldos. En la actualidad solo dos de estos colectivos originarios, permanecen organizados y en reivindicación de su identidad y cultura Kolla y de los territorios de ocupación ancestral, estos son: las comunidades de El Lipeo – Baritú y de El Arazay. Ambas comunidades son actores importantes en la vida cotidiana del Valle de Los Toldos y a sus vez juntas constituyen la organización denominada, Comunidad Indígena de la Alta Cuenca del Río Lipeo.Estas dos comunidades mantienen fluida relación con la Administración del Parque Nacional Baritú, debido a su ubicación geográfica y al desarrollo de actividades y proyectos conjuntos, que se incrementaron en los últimos años. Comunidad Aborigen del El Lipeo y Baritú (CAELB): está conformada por 46 familias que habitan los poblados de El Lipeo (19 flias) y Baritú (27 flias), estos se sitúan adentro y contiguo al PN Baritú, respectivamente. Se encuentran a 26 y a 44 Km al sur del pueblo de Los Toldos, con condiciones de dificultosa accesibilidad a través de la Ruta Provincial 19. Los habitantes de Lipeo se encuentran reconocidos por APN como “pobladores” mediante la Resolución PD Nº 98/9223 . Ambos parajes cuentan con Escuela primaria y puesto sanitario. En Lipeo se ubica el único Centro Operativo del Parque Nacional Baritú. En su momento inicial cuando aún era un proyecto, la comunidad autorizó la iniciativa y apoyó la construcción. Hoy en día, este destacamento, además de favorecer la presencia institucional y atención al visitante, facilita el alojamiento a técnicos que necesitan trabajar en la zona y brinda servicios a la comunidad, escuela y puesto sanitario, como por ejemplo: comunicación VHF, conexión a internet mediante wi-fi, a teléfonos celulareso computadoras, transporte eventual desde Lipeo a Baritú o desde Lipeo a Los Toldos y asistencia en caso de emergencias. El territorio utilizado en la actualidad y reconocido por la comunidad como de pertenencia ancestral, trasciende el área inmediata a las viviendas y abarca una zona de bosque montano dentro del Parque Nacional Baritú (donde se ubican las viviendas y lugares de cultivos) y otra más extensa aún, de bosque y de pastizales de altura fuera de los límites del Área Protegida. Generándosede esta manera una zona de confluencia, traslape o superposición, en el sector NO del Parque Nacional, que coincide con el acceso al área (tras pasar el río Lipeo) y gran parte de la zona de uso público donde se localizan varios senderos y el camping agreste “El Ukumar”.  Sólo existen dos Parques Nacionales en Argentina que cuentan con un reconocimiento tácito y formal de los pobladores que habitan en su interior: Parque Nacional  Baritú y Parque Nacional Chaco. Plan de Gestión Parque Nacional Baritú Reserva Nacional el Nogalar de Los Toldos Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable Administración de Parques Nacionales 2017 60 confluencia entre ambos, de un lado del río y el territorio de la Comunidad Originaria del Arazay en la costa opuesta. Comunidad Originaria del Arazay: constituida por 78 familias, que habitan en un poblado cercano al pueblo de Los Toldos, ubicadoa ambos lados de la RP 19. La comunidad se encuentra organizada y tiene autoridades comunitarias electas. El poblado cuenta con escuela primaria y centro de salud. Recientemente la comunidad concluyó la construcción de un salón comunitario, con apoyo financierode un proyecto DAS gestionado por Parques Nacionales24. La construcción del mismo se inició de manera independiente y luego la comunidad contó con el apoyo de la Secretaría de Agricultura Familiar, para terminar la obra con el proyecto DAS mencionado. El territorio comunitario reclamado por esta comunidad, se extiende hacia el Sur del poblado, hasta el río Lipeo y hacia el NO y Norte colinda con la Reserva NacionalEl Nogalar y el pueblo de los Toldos, respectivamente. No todos los habitantes de Arazay pertenecen la comunidad originaria.

En los últimos años familias de Orán y de Toldos, como así también trabajadores de Parques Nacionales construyeron viviendas en el poblado. Pero no todos los “vecinos nuevos” habitan de manera permanente. Actualmente, en el marco de la ejecución de la Ley 26.554, Prórroga de la Ley 26.160 “Declaración de la Emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras tradicionalmente ocupadas por comunidades indígenas”, ambas comunidades se encuentran en el proceso de relevamiento técnico-jurídico y catastral del territorio, ya en sus etapas finales y a la espera del dictamen del INAI, que formaliza el reconocimiento de la Nación sobre los territorios reclamados, según la Ley. El paso posterior al reconocimiento estatal, consiste en una presentación judicial por parte de las comunidades, donde dicho reconocimiento formal se tornará la herramienta fundamental en un posterior juicio.

 

PARQUE NACIONAL BARITU



Categoría: UICN II (parque nacional)

Dirección: Carlos Pellegrini 657 CABA(1009) o en Los Toldos, Salta.

Web: barituparquenacional.blogspot.com.

Correo electrónico: baritu@apn.gob.ar

Código postal: Casilla de Correo n°5 CP 4530 San Ramón de Nueva Orán

Prefijo telefónico: 0387

Teléfono:  0387155074432/33 y 03878-511826

Ingreso y horarios: acceso gratuito, horarios a consultar 


INFORMACIÓN BÁSICA

Objeto: el Parque Nacional Baritú se crea para la preservación de especies y diversidad genética de los biomas de yunga (nimboselva), montes de montaña y pastizales serranos.

Ubicación: noroeste de la provincia de Salta. Localidad de Santa Victoria.

Mapa:https://www.google.com.ar/maps/place/Parque+Nacional+Barit%C3%BA/@-22.4463492,-64.6684955,689m/data=!3m2!1e3!4b1!4m5!3m4!1s0x940594fdb1695e1d:0x408e41ed85e7ad80!8m2!3d-22.4463542!4d-64.6663068?hl=es

Coordenadas: 22°34'00"S 64°3'00"O

Accesos: desde Salta capital se toma la ruta nacional Nº 9, luego la ruta nacional Nº 34 ingresando a la provincia de Jujuy pasando por la ciudad de Libertador Gral. San Martín hasta la localidad salteña de Pichanal, luego se toma la ruta nacional Nº 50 pasando por la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán , y tomando la ruta nacional 50, hasta la localidad de Aguas Blancas,  límite fronterizo con el país de Bolivia.   Son aproximadamente 95 km hasta el puente internacional Aguas Blancas/Bermejo donde hay una Aduana. El cruce no tiene horario límite, pero puede variar por estación o si hay crecida del río Bermejo y se interrumpe el cruce por chalana (botes). Conviene llamar antes para averiguar. Los requisitos de cruce son los mismos que en cualquier paso aduanero del país (no olvidar grabar los cristales del auto). Informes: 03878 49-5009. Al entrar a Bolivia, hay que hacer unos 100 km por la espectacular ruta, la Panamericana número 1, rodeada de selva con curvas y contracurvas en muy  buen estado, hasta un cartel que indica Los Toldos, allí deben bajar hacia la izquierda. Luego cruzar por el puente Mamora el Río Bermejo y hacer unos 25 km de ripio hasta llegar a Los Toldos, donde se ingresa nuevamente a Argentina, en la localidad de El Condado, previo pasar por un puesto de Gendarmería para hacer aduana. Desde el cruce Los Toldos se transita por ruta provincial Nº 19 unos 18 km por un camino consolidado, hasta llegar al pueblo de Los Toldos, una tranquila comunidad detenida en el tiempo. La oficina de Parques Nacionales de Los Toldos brindan toda la informacion necesaria para recorrer la zona, incluyendo el estado de los caminos. Recorriendo luego 44 kilómetros se llega a la pequeña comunidad del Lipeo, donde se halla un guardaparques,y de allí parte el sendero hacia la comunidad de Baritu, de aproximadamente 17 kms complicados de transitar, según los locales. Hay unas motos que cobran el traslado hacia allí.  A este Parque Nacional se accede desde la localidad de Los Toldos, por ruta provincial Nº 19.

Transportes alternativos: desde la terminal de Orán parte una empresa local que hace el traslado hasta la ciudad de Aguas Blancas. Otra opción es el traslado a través de taxis que llevan hasta Aguas Blancas, o hasta el puente internacional Aguas Blancas/Bermejo. Desde la terminal de Bermejo parten algunas líneas de transporte regular de pasajeros que hacen el tramo Bermejo-Tarija o bien taxis compartidos que llevan hasta Tarija (ciudad en Bolivia) y pasan por el cruce Los Toldos. Es preciso solicitar el traslado sólo hasta el cruce Los Toldos. Desde el cruce Los Toldos no existe transporte regular. En este sector existe una garita en la que esperan los pasajeros (en varias ocasiones pobladores toldeños) a que ingrese un vehículo para solicitar el traslado hasta el pueblo de Los Toldos, pagando un precio módico como colaboración para el combustible. También es recomendable viajar de día si lo hace en colectivo; el acceso más seguro para esta forma de viaje es a través del paso sobre el río Bermejo (cruce por las chalanas). Este paso internacional sólo se abre durante el día, por la noche permanece cerrado, a diferencia del paso por el puente internacional que está abierto las 24 horas.

Otra forma de arribar es por vía aérea hasta Salta, de allí a Orán y luego  contratar los servicios que allí se ofrecen.

