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PARQUE NACIONAL PREDELTA



Categoría:  UICN II (parque nacional)

Domicilio: Tres de Febrero 394, Diamante, provincia de Entre Ríos.

Página Web:

Correo electrónico: predelta@apn.gob.ar

Código postal:   (3105)

Prefijo telefónico:

Teléfono: 0343-4983535

Acceso y horarios: acceso libre y gratuito.


Información básica.

Objetivo: preserva una muestra representativa de islas y arroyos, lagunas y riachos cercanos al río Paraná, que constituyen importantes humedales y bañados.

Ubicación:  el parque está ubicado a 6 kilómetros al sur de la ciudad de Diamante, en la provincia de Entre Ríos. La zona es el comienzo del delta de Paraná. La localidad de Diamante está comunicada con la ciudad de Paraná, ubicada a 44 kilómetros-por la ruta provincial 11. Desde

Coordenadas: 32°09’ S 60°38’ O

Mapa satelital:

https://earth.google.com/web/search/Parque+Nacional+predelta/@-32.1216029,-60.6340393,12.17430441a,878.38728954d,35y,0h,45t,0r/data=CoQBGloSVAolMHg5NWI1ZDI1OTQzOGQ5YjdiOjB4NTlhMTExYmYyYTc4MDQ0YxmkTAvkA9AwCF68CQzKFFOwCoZUGFycXVlIE5hY2lvbmFsIHByZS1kZWx0YRgCIAEiJgokCU-PAi7o2j_AEW_0nMl83j_AGag3RNdvIE3AIXYI4HSiIk3AKAI

Accesos:  desde la ciudad entrerriana de Diamante, por camino vecinal de 6 kilómetros hasta el paraje La Jaula, punto de entrada al parque (4,5 kilómetros) y La Azotea, que se encuentran en las proximidades del parque. Diamante está a 440 kilómetros de Buenos Aires.

Transportes alternativos: 

Recomendaciones para leer antes de viajar:

  • Registrarse en la Intendencia del parque al ingresar al mismo.
  • El visitante debe obtener un permiso de ingreso y además, se ofrece información para recorrerlo.
  • La época de lluvias es de marzo a junio.
  • Es imprescindible llevar repelente de insectos, anteojos de sol, sombrero, zapatos de trekking o botas de lluvia de caña alta, ropa cómoda pero adecuada a la estación, los inviernos son muy fríos y los veranos muy calurosos-con máximas extremas  
  • Está terminantemente prohibido hacer fuego en el parque
  • Los despedicios que se produzcan durante la permanencia del o los visitantes  en el predio deben ser retirados por los mismos fuera del parque.
  • Internarse en el bosque fuera de las sendas marcadas no es recomendable.
  • Se sugiere llevar celulares y cámaras cargados para evitar la pérdidas de imágenes irrecuperables, así como binoculares.
  • La temporada más propicia para visitar el parque es en otoño y primavera,  con tiempo agradable durante el día y noches frescas.

Sitios para visitar y actividades:

  • Paraje La Jaula (camping agreste, luz, baños, mesadas, fogones y proveeduría) senderos pedestres, salida de las excursiones en lancha. El paraje es una combinación de ambientes acuáticos (lagunas, arroyos, bañados) junto con los de barrancas, representan un elemento de gran belleza en sí mismo, le confieren un atractivo escénico muy particular al parque nacional. Las actividades recreativas se concentran en esta zona, ya que al estar delimitado por cursos fluviales se ven limitados los problemas de circulación interna que impiden la libre movilidad de los visitantes dentro del resto del área protegida. Éste es el único punto por el que puede ingresarse por tierra, por un camino vecinal. En ella están representados los ambientes característicos del resto del parque nacional. Las principales actividades que desarrolla el visitante son: recorridas por senderos, acampe, observación de avifauna. También puede observarse las islas que componen el parque nacional; el Ceibo, las Mangas, del Barro. Debido a las características del parque, principalmente formado por islas, la mayoría de las actividades deben realizarse en embarcaciones adecuadas. Sin embargo, la Administración de Parques Nacionales creó en el Paraje
  • Paraje Las Mangas (desembarcadero, sendero pedestre, mirador)
  • Paraje La Azotea,vista panorámica del parque.
  • Entre Diamante y Paraná, sobre la ruta provincial 11, se suceden las pintorescas aldeas de los alemanes del Volga (Valle María, San Francisco, Spatzenkutter, Salto y Brasilera).
  •  Al sur espera Victoria, la ciudad ‘de las rejas’, con su abadía benedictina, sus estancias turísticas y sus excursiones náuticas.

Alojamiento: en Diamante hay hoteles, hosterías, hospedajes, bungalows, restaurantes, casas de comida, supermercados y estaciones de servicio.

Intendencia y guardaparques: Tres de Febrero 394, Diamante, provincia de Entre Ríos.

Altitud: 10 msnm

Clima: templado húmedo. Las temperaturas medias van desde los 23°C en verano (con máximas superiores a los 40°C) y los 13°C en invierno (con eventuales heladas). Hay entre 800 y 1020 mm anuales de precipitación, concentrados entre enero y mayo. Los vientos del sudeste generan aumentos del nivel de las aguas de río y arroyos.

