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 PARQUE NACIONAL CIERVO DE LOS PANTANOS

El parque protege al ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus)
el mayor cérvido de América del Sur.



Categoría: UICN II (parque nacional)

Domicilio: Otamendi 1127, Barrio Rómulo Otamendi, Campana (Intendencia)

Web: .com.

Correo electrónico:  pnciervodelospantanos@apn.gov.ar

Código postal: (2804)

Prefijo telefónico: (03489)

Teléfono: 03489 447505

Horario e Ingreso: miércoles a domingo de 13:30 a 17:00 horas.


INFORMACIÓN BÁSICA

Objeto: se consagró como parque nacional porque favorece la conservación y sustentabilidad de la Reserva natural Otamendi, que fue declarada sitio Ramsar el 23 de marzo de 2008; por la entidad  AICA (Área Importante para la Conservación de las Aves ) y  por la presencia del mamífero más grande que puede encontrarse en la zona del ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus), el mayor de los cérvidos de América del Sur. La unificación de las cuatro mil hectáreas de la ex Reserva Otamendi con las 1.200 de la ex Reserva Natural Río Luján,  resultó en un espacio significativo para la conservación de la biodiversidad y la sustentabilidad de los servicios ambientales del humedal virgen más cercano a la ciudad de Buenos Aires

Ubicación: este parque está ubicado en el partido de Campana a 7 km de la ciudad de Campana y a 69 km de la ciudad de Buenos Aires.

Mapa satelital:

https://www.google.com.ar/maps/place/Parque+Nacional+Ciervo+de+los+Pantanos/@-34.2247196,-58.8987161,17z/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x95bb6fea8da9b585:0xc1436a7f75ea29d5!8m2!3d-34.2247196!4d-58.8965274

Coordenadas: 34º 10' a 34º 17' S y 58º 48' a 58º 55'  O

Accesos: por la ruta nacional N° 9 (Panamericana) se llega a la localidad de Ingeniero Rómulo Otamendi, situada entre las ciudades de Campana y Escobar. Luego de recorrer 2 km por la calle principal se arriba a la entrada de la reserva.

Transportes alternativos: también se puede llegar por tren (ex línea Mitre) desde Retiro, haciendo combinación en la estación Villa Ballester. Luego de aproximadamente una hora desde ese lugar, se llega a la estación Ing. Rómulo Otamendi. Servicios regulares de ómnibus a Campana y Zárate permiten el descenso de pasajeros en el cruce entre la Ruta N° 9 y el camino principal de acceso a la Reserva.

Recomendaciones e información para leer antes de viajar:

  • Es fundamental, averiguar antes de viajar el estado de los caminos, y los horarios de ingreso al parque. El teléfono o el correo electrónico del parque se brindan más arriba.
  • Como en todos los parques y reservas nacionales, se prohibe entrar al mismo con mascotas.
  • Llevar ropa cómoda adecuada a la estación, zapatos de trekking, gorra o sombrero para sol, protector solar y repelente de mosquitos.
  • recordar llevar con carga completa celulares, cámaras de fotos o videos, y de tenerlos, binoculares, para no perder las hermosas imágenes que brinda el parque.
  • Está prohibido hacer fuego en el predio del parque.
  • el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos se encuentra en Campana, entre la ruta Panamericana y el río Paraná de las Palmas. Es una excelente alternativa para escapar de la ciudad con la familia o amigos para disfrutar de la naturaleza, considerando que el AMBA es una zona urbana común de la ciudad de Buenos Aires y otros 40 municipios, lo cual conforma una enorme  megalopolis que se extiende desde Campana hasta La Plata, habitada por más de 15 millones de habitantes, es decir el 37% de la población argentina, que convive entre innumerables problemas ambientales.
  • El parque se conforma con la extensión de 4088 hectáreas donada por el ingeniero Rómulo Otamendi y  1200 hectáreas de la reserva natural del río Luján. Lo destacable es que las tierras donadas por Otamendi han sufrido poca intervención del hombre, mientras que las que rodean el parque, han sido profundamente transformadas por actividades productivas y la introducción de especies exóticas vegetales y animales que alteraron el equilibrio del ecosistema. El parque está localizado en el límite de la llanura pampeana y el bajo delta del Río Paraná y es un humedal fluvial que forma parte de una extensa planicie aluvial de relieve plano convexo con humedales de agua dulce y humedales salinos. Es un humedal continental de 3000 hectáreas que incluye la Laguna Grande, de aproximadamente 210 hectáreas, y la Laguna del Pescado, de unas 30 hectáreas de superficie promedio. La declaración como parque nacional de esta zona favorece su conservación y sustentabilidad dado que la Reserva natural Otamendi fue declarada como sitio Ramsar en 2008 y AICA (Área Importante para la Conservación de las Aves).
  • el parque posee área de picnic. En el pueblo Otamendi, hay proveedurías.
  • en la portada del predio protegido se encuentra el centro administrativo y el estacionamiento para vehículos y junto a ellos,  un área de picnic a la sombra de importantes eucaliptos, los sanitarios, y un centro de visitantes donde los guardaparques  explican aspectos naturales de la reserva y se proyectan audiovisuales.
  • Hay cuatro senderos bien diferenciados entre sí:
  1. El primero, llamado Historias del Pastizal, recorre la zona alta de la Reserva o Terraza, a lo largo de 1000 metros, internándose en el bosque de talas para llegar, finalmente, a un mirador que ofrece una fantástica vista panorámica del bañado. Es el paisaje original de pastizal.
  2. El segundo, llamado Guardianes de la Barranca, comienza en el mirador y, en sus 150 metros de recorrido -de mediana dificultad- se puede apreciar el talar de la barranca.
  3. A la laguna Grande se puede acceder a través del sendero que lleva su nombre, sólo en compañía de guías autorizados. Sus 6000 metros de extensión total permiten recorrer este ambiente anegadizo perteneciente a la zona del bañado y acceder al mirador, para deleitarse ante la presencia de una gran cantidad de especies de aves acuáticas. Actualmente este sendero no está habilitado para el turismo.
  4. Un cuarto sendero, Recuperando lo Nuestro,  conduce al visitante por el vivero de árboles nativos, pensado para restituir al paisaje original las especies que desaparecieron por la acción del hombre.

Un plantel de personas debidamente formadas, que atiende a particulares y escuelas, está a cargo del servicio de visitas guiadas.

En detalle se conforma por los siguientes 4 espacios:

  1. Reserva zona Río Luján
  2. Reserva zona Colinas de Otamendi
  3. Reserva zona Paraná de las Palmas, sobre la costa del río Paraná de las Palmas
  4. Reserva zona Islas Campana.
  • Durante el año 2019, el parque estuvo cerrado por reformas, sin dar aviso a los visitantes, que encontraban las tranqueras cerradas. Por tal motivo, es necesario averiguar en los teléfonos brindados o en los correos electrónicos del parque, antes de viajar a éste - o cualquier otro parque nacional-, las condiciones de las rutas, de los caminos internos y de cualquier otra situación que pudiera frustrar la visita al predio.
Foto: turismodebolsillo.com.ar

Foto: sanfernandonuestro.com.ar

Foto: argentina.gob.ar

Foto: argentina.gob.ar


Alojamiento: la zona que rodea al parque es urbana, por tanto los alojamientos, en caso de permanecer en la zona son abundantes , de todos los niveles y de todos los costos.

Guardaparques: algunas de las recorridas habituales de los guardaparques nacionales se hacen en lancha, pues además del control de la caza furtiva  deben combatir la presencia de pescadores, ya que tienen en sus manos el control y la fiscalización de las reglamentaciones ambientales que prohiben la depredación ante la cual deben actuar y hacer que cese la infracción,  secuestrando las armas, cañas o redes que se estén usando,

Altitud: entre 2 y 20 msnm

Clima: Las temperaturas medias anuales se miden entre los 16 °C; con máximas en el mes de enero son de 23,4 °C y mínimas en el mes de julio de 10 °C, en invierno son comunes las olas de frío. El clima predominante es el templado húmedo, por la influencia del efecto moderador del Río de la Plata. Vientos predominantes del sudoeste, temporales conocidos como sudestadas,  con alternancia de vientos del sudeste, ambos de intensidad y frecuencia variables con influencia en el caudal de los arroyos y ríos, lo cual puede producir situaciones peligrosas en deportes náuticos. También pueden presentarse vientos conocidos como pamperos, originados por el choque de los vientos fríos del sur con el aire cálido del norte tropical, que pueden estar acompañados por lluvias. Media anual de precipitaciones de 900 a 1000 mm en el noroeste, disminuyendo hacia el suroeste, y distribuidas en forma homogénea a lo largo de todo el año con mayor intensidad en los meses más cálidos. La cantidad de precipitaciones forma una división entre la pampa húmeda y la pampa seca. La pampa húmeda recibe un promedio de 1.000 mm anuales de precipitación y se encuentra favorecida por los vientos del océano Atlántico. En la pampa seca, ubicada al oeste de la región, solo hay un promedio de 400 mm anuales de precipitaciones sobre un suelo arenoso. Entre mayo y noviembre pueden presentarse heladas.

Ecorregión: Delta e islas del Paraná, pastizal pampeano, espinal

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan: río Luján. En su desembocadura, los ríos Paraná y Uruguay forman un conjunto de islas (delta) surcadas por numerosos ríos y arroyos. El Paraná es el curso más importante del sistema hidrográfico de la cuenca del Plata debido a su longitud, a la extensión de su área tributaria y a la magnitud de sus crecientes. El régimen de este río es el principal responsable de los cambios que sufre el delta, entre ellos, su continuo avance, calculado entre 60 y 90 metros por año. El caudal del Paraná de las Palmas evidencia la alta pluviosidad de su importante cuenca. Los restantes ríos de la red de drenaje tienen origen local y alimentación pluvial y están sometidos a fuertes variaciones de caudal. Son característicos de la zona los desbordes fluviales (ríos Paraná de las Palmas y Luján) y la presencia de una napa casi superficial que produce una permeabilidad lenta, lo cual favorece la acumulación pluvial . También son importantes las crecidas del Río de la Plata por efecto de las sudestadas.

En el ambiente de los bajíos ribereños hay numerosas lagunas, entre las cuales se destacan la Grande, de aproximadamente  28 hectáreas y la del Pescado, de menor tamaño que la anterior . Hay otras más pequeñas, algunas estables y otras estacionales. Todas están cubiertas parcialmente por vegetación palustre.

Superficie: 5588 hectáreas (4088 hectáreas de la Reserva Otamendi y 1200 hectáreas de la Reserva Natural Río Luján.)

Marco geológico: 

La llanura alterna zonas casi completamente planas con ligeramente onduladas. Se basa en depósitos de loess de 300 a 5000 metros de profundidad que se acumularon durante unos 5 millones de años, desde el inicio del Plioceno hasta el Holoceno. La roca cristalina se encuentra por debajo de estos depósitos.  En toda la región hay lagunas permanentes y temporarias de diversas dimensiones. La mayoría se deben a la pobre red de drenaje asociada a la escasa pendiente regional y la topografía plana.