Recomendaciones para leer antes de viajar:

  • por la dificultad en los accesos a causa de las lluvias estivales, se recomienda comunicarse a los números telefónicos  (03878) 511 826 / 784; (0387) 5 074 432 / 3 para verificar el estado de los caminos y la disponibilidad de ingreso. El camino de acceso a la localidad de Los Toldos, puede quedar bloqueado  por el derrumbe provocado por las lluvias de verano.
  • la Dirección de Vialidad recomienda transitar con suma precaución debido a que de la ladera adyacente al camino de los Toldos se pueden eventualmente desprender rocas.
  • preventivamente, es recomendable la aplicación de la vacuna contra el Dengue.
  • para llegar al área protegida de Baritú, es necesario salir del país e ingresar nuevamente desde Bolivia. Por tanto, es necesario hacer trámites migratorios y aduaneros. No olvide llevar los Documentos Nacionales de Identidad de cada uno de los visitantes, los papeles del vehículo en regla, sus vidrios grabados y cumplir con las normas de aduana.
  • no conviene transitar esta ruta en vehículos de baja potencia y altura al piso. En épocas estivales, es preferente transitar con vehículos doble tracción, a causa del camino lodoso. La estación seca es de mayo a noviembre, es decir, invierno y primavera, pues las lluvia de verano son muy intensas.
  • se recomienda viajar en horas del día, aprovechando la luz solar, sobre todo para el trayecto de la ruta boliviana, de gran belleza paisajística y muy  sinuosa, y tener precaución con la presencia de animales sueltos.
  • recordamos que no hay señal de celular.
  • se debe llevar mucha agua  y alimentos porque no hay abastecimientos.
  • se recuerda llevar cámaras y celulares bien cargados para poder fotografiar las maravillas de este parque y de las afuera del parque, donde sentís que tenés que llevarte con vos imágenes inolvidables.
  • se recomienda ir con ropa cómoda y con pantalones largos y remera con manga larga y armado con repelente de insectos. La llamada lluvia horizontal, mantiene abundante humedad, prácticamente una situación de rocío permanente, por lo que es necesaria la ropa impermeable pero liviana pues la temperatura también es elevada.
  • se prohibe hacer fuego en el parque.
  • es necesario avisar a los guardaparques antes de visitar el parque Baritú.
  • es posible y  muy recomendable, encontrar en Los Toldos baqueanos con vehículos, dispuestos a recorrer el azaroso camino hasta Baritú.
  • las últimas estaciones de servicio que expenden combustibles de fabricación argentina se hallan en la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán.

 Alojamiento:

  • En el pueblo de Los Toldos , donde hay algunos hospedajes, es pionero uno de los primeros, las cabañas Hostería Los Toldos del Baritú.(+54 9 3878) 51-9113 de Nora Leaño y Arturo Franco -médico de familia y bióloga del hospital del pueblo-.
  • En Baritú hay escasos hospedajes, uno de ellos es el de Josefa Vilte . Es una vivienda muy sencilla que dispone de un par de habitaciones con camas y sábanas y dos baños que están en el patio. Ella cocina con las provisiones que cada grupo le lleve.  Para contactar a Josefa la mejor manera es hacerlo a través de Nora Leaño (de Hostería Los Toldos del Baritú).

Guardaparques: la oficina de Parques Nacionales de Los Toldos, calle Sandalio Quispe s/n°, brindan toda la informacion necesaria para recorrer la zona. En la pequeña comunidad del Lipeo, también se puede contactar un guardaparques.

Altitud: territorio fragoso abundando las colinas de 300 a 400 m de altura cubiertas de selva y bosque, pero la altitud media del Parque es de 1624 msnm.

Clima: cálido y húmedo la mayor parte del año, subtropical con microclimas tropicales. LLuvias de verano entre 900mm y 1300mm.

Bioma: biosfera de la Yunga subtropical. Nimbosilva montana.

Ríos que lo atraviesan: caudalosos y correntosos ríos y arroyos entre los que se destaca el Baritú, junto al Lipeo, al Porongal y el Pescado que desaguan en el río Bermejo

Superficie: 72439 hectáreas.

Marco geológico: en el Cuaternario se elevaron las unidades plegadas del Terciario, lo que combinado con el clima, modelaron piedemontes, rampas, conos de deyección, etc., según la fase fuera árida o húmeda. Este levantamiento dio lugar a cambios del perfil de equilibrio de los ríos y de las pendientes, lo que condiciona el drenaje fluvial existente, que pasa de cursos de alta a mediana energía, con un transporte granulométrico variado a cursos de baja energía, que llevan principalmente arcillas. Las Sierras Subandinas son una barrera para los vientos del este y generan la denominada franja selvática o Yunga.

Flora: vegetación de nuboselva de gran diversidad, beneficiada por la ausencia de talas y de ganado de pastoreo. En el Parque se halla la única población argentina de palmera chonta,  de madera durísima, con la cual los indígenas fabricaban arcos, flechas y cerbatanas.

Fauna: fauna selvática rica y diversa, varias especies en peligro como el ocelote, la taruca, el cóndor, el maracayá o gato tigre, el mono caí o tití, el águila harpía, el tatú carreta, el cóndor, el oso de anteojos, el perezoso, el puma y el yaguareté.

Paleontología: en Aguas Blancas, en el extremo norte de la provincia, se hallaron restos fósiles del Crocodilia Caiman latirostris y de los mamíferos Toxodon sp. y Equus sp., todos provenientes de sedimentos referidos al Pleistoceno tardío, así como se dieron a conocer en 2012 una asociación de mamíferos pleistocénicos  también al Norte de Salta, correspondientes a Notiomastodon sp., Neosclerocalyptus sp., Glyptodon sp., un Megatheriinae indeterminado, Equus (Amerhippus) sp. y Toxodon sp., exhumados de sedimentitas rojizas y la presencia del gliptodonte Neosclerocalyptus en la zona de Las Lajitas, al Este de la provincia.

Restos culturales: el espacio del Alto Bermejo fue ocupado desde tiempos prehispánicos por diversas culturas cuyas interacciones forjaron identidades locales y que intercambiaron o confrontaron con las poblaciones de tierras altas. La zona fue lugar de paso y frontera cultural de distintas naciones indígenas. Por su función social y cultural locales, y su potencial adaptativo para las sociedades externas, estas prácticas y conocimientos se instituyen en patrimonio, y resulta especialmente clave su valorización. Dentro del PN Baritú existen distintas estructuras espaciales, edilicias y objetos puntuales, como las ruinas del pucará de Titiconte, en distinto estado de conservación, que representan diferentes usos y etapas de ocupación humana del área. La existencia de estos valores en el entorno de los actuales asentamientos, hace que puedan ser puestas en valor y utilizadas como recurso interpretativo.

Creación: fue creado mediante Ley Nacional Nº 20.656 en el año 1974.

Administración:  por resolución n.º 126/2011 de la Administración de Parques Nacionales de 19 de mayo de 2011 se dispuso que parque nacional encuadrara para los fines administrativos en la categoría áreas protegidas de complejidad III, por lo cual tiene a su frente un intendente designado, del que dependen 4 departamentos (Administración; Obras y Mantenimiento; Guardaparques Nacionales; Conservación y Uso Público) y la división de Despacho y Mesa de Entradas, Salidas, y Notificaciones. La intendencia tiene su sede en la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán.  


 


 

MÁS SOBRE EL PARQUE NACIONAL EL IMPENETRABLE

   Está situado en la interfase ecotonal entre el chaco semiárido y el chaco húmedo, por lo que se encuentran especies de ambos biomas, aumentando de este modo su biodiversidad. Ecorregionalmente pertenece a la ecorregión terrestre chaco occidental, con algunas ingresiones correspondientes a la del chaco húmedo, mientras que sus arroyos y lagunas se incluyen en la ecorregión de agua dulce Chaco.

La principal amenaza constituye la abundante presencia de cazadores furtivos, actividad que obviamente se encuentra totalmente prohibida. Hasta el pase completo a la jurisdicción nacional se asignó la custodia de la entrada de la estancia a dos guardaparques provinciales provistos por la subsecretaria de recursos naturales y medio ambiente del Chaco, los que recorriendo en motocicletas la enorme propiedad, confiscaron armas y presas a los furtivos.

Para evitar los riesgos de erosión genética por consanguinidad que afectarían con el tiempo a las especies de su fauna mayor, se ha propuesto el desarrollo de un corredor biológico que lo conecte por el sudoeste con el parque provincial Fuerte Esperanza, y luego a este interconectarlo hacia el sur con el parque provincial Loro Hablador, el cual ya está conectado por el sur con el parque nacional Copo, en el extremo noreste de la provincia de Santiago del Estero. De este modo se conformaría un gran bloque de bosques chaqueños protegidos que sumarían varios cientos de miles de hectáreas, gracias al cual aumentarían las posibilidades de mantener una indispensable cifra mínima de efectivos que permita proteger una población saludable de cada una de sus especies.

El parque nacional El Impenetrable es un área protegida nacional situada en el centro-norte de Argentina. Protege una muestra representativa del ambiente chaqueño del noroeste de la provincia del Chaco, el cual anteriormente constituía el sector sobre esa provincia de la extensa estancia La Fidelidad. Se sitúa en el centro de la zona conocida como El Impenetrable en el departamento General Güemes. Es verdad que sus 128.903 hectáreas no se encuentran en lo que siempre se conoció como Impenetrable, sino en una franja de territorio que discurre entre los ríos Teuco/Bermejo y Bermejito, un área a la que llaman interfluvio y en la que se conjugan características del Chaco semiárido con ingresiones del Chaco húmedo.

La diferencia entre la antigua estancia La Fidelidad, hoy parque nacional El Impenetrable y el Chaco seco que la circunda, es que en el predio de la estancia hay ríos y ojos de agua que se acrecientan con las lluvias del verano. Este hecho favorece la enorme biodiversidad que es uno de los principales atractivos que residen en su significativa superficie, la cual aún mantiene un buen estado de conservación y características prístinas en muchos sectores, lo que conlleva además la supervivencia de abundante fauna mayor.​ Por otro lado, el río Bermejo es un río de muy complicada navegación, por ser una de las vías fluviales con los  más altos sedimentos en el mundo (8 kg/m3). El dispenso total de sedimento está cerca de 100 millón toneladas/año. La mayoría del sedimento es producido en la alta cuenca y sale durante las inundaciones picas.  La cantidad de sedimento dejada en el agua en la baja cuenca modifica el camino del Río regularmente, dificultando el empleo de esta agua y recursos de la tierra. La población en la cuenca con los niveles más bajas de ingresos, educación y salud es estimada en 1.2 millón de habitantes, la mayoría son trabajadores rurales y comunidades indígenas.  En Chaco, avanzó la desertización y se explotó el 85% de la población de quebracho, bosque en regresión por sobreexplotación de la madera.