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan: los cursos de agua navegables, son los siguientes: arroyo La Azotea, riacho Vapor Viejo (en donde se hundió un barco británico), y arroyo Las Mangas -desde su nacimiento hasta el Puesto Operativo Las Mangas-, Saca Calzones y La Azotea y por supuesto, el gran protagonista, el río Paraná..

Superficie: superficie 2458 ha 62 a 74 ca hectáreas (sin incluir el Campo Nacional Coronel Sarmiento de 146 ha 29 a 31 ca)

Marco geológico: la región mesopotámica está comprendida dentro de la gran cuenca del Rio de la Plata, una de las más grandes del mundo, supera los 3 millones de km2 y se extiende por varios países (Brasil, Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay). Esta cuenca a su vez, abarca las cuencas de los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay.El Paraná se formó hace aproximadamente 3 o 4 millones de años (en el Plioceno), debido a los levantamientos tectónicos de la Serra do Mar y de la Cordillera de los Andes, que aislaron a las regiones tropicales y generaron un gran colector de aguas con dirección norte-sur.

Es probable que al principio el Alto Paraná drenara hacia el Norte, pero justamente el levantamiento del escudo hizo invertir el sentido y lo desconectó de su salida original. Esto llevó a la región a convertirse en una cuenca intracratónica, con la formación de una amplia cuenca llamada Chaco-Paranense, que fue luego rellanada con sedimentos de origen continental y marino. Durante el Cuaternario, debido a las glaciaciones, el Paraná y el Uruguay conformaban un gran delta, donde hoy está el Rio de la Plata, lo que explica la escasa profundidad a pesar de su enorme ancho y la morfología del fondo con canales e islas sumergidas. En los periodos interglaciarios el nivel del océano aumentaba e ingresaba por las bocas del Rio de la Plata. En el Terciario este ingreso marino llegó hasta Corrientes, pero en las posteriores ingresiones fue mucho menor.En la actualidad, desde el sur de Santa Fe se desarrolla el extenso delta que termina en el Rio de la Plata y que avanza casi un metro por año por la acumulación de sedimentos.

Bioma: Delta e islas del Río Paraná.

Flora: en los límites del parque nacional la selva ribereña se manifiesta exuberante en la barranca natural de la zona llamada La Azotea. El sector de islas tiene bosques de ceibos y curupíes y bosques de timbó blanco. En las lagunas en zonas centrales deprimidas de las islas, los irupés de enormes hojas flotantes destacan entre la vegetación circundante. En los sitios altos, se manifiestan los bosques ribereños de sauces criollos, timbós, alisos de río y ceibos (Erythrina crista-galli) y en las zonas de transición bosques de espinillo, pajonales y varillares de duraznillo. Las partes bajas están cubiertas de densos pajonales con paja de techar y paja boba, existiendo algunos espejos de agua.

Fauna: principalmente formada por mamíferos, reptiles  acuáticos y aves. En la selva ribereña viven hermosas aves como el cardenal, el pecho colorado, el capuchino pecho blanco, las palomas, picazuros, espineros rojizos, celestinos, boyeritos, brasitas de fuego y fruteros imperiales los cuales conforman un elenco notable. Otras aves como la martineta, el pato criollo o real, el chajá, la garcita azulada y la garza blanca, el macá, el águila pescadora,el aguilucho langostero, el gavilán mixto, entre muchas otras. En las zonas de aguas abiertas el martín pescador grande sobrevuela en busca de posibles presas, generalmente acompañado de cigüeñas, gallaretas y los caraus. Entre los mamíferos se pueden encontrar gatos monteses, coipos, guazunchos, cuises, carpinchos, comadrejas coloradas, nutrias, zorrinos y el aguará guazú. Bajo las aguas, cardúmenes de sábalos, dorados, patíes, armados, mandubíes, surubíes y mojarras se dan cita constante, así como la peligrosa palometa.  El parque ampara especies amenazadas  como el lobito de río, la chanchita , y una población relictual de lagarto overo que se pensó extinguido, culebras acuáticas, tortugas de laguna y yacarés ñato u overo.

Paleontología: en el arroyo Las Conchas, al norte del parque Pre-Delta, se encontraron dientes de megalodón (un antepasado del tiburón) pez  que se estima medía 17 metros de longitud, que vivió hace 2.000.000 de años cuando esta zona era mar. La ciudad de Paraná fue edificada sobre un gran depósito de fósiles, recordemos que la formación del Paraná pertenece al período Mioceno más cercano, hasta ese momento, la zona formaba parte del mar paranaense. Con parte del material de la capa geológica que corresponde a ese momento, se levantaron las primeras edificaciones en la ciudad de Paraná. Grandes cantidades  de bivalvos y conchas marinas fueron extraídos de canteras, se molieron y con ese material nacarino pulverizado, mezclado con cemento, se pavimentaron calles y rutas entrerrianas. Todo ese material malacológico que forma parte de la infraestructura de la capital entrerriana, corresponde a los tiempos en que la ingresión oceánica culminaba en rompientes sobre amplias playas marinas de la actual provincia de Entre Ríos.

