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PARQUE NACIONAL RIO PILCOMAYO



El emblema del parque representa al aguará guazú(Chrysocyon brachyurus) el zorro más grande de nuestro país, en estado de conservación amenazado de extinción. Es un animal solitario, al que las creencias populares le asignaron el mote de lobizón. Fue perseguido y cazado injustamente por considerarlo peligroso para el ganado del cual, no es predador.



Categoría:  UICN II (parque nacional)

Dirección: Pueyrredón y ruta nacional 86 (3613) Laguna Blanca. Formosa. 

Web:

Correo electrónico: riopilcomayo@apn.gob.ar

Código postal: (3613).

Prefijo telefónico: (03718)

Teléfono: +54 3718 470045.  Horarios de atención: Lunes a Viernes de 07 hs a 14 hs.

Ingreso y horario: el ingreso es libre y gratuito, todos los días del año.

Área recreativa Laguna Blanca: Todos los días de 07 hs a 19 hs. 

Área recreativa Estero Poí: Todos los días de 07 hs a 19 hs. (En caso de lluvias intensas se restringe la entrada hasta haber transcurrido las 72 hs debido a que el camino se torna intransitable).


INFORMACIÓN BÁSICA


Objeto: este parque nacional resguarda una gran diversidad de ambientes acuáticos e inundables (lagunas, humedales y esteros),  y terrestres (pastizales con palmeras, isletas de bosques tupidos y selvas de galería) de los ambientes húmedos chaqueños de nuestro país.  Es un Sitio Ramsar (Humedales de Importancia Internacional).
 
Ubicación: el parque nacional Río Pilcomayo  está ubicado en el extremo NE de la
provincia de Formosa, en el Departamento Pilcomayo. próximo a las localidades de Laguna Blanca,  (sede administrativa de la Intendencia) a 5 kilómetros del predio y de la laguna Naick Neck (Naineck)

Mapa satelital:

https://www.google.com.ar/maps/place/Parque+Nacional+R%C3%ADo+Pilcomayo/@-25.0722408,-58.1431746,17z/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x960d80ccca90770b:0xadac0055c996a6f!8m2!3d-25.0722457!4d-58.1409859

Coordenadas: 25°04′00″S 58°07′00″O.

Accesos:

Desde Formosa: por Colonia Pastoril y Riacho He He (ruta provincial 2, 130 Km. Camino más directo y menos transitado)

Desde la ciudad de Formosa, por RN 11 tomando el desvío de RP 2 hasta RN 86 se llega frente al acceso de seis  kilómetros al área recreativa Estero Poí. Hacia la derecha, diez kilómetros por RN 86 se accede al área recreativa Laguna Blanca. Y hacia la izquierda, transitando dos kilómetros por RN 86 se llega a Laguna Blanca.

Por Clorinda (RN 11, 180 Km): desde la ciudad de Formosa, por RN 11 hasta Clorinda y RN 86 hasta las localidades de Laguna Naineck (173 Km), dos kilómetros más adelante, girando a la derecha parte el acceso al área recreativa Laguna Blanca (cinco kilómetros de ripio); y si se continúa por la RN 86 se llega al acceso al área recreativa Estero Poí (183 Km más otros seis kilómetros por camino de tierra que puede estar inhabilitado por hasta 72 horas luego de lluvias fuertes) y a la localidad de Laguna Blanca (185 Km), sede de la Intendencia del Parque.

Desde Las lomitas (Bañado La Estrella, 311 Km):

Por RN 81 hasta cruce con la RN 95 (107 Km) y por RN 86 (65 Km) hasta la localidad de Laguna Blanca (139 Km más).

La RN 11 une las ciudades de Formosa (capital de la Provincia) y Clorinda. Desde Clorinda parte la RN 86, que pasa cerca del límite sur del Parque, en la localidad de Laguna Naick Neck. Desde aquí, luego de recorrer 5 km por un camino vecinal, se arriba al área recreativa y a la Seccional de Guardaparques Laguna Blanca.

También se puede acceder al Parque desde la localidad de Laguna Blanca —ubicada sobre la Ruta Nacional N° 86 a 65 km de Clorinda— por un camino vecinal que luego de 7 km llega a la Seccional de Guardaparques «Estero Poí». La Intendencia del Parque se ubica en la localidad de Laguna Blanca. En el área recreativa Laguna Blanca existe un campamento con mesadas, sanitarios y fogones. De allí, parten dos senderos de interpretación.