Dentro de  la Reserva se encuentran dos zonas bien diferenciadas entre sí. Por un lado, la denominada Terraza de la Pampa Ondulada conformada por la acumulación de sedimentos arrastrados por el viento, cuyos suelos ricos en materia orgánica son excelentes para la agricultura. El relieve presenta suaves ondulaciones, con una napa freática profunda y excelente drenaje. 

Luego, un gran desnivel en forma de barranca, de 20 metros en su parte más alta, da comienzo a otra zona formada por una extensa llanura aluvial o bajíos ribereños, originados por los sedimentos arrastrados por el río Paraná. Dichos sedimentos, de origen fluvial y producto de la acción del viento, al no estar consolidados y encontrarse a muy poca profundidad, son propensos a ser arrastrados por las continuas crecientes. Se extienden desde el pie de la barranca hacia los ríos Paraná y Luján.

Flora: los ambientes representados pertenecen a la ecorregiones del delta e Islas del Paraná, pastizal pampeano y espinal compuesto en su mayor parte por humedales. La vegetación de la Reserva está distribuida en ambientes naturales distintos. 

Por un lado,  una franja de árboles y arbustos de porte mediano que se desarrolla a orillas de los ríos Paraná y Uruguay, desde el sur de Brasil hasta la provincia de Buenos Aires, conocida como selva ribereña. Está conformada por árboles de mediano porte que constituyen el llamado monte blanco y se la puede considerar como una versión empobrecida de los bosques chaqueños. Entre las especies representativas de esta zona se encuentran árboles como el sauce criollo (Salix humboldtiana) siempre en las orillas de los cursos de agua;  el aliso de río (Tessaria integrifolia) alto y delgado, que crece rápidamente sobre bancos de arena;  la anacahuita (Blepharocalyx salicifolius), el curupí (Sapium haematospermum), el ceibo (Erythrina crista-galli) que pertenece a la familia del poroto y es un árbol que difícilmente supere los 10 m de altura. Posee un tronco bajo y rugoso y su amplia copa es desaliñada, pero, a pesar de ello, es una especie ornamental muy aceptada cuya flor es símbolo de nuestro país y del Uruguay,  y la palmera pindó (Syagrus romanzoffiana) que presta su nombre al Paraná de las Palmas. Bajo la sombra de estos árboles, crecen diversos arbustos, lianas, enredaderas, helechos, cactus y claveles del aire todo lo cual confiere al lugar un aspecto selvático.
Otro ambiente diferenciable y próximo a la ribera del Paraná es el de los pajonales de espadaña (Zizaniopsis bonariensis), donde aparecen ceibos dispersos, así como totorales y juncales. En esa área se pueden encontrar el junco (Schoenoplectus californicus), la totora (Typha latifolia), la paja brava (Scirpus giganteus) y plantas acuáticas que tapizan las lagunas como el helechito de agua (Salvinia rotundifolia), la lenteja de agua (Lemna minima) y el camalote (Eichornia spp).
Hacia el oeste se destacan los pastizales y espartillares distribuidos en una extensa llanura aluvial, donde de acuerdo a la salinidad (distinto PH) de los suelos pueden hallarse distintas especies. En suelos de baja salinidad encontramos la cortadera (Cortaderia selloana), mientras que en los suelos alcalinso, crecen las gramíneas halófilas de escasa altura como el pasto salado o pelo de chancho (Distichlis spicata) y en aquellos pantanosos y arcillosos con espartillo (Spartina densiflora), en ocasiones acompañado por cortadera y el guaycurú (Limonium brasiliense). En algunos casos se conforma un hunquillar, conformado por manchones de matos esféricos de hunco (Juncus acutus).
Es diferenciable también un ambiente compuesto por pastizales característicos de la llanura pampeana con algunas especies de árboles, y dentro de este bioma, el tipo de vegetación dominante es la pradera, seguido por la estepa. Desde el punto de vista fitogeográfico, pertenece a la provincia fitogeográfica pampeana, si bien gran parte de la región fue modificada profundamente por la producción agrícola y ganadera. Entre los árboles, predomina el tala (Celtis tala), típico de la barranca,  conformando el talar.  Es un árbol de unos 8 m de altura que constituye el 70 % de la cobertura total de este ambiente.  Sus copas albergan numerosas plantas epífitas. Debido a que es el único talar bonaerense protegido por la Administración de Parques Nacionales, se encuentra en un aceptable estado de conservación. También acompañan otras especies como el ombú (Phytolacca dioica), el sauco (Sambucus australis) y el molle (Schinus longifolius. En total, en el pastizal pampeano se encuentran aproximadamente 450 tipos de gramíneas, 200 de leguminosas forrajeras y más de 370 especies diferentes de pastos. En esta región abundan las plantas herbáceas autóctonas. Algunas de estas variedades incluyen cebadilla criolla, paja voladora, flechilla negra, romerillo blanco, carqueja y yerba de oveja.

Fauna: el ecosistema del parque nacional está habitado por una importante cantidad y diversidad de especies de aves, mamíferos y reptiles. El 70 % de las especies de aves de la región pampeana forman parte de la biodiversidad de este espacio natural, aproximadamente 240 especies detectadas. La zona, además, fue declarada Sitio Ramsar y designada como Área Importante para la Conservación de las Aves.

Entre las especies de aves, se pueden mencionar el espartillero enano (Spartonoica maluroides), el burrito negruzco (Porzana spiloptera) y la pajonalera de pico recto (Limnoctites rectirostris) por el pico recto y la coloración del plumaje. Esta especie merece una mención especial, ya que en la provincia de Buenos Aires sólo habita en la Reserva Otamendi. También puede divisarse el federal (Amblyramphus holosericeus) con su capuchón anaranjado rojizo hasta el pecho y el resto del plumaje negro que es otra de las especies que causa admiración en los visitantes.

También habita el parque el pecho amarillo común y el gavilán planeador. En las lagunas hay varias especies de patos, como el pato siriri, gallaretas, la martineta, chorlos y playeros. En la costa se encuentran pavas de monte común (Penelope obscura), boyeros negros y los arañeros. Los pastizales altos están dominados por enormes cortaderas o "colas de zorro", donde aves como los mistos y corbatitas el jilguero amarillo, el cardenal de copete rojo, el zorzal, y otras hermosas aves,encuentran un sitio clave donde vivir. En la barranca se conforman bosques naturales de talas, acompañados de saucos, ombúes y espinillos, y son recorridos por zorzales, tacuaritas azules y pepiteros, ñandúes (Rhea americana), chajás (Chauna torquata) y chimangos (Phalcoboenus chimango), la pajonalera pico curvo (Limnoctites curvirostris) Suele vivir oculta y prefiere los ambientes asociados a serruchetas.   También encontramos  gavilanes (Buteo sp), halcones y lechuzas.  

Los bajos inundables son el hogar de la mayor parte de especies amenazadas del área, entre las que se destaca el emblemático ciervo de los pantanos. Los bajos inundables son el hogar de la mayor parte de especies amenazadas del área, entre las que se destaca el emblemático ciervo de los pantanos. Este cérvido anfibio  (Blastocerus dichotomus) es el mayor de América del Sur,  cuyo 1,20 m de altura hasta la cruz lo convierte en el ciervo sudamericano de mayor porte. De cuerpo fuerte y macizo, llegan a pesar hasta 125 kilogramos. Los machos poseen una robusta cornamenta de unos 60 cm de alto en los adultos. Habita en las inmediaciones de las propiedades privadas, más precisamente en el borde de las plantaciones de salicáceas exóticas y el pajonal de inundación. Se lo puede observar sólo al  amanecer, ya que luego se esconde en dicho bosque implantado. El otro cérvido autóctono de la región pampeana, el ciervo o venado de las pampas (Ozotoceros bezoarticus), se encuentra actualmente extinguido en la Reserva, a causa de la caza y la introducción de ganado doméstico.

Un punto aparte de toda la labor desarrollada aquí es la tarea que hay detrás de uno de los principales propósitos del área protegida: salvar de la extinción al ciervo de los pantanos, animal que da nombre a este Parque y uno de los más emblemáticos de la fauna sudamericana.  Esta especie forma parte del selecto club de ciervos anfibios de la que quedan sólo tres representantes en el planeta: una en India y Nepal, otra en China y la nuestra en Sudamérica, es un silencioso habitante de bañados y humedales capaz de atravesar grandes ríos a nado y de vadear terrenos movedizos con sus largas patas y sus pezuñas unidas por una membrana que le permiten sostenerse en el lodazal.  Lamentablemente, el ciervo de los Pantanos integra la “lista roja” de las especies amenazadas en el mundo y actualmente es protegido por miembros del CONICET con el objeto de profundizar el conocimiento científico y ambiental de la especie, cuya principal amenaza es, además de la caza furtiva, la pérdida de hábitat y los problemas sanitarios. El ciervo de los pantanos fue declarado Monumento Natural en algunas provincias y es uno de los animales más bellos de nuestra fauna autóctona. Los argentinos deberían disfrutar este parque y recorrerlo, así como difundir y apoyar su propósito: conseguir que este cérvido emblemático de nuestros pantanos y humedales no desaparezca de su hábitat.


Ciervo de los pantanos Foto:infocampo.net

Ciervo de los pantanos Foto:foroambiental.net
 


También hay varias especies de quirópteros, como los molosos o murciélagos cola de ratón, el moloso común (Tadarida brasiliensis), el moloso castaño (Molossus molossus) y el murciélago orejas de ratón (Myotis levis) . Se pueden encontrar una gran variedad de roedores representados por varias especies de especies de ratones, como el de campo (Akodon azarae), el isleño (Deltamys kempi), endémico de la cuenca del Plata, el hocicudo común (Oxymycterus rufus),  el cuis pampeano o apereá (Microcavia australis) y la rata nutria colorada (Holochilus brasiliensis). Se encuentran además el cuis (Cavia aperea) y el coipo mal llamado nutria criolla, ya que no pertenece a la familia de los mustélidos como las verdaderas nutrias (Myocastor coypus), el lobito de río (Lontra longicaudis)y el carpincho (Hydrochaeris hydrochaeris) el más destacado de todos estos roedores, que llega a medir hasta 1,30 m de largo y a pesar aproximadamente 70 kg, por lo cual es considerado el mayor roedor del mundo Son animales gregarios que, en zonas como el Iberá, se reúnen en grupos de hasta 50 individuos, situación que provoca grandes mortandades debido al hacinamiento y a la falta de recursos. Como el coipo, es una especie muy perseguida por su carne y su cuero.