El parque tiene un equilibrio destacado entre contenido cultural y contenido natural. En él no hay eléctrica, nunca se hicieron instalaciones de ese tipo en su predio, los Roseo, sus últimos propietarios, lo mantuvieron silvestre y sin “mejoras” de ninguna naturaleza. Sin embargo, lo habitan las comunidades que en él viven del monte,  en condiciones precarias desde siempre, aunque el avance imparable de la tala y la frontera agrícola en los límites del parque, así como el sobrepastoreo, van reduciendo su hábitat y sus posibilidades de subsistencia. Es conmovedora la escuelita provincial número 362 cerca de la entrada del parque, en el paraje La Armonía, donde los niños indígenas y criollos, concurren sin diferencias de niveles de grado a recibir las primeras letras y números, y desde hace poco tiempo, en español y su lengua madre. A los niños, los maestros les brindan un desayuno y un almuerzo más que frugal, con lo poco que reciben. Los guardaparques visitan la escuela para entrenar a los niños en la observación y el cuidado del ecosistema del parque, que es su tierra, porque de estos niños saldrán los futuros protectores de su riqueza natural. Los naturales y los criollos que habitan la zona, tienen en el mejor de los casos pequeños rebaños de animales, como ovejas y chivos con los que hacen charqui (carne salada y secada al sol) y ocasionalmente vacas y caballos.  Algunos hacen artesanías de cuero para vender, incluso, esa cobertura protectora de cueros cosidos para jinetes (llamados colectores) y caballos, con las cuales es posible penetrar en el monte. Sin esos cueros cosidos que ofician de armaduras que protegen al jinete y al caballo de las espinas de 20 centímetros de longitud de los vinales y otros arbustos xerófilos y cactáceas, el monte se tornaría muy peligroso. También fabrican algo de cuerdas y sogas de cuero. Donde habitan, no hay campo abierto, es todo monte cerrado. En  la actualidad y por las dimensiones del área, hay cazadores furtivos. Los nativos la definen como “gente de plata” que viene con poderosas camionetas y armas y cazan patos, guazunchos y pecaríes, dejando tirados sus cuerpos. También denuncian las explotaciones madereras que han diezmado los algarrobos, árbol sagrado papa los wichis. Las pequeñas chacras autosuficientes constituyen la mayor parte de los emprendimientos de la zona. Algunas de ellas, venden algunos animales, o hacen chacinados, pero las altas temperaturas, la falta de caminos adecuados y de la infraestructura necesaria,  son la constante en esta área. Sin embargo, hay emprendimientos exitosos que sortean las dificultades. En la zona de Fuerte Esperanza, a unos 150 kilómetros del parque, hay algunos emprendedores, como el señor Palavecino, que fabrica ladrillos con adobe y  liga de excremento de chivo  secados al sol lacerante del mediodía y los termina de coser con leña de quebrachos blanco o colorado. Con este material, que Palavecino entrega en obra, se han levantado varias construcciones, como la Intendencia, la escuela, el puesto sanitario, la estafeta bancaria y algunas viviendas, en el pequeño pueblo de Fuerte Esperanza.

En el área, hay numerosa población indígena y criolla. Tres Pozos por ejemplo, es un paraje pilagá, pueblo del grupo de los guaycurúes, etnias muy relacionadas con los tobas,  que habitan en Formosa , en Chaco y en Santa Fé. Pertenecen a la familia lingüística mataco-guaicurú, lengua que hablan unos 2000 individuos, junto con el idioma español.​ Desde 1996 escriben el pilagá en un alfabeto latino de 4 vocales y 19 consonantes. Los pilagá, de estatura alta y complexión fuerte, han podido conservar gran parte de su cultura autóctona. Antiguamente eran cazadores y recolectores de frutos del algarrobo,  del mistol, de la tuna , del molle y del chañar.

También habitan el área, los wichis (“vida plena”, en su lengua), que los blancos antiguamente llamaban matacos, que despectivamente los calificaba como“hombres de poca monta”. Pero tanto indígenas como criollos, se hallan en una situación de aislamiento, muchas veces sin luz eléctrica. Obtienen energía de paneles solares cuando pueden pagarlos, pero éstos no bastan para abastecer una heladera. El agua también escasea, de hecho, la obtienen de las canaletas de los techos cuando llueve en primavera y verano. El resto del año, la provée la municipalidad, que la lleva en camiones a las distintas localidades, pero cobrando por el agua y por el viaje. Los pobladores más pobres, recogen agua para beber de charcos, cunetas o pozos, y las diarreas por este motivo son frecuentes.

Otros flagelos torturan a la población. Los pobladores, cuando lo permite el clima, deben dormir fuera de sus casas, para evitar la picadura de la vinchuca. Muchos de ellos, son antiguos chagásicos. Sólo hay una pequeña salita sanitaria en Techat, a 100 kilómetros de Castelli, que resulta ser simbólica, pues está desprovista de todo. En este sentido también, el potencial del parque nacional El Impenetrable es una promesa para los 60.000 pobladores del lugar, un 50% de ellos criollos, el otro 50% indígena. Promesa de instalación de infraestructura, energía eléctrica, abastecimiento de agua, servicios sanitarios, proveedurías y sobre todo, promesa de trabajo. La sustentabilidad de la región debe basarse en el turismo y su gran poder multiplicador, y no en la destrucción del medio ambiente, como se ha hecho hasta ahora. De hecho, se organizaron unas jornadas de tres días para entrenar a los pobladores para recibir turistas, y la asistencia fue masiva. El objetivo es reconvertir a los pobladores interesados en guías de sitio, para que conozcan y protejan su ecosistema, para que persigan o ayuden a perseguir la caza, la pesca y la tala ilegal. La actividad extractiva y la agricultura a destajo de la zona debe abandonarse, para que prevalezca el conservacionismo, la preservación del ambiente nativo. Los pobladores deben poder denunciar el avasallamiento de su ecosistema , y deben ser escuchados. El ejemplo de los wichis, que denunciaron la tala del los bosques de algarrobo de la localidad de Nueva Pompeya debe difundirse y que multas, sanciones y castigos sean efectivos.

Pero lamentablemente, los sucesivos gobiernos duplican en cada gestión las áreas de pastoreo, se siembran pasturas exóticas e invasivas, se arrasa con bosques nativos para plantar soja, se talan miles de especies arbóreas, muchas centenarias,  violando constantemente la Ley de Bosques.

En el Chaco, quedan huellas de las topadoras, que dejan un pequeño cortinado de matorrales alrededor del predio que diezmaron, En la actualidad es fácil detectar estos desastres ambientales, registrables mediante un sencillo dron. Los árboles valiosos son talados y a pesar que se difunde que el desmonte apareja trabajo para la población local, lo cierto es  sólo trae miseria para los pueblos originarios:  la pobreza y constantes migraciones, lo que está perjudicando irreversiblemente su último capital cultural: la lengua, porque al derribar el monte, el Chaco no sólo pierde su biodiversidad increíble, sino también su historia milenaria.  La recuperación de La Fidelidad -en la zona lindante con Formosa- también implica reivindicar la forma de vida de los indígenas.

En medio de este entorno, se cruza el río Bermejito por un viejo puente de madera que conduce a la estancia La Fidelidad, que contiene al parque nacional El Impenetrable. Recordemos que, 150.000 hectáreas de esta propiedad, se hallan en Chaco y 100.000 hectáreas en Formosa. Y que el parque ocupa 128.000 hectáreas de la parte chaquense de la antigua estancia. Toda la zona en su conjunto, corresponde a la parte argentina del Gran Chaco (Formosa, norte de Tucumán, Chaco, este de Santiago del Estero y este de Santa Fé), que comparte con Bolivia, Paraguay y el sur de Brasil. El área protegida en territorio chaqueño, se halla cercada –y avasallada-  por plantaciones de soja, ganado y tala de bosques. Estas actividades avanzan sobre el bosque nativo a pesar de las denuncias de los lugareños y de las comunidades indígenas. Es decir que, en nuestro territorio, la mayor parte del ecosistema esta irremisiblemente perdido, a excepción de La Fidelidad, y es por este motivo que se logró su preservación. Para alcanzar el antiguo casco de la estancia La Fidelidad, se debe recurrir a una balsa que atraviese el brazo del río Bermejo. La precaria construcción semiderruida que allí se encuentra, corresponde a la época en que fue propietario de estas tierras Jorge Born, cuyo monograma ostenta aún la fachada de la casa.  Allí tenía su administración y un aserradero. Actualmente, habita en uno de los lugareños.

 El área de uso público está en construcción, por lo tanto está inhabilitada para el público visitante, al que se informará en la entrada del parque cuáles son los senderos disponibles para el turista. La Fidelidad, como se dijo, contínúa en la vecina área formoseña, que aún no goza de protección.

La fauna mayor destaca por su abundancia en todo el predio biprovincial, que  poseé una enorme superficie, la cual puede contener números significativos de ejemplares, los que requieren de importantes extensiones con vegetación sin alteraciones destacadas. A muchas de sus especies se las categoriza, en listados nacionales o mundiales, como en peligro de extinción.