Sendero a la Laguna Blanca: se accede por pasarelas, a través de un pajozal, donde se pueden observar carpinchos y yacarés entre achiras de flores amarillas y enredaderas, además de variedad de aves palustres. En el cuerpo de agua se puede realizar navegación sin motor. 

Transportes alternativos:

Servicio de transporte público: desde cualquier punto del país hasta la ciudad de Formosa o Clorinda. En ambos lugares se puede hacer combinación hacia las localidades de Laguna Naineck y Laguna Blanca por la Empresa Godoy, Norte Bis y Flecha Bus. Los ómnibus no llegan hasta el área protegida sino hasta las localidades más cercanas (Laguna Naineck y Laguna Blanca); una vez allí se puede tomar un taxi para llegar hasta el área protegida.

Para visitar el área protegida es posible alquilar automóvil, contratar un remis o una agencia de turismo.También hay ómnibus que llegan hasta las localidades próximas:

Teléfono de la  terminal de Formosa: (3704)450777- 451766

Teléfono de la terminal de Clorinda: (03718) 42-1110

Servicios de trafics:

Desde y hacia la ciudad de Formosa y Laguna Naineck: (03718)15-580364

Desde y hacia la ciudad de Formosa y Laguna Blanca: (03704)15-578773

Recomendaciones para leer antes de viajar:

  • es fundamental consultar el estado de los caminos previamente a la visita. El acceso al área recreativa Estero Poí se torna intransitable tras fuertes lluvia y cerrada desde septiembre. Se recomienda como mejor época del año para visitarlo los meses de marzo a septiembre/octubre.
  • preventivamente, es recomendable la aplicación de la vacuna contra el Dengue.
  • llevar ropa cómoda, el calor puede ser intenso, calzado para trekking, campera de agua, gorra o sombrero.
  • llevar repelente para insectos y protector contra los rayos solares.
  • para aprovechar más la visita se puede llevar binoculares, GPS o brújula para orientarse así como una guía de aves. Recordar cargar la cámara de fotos o la filmadora.
  • las áreas recreativas cuentan con agua tratada, por lo que se recomienda llevar agua para el consumo.
  • procurar contar con carbón o leña si precisa encender fuego, pero sólo hacer fuego en sitios autorizados a fin de evitar incendios. Cualquier otro sitio está terminantemente prohibido.
  • respetar los lugares establecidos para acampar.
  • transitar sólo por los senderos habilitados respetando cartelerías e indicaciones.
  • considerar a otros visitantes, la mayoría buscan la tranquilidad que brinda el contacto con este ámbito silvestre.
  • circular a baja velocidad por los senderos vehiculares, evite accidentes y atropellamientos de animales.
  • el parque posee sitios para acampar, asadores, baños limpios con duchas de agua caliente. Se deben retirar los residuos de su estadía en bolsas para tal efecto, en todos los casos.
  • está prohibido cazar, pescar, molestar a los animales y recolectar cualquier tipo de especie vegetal.
  • para realizar actividades náuticas en la Laguna Blanca con embarcaciones sin motor (a cargo del usuario), tener en cuenta que las embarcaciones deben ser desinfectadas con una solución de hipoclorito de sodio al 10% (a fin de evitar el ingreso de especies exóticas invasoras provenientes del Río Paraguay como el mejillón dorado –Limnoperna fortunei– al espejo de agua).
  • hacer llegar sus inquietudes/sugerencias a los guardaparques.

Alojamiento: el parque cuenta con camping  con asadores, mesas de picnic, luz eléctrica y enchufes , sanitarios con duchas habilitados para personas con discapacidad, piletas de lavado. Pasarelas. Suministro de agua tratada (no potable), oficinas de informes, sala de primeros auxilios, estacionamiento, lugares donde bañarse. Senderos de interpretación.  

Hay oferta de hoteles en Clorinda y en Laguna Blanca.    

Guardaparques: caminatas guiadas por guardaparques. Guardaparques Germán Peña, Matías Carpiretto, Leandro Ballejos, Juan Ignacio Santo, Oscar y Víctor, así como Gabriela y Gastón de Estero Poí.

Altitud: 64 metros.