 Los mamíferos terrestres son en su mayoría tímidos y muy esquivos y muchos de ellos tienen hábitos nocturnos, factor que impide verlos con facilidad. Lo que sí es fácilmente observable son las evidencias de su presencia, tales como huellas y excrementos. Entre ellos, se puede al único felino silvestre que habita la Reserva, el gato montés (Oncifelis geoffroyi), el de más amplia distribución en nuestro país. Es un gato de pelaje con fondo gris u ocráceo y manchas negras diseminadas por el dorso y los flancos. En la Reserva, como en toda la región pampeana y del delta, es común ver ejemplares melánicos (negros),  rasgo que se debe a una mutación genética. Hay registros de naturalistas y pobladores que habitaron la zona en el siglo XIX que atestiguan la presencia del mayor felino americano, el yaguareté, que actualmente apenas sobrevive confinado a pequeñas porciones de territorio en el norte y nordeste del país y el puma (Puma concolor) del cual se han encontrado huellas, pero no se han visto ejemplares en la actualidad. También habitan el predio el zorro pampa (Lycalopex gymnocercus) y pequeños rebaños de guanacos (Lama guanicoe) y marsupiales, como la comadreja overa o zarigüeya (Didelphis albiventris), que con sus 70 a 90 cm de largo total es la más grande del país,  comadreja colorada (Lutreolina crassicaudata) distinguible de la anterior por su menor tamaño y por su pelaje normalmente anaranjado o rojizo y la comadrejita ágil (Gracilinanus agilis) verdaderos fósiles vivientes porque a lo largo de millones de años casi no cambiaron evolutivamente.

Entre los anfibios y reptiles hay algunas especies de culebras, el lagarto overo,  la rana criolla (Leptodactylus ocellatus) y la tortuga pintada (Trachemys dorbignyi).

También, las actividades de la ganadería han promovido la introducción del ganado vacuno dentro de la fauna activa pampeana. El ganado, originado con los ejemplares introducidos por los españoles en las primeras entradas en el territorio, era salvaje y se cazaba para aprovechar su carne y pieles. Posteriormente, debido a la riqueza de la pastura, se iniciaron los asentamientos permanentes con fines económicos de explotación de la ganadería. En la actualidad, razas de ganado traído de Inglaterra y Escocia comparten el ecosistema con variedades originarias de la pampa, entran dentro de esta categoría las razas Charolais, Hereford y Aberdeen Angus y vacunos lecheros como los ejemplares de la raza Holando-Argentino. Por último, se estima que también como resultado de la actividad económica, en estos pastizales habitan ovejas, cerdos y caballos, así como animales de granja y otras especies foráneas como la liebre europea, el jabalí (introducidos para la caza) y el gorrión común.

La introducción de las explotaciones ganaderas, perjudicó a la fauna endémica del ecosistema, por la competencia por los recursos, la invasión de su hábitat y por la colocación de alambrados, entre muchas otras agresiones que sufrió la bioma del predio.

Paleontología: hace unos 18000 años se produjo el último avance de los glaciares. Por entonces, en la zona de la desembocadura del Paraná, el clima era seco y más frío y el caudal de ambos ríos, el Paraná y el Uruguay, era menor que el actual. A fines del pleistoceno y comienzos del holoceno (14000 a 8500 AP) se extinguieron los últimos ejemplares de la megafauna (animales de más de una tonelada de peso) como perezosos, mastodontes y caballos americanos. Es importante notar que el caballo americano prehistórico del pleistoceno, el hipidión, no es de la misma especie del caballo  que introdujeron los españoles, como así tampoco, el mastodonte americano corresponde a la misma especie del mamut lanudo europeo. A mediados del holoceno (8500 a 3500 AP) el clima se fue tornando más cálido y húmedo por el aumento de las lluvias que produjeron inundaciones que a su vez causaron grandes pantanos y una vegetación adaptada a ellos.

Hace 6000 años, aumentó el nivel de los océanos produciéndose una ingresión en la amplia planicie del Paraná y el Uruguay. El mar retrocedió hace 5000/4000 años AP) dejando al descubierto extensas superficies.  Antes de la formación del delta actual (unos 4000 AP) la desembocadura del Paraná estaba localizada a 250 kilómetros aguas arriba, y mucho más tardíamente, la temperatura y la humedad aumentaron para finalmente acercarse a las actuales hace relativamente poco tiempo, unos 1000 años. 

Restos culturales: la ocupación prehispánica ha quedado evidenciada en abundantes sitios arqueológicos excavados en el delta inferior del Paraná. Pueblos de cazadores-recolectores-pescadores fueron manifestaciones culturales autóctonas desde el holoceno tardío, que han producido alfarería que demuestra una importante diversidad cultural , cabezales de arpón, objetos ornamentales, uso prehispánico de las palmeras, horticultura, instrumentos de pesca y demás productos de factura humana.  Túmulos como el de Médanos de Escobar, Túmulo II de Brazo Largo, el sitio Río Luján y otros, han brindado información sobre esta ocupación  prehispánica aculturada con pueblos guaraníes asentados en la región más tardíamente.

En la postconquista española, la zona, área de influencia del Camino Real  (hoy Ruta Nacional 9)  era territorio de paso hacia el noroeste, de fértil pampa ondulada, cercana a cursos de agua importantes, y a puertos naturales. Con ocupación temprana de pequeños productores,  se conformaron antiguos núcleos, como Baradero (1615), San Nicolás (1748), San Pedro (1751) o Zárate (1756).

La ciudad de Campana, se fundó  tardíamente, el 6 de julio de 1885,  sobre la estancia de Campana entre el río Parana de las Palmas y la Cañada de la Cruz. La estancia recibió el apellido de su propietario, Francisco Álvarez Campana y Vega, gaditano que compró esas tierras en 1759, y que poseía otras en Gualeguaychú y La Matanza, así como chacras en San Miguel y múltiples casas de renta en la ciudad de Buenos Aires además de 20 esclavos. Éste era un mercader, con familia y vínculos en Cadiz,  que se desempeñó como Regidor y Procurador General en la Ciudad de Buenos Aires en épocas del Virreinato con sede en Lima. Su hermano José a la vez, era Alcalde Ordinario en Veracruz  en 1737. Pero Francisco no tenía redes parentales en el Río de la Plata, por lo que probablemente se convirtió en benefactor de la Hermandad de la Caridad para ganar prestigio social, y a partir del cual funda y financia el Colegio de Niñas Huérfanas de la Ciudad  en el Colegio de San Miguel y proyectó otras obras de carácter benéfico. Impulsó la industria de la curtiembre y los obrajes de telares, donde fue un precursor, que llevó adelante además obras innovadoras como Pozos de Nieve o sea, sistemas subterráneos para la conservación de la carne con la acumulación de granizo. Las 5000 hectáreas que compró fueron conocidas como el Rincón de Campana, y en ellas criaba vacunos y mulas además de ser usada como puerto. Fue dueño de la curtiembre  Paso de Burgos, en Barracas, donde curtía pieles de lobos marinos, vacas, toros, becerros y perros). Proyectó y financió en 1763  la Vieja Recova que atravesaba la Plaza de Mayo y que se terminó en 1803, pero su propietario ya había fallecido en 1773.

Cien años después, estas tierras estaban en manos de los hermanos Costa, que las arriendan en 1855 a Ladislao Martinez para después comprarlas, en 1860 a sus herederos. Los hermanos Costa, Eduardo y Luis, son hombres vinculados a la política porteña y estrechamente ligados al general Bartolomé Mitre, de hecho el Dr. Eduardo Costa fue Ministro de Gobierno de la Provincia y luego Ministro de Justicia , Instrucción Pública y Culto durante la presidencia de Mitre y su hermano Luis era senador provincial. Pero ambos además demostraron ser sumamente eficientes e innovadores en la estancia de Campana, aprovechando a fondo los distintos ciclos económicos que atravesó el país, desde el ciclo lanar en 1860, donde destacaron como exportadores internacionales a excelentes agricultores, cuando el ciclo lanar expiró. La situación de sus tierras, a orillas del Paraná y en un  puerto natural, era una ventaja comparativa enorme para la exportación del grano y otros productos con demanda mundial. De hecho, la ciudad de Campana, fundada por los Costa,  fue trazada en torno a su puerto de aguas profundas ,que se diseño funcionalmente a la compañía de navegación a vapor de Guillermo Matti. Rápidamente la riberas del río Paraná y las  áreas circundantes se transformaron a partir de la incorporación de la infraestructura ferroportuaria e industrial a fines del siglo XIX y de la llegada masiva de inmigrantes que además, cambiaron las pautas de consumo de los nativos. En la compleja red hídrica, transversal al curso del Paraná, se instalaron frigoríficos, molinos, destilerías, ramos generales, el rubro energético y otros  emprendimientos que dieron un gran dinamismo económico a la zona. A principios del siglo XX, numerosas actividades náuticas recreativas transformaron el área en un polo social. Por estos años, Campana, pese a su fundación tardía, era cabeza del partido homónimo y  el paso adecuado para la exportación cerealera del litoral que convergía en Rosario. En 1906 ya se producía kerosene en Campana, con la Compañía General de Aceites.  Pero el paso fundamental se dio en 1911, con la llegada de ESSO (Eastern Seaboard Standard Oil) que instaló en Campana  la primera refinería de América Latina y para 1916, encargaron a astilleros argentinos la construcción del buque tanque Ministro Salaberry,  y en 1917, el primer vagón tanque para petróleo. Otra empresa, de origen argentino, pero con presencia internacional, hizo del partido industrial de Campana su asiento, Techint Ingeniería y Construcciones, con su planta Tenaris. 

Bartolomé Mitre y Eduardo Costa Foto:portaldecampana.com



Estación de ferrocarril de Campana Foto:mcampananoticias.com

Casa de los Costa en Campana Foto:laautenticadefensa.net

Puerto de Campana  Foto:Ulises Icardi , Wikipedia.org

 

Creación: el parque nacional Ciervo de los Pantanos es un área natural protegida de Argentina creada en la provincia de Buenos Aires mediante la promulgación de la ley n.º 27456 el 10 de octubre de 2018. Está conformado en su mayor parte por terrenos de la Reserva natural Otamendi y de la Reserva Natural Río Luján. El Congreso de la Nación sancionó la ley por la que se unificaron las cuatro mil hectáreas de la ex Reserva Otamendi con las 1.200 de la ex Reserva Natural Río Luján. El resultado es un espacio significativo para la conservación de la biodiversidad y la sustentabilidad de los servicios ambientales del humedal virgen más cercano a la ciudad de Buenos Aires

El 10 de enero de 2018 la Legislatura de la provincia de Buenos Aires había sancionado la ley provincial n.º 15006 7 mediante la cual cedió al Estado Nacional la jurisdicción ambiental de terrenos:

Artículo 1°: Transfiérese al Estado Nacional, la jurisdicción sobre el predio cuya individualización y límites se describe en el anexo I, apartados 1, 2, 3 y anexo II, que forman parte de la presente, ubicado en las secciones Rural e Islas Campana, ambas del Partido de Campana, con cargo de incorporar el área descripta al sistema de la Ley N° 22.351 de Parques Nacionales, Monumentos Naturales y Reservas Nacionales, bajo el nombre genérico de “Parque Nacional Ciervo de los Pantanos”.

Ley de creación del parque nacional: el 10 de octubre de 2018 el Estado Nacional acepta la transferencia de los terrenos mediante la ley n.º 27456:

Artículo 1º– Acéptase la transferencia de jurisdicción efectuada por la provincia de Buenos Aires al Estado nacional mediante el artículo 1º de la ley provincial 14.874 –texto ordenado por la ley provincial 15.006–, sobre un área de aproximadamente cinco mil ochenta y ocho hectáreas (5.088 ha), cuyas parcelas se describen en el anexo I de la presente.