Restos culturales: en el PreDelta (límite entre el Paraná medio y el Paraná inferior) se han establecido ocupaciones sucesivas de culturas de varias orígenes desde el 2000 años AP, según se ha concluido por el hallazgo de la cerámica que produjeron. Estos asentamientos de agricultores paleoamazónicos (arawac y guaraníes) entre los más tardíos, estaban organizados en cacicazgos regionales. Para el siglo XVI y XVII, los chaná-timbú (timbú,chaná, mbeguá, caracaraes, corondás,colastinés, quiloazas y otros grupos) habitaban el área, y había gran conexión entre ellos a pesar de pertenecer a grupos etnolingüisticos distintos. Estos pueblos de cultura mixta, eran cazadores, pescadores, recolectores y horticultores del maíz, el zapallo y el poroto.  Su estrategia de supervivencia en zonas anegadizas, era la construcción de cerritos, es decir montículos de tierra donde se desarrollaban su vida doméstica e incluso se llevaban a cabo los rituales inhumatorios. A estos cerritos, frecuentemente rodeados de agua, los consolidaban con fangos seleccionados, materiales orgánicos, restos de tiestos cerámicos, y otros materiales gruesos para que perdurara su estructura a través del tiempo. De hecho, aún hoy los puestos  siguen utilizando estos cerritos prehispánicos para ocupar estos ambientes anegadizos. La excavación arqueológica de algunos cerritos han hallado herramientas óseas, líticas y de astas, fogones de alimentos, basureros con restos de animales consumidos, cerámica decorada y cuentas malacológicas, entre las que se han conservado.

Numerosas amenazas hacen peligrar la integridad de las áreas de reserva. Los parques nacionales, en este caso humedales, que deberían contar con un alto nivel de protección, estuvieron (y muchas veces están)  expuestos a incendios forestales, a la erosión del suelo, al uso inapropiado de agroquímicos, a la tala indiscriminada, a los caza furtiva, al monocultivo (particularmente de soja), a los agroquímicos, a los endicamientos y terraplenes construídos por el hombre para contener o redirigir el agua  y al pastoreo y pisoteo del ganado intruso o propio de los pobladores del área reservada.

Creación: la provincia de Entre Ríos, en el 1ño 1987 y a raíz de acuerdos previos al respecto, por Decreto  242/87 promulgado por Ordenanza 14/87, dona al Estado Nacional una fracción de campo anegadizo, a orillas del río Paraná en la zona de Diamante, para la creación de un futuro parque nacional. En el mismo año, la Municipalidad de Diamante y la Administración de Parques Nacionales firman un acuerdo de colaboración recíproca a fin de determinar las condiciones a las que se ajustaría la creación proyectada. Desde ese entonces se gestionaron distintas gestiones técnico institucionales entre las autoridades provinciales y nacionales. Finalmente, el  12 de diciembre de 1991, el Congreso Nacional sanciona la creación del Parque Nacional Pre-Delta mediante la ley 24063/91. El nombre proviene de los criterios de los especialistas que llamaron Pre-Delta al tramo inicial del delta superior.

Administración: por resolución n.º 126/2011 de la Administración de Parques Nacionales de fecha 19 de mayo de 2011 se dispuso que Pre-Delta encuadrara para los fines administrativos en la categoría áreas protegidas de complejidad III, por lo cual el parque nacional tiene a su frente un intendente designado, del que dependen 4 departamentos (Administración; Obras y Mantenimiento; Guardaparques Nacionales; Conservación y Uso Público) y la División Despacho y Mesa de Entradas, Salidas, y Notificaciones.  La intendencia tiene su sede en la ciudad de Diamante y administra a la vez el parque nacional Islas de Santa Fe.

 

PARQUE NACIONAL ISLAS DE SANTA FE.



Categoría: UICN II (parque nacional)

Domicilio: Intendencia del Parque Nacional Pre-Delta, 3 de Febrero 394. Diamante, Entre Ríos. Parque biprovincial, de las provincias Santa Fé y Entre Ríos.

Página Web:

Correo electrónico: predelta@apn.gob.ar

Código postal: (3100)

Prefijo telefónico: 0343

Teléfono: 0343 498 3535

Acceso y horarios: el parque está cerrado al público.

 

Información básica.

Objetivos: protege un territorio fluvio insular, el cual pertenece en sus sectores emergidos a la ecorregión terrestre delta e islas del Paraná, mientras que sus aguas se incluyen en la ecorregión de agua dulce Paraná inferior. Conserva una importante comunidad de leñosas del monte blanco, en un conjunto de tres islas del Delta superior del Río Paraná,  8 islas con un paisaje dominado por lagunas, arroyos y río, si bien las islas deltaicas típicas varías sus formas constantemente, así como sus ambientes, producto principalmente de la fuerza modeladora y la fuerza del gran río Paraná.