Clima: el tipo climático del parque es subtropical húmedo sin estación seca.​ Las precipitaciones promedian los 1200 mm anuales, que inundan los extensos pastizales con excepción de las tierras altas. La temperatura media anual es de 23 °C. En época estival las temperaturas máximas pueden alcanzar los 56 °C, y en los inviernos, si bien puede haber días con temperaturas bajas, pero estas sólo se presentan en algunas ocasiones. En cuanto a las lluvias, hay una marcada merma en la estación invernal y dos picos de aumento, uno en marzo, más acentuado, y otro suave en noviembre.

Ecorregión: Chaco Húmedo u Oriental.

Bioma: Distrito Oriental del Gran Chaco o Chaco Oriental o Húmedo. Debido a los variados tipos de climas y suelos, en este bioma  existen distintas comunidades vegetales. Este parque ha sido incluido en la Lista de los Humedales de Importancia Internacional (Convención Ramsar).El parque es una gran llanura cubierta de esteros y lagunas, sabanas con palmar, isletas de monte y selva de ribera.

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan: las fuentes de agua fundamentales son el río Pilcomayo, el riacho El Porteño y la inmensa Laguna Blanca. La zona ha sufrido fuertes inundaciones, las tres inundaciones más graves fueron en 1905 (durante el ciclo húmedo desde 1870 hasta 1920), otra en 1983 y una tercera en 1992 (durante el ciclo húmedo desde 1973 hasta 2010) y el 22 de enero de 2018.

Superficie: 51.889 hectáreas

Marco geológico: faltan estudios específicos para el parque nacional Río Pilcomayo, pero en líneas generales, el predio se ubica en la provincia geológica de la Llanura Chaco- Pampeana, una cuenca sedimentaria con depósito de loess que se extiende desde el Río Pilcomayo hasta el Río Colorado y limita al oeste con las Sierras Pampeanas y las Sierras Subandinas. Dicha cuenca posee un basamento cristalino de sedimentos paleozoicos, mesozoicos y recientes. En cuanto a la estratigrafía del área, es destacable una curiosidad: son las hormigas las que delatan la presencia del cuartario inferior, representado por el lujanense, pues estos insectos traen a la superficie del suelo granos de arcilla roja que son caracteristicos de esta formación. Son dos los sistemas ecológicos que conforman el parque, 

  • El Porteño (19% de la superficie del parque)donde predominan los materiales blandos cuartáricos y recientes de origen fluviolacustres con depósitos aluviales actuales, con relieve de planicies y depresiones anegables en distintos grados con depositación fluvial lateral (albardones).
  • y el río Pilcomayo ( el 81% del parque)  que está conformado por sedimentos no consolidados cuartáricos y recientes, predominando los de origen fluviolacustrino, frecuentemente con depósitos aluviales o fluviales sobreimpuestos, y los de origen fluvial. En este caso el relieve tiene una fuerte impronta del paleomodelo fluvial.
El curso del Pilcomayo muestra una actividad fluvial renovada por erosión retrocedente, ocupando antiguas planicies fluviales, en las que sus cauces inciden profundamente y forman terrazas, barrancas y albardones. Ambos sistemas geológicos, El Porteño y el del Río Pilcomayo son inundables, con predominio del primero de ellos, que es inundable en un  95% y en más del 65% el último. 

Flora: comunidades de esteros y lagunas en llanura, selva de ribera, isletas de monte (formaciones boscosas en forma de islas), sabanas con palmar (con un estrato arbóreo discontinuo y uno herbáceo) que alberga especies de madera dura y gran porte: quebracho colorado chaqueño, quebracho blanco  y lapachos. En los estratos más bajos crecen árboles de menor tamaño: algarrobos, guayabíes, guayacanes y palos borrachos. En esteros y lagunas encontramos camalotes, lentejitas y repollitos de agua. Arbustos diversos, enredaderas, epífitas y abundantes y tupidos caraguatás  tapizan la tierra.