En el parque, se ha detectado la presencia de numerosas especies de mamíferos; muchos de ellos amenazados, los cuales son muy raros o están extintos en otras áreas chaqueñas. Destacan:​  el yaguareté (Phantera onca), de los cuales se han avistado solamente huellas, ya que es un animal solitario, tímido y nocturno. Otro gran felino, el puma (Puma concolor), ha sido visto en la parque. Otros ejemplares de la familia, son los yaguarundí (Herpailurus yagouaroundi), gato moro, jajú, león breñero o gato onza; el  gato montés (Felis silvestris) o gato salvaje; el  ocelote (Leopardus pardalis) felino mediano que puede alcanzar más de un metro de longitud ; y entre los Canidae, muy cazados por su piel, el zorro pampa o aguarachay (Lycalopex gymnocercus), el zorro del monte , zorro cangrejero, zorro perruno,  perro de monte, perro sabanero, zorro lobo, zorro gris o zorro plateado (Cerdocyon thous) y el aguará-guazú, el mayor zorro de Sudamérica, que se halla amenazado. También el mamífero más grande de América, el tapir o anta, danta, pinacho, mbeorí, loylac en toba, yela en wichi,o sachavaca (Tapirus terrestris), de hábitos nocturnos, es una especie muy antigua de ungulado, cuya digestión especial le permite consumir celulosa. Se lo considera dispersor de semillas, pues éstas permanecen en sus excrementos, con lo cual puede reproducir especies vegetales muy lejos de sus plantas madre. De reproducción muy lenta, con una sola cría luego de una preñez de 13 meses, su estado de conservación es Vulnerable por la caza y la destrucción de su hábitat. Las corzuela parda, viracho, guazubirá, azú virá, masuncho, urina (Mazama gouazoubira) y corzuela rojiza, corzuela colorada, guazú-pytá o guazo (Mazama americana) , ambos llamados también guazunchos, son de la familia Cervidae, rumiantes consumidores de frutos, hongos y brotes, miden hasta 1,40 metros de longitud. Ambos cérvidos nativos de América y muy cazados por su carne. Otro animal sorprendente que habita el parque es el oso hormiguero gigante(Myrmecophaga tridactyla), también llamado oso bandera, yurumí, jurumí u oso palmero, la mayor  especie de oso hormiguero. Posee  hocico alargado y convexo, adaptado especialmente para su alimentación, pelaje de color amarillo dorado y tiene una especie de chaleco negro en el lomo, el vientre y los hombros. Presenta cola prensil peluda en la base y 4 garras poderosas en las patas delanteras y 5 pequeñas en las traseras. Puede alcanzar 2 metros de longitud y una lengua de hasta 50 cm de longitud, su vista es débil pero los demás sentidos están bastante desarrollados. No tiene dientes, se alimenta de hormigas y termitas. También es muy cazado y está en grave peligro de extinción, además por la destrucción del hábitat.

El oso melero, u oso hormiguero amazónico (Tamandua tetradactyla) es un animal solitario nocturno (ocasionalmente diurno) que se alimenta de hormigas, termitas y de abejas. Tiene fuertes garras que usa para romper nidos de insectos o para defenderse. Habita en huecos de árboles o en ramas, y le encanta la miel, de allí su nombre. El mono carayá negro, el mono miriquiná (Aotus trivirgatus), es un pequeño monito de hasta 1,5 kilogramos, hábitos monógamos. Es nocturno, y de noche es muy ruidoso por lo que los nativos lo han llamado, mono diablo. Está en peligro de extinción. Otro mono, el carayá negro negro y dorado, manechi, carayá negro, gran alute meridional, mono aullador negro y dorado o mono saraguato (Alouatta caraya) es una especie de primate con diformismo sexual muy marcado, el macho que pesa 8 kilogramos es negro, mientras que la hembra, que pesa hasta 5 kilogramos es dorada. El aullido con el que marcan territorio, se debe a que tienen una garganta muy desarrollada. Viven en manadas de 6 a15 monos, hasta 3 machos y varias hembras. Se alimentan de frutos, tallos y hojas, y en  ocasiones dejan las ramas para caminar por el suelo. El pecarí quimilero (Catagonus wagneri) es la más grande de las tres especies de pecaríes y tiene muchas características similares a los cerdos. Llega a tener una longitud promedio de un metro, también se los llama taguá o pecarí del Chaco. Las otras dos especies que también cohabitan en el predio son: el pecarí labiado ( Tayassu pecari), omnívoro diurno que se desplaza en manadas, llamado comunmente pecarí barbiblanco,  huangana, manao, cafuche, chacure o chancho tropero, reintroducido en Misiones por extinción por la caza y presente en el Impenetrable y el pecarí de collar, o morito, también conocido como taitetú, jabalina, jabalí    (Pecari tajacu), el más pequeño de los mencionados, las tres especies, preferidas por los cazadores furtivos. 

El carpincho, capibara o chigüiro​ (Hydrochoerus hydrochaeris) es el roedor viviente de mayor tamaño; la comadreja overa (Didelphis albiventris),  es una especie de marsupial ; Es una de las descendientes de una muy antigua familia de marsupiales sudamericanos; la especie ha sobrevivido gracias a su extrema flexibilidad a los distintos ambientes a numerosos cambios ocurridos en el continente a lo largo de millones de años, sin variar mucho evolutivamente, por lo que podría ser considerada como un fósil viviente.; conejo tapetí(Sylvilagus brasiliensis), conejo brasileño, conejo de páramo, conejo muleto, conejo del bosque y conejo amazónico, es una especie de mamífero lagomorfo de la familia Leporidae propia de Centro y Sudamérica; el .conejo de los palos, la mara del Chaco o conejo de los palos (Dolichotis salinicola), es una especie relativamente grande de roedor de la familia Caviidae, muy emparentada con la mara patagónica. Otros roedores presentes son la vizcacha común (Lagostomus maximus), vizcacha de las llanuras, vizcacha de las pampas o vizcacha mora y el cuis (Microcavia australis) también conocido como cuy, cuye o apereá.

Entre los cingulados, encontramos el tatú carreta (Priodontos maximus), armadillo gigante o gurre grande es una especie de mamífero , el armadillo actual de mayor tamaño; el quirquincho, dasipódido conocidos comúnmente como armadillo, se caracteriza por poseer un caparazón dorsal formado por placas yuxtapuestas, ordenadas por lo general en filas transversales, con cola bastante larga y extremidades cortas;  mulita grande, armadillo de nueve bandas, tatú negro, toche o mulita grande, ​​ (Dasypus novemcinctus); el cabasú chaqueño,  cabasú chico, quirquincho blanco o tatú de rabo molle, (Cabassous chacoensis) es endémico del Chaco; el   tatú peludo , quirquincho grande o armadillo peludo (Chaetophractus villosus) , también es endémico de la zona y por último, otro cingulado, el quirquincho bola (Tolypeutes matacus), comúnmente conocido como Corechi, Mataco Bola, Quirquincho Bola, o Tatú Bolita, que frente a situaciones amenzazadoras puede arrollarse  como una bola, de allí su nombre.

También cohabitan en el parque, el coatí  (del guaraní, ‘nariz alargada’, de coá: ‘largo’, y tî: ‘nariz’)de cola anillada, cusumbo, cuchucho, guache, mípalos, pizotes o mishasho, es un pequeño mamífero arborícola  omnívoro americano,  de la superfamilia Canoidea y la familia de los prociónidos; el aguará-popé, el mayuato o mapache sudamericano (Procyon cancrivorus); el zorrino de cola blanca, mofeta de cola blanca, zorrino chico o zorrillo castaño (Conepatus humboldtii castaneus) y  el hurón mayor, viejo de monte, humayro, irará, eirá, tayra, sanjool o hurón mayor (Eira barbara). 

El pecarí quimilero (Catagonus wagneri) es la más grande de las tres especies de pecaríes y tiene muchas características similares a los cerdos. Llega a tener una longitud promedio de un metro, también se los llama taguá o pecarí del Chaco. Las otras dos especies que también cohabitan en el predio son: el pecarí labiado ( Tayassu pecari), omnívoro diurno que se desplaza en manadas, llamado comunmente pecarí barbiblanco,  huangana, manao, cafuche, chacure o chancho tropero, reintroducido en Misiones por extinción por la caza y presente en el Impenetrable y el pecarí de collar, o morito, también conocido como taitetú, jabalina, jabalí    (Pecari tajacu), el más pequeño de los mencionados, las tres especies, preferidas por los cazadores furtivos.

Entre los animales asilvestrados se detectan aún a vacunos, caballos y burros.

En el parque se han avistado al menos  163 especies de aves, 35​ de ellas  amenazadas, por ejemplo el águila coronada, el loro hablador chaqueño((Amazona aestiva xanthopteryx) ave trepadora cuya especie está diezmada por la caza furtiva y el mascotismo, el matico o turpial amazónico (Icterus croconotus); el pepitero chico (Saltatricula multicolor)  y el ñandú (Rhea pennata) suri, choique o ñandú petiso.  Son comunes el chajá (Chauna torquata) con un gran tamaño, unos 75 cm de pico a cola; la chuña de patas negras, seriema,  pájaro serpentario o chuña patinegra​ (Chunga burmeisteri); la charata o chachalaca  (Ortalis canicollis); el  pato picazo(Netta peposaca), o pato negro ​ o cresta rosa. También hay  yabirús (Jabiru mycteria) altas cigüeñas de 1,40 metros, de cuerpo blanco y cuello negro con collar rojo;  el cormorán negro (Phalacrocorax brasilianus) conocido normalmente como biguá; el tero real (Himantopus melanurus); la garza cuca o garza mora (Ardea cocoi); el águila negra (Buteogallus urubitinga) urubitinga o gavilán cangrejero grande cuyo canto es un largo silbido;  el águila coronada  (Harpyhaliaetus coronatus)  una de las águilas más grandes y poderosas de Argentina, encontrándose casi en extinción por caza furtiva y destrucción de su habitat; la espátula rosada  (Platalea ajaja) normalmente confundida con los flamencos por el tono rosa de sus plumas, cuando en realidad son especies muy distintas. Llevan este nombre por la peculiar forma de sus picos asemejando a una cuchara plana o espátula; la garcita bueyera (Bubulcus ibis) es una garza blanca que se posa en el lomo del ganado para alimentarse de los parásitos que se encuentran sobre estos animales; el macá pico grueso (Podilymbus podiceps); el patito arroz (Callonetta leucophrys) es un pequeño pato que anida en huecos de árboles con pico celeste y  patas rosadas. Es uno de los típicos patos que solemos ver volando en formación V cuando emigran; el halconcito colorado (Falco Sparverius), un ave muy utilizada en la cetrería, es solitaria y el más pequeño de todas las especies de halcones; los cardenales ( Paroaria coronata) ; la flautita del sol o chiflón (Syrigma sibilatrix) de ojos azules;  el flamenco austral (Phoenicopterus chilensis), la garza mora (Ardea cocoi) la más grande de su familia, mide entre 80 centímetros  y un metro; el hermoso carpintero dorado común, carpintero cejigualdo​, (Piculus chrysochloros). También habita el parque  el taguato común (Rupornis magnirostris), gavilán pollero, aguilucho de ala rojiza, gavilán caminero, taguato común, Pupa, aguililla caminera, busardo caminero, gavilán chapulinero o guío, que es una pequeña águila; el colorido pato cutirí, pato brasileño o pato aliverde (Amazonetta brasiliensis),  y la palomita colorada, tortolita, columbina colorada​ ó cocochita (Patagioenas cayennensis) , entre muchos otros. Especies como la calandria (Mimus saturninus), el chotoy (Schoeniophylax phryganophila), la cotorra común (Myiopsitta monacha), el espinero pecho manchado (Phacellodomus striaticollis), el hornero (Furnarius rufus), el leñatero (Anumbius annumbi) y el zorzal colorado (Turdus rufiventris) habitan en los arbustos xerófilos , protegidos por sus espinas. Anfibios como la ranita coralina (Leptodactylus laticeps) pequeña ranita menor a 5 centímetros de longitud;  la rana criolla o rana sapo llanera (Leptodactylus latrans)  y la ranita del Paraná (Physalaemus santafecinus).