Ubicación: parte del territorio del departamento de San Jerónimo, frente a la localidad de Puerto Gaboto, provincia de Santa Fé y la sección Islas del departamento de Diamante, provincia de Entre Ríos.  El límite sur  del parque nacional está justo en la desembocadura del río Carcarañá en el río Coronda, un cauce secundario del río Paraná, y el límite norte está en la localidad de Barrancas. El parque está ubicado a 50 kilómetros de Rosario. Las islas fluviales son: isla Campo El Rico (la mayor isla), La Gallina, El Conscripto, El Lago, Del Medio o De Lillo, Mabel o Chingolo, El Alisillar y Pajas Blancas. 

Mapa satelital: https://earth.google.com/web/search/Parque+Nacional+Islas+Santa+Fé,+Santa+Fe,+Argentina/@32.20071795,60.67771435,14.08003541a,39342.61747352d,35y,0h,0t,0r/data=CigiJgokCRbv15w0D0DAET4SY6nLD0DAGaCQAEtuUE7AIYj7NNruUE7A

Coordenadas:32°26’S 60°49’O

Accesos: la RN 11 une las ciudades de Rosario y Santa Fé.  Se baja de ella en el acceso a Maciel, a 3 kilómetros de la ruta y a 7 kilómetros de Puerto Gaboto. Sólo se puede acceder al parque en lancha desde puerto Gaboto, trayecto de una hora en lancha al noreste. Sobre la banda opuesta del río Paraná, convento de San Lorenzo (a 38 kilómetros del Puerto Gaboto, por RP 95 y RN 11); Rosario (a 65 km, por Au Rosario-Santa Fé), a Santa Fé (a 110 km, por RP 95 y Au Rosario-Santa Fé) y Ruinas de Cayastá (a 192 km por RP 95, Au Rosario-Santa Fé y RP 1)

Transportes alternativos: micro hasta puerto Gaboto desde Rosario en un recorrido de 1 hora aproximadamente. Desde Puerto Gaboto a la entrada del parque nacional  se debe acceder en lancha en un  trayecto de una hora hacia el noreste.

Recomendaciones para leer antes de viajar:

  • En caso de querer visitar el parque se debe poner en contacto con la Administración de Parque Nacionales. Teléfono: +54 11 4311-0303.
  • Consultar el estado de los caminos antes de visitar el parque.
  • El Parque Islas de Santa Fe todavía no cuenta aún con la infraestructura para recibir visitantes, y no posee abastecimiento de provisiones.
  • Consultar si hay visitas guiadas.
  • Es imprescindible llevar repelente de insectos.
  • Llevar mucha agua y provisiones, recuerdo que en el parque no hay abastecimiento.
  • Se debe registrar en la Intendencia en Puerto Gaboto antes de visitar el parque.
  • Ir provisto de brújula o GPS, celular, cámara de fotos o video y binoculares. Recordar llevarlos cargados para no lamentar el perder imágines inolvidables.
  • Llevar ropa cómoda y zapatos de trekking. Es indispensable un sombrero o gorra.
  • Está prohibido cazar, pescar y recolectar cualquier tipo de especie animal o vegetal.
  • Respetar la cartelería y las indicaciones de los guardaparques.

Alojamiento: hay camping en el parque nacional, si bien no tiene desarrollado una infraestructura receptiva para el turista. En la ciudad de Puerto Gaboto  hay alojamientos

Intendencia y guardaparques: la Intendencia tiene su sede en la ciudad de Puerto Gaboto.

Ecorregión: ecorregión terrestre delta e islas del río Paraná y ecorregión de agua dulce Paraná inferior.

Bioma: selva paranaense

Altitud: escasa altitud de 70 metros

Clima: el clima en la zona es pampeano subtropical templado húmedo, con temperaturas medias de 23 °C  desde octubre a abril (con máximas superiores a los 40°C) y 13°C de junio a agosto y mínimas de 5°C (con eventuales heladas). Las precipitaciones se registran entre los 800 y  los 1020 mm anuales, concentrados entre enero y mayo. Los vientos del sudeste generan aumentos en el nivel de ríos y arroyos. La temporada más propicia para visitar el parque es otoño y primavera, con días de agradable temperatura y noches frescas. La nieve es un fenómeno excepcional. Un riesgo factible son los tornados y tormentas severas, con un pico de frecuencia entre octubre y marzo; estos fenómenos se generan por los encuentros de un masa húmeda y cálida del norte del país y una fría y seca del sector sur argentino.

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan: son muchos los ríos, riachos, canales, arroyos, lagunas y esteros  en el parque nacional. Destacan el río Paraná, el río Coronda y el riacho El Ternero. Pero recordemos que toda el área protegida es un  gran humedal.

Superficie: 4096 hectáreas

Marco geológico: geológicamente, los rellenos modernos en el delta son exclusivamente capas de la «formación Samborombón», de origen holocénico. 

El suelo del monte blanco se clasifica entre los suelos de llanura baja, y de ellos, es el definido prácticamente por las capas de aluviones superpuestas integrado por lo general con una mezcla de limo arcilloso (pardo, muy fino) y arena muy fina. Son fértiles, pero también compactados, pobres en calcio y mal aireados. En pocos lugares es francamente arenoso. Obviamente, están totalmente ausentes cualquier tipo de piedra, roca o canto rodado.