Fauna: está adaptada a este clima y destaca por su gran diversidad: cerca de 322 especies de aves, 80 especies de peces, 32 especies de anfibios, 50 especies de reptiles y 90 especies de mamíferos. Son caracteristicos de este impenetrable monte, animales como el guazuncho (corzuela), el emblemático aguará guazú, del cual quedan aproximadamente 900 ejemplares, y también carpinchos, pecaríes, monos aulladores (carayá), mono miriquiná, el tapetí, el coatí, el oso hormiguero, el tapir, el zorro del monte, el ocelote, el puma, murciélagos pescadores,  y aves como la charata y el ipacahá. También habitan el parque más de 320 especies de aves registradas, entre ellas, la urraca, la urraca mora, la garza chiflona, y el carpintero real.  El hermoso yetapá de collar , casi extinguido, está en vía de recuperarse. En los sectores bajos habitan  el ñandú y las chuñas, todos ellos tienen la particularidad de poseer largas extremidades que les permiten desplazarse con comodidad en los altos pastizales y zonas anegadas. Los ambientes acuáticos son habitados por cigüeñas, garzas, espátulas rosadas y patos; el lobito de río, además de dos especies de yacarés, el negro y el overo, y la boa curiyú. Peces de estas aguas poseen adaptaciones que les permiten sobrevivir en períodos de sequías como el tamboatá o cascarudo, pudiendo llegar a respirar aire atmosférico y cambiar de charcos impulsándose con sus aletas pectorales. Entre los miles de insectos, mencionaremos a las voraces manctis religiosa, a la mariposa negra de cabeza roja llamada 'diablito', y a la mariposa blanca conocida como cenicienta.

Paleontología: los primeros reportes informales sobre hallazgos de “huesos grandes” datan de varias décadas atrás  en las márgenes de los ríos Pilcomayo y Bermejo. Hasta la actualidad, todos los registros pleistocenos se limitan a vertebrados (mayoritariamente mamíferos) en las márgenes de ambos ríos y microrrestos vegetales, exclusivamente sobre el río Pilcomayo, en Juntas de Fontana (25° S y 58°10’O) y Laguna Blanca (25°07’ S y 58°14’O) . La evidencia paleontológica y geológica para Formosa, indican un clima más árido y frío que los registrados actualmente y sobre ellas se desarrollaron ambientes abiertos con escasa o nula cobertura arbórea. Para el Holoceno, el clima se estabiliza y se establecen las actuales provincias fitogeográficas . Por otro lado, en Formosa se registran por primera vez para el Chaco Oriental, reptiles y peces pleistocenos, aunque las asociaciones muestran un marcado predominio de grandes mamíferos y megamamíferos. La mayor parte de la paleofauna registrada es congruente con ambientes abiertos y áridos/semiáridos Los taxones hallados en la zona corresponden taxones típicamente a los “pampeanos-patagónicos”, a los que se suman en Formosa el registro de otros de afinidades intertropicales Holmesina paulacoutoi (pampatérido de gran tamaño del orden Cingulata, similar a los armadillos actuales) y Procyon cancrivorus(mapache sudamericano). En la provincia de Formosa, el conjunto faunístico se encuentra asociado a ambientes abiertos subhúmedos, constituidos por extensos pastizales megatérmicos, influenciados por la dinámica aluvial y la migración constante de los cauces de los ríos principales de la región. 

Los taxones con registros exclusivos en la provincia de Formosa corresponden a Macraucheniidae (mamífero placentario herbívoro que a pesar de no estar relacionado con los Camélidos, tiene un aspecto similar a ellos), Camelidae (mamíferos artiodáctilos con tres géneros actuales-Camelus, Vicugna y Lama- y ocho extintos), Canidae (género de cánidos extintos de gran tamaño del Pleistoceno) y Pampatheriidae (cingulados emparentados con los actulaes armadillos y los extintos gliptodontes, extinguidos hace unos 11.000 años), junto con reptiles como las tortugas acuáticas (Trachemys sp.) y peces como el Synbranchus , pez de forma anguiliforme de hábitos nocturnos. 

La evidencia paleobotánica de los microrrestos vegetales proveniente de los mismos niveles que contienen las asociaciones paleofaunísticas permiten una más completa reconstrucción paleoambiental. En estos niveles se observa un predominio de pastizales megatérmicos con gran presencia de gramíneas. Junto a los microrrestos de gramíneas, fueron hallados un gran número de elementos de la Familia Asteraceae. Actualmente, ambas (Asteraceas y Gramineas) son las familias con mayor número de especies en la Región del Chaco Oriental formoseño y predominan en varias comunidades vegetales, sobre todo en los distintos pastizales.  Las sabanas y pastizales constituyen a su vez uno de los tipos de vegetación más importantes de la región en la actualidad en clima subtropical húmedo con estación seca durante el invierno .  