Y en la misma ley se crea el Parque nacional Ciervo de los Pantanos:

Art. 4º- Encontrándose cumplidos los requisitos previstos por los artículos 1º, 3º y concordantes de la ley 22.351, créase el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos cuyo territorio se describe gráficamente en el anexo II y el cual, a partir de la promulgación de la presente, quedará sometido al régimen de la citada Ley de Parques Nacionales, Monumentos Naturales y Reservas Nacionales.

Administración:  forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Argentina, por lo cual es administrado por la Administración de Parques Nacionales de acuerdo a la la ley n.º 22351.


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IMPACTO LOCAL

Información General

Efectivos policiales recorrieron una zona misteriosa del Delta conocida como “El ojo”

Por Leo Ibarrola -31 de enero de 2021



Días pasados se llevó a cabo otra recorrida de reconocimiento de terreno y prevención entre guardaparques del Parque Nacional “Ciervo de los Pantanos” y policías del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) Zárate- Campana, perteneciente a las Fuerzas Especiales de la Provincia de Buenos Aires.


En este caso se trató del sector conocido como El Ojo, que se encuentra dentro de las parcelas de la ex reserva provincial Río Luján incorporadas al área protegida con la creación del Parque Nacional.

En esta oportunidad se encontró el terreno muy seco siendo Pajonales Inundables el ambiente presente en la zona, pero no se detectó la presencia de cazadores furtivos.

Fue a principios de diciembre cuando en embarcaciones del Parque Nacional, se iniciaron las recorridas de reconocimiento y prevención en cursos de agua del área protegida.

Durante aquella recorrida se dio con un campamento de pescadores furtivos y cazadores con perros en un sitio de alto valor cultural conocido como “Puesto Bianchini”, en la intersección del Río Luján y el Canal Santa María. Se procedió al secuestro de trasmallos, cañas de pescar, motor de embarcación, cuchillos, machetes, gomeras, peces y un coipo; así como al labrado de las infracciones correspondientes.

EL OJO

Luego de cruzar la Ruta 9, el río Luján describe una gran curva y se pone paralelo al río Paraná, en sentido a Escobar. Es en esa curva donde nace el canal Santa María, una línea recta de 1.5 kilómetros dentro de la jurisdicción de Parques Nacionales.

La formación “El Ojo” fue bautizada así por el director y productor de cine Sergio Neuspillerm. Se encuentra a unos 2 mil metros de la margen del canal Santa María, y a una distancia similar desde el propio río Luján, en un terreno agreste y de difícil acceso.

Fue en 2016 cuando el lugar captó la atención de los medios nacionales e internacionales al ser difundido por Neuspillerm quien ese entonces pretendía recaudar dinero para realizar un documental.

Lo extraño de esta isla de 118 metros de diámetro es que además de ser un círculo casi perfecto, es que gira sobre su propio eje. Algunos lo asocian fenómenos paranormales ocurridos en la zona, e incluso se llegó a relacionarlo con el fenómeno OVNI.

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DIARIO ZONAL DE LA MAÑANA

CAMPANA, BS. AS., ARGENTINA

lunes, 30/ago/2021 - 19:47

Edición Digital

» Este artículo corresponde a la Edición del viernes, 27/abr/2018 de La Auténtica Defensa.

Iniciaron las obras del Canal Santa María

Funcionarios provinciales supervisaron las obras llevarán una inversión de $565 millones. En paralelo, vecinos denuncian que la tierra removida será utilizada para un emprendimiento privado: el ex "Puerto Palmas", hoy "Bahías del Paraná".


El subsecretario de Infraestructura Hidráulica de la Provincia, Luis Giménez, recorrió las obras del canal Santa María, el cual vincula al río Luján con el río Paraná de las Palmas. La obra se encuentra en la primera parte del proyecto y planifica que con la eliminación de presas naturales, árboles caídos y otros objetos se aumente sensiblemente el escurrimiento.

"La necesidad de incremento de la capacidad hídrica del Canal Santa María responde a la problemática de inundaciones que ocurren en la cuenca del Río Luján, la cual abarca a los partidos de Campana, Chacabuco, Escobar, Exaltación de la Cruz, Gral. Rodríguez, José C. Paz, Luján, Malvinas Argentinas, Mercedes, Moreno, Pilar, San Andrés de Giles, San Fernando, Suipacha y Tigre" expresaron desde la subsecretaría.

Según se informó, las obras se extenderán a lo largo de 7.1 KM e implican una inversión de $ 565 millones. Incluyen la ampliación de un tramo del canal existente y la excavación de un nuevo canal aliviador. También se realizarán tareas de dragado y limpieza, como así también "la construcción de senderos y alcantarillas".


5 kilómetros


En paralelo con el inicio de las obras del Canal, la agrupación ambientalista "Vecinos del Humedal" señalan que la firma "Brenna Desarrolladores" tiene decidido construir un camino de acceso al desarrollo inmobiliario "Bahías del Paraná" ("Ex Puerto Palmas") que estaría emplazado justo en medio del Canal Santa María y el canal aliviado a construirse de cero. De hecho, en su página web, Brenna propone una primera etapa de 107 Chacras Náuticas con todas con "frente al Canal Santa María".

"El segundo o sea el nuevo canal aliviador no fue construido aún. Está aprobado por la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas, fue licitado y adjudicado, a pesar de que tiene serias objeciones de parte de expertos en el tema en cuanto a su utilidad para aumentar la capacidad de descarga de los excesos hídricos. El nuevo canal simplemente alivia y alienta la especulación inmobiliaria del grupo Brenna" expresa el comunicado de "Vecinos de Humedal".

Las versiones indican que también el acceso por tierra al emprendimiento será a partir de la construcción de un camino de 5 kilómetros trazado sobre la superficie del futuro Parque Nacional Ciervos de los Pantanos y que la tierra removida del canal con fondos públicos será dispuesta de manera tal que colaborará en levantar la cota tanto del emprendimiento, como la de la traza del camino de acceso, ahorrando así una cifra considerable al emprendimiento privado.

El proyecto original de Brenna fue presentado en sociedad a principios de la década pasada bajo el nombre "Puerto Palmas" y no prosperó, entre otras cuestiones, porque proponía la reapertura del viejo camino de servidumbre autorizado en el gobierno de Frondizi, que unía la Estación Río Luján con el Río Paraná, atravesando la actual Reserva Natural Estricta Otamendi y futuro Parque Nacional Ciervo de los Pantanos.

El emprendimiento tiene salida al Paraná por el Canal. Son 107 Chacras Náuticas.


Días atrás, funcionarios de Hidráulica de la provincia visitaron las obras del Canal Santa María.


Octubre de 2001. M. López Alfonsín, de Parques Nacionales firmó la resolución 477/01 autorizando la apertura del camino, junto al entonces Intendente Varela y el desarrollador Gerardo Brenna.


































 

 





















PARQUE NACIONAL LAGUNA BLANCA

El emblema del parque Laguna Blanca es el gran cisne de cuello negro (Cygnus melancoryphus) que habita en lagunas, lagos y ríos. La hembra algo más pequeña, transporta a los pichones, junto con el macho, en el lomo. Se alimenta principalmente de vegetación acuática.

Categoría:  UICN II (Parque Nacional)

Domicilio: 12 de Julio 686 (8340) Zapala, Neuquén

Web:

Correo electrónico:  lagunablanca@apn.gob.ar

Código postal:    (8340)

Prefijo telefónico: (02942)

Teléfono: 02942 431982

Horario e Ingreso: 

El ingreso a la Oficina de Informes es de 9.00 a 15:30 horas.

La entrada es gratuita.

INFORMACIÓN BÁSICA

Objeto: la Laguna Blanca es el área de nidificación más grande de la Patagonia, con más de 130 variedades de aves, 25 de estas especies nidifican en la Laguna Blanca, entre ellas el cisne de cuello negro. Es sitio Ramsar (Humedales de Importancia Internacional). El parque, ubicado en la ecorregión de la Estepa Patagónica, está situado entre antiguos conos volcánicos. 

Ubicación: en el departamento de Zapala, en el centro-oeste de la provincia de Neuquén , a 30 km de la ciudad de Zapala y a 120 km de la ciudad de Aluminé, se halla el Parque Nacional Laguna Blanca. 

Mapa satelital:

https://www.google.com/maps/place/Parque+Nacional+Laguna+Blanca/@-39.0448683,-70.3291599,17z/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x960d8423767cced1:0xa95f3f995f411d42!8m2!3d-39.0448683!4d-70.3269712?hl=es

Coordenadas 39°02′29″S 70°21′30″O

Accesos: se accede al Parque Nacional Laguna Blanca por la ruta nacional N° 40, empalmando por ruta provincial N°46.

Hay frecuencias diarias de aviones o autobuses de larga distancia hasta la ciudad de Neuquén. Desde esta ciudad,  se debe tomar la ruta nacional 22 hasta Zapala, la ruta  nacional 40 luego la ruta provincial hasta el parque, totalizando un recorrido de 215 kilómetros.

Desde Temuco (Chile), hay dos pasos: el Paso Pino Hachado,  ruta nacional 242, ruta nacional 40 y luego ruta provincial 46, totalizando un recorrido de 359 kilómetros) o el paso de Icalma, ruta provincial 13 y ruta provincial 46, totalizando un recorrido de 87 kilómetros).

Transportes alternativos: desde cualquier lugar del país es posible, por tierra o por aire, llegar a Neuquén. Buenos Aires ofrece frecuencias diarias de micros de larga distancia, o vuelos diarios a la capital provincial. Una vez en Neuquén, es posible alquiler un auto hasta el parque Laguna Blanca.

También se puede llegar a Zapala en ómnibus y de allí al parque nacional en taxi u ómnibus que parte camino a Aluminé, y bajar en Zapala.

Recomendaciones para leer antes de viajar:

  • al momento de viajar, se recuerda consultar estado de rutas, pronóstico del clima y habilitación de pasos internacionales. Es recomendable llevar un mapa en formato papel. En temporadas invernales, es conveniente llevar cadenas en los neumáticos. Por cualquier eventualidad, lleve calentador y ropa de abrigo en su vehículo.
  • el mejor momento para visitar el parque es de noviembre a marzo.
  • circule a baja velocidad en los senderos del parque nacional, puede atropellar animales, evite problemas.
  • cargar el tanque de combustible  antes de iniciar el recorrido en Esquel, en Zapala, Piedra del Águila y Junín de los Andes.
  • lleve anteojos de sol, gorra o sombrero, protector solar, manteca de cacao para los labios, recuerde que el fuerte viento los reseca. Calzado  de trekking, ropa adecuada para la temporada en que visite el parque, pero no olvide dejar en el vehículo una muda de abrigo, aún en verano. En el predio no hay prácticamente árboles ni reparos donde buscar sombra. 
  • el clima de la Patagonia es imprevisible, cambiante y riguroso, aún en temporada estival. El viento reduce notablemente la temperatura.
  • llevar mantas y un calentador por cualquier problema que pueda ocurrir y que obligue a pernoctar en la ruta.
  • es obligatorio el registro de los acampantes.
  • lleve calentador , agua y víveres, ya que no hay preveeduría en el parque(sólo es posible usar el calentador en el sector del acampe "El Chimango", ya que está prohibido hacer fogatas o juntar leña.
  • en el parque hay acampe y puede hacer pic-nic. Todos los residuos que produzca, debe retirarlos del parque con usted, lleve una bolsa descartable para ese fin.
  • está totalmente prohibido ingresar en la Laguna Blanca, las aguas son frías, muy profundas y no hay guardavidas.
  • está prohibida la navegación de la laguna.
  • está prohibido llevar mascotas a todos los parques nacionales argentinos.
  • la temporada de pesca se inicia el 1° de abril y finaliza el 31 de octubre, y se realiza en el margen de la laguna que da a la ruta provincial 46. El límite de pesca es de 10 percas (truchas criollas) al día. Para esta actividad es necesario obtener un Permiso de Pesca en el Centro de Visitantes Nómades, ruta provincial 46 km 25, de lunes a domingo de 9:00 a 16:00 horas. En Zapala, se puede adquirir en la Intendencia del parque, Avda 12 de Julio 686, de lunes a viernes  de 9:00 a 16:00 horas. Pagan el permiso los mayores de 12 años y menores de 65 años. Jubilados, pensionados y discapacitados, presentando la documentación correspondiente, obtienen el permiso en forma gratuita.
  • se multa a los pescadores que dejen vísceras de pescado o tansas o cualquier otro residuo de la pesca, abandonado en el predio.