El del medioalbardón o medialoma adquiere caracteres de gley húmico. Ya fuera del área cubierta con monte blanco, en la depresión central insular, la acumulación de gran cantidad de restos vegetales en descomposición anaeróbica genera suelos semipantanosos, negros y anegados con hasta un metro de espesor de materia orgánica parcialmente descompuesta, recostada sobre un horizonte mineral gris azulado del grey. Los materiales litológicos que dieron origen a estos suelos, son limos fluviales y fluviolacustres de color pardo.

Los sedimentos acarreados por el agua, determinan la formación de elementos tales como bancos e islas. Cada año son transportados hasta el Río de la Plata unos 160 millones de toneladas de sedimentos. Esta carga está compuesta por:

  •  limo —el 56 %— (90 millones ton/año),
  • arcilla —el 28 %— (45 millones ton/año),
  • y arena —el 16 %— (25 millones ton/año).

De toda la carga, el 90 % viaja en suspensión (145 millones ton/año). El material suspendido está integrado por la totalidad de las arcillas y limos que llegan al Plata, más 10 millones ton/año de la arena más fina. Mediante carga de fondo también son transportados 15 millones ton/año de arena más gruesa. En el sector del Río de la Plata que enfrenta al delta inferior se deposita toda la arena transportada (los 25 millones ton/año) y una porción de los limos. La mitad de los sedimentos que componen el suelo del delta inferior proviene de las montañas del noroeste argentino y sur de Bolivia, los que son transportados por el río Bermejo; un 25 % restante se origina en Bolivia y llega por el río Pilcomayo; finalmente, el remanente se reparte entre el resto de los afluentes del Paraná. El río Uruguay no trae carga sedimentaria relevante.

Estas son las bases de los suelos de los albardones, a las que se agrega la tierra orgánica producida por la acumulación de detritus, hojas y ramas de la vegetación acuática, de la terrestre transportada por las aguas, y la que va generando el mismo monte blanco. Este perfil de mayor riqueza es el que se encuentra en los primeros centímetros desde la superficie.

Flora: La mayor parte de la superficie del parque está ocupada por pajonales y comunidades de plantas acuáticas, con esteros en los bajos, y bosque higrófilo en los puntos más altos, linderos a los ríos (albardones) que son  bosques degradados de la selva misionera los cuales se extienden hacia el sur, formando angostas galerías en los albardones o barrancas de las islas del río Paraná .

La abundancia de riachos, arroyos, esteros y lagunas amparan gran diversidad de plantas acuáticas. La diversidad de ambientes incluye el espinal y la vegetación propia del Chaco húmedo.  En las orillas  de lagunas y bañados, hay comunidades vegetales de duraznillo blanco; juncales, cataizales ; canutillares ; pehuajozales ; pirizales ; totorales y espadañales. El gran desarrollo del junco, que alcanza los dos metros de altura,  al morir, eleva con sus tallos el fondo de muchas lagunas interiores, avanzando un paso más en la sucesión natural.

En aguas más profundas aparece el camalotal y el curioso irupé,  victoria o yacaré yrupé , una hermosa planta acuática endémica de las cuencas de los ríos Paraná y Paraguay con enormes hojas circulares de gran diámetro que flotan sobre la superficie de las aguas y que en comunidad, con otras plantas acuáticas conforman los embalsados, islas flotantes de gran densidad, constituídas por vegetales.

A mediados de primavera, aparece  en esas hojas un capullo floral nocturno de color blanco y de forma elongada con un centenar de pétalos, protegido por un cáliz de cuatro sépalos de tinte rosáceo que puede alcanzar los 30 cm de diámetro, con una distintiva fragancia que recuerda a la del ananá. Este perfume  atrae a coleópteros, que quedan atrapados cuando la flor se cierra cerca del amanecer. Durante esta primera noche la flor posee sólo el aparato reproductor femenino, listo para recibir el polen transportado por los insectos polinizadores. Durante el segundo día desarrolla estambres, que recubren de polen a los insectos atrapados. Liberados al atardecer de la segunda noche, estos fertilizarán otra flor de este modo. Esta segunda noche la flor se vuelve perceptiblemente rosada en color. La autopolinización es posible, aunque más rara. Al amanecer del tercer día, la flor se cerrará y sumergirá. El fruto madura en inmersión; es una baya globosa, de color parduzco, cubierta de espinas, que contiene numerosas semillas de forma oval, negruzcas o verdosas.                                        En suelos bajos, próximos a los cursos de agua, se hallan pequeños bosques de espinillo o aromito, que destacan, a fines del invierno, por la fragancia y el colorido de sus flores.

En los albardones se encuentran los bosques fluviales o ribereños, que son angostos (varían desde una sola hilera de árboles hasta más de setenta metros de ancho) y conformados por el sauce criollo; el aliso de río; el ceibo;  el laurel de río; el timbó blanco o el curupí;  acompañados de  arbustales de espinillo; chilcas; rama negra; sarandíes y pastizales de cortadera; totora espadaña; carrizo; canutillo y numerosas especies de gramíneas.