Restos culturales: la zona del Gran Chaco es un polo de gran diversidad cultural desde hace más de 7000 años. Estas culturas de cazadores-recolectores-pescadores, y eventualmente agricultores, como es de suponer, se desarrollaron en estrecha relación con los recursos naturales que ofrecía el ambiente. Eran pueblos nómades en su mayoría y sedentarios, en el caso de los agricultores, que hablaban diversas lenguas, pertenecientes a distintas familias linguisticas. Algunos de estos pueblos fueron nombrados por el conquistador español de acuerdo a la lengua que hablaban, y los identificó como sigue:
Zamuco  (Ayoreo y Chamacoco)
Guaycurú (Mbayá, Payaguá, Toba, Pilagá, Mocoví)
Tupí Guaraní (Izoceño, Ava guaraní, Guarayo, Chané)
Maskoi(Kaskihá, Sanapaná, Angaité)
Matako-Maka (Chorote, Mataco, Nivaqlé, Maka, Weenhayek)
Lula-Vilela (Vilela)
Al igual que lo sucedido en otras partes de América, la presión de conquista de los españoles empujó a los pueblos indígenas hacia el interior de áreas selváticas inaccesibles, como el Amazonas y el Chaco. La huida de los indígenas, los eximía de ser reclutados para encomiendas o para la mita y a la vez, preservaba su cultura sus creencias y sus tradiciones. En el caso del Chaco, sólo a fines del siglo XIX , las culturas del Bermejo y del Pilcomayo, algunas belicosas y otras pacíficas, fueron conquistadas, y si bien retardaron siglos en entrar en contacto con el hombre blanco, no pudieron evitar ser mano de obra servil en ingenios, cosechas, obrajes y otras formas de trabajo que se les impuso. Las tierras donde habitaban, fueron entonces tierras fiscales ya que no se les reconoció derechos posesorios, y fueron pobladas sin trámites formales por criollos e inmigrantes, que rápidamente introdujeron especies vegetales y animales exóticos, y  transformándolas en grandes cultivos de algodón, tabaco y otras explotaciones, como la maderera,  talando los bosques indígenas autóctonos.

En cuanto a las estrategias de supervivencia y las huellas que estos pueblos han dejado en el ambiente que por siglos habitaron, más allá de los abundantes  restos líticos, cerámicos y otras producciones, daremos cuenta  del aprovechamiento de geoformas naturales como los albardones, la producción intencional de elevaciones monticulares y otras obras utilizadas tanto para la protección de desbordes como para almacenar y ¨cosechar¨ agua.  

En la actualidad "...Los chaqueños han sabido adaptar con relativo éxito sus culturas montaraces a un ambiente de barriadas periurbanas. Ello ha sucedido –y sucede con rapidez creciente- en la mayoría de las ciudades de la región, como también en algunas considerablemente alejadas de ella. La tradición de la etnografía quiere ver una “cultura pobre” donde nosotros hablaríamos de “formas culturales poco especializadas”, “protomorfas”, o inclusive “proteicas”. Esto nos conduce de algún modo al problema del antiguo hombre americano que es el problema de su uniforme diversidad..."(https://iighi.conicet.gov.ar/).

Creación: el parque nacional Río Pilcomayo fue creado por Ley n.º 14073, sancionada el 29 de septiembre de 1951 y promulgada el 17 de octubre de 1951 por decreto n.º 20756/1951. Se modificó su superficie por Ley 17.915 del 27 de setiembre de 1968.

Administración: por resolución n.º 126/2011 de la Administración de Parques Nacionales de 19 de mayo de 2011 se dispuso que parque nacional encuadrara para los fines administrativos en la categoría áreas protegidas de complejidad II, por lo cual tiene a su frente un intendente designado, del que dependen 4 departamentos (Administración; Obras y Mantenimiento; Guardaparques Nacionales; Conservación y Uso Público) y 2 divisiones (Despacho y Mesa de Entradas, Salidas, y Notificaciones; Recursos Humanos y Capacitación).​ La intendencia tiene su sede en la localidad de Laguna Blanca.