Además de la Laguna Blanca, son lugares interesantes para visitar:

En el Parque

  • Centro de Visitantes "Nómades"
  • Sendero Paseo de la Laguna y Alero El Resguardo
  • Sendero Cerro Mellizo Sur
  • Sendero geológico El Escorial
  • Laguna Fantasma
  • Interpretación de flora, fauna y rasgos geológicos
  • Observación de aves
  • Fotografía y contemplación del paisaje
  • Pesca recreativa desde el 1 de abril al 31 de octubre de cada año

Fuera del Parque

  • Parque Nacional Lanín (Lago Quillén a 118 km, Lago Rucachoroi a 125 km y Lago Ñorquinco a 155 km)
  • Parque Provincial Copahue (194 km hasta Villa Caviahue)
  • Lago Aluminé (157 km hasta Villa Pehuenia)

Alojamiento: la localidad de Zapala, a 36 km, ofrece alojamiento, gastronomía y combustible, entre otros servicios.

Guardaparques: en el Centro de Visitantes Nómades, ruta provincial 46 km 25, de lunes a domingo de 9:00 a 16:00 horas. 

Laguna Blanca
Foto: es.wikipedia.org

Parque Nacional Laguna Blanca Foto: revistaairelibre.com.ar

Altitud: 1270 msnm.

Clima: árido y con fuertes vientos del oeste, con gran amplitud térmica diaria. Las temperaturas medias van desde los 22°C en verano (con máximas superiores a los 40°C) y los 5°C en invierno (con mínimas de hasta -20°C). La temperatura media anual es de 10°C. Hay desde 150 a 200 mm anuales de lluvia, concentrados en la estación invernal, y nevadas de consideración durante los meses más fríos. Predominan los secos y fuertes vientos del oeste.

Ecorregión: estepa patagónica dentro de ésta incluye a las ecoregiones asociadas al área patagónica occidental (dominio andino norpatagónico), Payunia, Monte y Estepa. 

Bioma: conformada por la Provincia Fitogeográfica Patagónica, dividida en  Patagónia Occidental (Andino Patagónica) y Payunia.

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan: están protegidas por el parque nacional, la Laguna Blanca, donde vierten dos arroyos de escaso caudal , el Llano Blanco y el Pichi Ñireco. La Laguna Blanca tiene 30 kilómetros de costa,  (aproximadamente 6 kilómetros por 4 kilómetros) y unos 12 a 14 metros de profundidad.  Ésta está acompañada por  ocho lagunas menores , entre ellas la Laguna Verde, Laguna Jabón, Laguna Antonio, Laguna del Molle, Laguna del Hoyo y parte de la Laguna del Cuero. 

Laguna Blanca Foto: turismoruta40.com.ar


Superficie: 11.250 hectáreas, divididas en dos áreas de manejo: parque nacional con 8213 ha y reserva nacional con 3038 ha.

Corredores turísticos: definidos regionalmente como “De la Estepa”, “Ruta del Pehuén” y “De los Lagos Norte”.

Marco geológico:  el parque es una amplia meseta basáltica de hasta 1.350 metros, que al llegar a la Laguna Blanca constituye la denominada Barda Negra.  Hay tres cerros principales en el parque, todos ellos antiguos conos volcánicos, en su mayor parte cubiertos por aluviones recientes. El más alto es el Mellizo Sur, de 1.721 metros, hacia el sureste del parque. El aspecto del escorial basáltico indica una actividad volcánica más o menos reciente (Cuaternaria) en toda el área; los escoriales de superficie mesetiforme se presentan como vastos pedregales.

Al este del parque, las geoformas se presentan con suaves ondulaciones que representarían una zona de transición -comparada con el relieve topográfico entre la región circundante a Zapala, casi penellanura, con el área de la Laguna, donde ya se observan algunas elevaciones, para rematar en el cordón del Chachil.   En general el suelo es de alta permeabilidad (escasa retención de agua). Los suelos  analizados  son de naturaleza volcánica, siendo sus principales componentes granos de basalto, toba y  cristales de cuarzo.

Flora: de las 325 especies reconocidas en el parque, un 90 % son nativas y 10 % son introducidas, generalmente desde el Viejo Mundo. De las especies nativas, unas 60 son endémicas de la Argentina, principalmente restringidas al sector andino austral y de ellas, 48 son únicas de la provincia del Neuquén. El tipo de flora del parque corresponde a la estepa arbustiva, baja y espinosa, con más cantidad de arbustos xerófilos que gramíneas. Volcanes extintos,  basaltos, mesetas, mallines, riachos y lagunas permitieron el desarrollo de una bella diversidad vegetal, caracterizada por arbustos y hierbas de bajo porte y raíces profundas, xerófilas  y gramíneas, representadas por alrededor de 325 especies y varias subespecies. La vegetación de la estepa patagónica se adaptó a través del tiempo a las duras condiciones climáticas, falta de agua, muy altas y muy bajas temperaturas, nieve, aridez y fuertes y constantes vientos, desarrollando formas y tamaños resistentes a estas características del lugar. La gran mayoría son pequeñas hierbas con flores amarillas, ejemplo de éstas son  la topa-topa (Calceolaria polyrhiza), la estrellita, arbustitos coloridos como las verbenas (Junellia thymifolia, Junellia connatibracteata) o el tomillo rosa (Pleurophora patagonica) crecen en la estepa y, en los escoriales aromáticas como la satureja (Clinopodium darwinii) o el tomillón (Mulguraea cedroides). También habita en comunidades, la pequeña florcita blanca  (Tristagma patagonicum) o los junquillos violetas(Olsynium junceum). En peligro de extinción,  están la Nassauvia hilli, la Adesmia sandwithii, la espinosa Pantacantha ameghinoi o el Senecio steparius. Todas ellas crecen entre matas compactas de neneos (Mulinum spinosum), matas amarillentas de coirones (Jarava neaei) y uñas de gato (Nassauvia axillaris) además de plantitas que tapizan el suelo como la leña de piedra (Azorella monantha) o las espinosas, como la chupa sangre (Maihuenia patagonica) o la malaspina (Retanilla patagonica) . El Parque conserva muestras de comunidades terrestres como arbustos medianos de duraznillo, pataguilla (Anartrhophyllum rigidum) y  molles (Schinus marcandii y Schinus odonellii) .

En los conos volcánicos, crecen  bellas y aisladas plantas con flores, como la  extraña viola volcánica (Viola columnaris), lamentablemente en peligro de extinción, o la amancay (Hieronymiella aurea, Alstroemeria patagonica) típica del paisaje patagónico, o la  Pozoa coriacea y el Oreopolus glacialis. En los mallines, al norte de la Laguna Blanca, crece juncos, pastos y ciperáceas. Entre los altos paredones que encajonan al arroyo del Llano Blanco, crecen muchas especies exclusivas del parque, como dos helechos (Adiantum chilense y Cystopteris apiiformis).

En el portal de noticias De Neuquén, Prensa y Difusión del Parque Nacional Laguna Blanca, informa que "...Las lagunas del Área Protegida tiene la particularidad de haber evolucionado sin la presencia de peces. El desarrollo de plantas, como la gambarusa o vinagilla (Myriophyllum quitense) que puede cubrir completamente a las lagunas, es fundamental para el nidificación de diversas especies de aves acuáticas -como el cisne de cuello negro (Cygnus melancoryphus)-, así como también refugio para los anfibios, como nuestra rana endémica (Atelognathus patagonicus). El ecosistema de la laguna Blanca se encuentra drásticamente modificado por sucesivas siembras no autorizadas de perca (Percichthys trucha) entre los años 1943 y 1968, hallándose en la actualidad prácticamente sin vegetación...".

Amancay  Foto: centroculturalargentinodemontania.org.ar


Coirones Foto Flickr


Viola columnaris Foto sib.gob.ar

Oreopolus coriácea Foto darwin.edu.ar
.

Fauna: todas las lagunas del área protegida, evolucionaron sin la presencia de peces pero con una importante diversidad de aves acuáticas. Esta equilibrio fue revertido con las sucesivas siembras de percas (truchas criollas) y en en menor medida, truchas arco iris y otras especies entre los años 1943 y 1968. Esta introducción de peces exóticos han disminuido considerablemente la cantidad de aves acuáticas en desmedro de las condiciones de refugio y dieta de las aves, así como la extinción de la ranita acuática de la Laguna Blanca, endémica de la zona, y que ahora apenas se la ve en las lagunas menores donde no hay peces. La pesca recreativa -con la disminución de las especies invasoras- es una de las estrategias pensadas y puestas en práctica desde el 2001, para restaurar el habitat perdido de aves y anfibios. 

Cisne de cuello largo Foto: argentina.gob.ar


Una gran variedad de aves (más de 125 especies, 25 de ellas nidificantes, otras estacionales y las últimas migratorias) que habitan la región, conforman un gran atractivo del parque. Son abundantes las gallaretas de ligas rojas, el pato cuchara, el pato overo y el pato barcino. Se intenta que el cisne de cuello negro,  recupere su población. El censo de 1995, contó 2300 ejemplares, en censos posteriores, no llegaban a 300. En cambio, el macá plateado desapareción de la Laguna Blanca, pero todavía hay ejemplares en las lagunas menores. También se presentan en la laguna,  el flamenco austral, además de chorlos, playeros, y una población creciente de gaviotas capucho café, bigüás y gaviotas cocineras. Además  visitan las distintas lagunas en diferentes épocas del año, el choique, el halcón peregrino ,  las agachonas grandes, las palomas de alas negras, la remolinera patagónica, el canastero pálido, o el aguilucho común, que nidifican en las paredes abruptas que bordean la laguna del lado norte, así como choiques y cóndores. Más escasas son las garzas moras, los patos capuchinos, el pato cabeza negra, el halcón plomizo o la monjita castaña, entre muchos otros. Entre los anfibios se destaca la rana acuática patagónica, endemismo regional, que se extinguió en la Laguna Blanca por la introducción de la perca, pero que sobrevive en las lagunas menores.