Fauna: el elenco faunístico del parque es diverso y muy rico, a pesar de la extinción del jaguar, el puma y el aguará guazú. El ciervo de los pantanos, también extinguido en el parque, será reintroducido. Los amenazados lobitos de río y carpinchos, encuentran amparo en las islas. Habitan también el parque mamíferos como el gato montés; el zorro de monte; el hurón menor, la comadreja colorada y la comadreja overa; la comadrejita; el coipo llamado localmente nutria; el cuis común; la rata de río; la rata colorada; el murciélago cola de ratón; el murciélago pardo y el vampiro. Entre los reptiles, el yacaré overo; la tortuga de agua y la tortuga pintada. Las aves están presentes en abundancia con la pollona azul,  el sirirí colorado y el sirirí pampa; grandes grupos de cisnes de cuello negro; el gallito de agua o jacana, las gallinetas;  el chajá; la lechuza; el inambú común; la garcita bueyera y el tero común. La zona es rica también en vida ictícola con grandes manta rayas de río, sábalos, bogas, bagres, tarariras, dorados, tarariras, entre muchos otros y entre los crustáceos, el cangrejo rojo.

Paleontología: en la zona se verifican hallazgos fósiles del Pleistoceno tardío con escasos restos de vertebrados marinos miocénicos (como dientes de tiburón Carcharias acutissima) y un marcado  predominio  de vertebrados pleistocénicos, principalmente mamíferosd y en menor medidas reptiles y aves. Los sitios contienen abundante carbonato de calcio en forma de clastos redondeados  procedentes del redepósito de sedimentos marinos. Recordemos que en esta zona se extendía el mar entrerriano, mar paranaense o mar de Bravard, cuerpo marino del Mioceno ya desaparecido. Otros vertebrados fósiles encontrados son: tortugas (Trachemys) y una forma gigante de Chelonoidis (Testudinias). También se hallaron dientes de Aligatóridos atribuibles al género Caiman. Entre las aves, se reporta únicamente el vultúrido (Geronogyps reliquus).  Como así también treinta y cinco taxones de mamiferos tales como el Glyptodon perforatus (Plesitoceno tardío Holoceno temprano) especie extinta de Pteronura, cuyo tamaño es considerablemente mayor que los pteronura actuales, al igual que el Lama guanicoe. También se encontraron restos de Lestodon, taxodon Gracilies y Tapirus (varios ejemplares), el Holmesina paulacoutoi. Es decir que en el área, hay una importante influencia de elementos brasílicos en esta fauna. Pero la zona tiene rasgos propios de un área biogeográficamente distinta e independiente de la centro-pampeanoa.

Restos culturales: en el PreDelta (límite entre el Paraná medio y el Paraná inferior) se han establecido ocupaciones sucesivas de culturas de varias orígenes desde el 2000 años AP, según se ha concluido por el hallazgo de la cerámica que produjeron. Estos asentamientos de agricultores paleoamazónicos (arawac y guaraníes) entre los más tardíos, estaban organizados en cacicazgos regionales. Para el siglo XVI y XVII, los chaná-timbú (timbú,chaná, mbeguá, caracaraes, corondás, colastinés, quiloazas y otros grupos) habitaban el área y había gran conectividad entre ellos a pesar de pertenecer a grupos etnolingüisticos distintos.   Estos pueblos de cultura mixta, eran cazadores, pescadores, recolectores y horticultores del maíz, el zapallo y el poroto.  Su estrategia de supervivencia en zonas anegadizas, era la construcción de cerritos, es decir montículos de tierra donde se desarrollaban su vida doméstica e incluso se llevaban a cabo los rituales inhumatorios. A estos cerritos, frecuentemente rodeados de agua, los consolidaban con fangos seleccionados, materiales orgánicos, restos de tiestos cerámicos, y otros materiales gruesos para que perdurara su estructura a través del tiempo. De hecho, aún hoy los puestos  siguen utilizando estos cerritos prehispánicos para ocupar estos ambientes anegadizos. La excavación arqueológica de algunos cerritos han hallado herramientas óseas, líticas y de astas, fogones de alimentos, basureros con restos de animales consumidos, cerámica decorada y cuentas malacológicas, entre las que se han conservado.

Identificación de amenazas: como en la mayoría de las áreas de reserva, los parques nacionales, en este caso humedales, que deberían contar con un alto nivel de protección, estuvieron (y muchas veces están)  expuestos a incendios forestales, a la erosión del suelo, al uso inapropiado de agroquímicos, a la tala indiscriminada, a los caza furtiva, al monocultivo (particularmente de soja), a los agroquímicos, a los endicamientos y terraplenes construídos por el hombre para contener o redirigir el agua  y al pastoreo y pisoteo del ganado intruso o propio de los pobladores del área reservada.