YAGUAR en guaraní , YAGUARETÉ (yaguá - eté, fiera de verdad en guaraní), JAGUAR, OTORONGO, UTURUNKU en quechua, NAWUEL en mapuche, BALAM en maya, OCELOTL en mexica, ONCA PINTADA en Brasil y TIGRE para los españoles recién llegados a América.

/Panthera Onca/




   El jaguar es el más poderoso de los felinos americanos, y el tercero más grande del mundo, luego del tigre (Panthera Tigris) y el león Panthera Leo), de la familia Pantherinae. Con tres subespecies de acuerdo al habitat, el jaguar es un felino muy feroz,  excelente cazador de hábitos nocturnos, habilísimo nadador y trepador, dotado de una vista nocturna y un olfato poderosos y rara vez su presa  puede escapar de un destino fatal. El jaguar es un félido carnívoro cuyo tamaño aumenta cuanto más al sur se localicen, con un peso promedio de entre 56 y 158 kilogramos  y una longitud de entre  1,50 metros hasta 4 metros de cabeza a cola, las hembras son menos corpulentas. Viven entre 11 y 12 años en estado salvaje y  hasta 25 en cautividad.

El estado de conservación, se halla casi amenazado. Su presencia se hubo verificado en casi toda el continente americano, donde su culto , fue intenso en todas las culturas prehispánicas, su imagen,  partes de su cuerpo como la piel, los colmillos, sus patas, fueron objeto de veneración y símbolo de poder y de status social. Transformado  en deidad en la cosmogonía olmeca, el hombre-jaguar o el guerrero jaguar del pueblo mexica, con rasgos felinos y humanos fue ampliamente reverenciado, así que las altas clases dominantes precolombinas se identificaron con el jaguar como representación de realeza, de poder, de valentía y de guerra.  Entre los mayas, el jaguar o "señor de la noche" queda conectado con el inframundo a través de las prácticas de chamanes que le atribuye habilidades sobrenaturales, y por esta creencia, su tránsito entre el mundo de los vivos y de los muertos se vuelve algo naturalmente aceptado. Asociado a la oscuridad, dueño de la selva y del paisaje, los mayas creían que el jaguar provocaba los eclipses (en maya de Yucatán llamados chi'bil k'in: mordida del sol) cuando intentaban devorar a los astros celestes. Lo incorporaron a sus máscaras, a sus esculturas y a su panteón. El chamán se enfrentaba a un  jaguar en su trance; si el chamán ganaba la contienda, podía dirigir la energía del universo hacia el bien, pero si el felino prevalecía,  se transformaba en un monstruo que lo devoraba todo. El par luz-oscuridad, civilización-barbarie, hombre-bestia quedaba perfectamente bosquejado en la contienda.

Brasil es el país con más presencia de jaguares en América, alrededor de 30.000 individuos, seguido por México con 4000 individuos, donde Yucatán es la región más poblada por estos felinos solitarios. La Red Yaguareté  en Argentina, estima que quedan menos de doscientos cincuenta yaguaretés adultos en todo el país, con presencia  en la región chaqueña,  las yungas de Salta y Jujuy y en la Selva Misionera o Paranaense. Pero, la reducción de sus territorios por la áreas de cultivo y el ser objeto de  caza, ha mengüado considerablemente su número. Recordemos que el territorio de la hembra cubre entre 25 y 40 km2 y el del macho el doble, territorio que marcan con orinas y heces o con arañazos en los árboles y vocalizaciones. Los ejemplares que se pueden encontrar aún, recorren las orillas de los ríos en busca de capibaras, yacarés, armadillos, camoatís, pecarís y otros habitantes de las selvas tropicales, cuando no ganado de los hacendados locales.  Animal sumamente esquivo, fantasmagórico en sus costumbres, con un camuflaje natural perfecto, es el mayor depredador, un superdepredador de las selvas tropicales. Al estar en la cúspide de fortaleza y habilidades en su habitat, en estado salvaje no tiene depredadores, sólo el hombre y su conducta han logrado la casi extinción de este formidable animal. Su mordida es la más potente entre los felinos, y la apertura de sus mandíbulas es de entre 65 a 70 grados, llegando a perforar y destruir el cráneo de sus presas con los colmillos. Es habilísimo para tender emboscadas desde puntos ciegos y con un gran salto hacia la víctima, incluso dentro del agua, eligiendo cuidadosamente a sus presas a las que puede arrastrar incluso si pesan incluso  hasta 400 kilogramos. Sus manchas tienen un único patrón y no se repiten en otros sujetos de la especie, lo cual los hace individualizables. Pero existen fenómenos como el melamismo, por el cual un exceso de pigmento colorea de negro su pelaje, asemejándolo a panteras o bien, el albinismo, menos frecuente, que decolora su pelaje hacia el blanco. Estos individuos se conocen como "panteras blancas".