Por las cornisas pueden verse a los chinchillones o vizcachas de la sierra,  y muy ocasionalmente pumas, zorros grises, piches o el gatos montés. En retroceso notable está el guanaco, cuya población envejecida (ejemplares de 35 a 40 años de existencia) auguran su posible desaparición. Abundantes en cambio son las poblaciones de liebres y conejos, especies introducidas a fines del siglo XIX, que compiten con las poblaciones autóctonas por los recursos.

Paleontología: en cercanías del Cerro Mellizo Sur hay un importante banco calcáreo fosilífero, con gran cantidad de restos fosilizados de pelecípodos (bivalvos, lamelibranquios o pelecípodos son  clasificados biológicamente en el filo Mollusca.  Presentan un caparazón con dos valvas laterales, que se cierran por acción de uno o dos músculos aductores) e improntas de amonites (subclase de moluscos cefalópodos extintos que existieron en los mares desde el Devónico Medio hasta finales del Cretácico). Estos restos malacológicos, indican el origen marino de la zona, posiblemente del Jurásico Superior (unos 140 millones de años atrás).

Restos culturales: desde hace más de 2000 años, la zona es reconocida como un lugar de encuentro, de comunicación, de caza, de recolección, de pastoreo y de trueque entre etnias, donde además obtenían recursos materiales sustanciales, como la piña de la araucaria que consumían los pueblos andinos.  Los españoles introdujeron el ganado equino, el lanar y el bovino, así como la agricultura, lo cual produjo sin lugar a dudas un desequilibrio ecológico fundamental, en ésta y en todas las áreas donde el hombre intervino modificando el ecosistema original. El área de la Laguna Blanca era una zona de conexión entre la estepa y la cordillera.

En Laguna Blanca se identificaron 31 sitios arqueológicos e históricos cuyas piezas se hallan en estado de catalogación. De estos yacimientos, 12 son a cielo abierto y 6 de ellos asociados  a abrigos rocosos pircados. 4 son abrigos rocosos con pinturas rupestres, un sitio con arte rupestre y 6 sitios históricos. En todos estos sitios se encontró material lítico, como cuchillos, raspadores, sobadores, lanzas, puntas, husos, morteros, mesas, palos de mortero y manos de moler, además de fragmentos cerámicos y objetos de metal, todos estos restos corresponden a distintos etapas desarrollo del hombre local. 

Creación: es un Parque nacional y reserva nacional, creado el 31 de mayo de 1940 por Decreto ley n.º 63601/1940 y formalizado en 1945 (Decreto Ley N° 9504/45 ratificado por Ley N° 13.895). Además es un sitio Ramsar (Humedales de Importancia Internacional)

Administración: por resolución n.º 126/2011 de la Administración de Parques Nacionales de 19 de mayo de 2011 se dispuso que parque nacional encuadrara para los fines administrativos en la categoría áreas protegidas de complejidad III, por lo cual tiene a su frente un intendente designado, del que dependen 4 departamentos (Administración; Obras y Mantenimiento; Guardaparques Nacionales; Conservación y Uso Público) y la división de Despacho y Mesa de Entradas, Salidas, y Notificaciones. La intendencia tiene su sede en la ciudad de Zapala, ubicada a 30 km del parque nacional.



  



PARQUE NACIONAL SIERRA DE LAS QUIJADAS

El emblema del parque representa a la tortuga terrestre chaqueña (Chelonoides chilensis)
en peligro de extinción, el vencejo blanco (Aeronautes andecolus)
que se posa verticalmente en grietas y fosas y la chica (Romorinoa girolae)
 que carece de hojas, hace la fotosíntesis en sus tallos verdes
y da flores amarillas y anaranjadas.



Categoría: UICN II (parque nacional)

Domicilio: Intendencia Calle Junín 1460,  Provincia de San Luis

Web: www.argentina.gob.ar/parquesnacionales/sierradelasquijadas

Correo electrónico:  sierradelasquijadas@apn.gob.ar

Código postal:  (5700)

Prefijo telefónico:   (0266)

Teléfono: 0266 4445141

Horario e ingreso:

  • ·         de enero a mayo (temporada alta) de 7:00 a 20:00 horas (el ingreso se admite hasta las 18:00 horas) 
  • ·         de abril a diciembre (temporada baja) de 9:00 a 19:00 horas

·          

Las tarifas de ingreso son:

  • ·         entrada general $800
  • ·         residentes nacionales $210
  • ·         residentes provinciales $80.
  • ·         niños  hasta 12 años $110
  • ·         estudiantes que se acrediten, $80.
  • ·         alumnos hasta 16 años en excursión escolar (previa y debidamente acreditada ante la Intendencia del parque)
  • ·         jubilados, pensionados (registrados en el Sipa), discapacitados y niños hasta 5 años: no pagan.

·   INFORMACIÓN BÁSICA



Objeto: el parque protege ecorregiones de llanuras y mesetas del monte,  de sierras y bolsones del monte  y del chaco árido, además de especies, varias de ellas en peligro de extinción,  que habitan el lugar , como así mismo yacimientos arqueológicos y paleontológicos. La zona al este del parque de las lagunas de Guanacache, es un humedal sitio Ramsar de importancia internacional desde 1999, lagunas del desierto visitadas por flamencos y aves migratorias.

Ubicación: el parque nacional Sierra de las Quijadas (legalmente parque y reserva nacional Sierra de las Quijadas) se encuentra ubicado al noroeste de la provincia de San Luis,  en los departamentos Belgrano y Ayacucho. 

Mapa satelital:

https://www.google.com/maps/place/Parque+Nacional+Sierra+de+las+Quijadas/@-32.5726782,-67.3099143,10z/data=!4m7!3m6!1s0x95d537a2fd11b261:0xf70e33809ab0c96f!8m2!3d-32.4999567!4d 67.0105574!9m1!1b1?hl=es

Coordenadas: 32°33'03'' S 67°03'51" O

Accesos: desde la ciudad de San Luis por la ruta nacional 147 hasta Hualtarán, sobre el kilómetro 922 donde está la entrada al parque nacional  (distancia total 120 kilómetros).

Desde la localidad de Merlo(provincia de San Luis) por ruta provincial 5 hasta ruta nacional 20 en Quines, seguir al oeste hasta ruta nacional 147, girando a la izquierda,  a 8 kilómetros está la entrada al parque nacional (180 kilómetros en total).

A 500 metros de la entrada del parque, sobre ruta nacional 147, hay una proveeduría y comedor. En San Antonio hay servicio de gomería.

Transportes alternativos: la ciudad de San Luis recibe ómnibus de todo el país y vuelos diarios desde Buenos Aires y semanales desde otras provincias. Para llegar a Quijadas se puede alquilar auto o camioneta, contratar un remis o recurrir a una agencia de turismo. No existe ningún servicio de ómnibus hasta el Área Protegida pero las empresas que unen San Luis y San Juan hacen paradas en Hualtarán en diferentes horarios que deberán consultarse en la terminal de ómnibus.

Recomendaciones:

  • es fundamental contactarse con el parque antes de realizar el viaje y consultar además del estado de accesos y caminos, las normas provinciales para el cumplimiento del protocolo Covid. El parque está en el medio de un conflicto judicial entre la provincia de San Luis y el estado nacional apoyado por los conservacionistas, desde 2010, ya que la provincia quiere expropiarlo a APN . Por este motivo es difícil visitarlo, se ponen muchas restricciones y le aplican un protocolo Covid muy estricto, sobre todo tratándose de un inmenso espacio abierto. Aparentemente, no se está cobrando entrada, pero los senderos visitables son muy pocos y el parque no cuenta con Sala de Exposiciones.
  • es conveniente llegar temprano al parque, para poder visitar más senderos.
  • los senderos que requieren guía se deben coordinar previo contacto con la Intendencia del parque para acordar día y horario.
  • se recomienda visitar el parque de abril a octubre, para evitar las altas temperaturas.
  • el parque cuenta con un camping de 12 parcelas con sanitarios (duchas con agua fría) y parrillas individuales. 
  • el parque no cuenta con proveeduría. A 500 metros de la entrada del parque, sobre ruta nacional 147, hay una proveeduría y comedor. A 24 kilómetros al sur de Hualtarán, hay un comedor.
  • el agua del parque no es potable. Llevar agua y provisiones.
  • Utilizar ropa clara y fresca en época estival, calzado de trekking, protección solar, anteojos de sol, sombrero o gorra y eventualmente ropa de abrigo y/o lluvia. La amplitud térmica diaria de la zona es extrema. Sujetar bien sombreros y gorras porque las ráfagas de viento en las zonas altas son fuertes.
  • los cursos de agua del predio son temporarios, dependen de las lluvias estivales y corren hacia el principal colector: el Río Seco de la Aguada o Torrente de la Aguada. El río Desaguadero, que nace en el complejo de lagunas Guanacache con el aporte del río San Juan, el río Mendoza y el río Bermejo. 
Las actividades a realizar son caminatas por distintos senderos:
  • Sendero Hornillos de Hualtarán, sobre el camino de acceso al parque. Se trata de restos arqueológicos de hornillos cuya fabricación corresponde a una antigua ocupación humana de la zona. 
  • Sendero de Flora Autóctona: son 1130 metros, una caminata autoguiada de dificultad baja a realizarse en aproximadamente 45 minutos. Se puede realizar con personas de tercera edad o con sillas de ruedas.
  • Sendero Las Huellas del Pasado, son 2 horas de ida y vuelta, acompañado por guía. 
  • Sendero Potrero de la Aguada, a 7 kilómetros de la entrada, son 3000 metros que demandan 90 minutos de ida y vuelta, con escalera y desniveles que requieren cierta experiencia previa y buena condición física. Se trata de una microcuenca formada hace 25.000.000 de años, que confluye en un bajo, donde nace el río con el mismo nombre que sólo en la época de lluvia recorre el lugar. En el resto del año, su curso sólo presenta arena y rocas. El Potrero de la Aguada tiene unas cinco mi hectáreas, fue una depresión que  se rellenó, se comprimió, se elevó, y luego se erosionó. El viento y agua que sedimentó el proceso, a su vez lo erosionaron . Es de una gran belleza paisajística, pero a nivel geológico tiene importancia internacional ya que explica procesos de hace millones de años. Es como una ventana al pasado de la tierra.
  • Sendero de los Guanacos, es autoguiado pero con registro previo  en la Oficina de Informes de acceso al área. Requiere 3 horas de ida y vuelta.
  • Sendero de Farallones, son 9 kilómetros con guía contratado y para un máximo de 20 personas, de alta dificultad. Demanda 4:30 horas de ida y vuelta.Los farallones, con sus acantilados, cornisas y terrazas, tienen un color rojizo. Apenas cubiertos de vegetación, delimitan un inmenso anfiteatro natural. La caminata por este sendero se cancela ante lluvias fuertes, temperaturas superiores a 35°C o ante temblores.
Huellas de dinosaurio en cercanías del
anfiteatro natural del sendero de Farallones
Foto: Ruta 0


Alojamiento: en las inmediaciones del parque no hay alojamiento. El sitio más cercano es San Jerónimo, un pueblo con pocas plazas, a 90 kilómetros. La ciudad de San Luis, a 120 kilómetros cuenta con más opciones. Merlo es la localidad más lejana, pero la mejor opción en cuanto a cantidad y calidad de hospedajes.