Reptiles como la tortuga sapo (Mesoclemmys vanderhaegei) que infla su garganta; la lampalagua o boa de las vizcacheras (Boa constrictor occidentalis) boa de más de tres metros; el yacaré negro (Caiman yacare) llamado también yacaré o caimán del Para y los yacarés ñatos, yacaré overo, yacaré ñato, caimán de hocico ancho, yacaré de hocico negro (Caiman latirostris) y  la denominada boa arcoíris chaqueña (Epicrates alvarezi), también llamada boa arco iris chaqueña, boa jarillera, boa enana y boa de terciopelo. También se encuentran peligrosos ofidios venenosos, como la víbora de cascabel (Crotalus), y la yarará grande (Bothrops alternatus) ; la yarará chica (Bothrops diporus)  y la víbora del coral (Micrurus pyrrhocryptus).  Muchos de estos animales están amenazados, son muy raros o están extintos en otras áreas chaqueñas.

Enorme diversidad de insectos y arácnidos,  como la ponzoñosa tarántula de rodilla amarilla (Acanthoscurria geniculata) de entre 8 y 20 centímetros ; distintos tipos de escarabajos;  los pirpintos o pilpintos o mariposas blancas (Ascia Monuste) que migran desde Bolivia; vuelan en búsqueda de sangre las minúsculas moscas de la arena torito o jején, denominadas localmente carachay, moscas hematófogas que no emiten zumbidos al volar; las flores son visitadas por las abejas del género Melipona, productoras de la denominada miel de palo, mientras que por el suelo deambulan enormes arañas pollito(Grammostola rosea), entre miles de insectos más.

 En cuanto a la vida vegetal, fitogeográficamente el área pertenece al distrito fitogeográfico chaqueño occidental de la provincia fitogeográfica chaqueña. A su vez hay  ingresiones ecotonales correspondientes al distrito fitogeográfico chaqueño oriental .   Se encuentran bosques de vinal (vinalares). El vinal (Prosopis ruscifolia) es endémico del Chaco, se lo llama también algarrobo blanco, , quilín, ibopé, viñal o visnal, es un árbol mediano de 4 a 17 metros de altura, de muy rápida propagación y crecimiento. Puede crecer también como  arbusto con grandes y peligrosas espinas, formando matorrales. Tiene pequeñas florcitas formando racimos de 8 a 15 centímetros, y sus frutos, que son legumbres,  hervidos son comestibles, también se hace harina con ellos. La madera del vinal se usa para hacer postes y leña. Su sombra elimina cualquier vegetación, con lo cual por debajo de él sólo hay tierra desnuda, con excepción del cardón y el cardoncillo, que sí lo toleran. Crece en los bordes de los pantanos y en las depresiones salinas. Otra forma de algarrobo, es el algarrobo blanco(Prosopis alba) o tacu. Es un árbol mediano de 12 metros promedio de altura, con una gran resistencia a la sequía, a la arena y a los suelos salinos. El árbol era muy apreciado por los pueblos originarios, no sólo por la proyección de su sombra por el abundante follaje, sino como rompeviento. Con el fruto, producían una harina, el patay, muy rica en calorías, apreciada para el consumo humano o como forraje. También hacían con el fruto una pasta dulce y fermentado, producían bebidas alcohólicas, la aloja y la chicha,  y que sin fermentar, era un refresco conocido como añapa. Su madera es muy preciada, compacta, apta para exteriores porque la humedad no la afecta, con ella se fabrican toneles de vino, pisos, muebles rústicos y pesados,  como leña además, se la usa por su gran poder energético. Por todas estas razones, el algarrobo blanco fue y es muy diezmado por la tala. Luego vemos quebrachales, bosques de quebracho blanco (Aspidosperma quebracho blanco), árbol de 20 metros de altura, tronco recto y rugoso, copa alta, . También llamado quebracho llorón, tiene hojas con agudas espinas en la punta, flores amarillas suavemente perfumadas de 8 a 10 centímetros de largo. Su madera, muy buscada, es dura y resistente a la humedad, además de usarse para leña y carbón, se utiliza entre otras cosas para hacer postes, muebles, pisos, hormas de zapatos. El quebracho colorado santiagueño (Schinopsis lorentzii) variedad tupí , se lo conoce también como jakaré y es endémico del Chaco. De tronco esbelto y recto, y raíces pivotantes muy profundas, por lo cual es difícil de trasplantar. Es un árbol pequeño pero muy longevo (más de 300 años), con flores blanco-verdosas o rojizas. Su madera, de grandes cualidades, es imputrescible, dura y resistente, apta para trabajos finos de ebanistería pero también, usada para postes y durmientes de ferrocarril. De la madera, muy rica en taninos, se los extrae para curtiembres. A fines del siglo XIX, había abundantes bosques de quebracho colorado en el norte de Santa Fé y este de Chaco, hacia fines de 1940, por la indiscriminada explotación, quedan reducidos ejemplares que es necesario preservar, pues son de crecimiento muy lento.

Otra variedad de quebracho, es el coronillo (Schinopsis quebracho colorado), a veces confundido con el quebracho colorado. Árbol bajo y corpulento, de 4 a 10 metros de altura, y flores amarillas. La madera es dura y densa, de ahí su nombre, “quiebra hachas”.

El palo santo (Bulnesia sarmientoi), es una especie arbórea de madera resinosa, de la cual se obtienen un aceite con buena demanda de exportación. En los bosques más australes que tiene la provincia se encuentran asociados los quebrachos blanco y colorado con el palo santo . El palo santo era un árbol sagrado para varias poblaciones originarias incluyendo a los incas, por sus múltiples virtudes terapéuticas. La resina se usa como repelente de mosquitos desde épocas antiguas. El mistol, sacha mistol o cuaresmillo (Ziziphus mistol) es un árbol robusto de 10 a 15 metros, con ramas muy espinosas, con follaje semiperenne. Su dura madera, se usa para mangos de herramientas, ejes de ruedas de carro e instrumentos musicales. Con el fruto, se produce una golosina llamada bolanchao o gualanchao, y tostándolo y moliéndolose produce el café de mistol, recomendado por su valor nutricional y por su nula presencia de alcaloides. El chañar o sofaique (Geoffroea decorticans) es un arbolito pequeño de 3 a 10 metros de altura,  leguminoso caducifolio y espinoso, de corteza verde amarillenta. La corteza se desprende longitudinalmente en fajas irregulares por debajo de las cuales aparece la nueva corteza verde. El follaje es abundante y de color verdoso. Los pétalos de la flor del chañar tienen un amarillo intenso.El fruto es una legumbre drupácea, carnosa, dulce y comestible y en algunas provincias argentinas se utiliza para hacer el arrope de chañar.

El viraró (Ruprechtia salicifolia) , de 4 a 10 metros de altura, y tronco tortuoso, vive a orillas de ríos y arroyos de excelente madera imputrescible y dura, que se usa en embarcaciones, pisos, pipas o ebanistería. El itín(Prosopis kuntzei) , palo mataco, carandá, barba de tigre,es un árbol leguminoso endémico del Gran Chaco. Es hábil para colonizar las cercanas sabanas de pasturas. ​ Se adapta bien a climas áridos, pero puede también sobrevivir en terrenos inundados por un largo tiempo. El árbol alcanza una altura de 4 a 10 metros, con ramas muy altas y rígidas, presentando incontables espinas. Hojas pequeñas, inflorescencia en racimos con flores blanco-amarillentas, perfumadas. Fruto en legumbre  fuertemente perfumado. Contiene dentro una pasta almidonosa. Proporciona poca madera, y en tamaños pequeños y limitadas cantidades, es sin embargo muy usada localmente por artistas y artesanos para tallar  por su notable dureza y color negro, es con frecuencia sustituta del ébano. El Itín está entre las maderas más duras y pesadas de la Argentina, dando superficies lisas y brillantes que favorecen el acabado superficial

El moradillo (Schinus fasciculatus)molle Morado o Molle de Curtir, es un noble arbustito espinoso que debe su nombre a los colores morados (rojos y violetas) de sus frutos maduros y ramas jóvenes. El otro nombre con el que se lo ha bautizado, Molle de Curtir, se debe a que la infusión de su follaje se utilizaba para curtir, cuando no se conocían otros taninos.Forma la espesura achaparrada del monte serrano, por su porte escueto y flaco, y su follaje redondeado y ramificado. Rara vez se desarrolla hasta árbol, alcanzando a lo sumo 4 metros de alzada. Cuando escasea el agua y está insolada, la hoja se vuelve más oscura y menuda, en tanto que cuando abunda el agua y crece en un lugar donde se alterna sol y sombra, es más blanda, clara y grande. Su madera se emplea en construcciones rústicas, como corrales y cercos, y como combustible. El follaje mascado sirve para calmar el dolor de muelas.