Creación: ley 26.648   13/10/ 2010

Administración:por resolución n.º 126/2011 de la Administración de Parques Nacionales de 19 de mayo de 2011 se dispuso que parque nacional encuadrara para los fines administrativos en la categoría áreas protegidas de complejidad III, por lo cual tiene a su frente un intendente designado, del que dependen 4 departamentos (Administración; Obras y Mantenimiento; Guardaparques Nacionales; Conservación y Uso Público) y la división de Despacho y Mesa de Entradas, Salidas, y Notificaciones. Sin embargo, el parque no tiene infraestructura y depende administrativamente de la intendencia del parque nacional Pre-delta, cuya sede está en la ciudad de Diamante en la provincia de Entre Ríos.

PARQUE NACIONAL ESTEROS DEL IBERÁ


Categoría: 
UICN II (Parque Nacional)

Dirección: Belgrano s/n entre Sarmiento y Mitre (3485) San Miguel, Corrientes 

Web:

Correo electrónico: ibera@apn.gob.ar

CP:  3485

Prefijo telefónico:  03773

Teléfono: 011-39853800 Interno 75001

Ingreso y horarios:  la entrada al Parque Nacional Iberá es gratuita. Los horarios de verano van de 8.00  a  19.00 horas, y de 9.00 a 18.00 horas en invierno.

INFORMACIÓN BÁSICA

Objeto: el parque nacional Iberá protege uno de los humedales más importantes a escala mundial, formando un gran corredor ecoturístico de gran riqueza acuífera, que conecta el parque nacional El Impenetrable (Chaco), la reserva natural Bañado de la Estrella (Formosa) y el parque nacional Iguazú (Misiones) y recuperando la biodiversidad diezmada durante décadas.

Ubicación: los Esteros del Iberá son un extenso humedal que abarca entre 15.000 y 25.000 km² en la provincia de Corrientes, en el nordeste de Argentina, ubicado a 850km de Buenos Aires, y a 120 km de la ciudad de Mercedes en Corrientes. 

Mapa:  https://www.google.com.ar/maps/search/parque+nacional+Ibera/@-28.2605446,-58.6217723,8z/data=!3m1!4b1

Coordenadas: 28°36′00″S 57°49′01″O

Accesos: lo ideal es llegar con un auto propio, preferentemente todo terreno o vehículos altos. Se sugiere buscar información previamente sobre el estado de los caminos que pueden verse afectado por lluvias.  Los que viajen en vehículo deben cargar combustible en Mercedes, la opción más cercana a la reserva. En el camino no hay señal de celular pero si tiene algún inconveniente hay tránsito de vehículos dispuestos a dar una mano si es necesario. El tramo desde Mercedes a Pellegrini es de ripio transitable, pero debe hacerlo despacio a no más de 60km/h.

Los “portales” o ingresos principales son: 

  • Portal Cambyretá, cercano a la ciudad de Ituzaingó. El camino de ingreso se encuentra sobre la Ruta Nacional N° 12, a 15 kilómetros de Ituzaingó y 8 kilómetros de Villa Olivari. 
  • Portal San Nicolás, desde la ciudad de San Miguel, a 163 kilómetros de Corrientes capital por Ruta Provincial Nº 5 y Ruta Nacional N˚118. 
  • También es posible visitar la reserva desde varios puntos (Galarza, Paraíso, Colonia Carlos Pellegrini, Ituzaingó, Concepción de Yaguareté Corá y San Miguel),  y en ella encontrar todo tipo de paseos. 
  • Portal Laguna Iberá, a 120 kilómetros de Mercedes, se encuentra cercano al pueblo Colonia Carlos Pellegrini sobre Ruta Provincial Nº 40, el cual cuenta con buenos servicios para el turismo cultural. En este portal, además de senderismo, se pueden realizar paseos en lancha y kayak por la laguna Iberá, cabalgatas, travesías en bicicleta y paseos en carro.

Transportes alternativos: también se puede llegar a Ituzaingó o San Miguel en buses que salen desde Posadas, Corrientes (o Resistencia) e incluso Buenos Aires.

Recomendaciones para leer antes de viajar: 