Guardaparques: el parque tiene su Intendencia en la ciudad de San Luis y en el predio de las Quijadas, hay una oficina de registro con guardaparques.

Altitud: el parque presenta desniveles importantes de +132, -173 (±305) en sus circuitos.
Clima: el clima es continental árido serrano, con una acentuada amplitud térmica diaria y estacional.  Las lluvias de 300 mm anuales, están distribuidas irregularmente durante el año, pero la estación seca se identifica en invierno y la húmeda a fines de primavera y principios de otoño.
  • la temperatura media invernal es de 12°C (-3°C y 23°C) 
  • en verano las máximas alcanzan los 35°C.

Bioma:  ecorregiones del monte de llanuras y mesetas,  del monte de sierra y bolsones y del chaco árido. 





Foto: buenavibra.com.es

Foto: Wikipedia










Ríos y cursos de agua que lo atraviesan: los cursos de agua son temporarios, dependientes de las lluvias principalmente estivales, y corren hasta el principal colector del sistema,  el río Seco de la Aguada o Torrente de la Aguada. Hacia el oeste del parque,  se destaca el río Desaguadero, (compartido con Mendoza) que como gran colector de amplias zonas cordilleranas, debido a los aportes principalmente del río San Juan, del Mendoza y  del Bermejo, tiene  un importante caudal pero debido a la utilización de sus aguas y a la aridez de las zonas que atraviesa provocan que al llegar al parque Sierra de las Quijadas merme considerablemente, al punto que en algunos tramos se transforme en una serie de charcas y lagunas. Al este del parque, el Desaguadero se funde con las lagunas de Guanacache, formando un humedal sitio Ramsar de importancia internacional, que actualmente está en peligro de transformarse en desierto por el desvío y el bloqueo de las aguas del Desaguadero.

Lagunas de Guanacache Foto: descubriendoargentina.com



Alumnos forestando las másgenes de la Laguna de Guanacache
Foto: puntoapartesanluis.com.ar


Todos los cursos de agua que que bajan de las serranías son temporarios, y sólo reciben el aporte de las escasas lluvias (unos 200 mm anuales) que inmediatamente son absorbidas por la tierra reseca. Las crecidas que vierten hacia el Potrero de la Aguada llenan el gran cauce conocido como río del Potrero de la Aguada en forma violenta pero breve,  llegando a tener un considerable volumen de agua.

Foto: lanacion.com.ar



Foto: FundaciónVida Silvestre Argentina



Superficie:  73.534 hectáreas con 46 áreas.

Marco geológico: contenida en el sistema de las Sierras Pampeanas, la sierra de las Quijadas es una geoforma natural de paisaje de acantilados, cornisas y graderías, con importantes depósitos geológicos, yacimientos naturales, que nos permite incursionar en el pasado remoto de nuestro planeta y obtener información acerca de los ecosistemas terrestres que existieron en la parte central de la República Argentina, durante la parte superior del período Cretácico inferior.

Flora: gran parte de este parque posee escasa vegetación por sus condiciones de aridez extrema. Entre esa vegetación , abundan los arbustos, como el atamisque (Atamisquea emarginata), la pichana (Cassia aphylla), el retortuño (Prosopis strombulifera) y las jarillas con predominio de Larrea divaricata y Larrea cuneifolia, y los matorrales de lata (Mimozyganthus carinatur). También abundan las cactáceas como el cardoncito (Cereus aethiops), la penca (Opuntia sulphurea), el huevo de indio (Tephrocactus articulatus), el puqui o puqui con bigotes (Tephrocactus articulatus var. Papirocanthus), el rastrero o cardón, denominado simplemente cardo (Trichocereus candicans), la penca rubia (Setiechinopsis mirabilis) y la de aspecto columnar (Echinopsis leucantha), entre otras especies más de porte pequeño y  plantas endémicas de la zona como la zampa de las Quijadas (Atriplex lithophila), arbusto  persistente de unos 50 a 70 centímetros de alto y hojas romboidales o la chica riojana(Ramorinoa girolae), endémica del Potrero de la Aguada, de abundante floración amarillo-anaranjada que expone desde mediados de octubre hasta fines de noviembre, cubriendo de intenso aroma y colorido los faldeos llamando la atención de abejas, avispas y demás insectos ávidos de néctar. Su madera, supera la dureza de la del quebracho colorado. También hay  pequeños montes de quebracho blanco (Aspidosperma quebracho-blanco),  algarrobo negro (Prosopis flexuosa),  brea (Cercidium praecox),  retamo (Bulnesia retama) y  albaricoque (Ximena americana). Los claveles del aire son abundantes: se han registrado tres especies del género Tillandsia. 

Al oeste de la sierra de las Quijadas corre el río Desaguadero, que ha creado una gran llanura de inundación en la que se encuentran bosquecillos de chañar que a comienzos de primavera se cubren de flores de color amarillo intenso y plantas que toleran los ambientes salados (halófitas). En el Potrero de la Aguada, a los mencionados, se agrega el quebracho blanco (Prosopis  alba). En Laguna de Guanacache aparecen juncales (Schoewoplectus californicus).  En los lugares donde hubo agua y luego desapareció hay “peladales”, es decir, terrenos resecos poblados de restos de totoras del género Typha y matas de vidriera (Allenrolfea vaginatus) y chañares. 

Fauna: a pesar de la apariencia árida de la zona, hay abundante vida animal. El área es hábitat del guanaco, del zorro gris, del pecarí de collar  y del conejo de los palos o mara chaquense, del gato montés y del puma en la cúspide de la cadena trófica. Varias especies del parque están en peligro de extinción: la tortuga terrestre chaqueña por ejemplo,  el halcón peregrino,  el pichiciego menor,  el jilguero del monte o la reinamora grande, el águila coronada y  el cardenal amarillo, amenazados por destrucción de su habitat o bien, por la colocación de trampas, pero todos ellos protegidos en el recinto del parque. También el ñandú habita las estepas del parque. Otras aves que sobrevuelan el área y que habitan el parque son, la martineta, el vencejo de collar, y los cóndores, entre muchos otros. 


  
Puma  Foto: patrimonionatural.com

Mara  Foto: argentina.gob.ar

Paleontología: en la sierra de las Quijadas se han encontrado restos fósiles de dos especies de pterosaurios o lagartos alados. Uno de ellos tiene una dentición peculiar, con barbas que formaban una especie de canasto, la cual le servía para retener los microorganismos de los que se alimentaba filtrando agua.

Restos culturales: el parque posee numerosas evidencias de antiguas ocupaciones humanas, particularmente en el sector pedemontano de las sierras. Los huarpes fueron la antigua población aborigen de la zona que abarca las actuales San Juan (huarpes Allentiac), San Luis(huarpes puntanos) y Mendoza (huarpes Millcayac). Estaban divididos en tres grandes grupos lingüísticos, con gran afinidad entre sí. De la lengua de los huarpes puntanos es de la que menos información se tiene. Todos desaparecieron, pero de ellos se sabe por el P.Lizarraga (s.XVI)que eran de talla  alta, cabeza alargada, pilosidad más desarrollada y piel más oscura que la de otros aborígenes vecinos (P. Lizarraga, siglo XVI, Mendoza).Eran sedentarios, vivían en casa de piedra en los faldeos o de quincha en los valles. Comían carne de pato, venado y peces. Seguían a los venados a piecultivaban maíz y quinoa y cosechaban algarroba, que fermentaban para la elaboración de patay, chicha y aloja. Eran expertos ceramistas, así como hábiles tejedores de cestas, tan diestros que sus canastas podían contener agua sin filtrarse. Adoraban a Hunuc Huar, divinidad de la cordillera, a cuyos muertos le ofrecían enterrándolos con la cabeza hacia el oeste, hacia los Andes. También reverenciaban al sol, la luna, ríos, cerros y el lucero del alba.

Es indudable que la cultura huarpe es antiquísima, como lo demuestran la caza a pie del venado, la caza de patos, los hornos de tierra, la división del territorio en distritos grupos de caza y las balsas de totora similares a las usadas por los pueblos del lago Titicaca y de las costas peruanas del Pacífico. Pero al momento del contacto con el español, los huarpes estaban en proceso de aculturación con incas. 

Junto a la entrada al Potrero de la Aguada, desde Hualtarán y a pocos kilómetros de la entrada del parque, se encuentra un gran sitio arqueológico de origen huarpe o warpe, caracterizado por el emplazamiento de más de veinte hornillos o botijas o tinjas probablemente utilizados para la confección de fina cerámica gris, de gran técnica productiva, con decoración incisa. Otros consideran que los utilizaban para hacer comida, con lo cual el arcilla de sus paredes se cocía con las altas temperaturas. Actualmente, se considera que su uso, ante la falta de evidencias, se da por desconocido. Algunos de estos hornillos fueron destruídos con el ensanche del camino. Se los encuentra con relativa frecuencia sobre todo gracias a la erosión superficial del terreno. Tienen un diámetros medio de 90 centímetros, pero los hay más pequeños, de 30 centímetros, así como se evidencian huellas de dedos impresas en las paredes de barro cuando aún estaba fresco. Estudios posteriores demostraron que fueron construídos sobre sedimentos pleistocénicos  y cabe la posibilidad de que fueran previamente excavados. Mientras otros sólo están tapizados de rocas acumulados y restos líticos en su contorno, en un ambiente postglaciar, más reciente. Uno de los hornillos se ha acondicionado para exponerlo al público.

Hacia el siglo XV se  encontraba pueblos huarpes en varias zonas de las futuras provincias  de San Luis, Mendoza y San Juan e incluso en el norte de la provincia de Neuquén. Habitaban desde el río Jáchal (al norte) hasta el río Diamante (al sur), y entre la cordillera de los Andes y el valle de Conlara en San Luis. Hacia la segunda mitad de siglo XIX , en Guanacache, tuvo su centro la actividad de Santos Guayama, considerado un gaucho bandido de linaje huarpe. También en la zona del valle de Zonda es conocida la historia de una mujer bandida conocida como Martina Chapanay, a quien también se le atribuye linaje huárpido. Los bandidos del desierto se escondían en parajes de las Sierras de las Quijadas que conocían como baqueanos, refugios ideales por ser de difícil acceso para los que no eran del lugar. Los guarparques, informan al público que el nombre Sierra de las Quijadas, obedece a las frecuentes comilonas de asado que realizaban las bandas fugitivas refugiadas en el parque, que dejaban en el lugar quijadas y otros desechos de los animales consumidos. 

Creación: el 3 de julio de 1989 fue firmado un convenio entre gobernador  de la provincia de San Luis, Adolfo Rodriguez Saá y la Administración de Parques Nacionales mediante el cual el primero se comprometió a ceder al Estado Nacional el dominio y jurisdicción de 150 000 ha con el fin de crear un parque y reserva nacional. La Administración Parques Nacionales compró a particulares por varios millones de dólares, parte de esa reserva agreste y el 10 de diciembre de 1991, se concretó la creación del parque nacional y reserva natural Sierra de las Quebradas.