El saucillo (Acanthosyris falcata) o sombra de toro hembra; sacha pera (sacha significa del monte o silvestre, pera pues sus frutos son comestibles); saucillo por el follaje similar al sauce; yva he’e (guaraní). Es un árbol que alcanza entre 4 y 10 metros con delgados troncos y ramas con espinas axilares pequeñas. Inflorescencias con 3 a 5 flores, color amarillo-verdoso. El fruto es una drupa globosa, amarillenta de 1,5 cm de diámetro; con una semilla, muy dulce. Y apreciado por los  lugareños, con el cual además se fabrica aguardiente. Hay referencias de su uso por los indios maká y vilelas del Chaco . Su madera, de calidad mediocre, se destina a uso doméstico para yugos, soleras y varas para techos de paja.  La tala (Celtis ehrenbergiana, Celtis tala) es una planta arbustiva nativa de América, con fuertes espinas de hasta 15 milímetros de largo. Cuando llega a ser árbol, es de porte mediano de 4 a 9 metros de altura. De hecho, es  uno de los componentes principales de los espinales de las praderas y montes del Gran Chaco . Su madera es dura y pesada, produce excelente leña y se utiliza para artículos duraderos y de pequeño tamaño, ya que su tortuoso tronco, no posee prolongados tramos rectos. Protege a algunas especies de pájaros, como la calandria y el espinero que anidan escondidos por sus espinas. Forma montes de tala, que estuvo muy difundido por casi todo el país hasta que fue sustituído por especies exóticas. Su madera, como en general toda la madera del Chaco seco, es dura y pesada, usada en artesanía porque la pequeña envergadura de su tronco no permite grandes cortes enteros. El noble molle (Schinus molle) o pimentero falso, pimentero , pebrer bord, fals pebrer  pimenteira, pimenteira-bastarda , peruvian pepper, especie arbórea de hojas perennes que puede llegar a medir alrededor de 6 a 8 metros de altura, aunque en condiciones óptimas alcanza 25 metros. Ramas colgantes, corteza áspera, hojas alternas, fruto globoso, rosado a rojo-rosado cuando madura. Tolera la sequía y las bajas temperaturas, pero sufre con las heladas.

También habitan el área,  el variado género de plantas con flores , Capparis y  el palo borracho de flor blanca o yuchán (Ceiba chodatii), una especie de árbol  endémico de Sudamérica, muy corpulento, de fuste abultado; que alcanza los 5 a 23 metros de altura, con ramas gruesas, copa abierta, redondeada. Hojas caducas, y  gruesos aguijones cónicos leñosos. Flores perfectas, solitarias, grandes, blancas cremosas, y fruto  grande, que al madurar se abre en cinco valvas, y en su interior una fibra blanca semejante al algodón, que rodea semillas negras. Crece en suelos permeables, con napa profunda, y en bosques de transición entre Chaco y Yungas, con ambientes más secos. Su tronco se usa desde tiempos remotos para la construcción de canoas.

También abundan en el parque,  grandes cactáceas de los géneros Opuntia(nopales), Cereus, y Trichocereus.  En los albardones que bordean el río Bermejo abundan bosques de aliso de río (Alnus glutinosa),  aliso común, alno, aliso negro o alisa. Su hábitat natural son los lugares húmedos y bosques ribereños. Es un árbol de media altura (20-30 m), caducifolio. Permanecen verdes hasta su caída.  También cohabita en las riveras , el sauce criollo (Salix humboldtiana), o sauce criollo, sauce colorado, sauce amargo, sauce chileno, treique, cheique, reique, y huayao, es una especie del género Salix endémico de América, muy rústico, que prospera en los bordes de ríos y arroyos. Su madera, blanda y liviana, se usa para hacer cajones no retornables y el palo amarillo(Aloysia gratissima) llamado también cedrón del monte, arrayán del campo, oreganillo, usillo, niño rupá (guaraní); resedá del campo o cedrón del monte. Es una de las especies que figura en listados de vegetales presionados por la sobrerecolección en varias áreas del país. Algo más alejados del río se observan ejemplares de  palo jabón (Sapindus saponaria), pequeño árbol mediano de 16 metros de altura, o más si no se lo tala. Sus frutos son venenosos, pero entre varios otros usos, contienen un 30% de saponina, que explica por qué antes se lo usaba como jabón para lavar la ropa. Otro árbol de la familia Sapindaceae es el  palo piedra (Diplokeleba floribunda) 'floribunda' , del latín, lleno de flores. Árbol endémico del Chaco, perenne, cuyos frutos abundan en saponinas. Se lo conoce también como  cala, cala cala, cala cacha, cuchi, cuchi blanco,  ibirá itá, ivira ita ,yvyrá itá , palo blanco, palo ita,  urunday blanco y urunday ná.

La infraestructura del parque es escasa. El camino más importante lleva al centro del parque, donde se halla el casco. En él, se instaló un campamento de investigadores  que cuenta con antena de radio. Desde este lugar, se monitorea el transcurso de la vida el el extenso parque. Allí, junto a la laguna El Breal, se levanta la estación de campo de CLT llamada El Teuco, con una decena de personas que componen el equipo profesional y de apoyo logístico que está realizando la tarea de relevamiento general —un catálogo de todas las especies existentes en el predio, cerca de 600 solamente de vertebrados— para trazar las líneas base de biodiversidad del Parque. Su tarea también comprende la preparación del terreno para la reintroducción de especies extintas o con índices de población muy bajos. El ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus), proveniente de la población que hay en el Iberá, será el animal que inaugure las tareas de reintroducción en la nueva área protegida. La luz que utilizan es generada por paneles solares, tienen baños con agua caliente y comunicación por internet, pero sólo para el alojamiento a los científicos y no a visitantes ocasionales.

Su diseño ha inspirado la idea de apostar por el glamping (neologismo formado por las palabras glamour y camping, es decir, un camping de alta gama) como imán turístico, y sólo con la idea, surgieron múltiples debates alrededor del tema. El controvertido proyecto fue desarrollado por The Conservation  Land Trust (TCLT) y alentado por el gobierno del presidente Macri, pero fue rechazado por los operadores de turismo chaqueño por el impacto negativo contra ellos y contra las comunidades indígenas y campesinas que viven en el entorno del parque. El glamping es un negocio global creciente que se pretende instalar en el país, que combina la experiencia de acampar al aire libre pero con el lujo de los mejores hoteles, por u$s 1000 la noche. El programa se llamó “Oportunidades naturales”, avalado por la TCLT del norteamericano fallecido Douglas Tompkins y lo presentaron los secretarios de Turismo de Nación, Gustavo Santos y su par de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman. Por él se proyecta licitar los servicios de glamping, hotelería y  restaurantes entre otros servicios privados, pero no cuenta con el apoyo de las comunidades y los operadores turísticos locales. Se pensaba en una capacidad inicial para el alojamiento de 20 personas, que significaría un flujo constante y creciente de turismo e ingresos con actividades dentro del parque relacionadas con el ecoturismo, la aventura y oportunidades de recepción. La iniciativa fue descrita como “vacaciones para quien pagarlas” y va en contra del espíritu no sólo de la Ley fundante de Parques Nacionales 22.352, sino que sería un factor de tensión entre las expectativas de las empresas chaqueñas vinculadas al turismo, los emprendedores locales y los actores sociales que reclaman la promoción del turismo en igualdad de condiciones para todos. Se oponen a que el servicio turístico sea concesionado a corporaciones que solo generan beneficios a las multinacionales adjudicadas que se llevan los recursos fuera del país”, indicaron.

Las organizaciones locales denunciaron que se intentaba concesionar a favor de privados, por vía de una licitación digitada, la instalación de servicios de alojamientos y turismo por 30 años, exento del pago de canon los primeros 5 años, compitiendo deslealmente con el desarrollo de prestadores turísticos y comunidades, especialmente indígenas y asociaciones ambientalistas y conservacionistas. La tasa de empleo para la mano de obra local sería muy baja, mientras los concesionarios mantendrían el monopolio de la actividad y tendrían una ubicación privilegiada dentro del parque. El rechazo al proyecto fue unánime y tajante, por la Cámara de Turismo del Chaco, la Federación Argentina de Asociaciones de empresas de Viajes y Turismo, la Cámara de Turismo Rural del Noreste y la Asociación de Prestadores de Turismo Receptivo del Chaco. Sin embargo, se ha denunciado que en la Estación Biológica que funciona dentro del parque se ha observado desde principios del 2019 que se entraban camas matrimoniales, duchas y carpas apoyadas en tarimas. Desde el campamento, no hubo respuestas a los pedidos de información.

La idea era avanzar en estas “oportunidades naturales”  ofrecidas para la explotación privada de alojamiento “amigable” de turistas de alto nivel, dentro de parques nacionales. Los detractores del proyecto lo describen como otro negocio para los privados, oculto tras un discurso presuntamente respetuoso del medio ambiente.

A pesar de las protestas en cada rincón del país, el gobierno siguió avanzando con el proyecto abriendo el "Primer Concurso Público Nacional e Internacional para Inversiones Privadas en Áreas Protegidas Argentinas", presentado a fines de 2018 por el secretario de Turismo Gustavo Santos y su par de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, que identificaron "37 oportunidades de inversión en alojamientos y actividades turísticas dentro de los Parques Nacionales". Se preveía arrancar con las licitaciones en febrero pasado, pero las circunstancias no resultaron como estaban planeadas por la activa oposición de las fuerzas vivas, en un contexto económico que no favorecía al gobierno."No nos oponemos a las inversiones privadas, pero que se hagan afuera del Parque y en iguales condiciones, sin afectar la biodiversidad", precisó a Tiempo Argentino Mónica Lencina, de la Asociación de Prestadores de Turismo del Chaco, que agrupa a más de 30 emprendedores de la región y participó de los encuentros informativos.

El campamento El Teuco, donde se realiza trabajo científico, pertenece a The Conservation Land Trust (CLT). Muchos de los animales del parque tienen hábitos nocturnos como tapires, tatús carreta ( catalogado como vulnerable en la Lista Roja de la UICN), el aguará guazú, armadillos, osos hormigueros, corzuelas, pumas, zorros, monos de distintas especies o las tres variables conocidas de pecaríes de collar, labiado y quimilero, (este último, el único amenazado de extinción). Esta es la hora de mucha actividad de la fauna del parque, y gran parte de ella es captada por cámaras trampa que instalan los científicos con el objeto de hacer un seguimiento de las distintas especies. El hecho que algunas de ellas sean captadas con sus crías, dan cuenta que  las condiciones de existencia en el predio favorecen su reproducción. La doctora en biología, Verónica Quiroga, explica cómo funcionan las cámaras trampa que se colocan escondidas y sujetas en la base de troncos , y que toman fotos de día y de noche al detectar movimientos y captar la temperatura corporal de seres vivos. Las tomas, indican además fecha y hora, y con ellas se completa la información sobre las especies que concurren  a los ojos de agua del predio, como El Breal, la laguna de los Corrales, el Pozo del Yacaré, el distante Zorro Bayo o cualquiera de las superficies acuosas que los desbordes del Bermejo ha ido formando a través del tiempo y que son los puntos de reunión. Allí acuden a beber luego de la jornada ardiente, mientras en los alrededores la actividad alimenticia alcanza su plenitud.