Las hembras alcanzan madurez sexual entre el año y los dos años y los machos entre los dos y los tres años. Pueden aparearse durante todo el año, el celo dura entre los 6 y los 17 días de un ciclo completo de 37 días y las hembras anuncian su celo con cierto olor en su orina. Durante el cortejo,  la pareja amplía su territorio. La gestación dura entre 93 y 105 díasLuego de aparearse el macho se aleja, y la hembra queda al cuidado de los cachorros, que  son de uno a cuatro,  habitualmente dos. Desde ese momento, la hembra echará de su lado a otros machos ante el riesgo del canibalismo infantil. Las crías son lábiles, pues nacen indefensas  y ciegas -hasta las dos semanas de nacidos-, dependiendo en forma absoluta de la madre. ésta los desteta a los 3 meses pero, recién a los 5 o 6 meses salen de la madriguera para acompañar a la madre en su caza y en un lapso de 1 o 2 años se separan de la madre, para buscarse su propio territorio. La hembradel jaguar  ruge pero el macho lo hace con mayor volumen, sobre todo para competir con otros machos por territorio o por las hembras. Su rugido es como una tos repetida y lo combina con gruñidos y maullidos.Recordemos que estos grandes mamíferos requieren grandes territorios y significan en sus ecosistemas depredadores de grandes piezas de caza, pudiendo convivir con los pumas que consumen piezas medianas a pequeñas. Con la extinción del jaguar, la población y el tamaño de los pumas creció.




El jaguar es importante para el ecosistema, con su caza contribuye al equilibrio de las especies de los extensos territorios en  que habita. A pesar de ésto, es indiscriminadamente cazado.  En los años 60, de la Amazonia brasilera se extraían más de 15.000 pieles por año que cotizaban muy alto en el mercado, lo que lo hizo entrar en el Libro Rojo de la Extinción y a pesar también de saberse que, al ritmo de la destrucción actual de las selvas, en poco tiempo habrán desaparecido miles de especies animales. Afortunadamente, en los 80, grupos conservacionistas en México detuvieron la depredación del jaguar a partir de la caza de ocho ejemplares a los que les colocaron collares de localización por radiotelemetría y otros recursos como cámaras nocturnas instaladas en los lugares de caza. Con ellos lograron saber que un jaguar recorre hasta 20 km por noche en busca de sus presas, pero que están sometidos a peligros letales, sobre todo con los ganaderos y los cazadores. Sin embargo, y aunque su caza esté prohibida en Argentina, Belice, Colombia, Estados Unidos, Guayana Francesa, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Surinam, y Venezuela y restringida en Brasil, Costa Rica, Guatemala, México y el Perú, la misma se sigue practicando  y el comercio internacional de pieles de jaguar también, pero en países como Bolivia, Ecuador o Guyana se permite su caza.

En nuestro país, donde la Panthera Onca fue declarada Monumento Natural Nacional en el 2001, hay un proyecto de traslado a los extensos humedales y bañados de los Esteros del Iberá, en Corrientes; de ejemplares cautivos en zoológicos, para que se aclimaten en zonas silvestres.​ Los parques protegidos resultan poco extensos para mantener poblaciones de jaguares significativas. Por tanto, se considera que trazar corredores que vinculen estas zonas protegidas podría ser viable, ya que la densidad de población del jaguar es de 6 o 7 ejemplares en 100 km2.  Muy lejos, al norte, especialistas en ecología consideran que el muro fronterizo entre México y Estados Unidos  tan predicado por Trump, reducirá la posibilidad de reproducción del jaguar en territorio estadounidense, donde casi está extinguido desde principios del siglo XX , al impedir a los muy escasos jaguares la conexión con las poblaciones mexicanas de este félido.


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