Pero, en 2010, el gobernador Alberto Rodriguez Saá, hermano del anterior, gestionó la restitución de las tierras ante el Gobierno Nacional, con el fin de transferirlas a la nación huarpe mediante la sanción de la ley provincial n.º V-0721-2010 el 28 de julio de 2010 -promulgada por decreto n.º 1520-MGJyC-2010-, que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación, los derechos cedidos al Estado Nacional. Los descendientes mixogenizados del pueblo huarpe se agrupan principalmente en torno a las semidesecadas lagunas de Guanacache. Sus idiomas autóctonos eran el allentiac y el millcayac , de los cuales se conservan pocos datos, ya que los que hoy se reconocen como pertenecientes al linaje huarpe, utilizan  el idioma español. Saá alegó además, que el Estado nacional se cobre la inversión millonaria hecha en el parque, de la deuda que sostiene con la provincia por coparticipación. El Ministerio de Turismo de la Nación y la Administración Parques Nacionales acudieron a la Corte Suprema de Justicia con una medida cautelar para evitar la expropiación del parque nacional dispuesta por la provincia de San Luis. La Corte  Suprema dictó una medida cautelar de «no innovar» pero  el conflicto sigue pendiente. La APN sostiene que reconoce el derecho de los pueblos originarios y sostiene una política de integración con ellos, tanto los que viven dentro de parques nacionales como en su periferia, de hecho hay antecedentes de comanejo de áreas protegidas en Lanín, con la comunidad mapuche, en Calilegua con los ava-guaraní y en Iguazú, con los mbyá guaraní. Sin embargo, considera inadmisible la restitución del parque, en salvaguarda del mismo, de sus especies muchas de ellas en peligro de extinción, y de sus bienes culturales, paleontológicos y arqueológicos, a la provincia de San Luis, ya que ésta posee uno de los peores sistemas de conservación de áreas protegidas del país. La posición de la Administración de Parques Nacionales  es  apoyada por entidades conservacionistas argentinas, como el Comité Argentino de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), la entidad Aves Argentinas y la Fundación Vida Silvestre Argentina, que mostraron su rechazo contundente a la medida dispuesta por la provincia.

Administración: por resolución 126/2011 de la Administración Parques Nacionales de 19/5/2011 se dispuso que este parque nacional encuadrara a los fines administrativos en la categoría de áreas protegidas de complejidad III, por lo cual tiene a su frente un Intendente designado del que dependen cuatro departamentos (Administración, Obras y Mantenimiento, Guardaparques Nacionales y Conservación y Uso Público) así como la división Mesa de Entradas, Salidas y Notificaciones. La Intendencia tienen su sede en la ciudad de San Luis. 





22 AGO 2019

INFORME ESPECIAL (SARMIENTO)

Apuntan a Industrias Chirino por afectar a las Lagunas de Guanacache.

Las comunidades huarpes vienen denunciando hace más de 15 años: la empresa Chirino desvía el agua del Canal 4 para su propio beneficio. Mientras tanto, del lado sanjuanino, Las Lagunas de Guanacache se están desertificando y su pobladores muriendo de sed.

Los huarpes laguneros manifiestan que la situación no da para más. Si el Estado sanjuanino no toma urgentes y responsables medidas, Las Lagunas de Guanacache, que fueron declaradas sitio Ramsar en el año 1999 ,se convertirán en desierto y desaparecerán. Y con ello, un patrimonio eco ambiental único de la provincia, la historia, la cultura y la cosmovisión de los pueblos originarios.

Los habitantes de las Lagunas sarmientinas (que en su mayoría son descendientes de los pueblos huarpes asentados históricamente en el lugar), lo vienen denunciando desde hace más de 15 años en diferentes organismos del Estado provincial y Nacional: los caudales de agua que encausa el Canal 4 son desviados en todo su trayecto por emprendimientos privados. Y el último, el más escandaloso de los tapones: el de la empresa Chirino. Que a ambos lados del canal ha creado lagunas artificiales para extraer el material con el que elaboran sus productos comerciales. Sin reparar, en lo más mínimo, que aguas abajo está generando un desastre ecológico y medioambiental descomunal.

“Desde que esta empresa se instaló en la zona, el agua dejó de llegar a las lagunas y todo aquí cambió”, le dijo a DIARIO HUARPE José Díaz, cacique de la comunidad lagunera huarpe Aguas Verdes.



Una realidad extrema

Según Díaz, desde que la empresa empezó con los tapones para desviar el agua, la vegetación de las Lagunas (del lado sanjuanino) se empezó a secar. Las aves y todos los animales, migraron. No se pudo pescar más. Tampoco hacer más las huertas a orillas de las lagunas. El aire se hizo más caliente y la bruma del alba y los atardeceres, desapareció.

“Donde antes había laguna, hoy hay una olla de tierra resquebrajada o  directamente un arenal por la desertificación”, contó entristecido Díaz, y luego agregó: “Los animales, que son nuestro último sustento alimenticio y económico, se nos están muriendo de sed.




En la actualidad, en el territorio, hay 14 puestos y viven un total de 200 personas; de las cuales 80 son niños y adolescentes.

El agua que consumen se las lleva el municipio de Sarmiento en camiones tanques cada 15 días (con suerte). Ya que a veces la espera, como pasó hace unos días (ver nota relacionada), demora hasta más de un mes. Y por más que regulen al máximo el uso del agua, las reservas no alcanzan y la desesperación invade. 







José informó que por la crítica situación que se vienen viviendo en la zona, ya migraron (sin quererlo), más de 600 lugareños.

“Muchas de nuestras familias se tuvieron que ir por la realidad extrema en la que hay que vivir en este lugar”, manifestó José. “Pero los que quedamos, estamos unidos y resistiendo en el territorio hasta que las agua vuelvan a Guanacache”.

Una Industria "amigable"

La zona del conflicto se ubica sobre el Canal 4, del lado Este de la ruta 40. Allí justo donde la empresa ceramista (sanjuanina en sus orígenes y ahora con domicilio comercial en Mendoza), opera para extraer la materia prima: greda con alto contenido de arcilla.

A este material la empresa lo forma en las lagunas artificiales que crea en los márgenes del Canal 4; obstruyéndolo, sin dejar pasar una gota de agua hacia las Lagunas.

Según reza en la página oficial de la empresa Chirino, ellos han concebido un sistema de producción amigable con el medio ambiente, ya que la extracción de arcilla la hacen de los sedimentos propios del material de arrastre de cauces pluviales.

Y luego asevera: “Esto genera un impacto ambiental positivo, debido a que garantiza la limpieza de los mismos, evita inundaciones y favorece a la distribución eficiente de los recursos hídricos”.

Cabe desatacar que por año, Industrias Chirino fabrica (con este material que saca del Canal 4), millones de cerámicos, premoldeados y pretensados, que luego comercializa en mercados locales, nacionales, e incluso, internacionales.




Sobre el Canal 4

El Canal 4, es un histórico cauce natural por donde bajaron siempre, desde el Este y por casi 40 kilómetros, las aguas de las vertientes y nacederos al pie de monte precordillerano del departamento Sarmiento. Es decir, de las zonas de Cieneguita, Guanacahce, Divisadero y Pedernal.

Cuentan los laguneros más antiguos que el Canal 4 era la arteria hídrica más importante y fundamental de la zona. Ya que además de mantener los niveles mínimos de las lagunas en las temporadas en los que los ríos Desaguadero, Mendoza y San Juan traían poca agua (otoño, invierno y primavera), posibilitaba que el desarrollo social, económico y productivo no se estancara.

Con los caudales del Canal 4 se mantenían llenas las aguadas; los suelos de sus márgenes húmedos; los ecosistemas y la biodiversidad en equilibrio; la flora y fauna, única y abundante en el lugar.

Pero  también el Canal 4 era una ruta acuática que, por medio de canoas y balsas hechas con totora, los ancestros transitaban para intercambiar productos, visitar amigos y familiares asentados a ambos lados del Canal; pescar; recolectar.

En fin, el Canal 4 era la vena principal del sur sanjuanino que conservaba con vida el hábitat de toda la zona y en particular, el de las Lagunas de Guanacache.

Sobre las lagunas

Las Lagunas de Guanacache, conocidas también como Bañados de Guanacache, se ubican en el noreste de la provincia de Mendoza, al sudeste de la provincia de San Juan, y al noroeste de la provincia de San Luis, en el centro de la región argentina denominada Cuyo.

Originalmente eran un total de 25 lagunas intercomunicadas con abundantes islas.

Abarcaban un área de unos 2500 km². A fines del siglo XIX, debido a la sobre explotación de las aguas de los ríos Desaguadero, Mendoza y San Juan, las lagunas se fueron disminuyendo y solo quedaron las mantenidas por los caudales de las aguas que bajaban por el Canal 4. Desde 1999 estas lagunas pertenecen al sistema Ramsar 

Sitio RAMSAR

Debido a su importancia para el planeta, el 14 de diciembre de 1999 la Convención Internacional Relativa a los Humedales, declara a las lagunas de Guanacache Sitio Ramsar.Una declaración que lo ubica entre los 1900 sitio Ramsar del mundo y entre los 23 del país.  Es decir, en la lista de humedales de importancia internacional. 



La filosofía de Ramsar gira en torno al concepto de “uso racional” de los humedales. Entendiéndose como uso racional, el mantenimiento de sus características ecológicas, mediante acciones locales, nacionales, y la cooperación internacional, como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo. Para la Convención Internacional los humedales son fundamentales para el planeta por sus valores ecológicos, económicos, culturales, científicos y recreativos. En definitiva, la conservación de los humedales, así como su uso sostenible y el de sus recursos, se hallan en el centro del "uso racional" en beneficio de la humanidad.

Miradas distintas

Mendoza, San Luis y San Juan

Tal como se referenció en los párrafos anteriores, Las lagunas de Guanacache circundan los territorios de las provincias de San Juan, Mendoza y San Luis.

De lado mendocino ya llevan varios años trabajando en el tema. Incluso, hasta crearon una Fundación llamada “Fundación Humedales”.  

Específicamente, esta Fundación se ocupa de las problemáticas que se van presentando en la zona, en pos de implementar los medios necesarios para solucionarlas.

Y algo similar sucede en San Luis, que desde hace años viene desarrollando políticas sociales, económicas y productivas en esta zona, ya que en el sitio Ramsar vieron la importancia histórica, cultural, ambiental y turística.

Y en San Juan?.

Todavía, nada. Porque, lamentablemente, las premisas de nuestros vecinos por estos lares no han prendido. No obstante, los laguneros no pierden las esperanzas.

“Creemos y estamos convencidos que el gobernador va a entender el planteo, porque es claro”, dijo José Díaz. “Nosotros no estamos pidiendo  casas, trabajo, subsidios, ni vales para comida. Estamos exigiendo un derecho de tierra: que devuelvan el agua a Guanacache. Para que nuestro pueblo pueda vivir en paz y armonía en el lugar que lo vio nacer”.

FUENTE: DIARIO HUARPE

 



 




 


 

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