Respecto  al mayor felino del continente americano, el jaguar, diremos que se trata del depredador por excelencia. La joya de la fauna del Gran Chaco, el yaguareté o jaguar (Panthera onca), acaba de incorporarse a la lista de habitantes del Parque porque en septiembre pasado, una cámara trampa captó  la imagen de un jaguar cuya presencia en la zona hacía meses que era seguida por los investigadores del Parque Nacional El Impenetrable y del Proyecto Yaguareté, “Su presencia es la demostración de que todavía hay ámbitos para el desarrollo de la biodiversidad en el Chaco”, explica Luciano Olivares. “Fue un alivio enorme comprobar que el Parque funciona como un área importante para la especie, queremos creer que lo identificó como un lugar tranquilo y sin disturbios”, subraya la bióloga Verónica Quiroga.

El ejemplar había sido capturado unas semanas antes y se le colocó un collar satelital para seguir sus movimientos. Para ello, utilizaron a Tobuna, una hembra nacida en los esteros del Iberá y en cautiverio , que fue llevada a El Impenetrable para alentar el interés del macho por permanecer en el área. “Gracias a ese collar sabemos que se quedó en un espacio de 5-6 kilómetros cuadrados, y que no volvió a cruzar el río”, informa Cerón. 

El jaguar es un gran nadador, totalmente capaz de cruzar el río Bermejo, salvo en temporadas de grandes crecidas. Se han descubierto huellas que no dejaban dudas de su presencia en la orilla contraria de río, ya en territorio formoseño que también pertenecía a la vieja estancia binacional, lo que preocupa a los conservacionistas dado que las 100.000 hectáreas ubicadas en Formosa se encuentran desprotegidas desde el punto de vista ambiental. Si el jaguar cruza el río, ingresaría en un predio deshabitado y quedaría expuesto a las escopetas de los cazadores furtivos. Los cazadores suelen entrar desde la costa de Formosa a través del río y cazan por gusto, sin ningún afán comercial. “Son domingueros, es gente que dispara a cualquier cosa que se mueva”, agrega el biólogo Gerardo Cerón. Franco Del Rosso, coordinador del Programa Biodiversidad, Áreas protegidas y Cambio climático de la provincia de Formosa, explica “Nosotros, desde el Ministerio de Producción y Recursos Naturales impulsamos la creación de una reserva privada. Tenemos entendido que gran parte de la finca ya está vendida pero no se puede escriturar”, señala como explicación de la situación actual. Actualmente, parte de esos bosques formoseños están señalizados como zona roja, que indica prohibición total por la existencia de especies arbóreas de alto valor de conservación, o bien zona amarilla, que habilita un desmonte parcial.

En los confines del parque El Impenetrable,  aparece cada tanto una fila de postes a media altura que en algún tiempo sostuvieron la alambrada de la finca, que van retirando poco a poco. El desarrollo e implementación del parque todavía se encuentran a medias por su creación reciente, en octubre de 2014, y todavía su más reciente inauguración, en el 2017. La apertura al público se produjo a principios del 2018. Se trabajando en el armado de la estructura básica de control y vigilancia y en la adecuación de las áreas de uso público, hoy por ejemplo sólo existe un punto de entrada. Faltan viviendas para que los guardaparques puedan habitar de manera permanente en el lugar o puestos de vigilancia sobre la costa del Bermejo, lo cual aseguraría que cazadores y topadoras no penetren en el parque. Tampoco hay servicios sanitarios para los visitantes y los paseos que por el momento pueden realizarse a pie o en vehículo, son muy cortos-no más de dos horas- y dependientes del clima, ya que la seguridad obliga a recortarlos en días de lluvia.

Aún con estas condiciones adversas, las cifras de visitantes no dejan de crecer. Las expectativas que despierta la zona, que no defrauda a nadie, irán en crecimiento a medida que se alcance una mayor accesibilidad. La posibilidad de entrar en contacto con las ricas comunidades aborígenes que habitan el lugar, ofrecen un atractivo único y excepcional al visitante.   

El camino más importante lleva al centro del parque, donde se halla el casco. En él, se instaló un campamento de investigadores  que cuenta con antena de radio. Desde este lugar, se monitorea el transcurso de la vida el el extenso parque. Allí, junto a la laguna El Breal, se levanta la estación de campo de CLT llamada El Teuco, con una decena de personas que componen el equipo profesional y de apoyo logístico que está realizando la tarea de relevamiento general —un catálogo de todas las especies existentes en el predio, cerca de 600 solamente de vertebrados— para trazar las líneas base de biodiversidad del Parque. Su tarea también comprende la preparación del terreno para la reintroducción de especies extintas o con índices de población muy bajos. El ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus), proveniente de la población que hay en el Iberá, será el animal que inaugure las tareas de reintroducción en la nueva área protegida. La luz que utilizan es generada por paneles solares, tienen baños con agua caliente y comunicación por internet, pero sólo para el alojamiento a los científicos y no a visitantes ocasionales.

Su diseño ha inspirado la idea de apostar por el glamping (neologismo formado por las palabras glamour y camping, es decir, un camping de alta gama) como imán turístico, y sólo con la idea, surgieron múltiples debates alrededor del tema. El controvertido proyecto fue desarrollado por The Conservation  Land Trust (TCLT) y alentado por el gobierno del presidente Macri, pero fue rechazado por los operadores de turismo chaqueño por el impacto negativo contra ellos y contra las comunidades indígenas y campesinas que viven en el entorno del parque. El glamping es un negocio global creciente que se pretende instalar en el país, que combina la experiencia de acampar al aire libre pero con el lujo de los mejores hoteles, por u$s 1000 la noche. El programa se llamó “Oportunidades naturales”, avalado por la TCLT del norteamericano fallecido Douglas Tompkins y lo presentaron los secretarios de Turismo de Nación, Gustavo Santos y su par de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman. Por él se proyecta licitar los servicios de glamping, hotelería y  restaurantes entre otros servicios privados, pero no cuenta con el apoyo de las comunidades y los operadores turísticos locales. Se pensaba en una capacidad inicial para el alojamiento de 20 personas, que significaría un flujo constante y creciente de turismo e ingresos con actividades dentro del parque relacionadas con el ecoturismo, la aventura y oportunidades de recepción. La iniciativa fue descrita como “vacaciones para quien pagarlas” y va en contra del espíritu no sólo de la Ley fundante de Parques Nacionales 22.352, sino que sería un factor de tensión entre las expectativas de las empresas chaqueñas vinculadas al turismo, los emprendedores locales y los actores sociales que reclaman la promoción del turismo en igualdad de condiciones para todos. Se oponen a que el servicio turístico sea concesionado a corporaciones que solo generan beneficios a las multinacionales adjudicadas que se llevan los recursos fuera del país”, indicaron.

Las organizaciones locales denunciaron que se intentaba concesionar a favor de privados, por vía de una licitación digitada, la instalación de servicios de alojamientos y turismo por 30 años, exento del pago de canon los primeros 5 años, compitiendo deslealmente con el desarrollo de prestadores turísticos y comunidades, especialmente indígenas y asociaciones ambientalistas y conservacionistas. La tasa de empleo para la mano de obra local sería muy baja, mientras los concesionarios mantendrían el monopolio de la actividad y tendrían una ubicación privilegiada dentro del parque. El rechazo al proyecto fue unánime y tajante, por la Cámara de Turismo del Chaco, la Federación Argentina de Asociaciones de empresas de Viajes y Turismo, la Cámara de Turismo Rural del Noreste y la Asociación de Prestadores de Turismo Receptivo del Chaco. Sin embargo, se ha denunciado que en la Estación Biológica que funciona dentro del parque se ha observado desde principios del 2019 que se entraban camas matrimoniales, duchas y carpas apoyadas en tarimas. Desde el campamento, no hubo respuestas a los pedidos de información.

La idea era avanzar en estas “oportunidades naturales”  ofrecidas para la explotación privada de alojamiento “amigable” de turistas de alto nivel, dentro de parques nacionales. Los detractores del proyecto lo describen como otro negocio para los privados, oculto tras un discurso presuntamente respetuoso del medio ambiente.

A pesar de las protestas en cada rincón del país, el gobierno siguió avanzando con el proyecto abriendo el "Primer Concurso Público Nacional e Internacional para Inversiones Privadas en Áreas Protegidas Argentinas", presentado a fines de 2018 por el secretario de Turismo Gustavo Santos y su par de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, que identificaron "37 oportunidades de inversión en alojamientos y actividades turísticas dentro de los Parques Nacionales". Se preveía arrancar con las licitaciones en febrero pasado, pero las circunstancias no resultaron como estaban planeadas por la activa oposición de las fuerzas vivas, en un contexto económico que no favorecía al gobierno."No nos oponemos a las inversiones privadas, pero que se hagan afuera del Parque y en iguales condiciones, sin afectar la biodiversidad", precisó a Tiempo Argentino Mónica Lencina, de la Asociación de Prestadores de Turismo del Chaco, que agrupa a más de 30 emprendedores de la región y participó de los encuentros informativos.

El campamento El Teuco, pertenece a The Conservation Land Trust (CLT). Muchos de los animales del parque tienen hábitos nocturnos como tapires, tatús carreta ( catalogado como vulnerable en la Lista Roja de la UICN), el aguará guazú, armadillos, osos hormigueros, corzuelas, pumas, zorros, monos de distintas especies o las tres variables conocidas de pecaríes de collar, labiado y quimilero, (este último, el único amenazado de extinción). Esta es la hora de mucha actividad de la fauna del parque, y gran parte de ella es captada por cámaras trampa que instalan los científicos con el objeto de hacer un seguimiento de las distintas especies. El hecho que algunas de ellas sean captadas con sus crías, dan cuenta que  las condiciones de existencia en el predio favorecen su reproducción. La doctora en biología, Verónica Quiroga, explica cómo funcionan las cámaras trampa que se colocan escondidas y sujetas en la base de troncos , y que toman fotos de día y de noche al detectar movimientos y captar la temperatura corporal de seres vivos. Las tomas, indican además fecha y hora, y con ellas se completa la información sobre las especies que concurren  a los ojos de agua del predio, como El Breal, la laguna de los Corrales, el Pozo del Yacaré, el distante Zorro Bayo o cualquiera de las superficies acuosas que los desbordes del Bermejo ha ido formando a través del tiempo y que son los puntos de reunión. Allí acuden a beber luego de la jornada ardiente, mientras en los alrededores la actividad alimenticia alcanza su plenitud.

Respecto  al mayor felino del continente americano, el jaguar, diremos que se trata del depredador por excelencia. La joya de la fauna del Gran Chaco, el yaguareté o jaguar (Panthera onca), acaba de incorporarse a la lista de habitantes del Parque porque en septiembre pasado, una cámara trampa captó  la imagen de un jaguar cuya presencia en la zona hacía meses que era seguida por los investigadores del Parque Nacional El Impenetrable y del Proyecto Yaguareté, “Su presencia es la demostración de que todavía hay ámbitos para el desarrollo de la biodiversidad en el Chaco”, explica Luciano Olivares. “Fue un alivio enorme comprobar que el Parque funciona como un área importante para la especie, queremos creer que lo identificó como un lugar tranquilo y sin disturbios”, subraya la bióloga Verónica Quiroga.

El ejemplar había sido capturado unas semanas antes y se le colocó un collar satelital para seguir sus movimientos. Para ello, utilizaron a Tobuna, una hembra nacida en los esteros del Iberá y en cautiverio , que fue llevada a El Impenetrable para alentar el interés del macho por permanecer en el área. “Gracias a ese collar sabemos que se quedó en un espacio de 5-6 kilómetros cuadrados, y que no volvió a cruzar el río”, informa Cerón.

El jaguar es un gran nadador, totalmente capaz de cruzar el río Bermejo, salvo en temporadas de grandes crecidas. Se han descubierto huellas que no dejaban dudas de su presencia en la orilla contraria de río, ya en territorio formoseño que también pertenecía a la vieja estancia binacional, lo que preocupa a los conservacionistas dado que las 100.000 hectáreas ubicadas en Formosa se encuentran desprotegidas desde el punto de vista ambiental. Si el jaguar cruza el río, ingresaría en un predio deshabitado y quedaría expuesto a las escopetas de los cazadores furtivos. Los cazadores suelen entrar desde la costa de Formosa a través del río y cazan por gusto, sin ningún afán comercial. “Son domingueros, es gente que dispara a cualquier cosa que se mueva”, agrega el biólogo Gerardo Cerón. Franco Del Rosso, coordinador del Programa Biodiversidad, Áreas protegidas y Cambio climático de la provincia de Formosa, explica “Nosotros, desde el Ministerio de Producción y Recursos Naturales impulsamos la creación de una reserva privada. Tenemos entendido que gran parte de la finca ya está vendida pero no se puede escriturar”, señala como explicación de la situación actual. Actualmente, parte de esos bosques formoseños están señalizados como zona roja, que indica prohibición total por la existencia de especies arbóreas de alto valor de conservación, o bien zona amarilla, que habilita un desmonte parcial.

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En los confines del parque El Impenetrable,  aparece cada tanto una fila de postes a media altura que en algún tiempo sostuvieron la alambrada de la finca, que van retirando poco a poco. El desarrollo e implementación del parque todavía se encuentran a medias por su creación reciente, en octubre de 2014, y todavía su más reciente inauguración, en el 2017. La apertura al público se produjo a principios del 2018. Se trabajando en el armado de la estructura básica de control y vigilancia y en la adecuación de las áreas de uso público, hoy por ejemplo sólo existe un punto de entrada. Faltan viviendas para que los guardaparques puedan habitar de manera permanente en el lugar o puestos de vigilancia sobre la costa del Bermejo, lo cual aseguraría que cazadores y topadoras no penetren en el parque. Tampoco hay servicios sanitarios para los visitantes y los paseos que por el momento pueden realizarse a pie o en vehículo, son muy cortos-no más de dos horas- y dependientes del clima, ya que la seguridad obliga a recortarlos en días de lluvia.

Aún con estas condiciones adversas, las cifras de visitantes no dejan de crecer. Las expectativas que despierta la zona, que no defrauda a nadie, irán en crecimiento a medida que se alcance una mayor accesibilidad. La posibilidad de entrar en contacto con las ricas comunidades aborígenes que habitan el lugar, ofrecen un atractivo único y excepcional al visitante.   

La cuenca del Bermejo tiene una historia de explotación de bosque, lo que ha resultado en biodiversidad disminuida y recursos naturales empobrecidos. El vaciamiento de tierra para cultivo, la tala por explotación de maderas y demasiado pasto para pastoreo ha creado problemas de erosión y desertificación, exasperando el movimiento de sedimentos río abajo, que ha contribuido a la degradación ambiental. Las imágenes satelitales descubren periódicamente parches de pérdida de bosque en los alrededores que cambian de apariencia en cuestión de pocos días.

Es alarmante, en el cinturón del Parque Nacional El Impenetrable , la evidencia de este problema. Alertas La plataforma Global Forest Watch muestra satelitalmente el impacto generado por el avance de la frontera agrícola de un mes a otro. Estas imágenes permiten observar cómo la deforestación avanza rápidamente hasta llegar incluso al borde del río.

 Los  problemas ambientales principales que afectan la cuenca Bermejo incluyen:

·         Caza furtiva

·         Degradación del suelo por erosión y desertificación

·         Aislamiento

·         Degradación ambiental de recursos hídricos

·         Escasez de agua

·         Pérdida de biodiversidad

·         Inundaciones y otros eventos de desastres naturales

·         Calidad de vida disminuida y recursos culturales en peligro.

·         Desmontes

·  

Los grandes peligros que amenazan a una reserva regida por la hostilidad climática.

Las principales amenazas para la biodiversidad la constituyen el desmonte y la abundante presencia de cazadores furtivos, actividades que obviamente se encuentran totalmente prohibidas. Hasta el pase completo a la jurisdicción nacional se asignó la custodia de la entrada de la estancia a dos guardaparques provinciales provistos por la subsecretaria de recursos naturales y medio ambiente del Chaco, los que recorriendo en motocicletas la enorme propiedad, confiscaron armas y presas a los furtivos. La Administración de Parques Nacionales de la Argentina destinó algunos guardaparques nacionales para reforzar los controles.

Otra amenaza que deben considerar los biólogos es la llamada erosión genética por consanguinidad que con el paso del tiempo a las especies de su fauna mayor. Los  desmontes, la agricultura  la  ganadería son fenómenos diferentes que coinciden en un punto: van aislando el espacio natural, quitándole la conectividad con las demás áreas protegidas de la región. Para evitar esto, se proyectó en 2012  un corredor biológico que conecte el sudoeste del parque  con el parque provincial Fuerte Esperanza, y éste interconectarlo  por el sur con el parque nacional Copo al noreste de la provincia de Santiago del Estero, conformando un gran bloque de bosques chaqueños protegidos que permitan mantener la biodiversidad ambiental. “Muchas de las especies que habitan la ecorregión requieren de grandes extensiones de tierra para sobrevivir. Por ejemplo, cada grupo de pecarí labiado o maján (Tayassu pecari) necesita 11 000 y 12 000 hectáreas para moverse”, comenta la bióloga Micaela Camino, integrante del colectivo Somos Monte, y añade: “Si no se trabaja bien en las zonas buffer [de amortiguamiento] en torno al Parque, éste queda convertido en una isla dentro del sistema y sus efectos de conservación pierden eficacia”.

Es decir, que se trabaja desde varios ángulos desde el mismo momento de la creación de este parque, cuyas obras de  implementación avanzan a paso lento, pero que estimula el interés científico. Los afanes conservacionistas se entremezclan con las expectativas turísticas y de desarrollo económico de la zona, apuntando a sus sustentabilidad. Pero lo desafíos son todavía fuertes y numerosos, no hay caminos y los accesos son tortuosos e imposibles en épocas de lluvias. No hay energía eléctrica y lo más acuciante, la escasez de agua, hace difícil la existencia. Pero el avance de la frontera agrícola y ganadera, así como la continua tala y desmonte que sigue produciéndose en torno al Parque. Que la estancia La Fidelidad haya mantenido buena parte de sus riquezas es casi milagroso , este estado de excepción con respecto a otros ambientes naturales es casi providencial. Esas circunstancias responden a que en los años setenta, los hermanos Luis y Manuel Roseo habían adquirido la estancia a la familia del dueño original, Jorge Born, comprador en 1907, que durante décadas la había utilizado para la explotación ganadera y forestal. Uno de los hermanos, Luis, murió en 1984.  Manuel no contaba con el conocimiento ni el capital suficiente para poner en marcha un emprendimiento de grandes dimensiones. Contrajo una deuda con el Banco Nación para la compra de 3000 vacunos y alambró la estancia. Los vacunos, sin rodeo,  se asilvestraron en el gran predio de la finca, y gran parte de ese ganado, fue robado por los por cuatreros de los alrededores. Algunos vecinos y visitantes ocasionales aprovecharon durante mucho tiempo el control insuficiente de ManuelRoseo para extraer madera o cazar de manera furtiva; así como otros, introdujeron sus propias vacas en un lugar más controlado donde el riesgo de robo de ganado era menor.

Pero la estancia no se explotó de manera intensiva y sistemática, de hecho pastoreaba allí ganado vacuno, había plantaciones agrícolas y se practicaba la apicultura, todo ello en poca escala. Y de ese modo, La Fidelidad tuvo  la oportunidad y el tiempo suficiente para ir recuperándose hasta alcanzar el estado actual, que sea tal vez un reflejo de lo que fue en siglos pasados.  La desaparición de Roseo, creo un estado de incertidumbre alrededor de la estancia, cuya titularidad  luego de un complicado proceso judicial se decidió a favor de los herederos, sin embargo, la expropiación estaba en marcha y la Administración de Parques Nacionales dispuso la suma necesaria para indemnizar a los herederos, que completó el aporte de la fundación del multimillonario suizo  Hansjörg Wyss.  Durante el proceso judicial, la estancia estuvo a cargo de un administrador judicial. 

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