  • para visitar el Parque Nacional Iberá, es preciso comunicarse previamente con las oficinas de Informes Turísticos de San Miguel o Ituzaingó, según  planifique el recorrido desde el Portal San Nicolás o desde el Portal Cambyretá. Se debe tener en cuenta que en el primer caso se recomienda ingresar con vehículos altos, preferentemente 4×4; mientras que en el segundo, puede accederse con vehículos bajos, siempre con extremada precaución. Otro dato importante es que el último tramo no está asfaltado, por eso, si  hubo lluvias no es recomendable ir en un vehículo que no sea 4×4.
  • el estado del camino para llegar requiere mantenimiento, las rutas son fangosas y muchas veces intransitables. Consultar antes el estado de los caminos.
  • Una vez en Ituzaingó o San Miguel, los visitantes deberán contratar excursiones para ingresar al parque.
  • en los portales Cambyretá y San Nicolás hay zonas donde acampar y quinchos con fogones y baños. Desde ambos portales se pueden hacer senderos a pie y otros con vehículos. 
  • se debe contratar las excursiones en lancha(recomendable) y los paseos en Informes, dentro del parque.
  • No hay servicio de proveeduría en los portales o en el parque. 
  • es muy importante, en todos los casos, regreses con tus residuos hasta la localidad más cercana.
  • las pasarelas del parque provincial están muy bien cuidadas y señalizadas.
  • se sugiere llevar un termo con agua helada y provisiones.
  • es imprescindible llevar repelente de insectos, anteojos, sombrero o gorra para el sol y protector solar.
  • es recomendable usar  ropa cómoda y suelta pero de manga larga. Abrigo abundante durante el invierno y trajes de baño para el verano. En estaciones lluviosas son necesarias botas de goma
  • llevar linterna, prismáticos y cámaras de video o fotográficas cargadas.
  • se necesitan un mínimo de dos a tres días para conocer los Esteros.
  • si es alérgico o toma alguna medicación no olvide traerla ya que no hay farmacias en colonia Carlos Pellegrini
  • en colonia Carlos Pellegrini tampoco hay Bancos, Cajeros automáticos o surtidor de combustible.
  • hay varias experiencia posibles en el parque, desde las más pasivas, como avistaje de numerosas y exóticas aves, hasta cabalgatas,o recorridos de los humedales en kayac o en botes, o caminatas.

 Alojamiento:

  • visitantes han sugerido alojarse en el camping, que ofrece todas las prestaciones.
  • Mercedes es la ciudad de los esteros que concentra la mayor plaza hotelera de la zona de Iberá. Colonia Carlos Pelegrini es desde donde parten las excursiones y en sus inmediaciones existen estancias de primer nivel que ofician de alojamiento; una forma novedosa de entrar en contacto directo con esta naturaleza casi virgen.
  • una alternativa es llegar desde el oeste, del lado de la capital correntina y hacer base en el pueblo de Mburucuyá. Desde el norte, la ciudad más cercana a los Esteros es Ituzaingó.
  • pero la mejor opción para los viajeros es alojarse en el pueblo más cercano, Colonia Carlos Pellegrini.

Guardaparques: uno de ellos es Bruno Leiva, uno de los primeros guardaparques del Parque Nacional Iberá que comenzó con su actividad 35 años atrás. Hoy en día se dedica a ser guía turístico.

Altitud: 65 msnm

Clima: ecosistema subtropical sin estación seca y abundantes lluvias. Veranos húmedos y calurosos. Preeminencia de lluvias en otoño y verano.           Temperatura promedio anual 20°C, sin grandes amplitudes térmicas.

Bioma: humedal

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan:  las principales lagunas son la Luna (78km2, Galarza (15 km2),  Iberá (53 km2), Fernández (40 km2), Medina (17 km2), Disparo (18 km2) y Trim(21,4 km2) entre muchas otras, aproximadamente 60 lagunas. Los principales esteros son el Moreno, San Antonio Cué, Carambola y Santa Ana. Las aguas de las lagunas – más profundas que las de un estero- poseen fondos arenosos y habita en ellas una vegetación sumergida sólo visible cuando se producen grandes bajantes. El sistema tiene su drenaje temporario a través del río Miriñay hacia las aguas del Uruguay y del Corrientes,  que en forma permanente drena hacia el Paraná.

Superficie: la superficie total del parque es de 712.800 hectáreas. Esta extensión incluye el parque nacional Iberá, de 159.800 hectáreas de tierras altas de pastizales, bosques de espinal, malezales y pequeñas selvas, y otro provincial del mismo nombre, de 553,000 has de esteros y humedales, constituyendo la mayor reserva de la Argentina, que cuenta con 4.000 especies de flora y fauna, casi el 30 por ciento de las reconocidas en la Argentina.

Marco geológico: la región del Iberá se ubica en la depresión central de La Crespa, flanqueada por terrenos más altos de carácter geológicamente diverso en las márgenes de los ríos Paraná y Uruguay, que constituye el centro de la provincia de Corrientes. Toma la forma de una ancha llanura, de pendiente apenas superior al 1‰ que permite un lento desagüe en dirección noreste-sudoeste. En forma subterránea, los esteros están ubicados sobre el Acuífero Guaraní que abarca cuatro países, Brasil, Paraguay, Uruguay y  Argentina. Un acuífero no es de agua relíctica, es decir,  agua antigua. Es más bien un flujo subterráneo  de agua dulce alimentado por lluvias, o contactos con cursos de agua. El Acuífero Guaraní es un gigantesco reservorio natural de agua dulce que se extiende por debajo de la superficie, y es reconocido mundialmente como el segundo en importancia, con una superficie de  1.194.000km2.

Flora: la región está constituída por humedales combinados con pastizales, bosques de espinal, malezales y pequeñas selvas. Estos humedales son un depósito de agua estancada, con una profundidad que no supera los tres metros y se encuentran cubiertos por plantas acuáticas que filtran sus aguas, a su vez, son la reserva ecológica más diversa de la región. Los conjuntos de plantas flotantes forman los embalsados,  en los cuales se deposita tierra y semillas llevadas por el viento. La densidad de su base es suficiente para que sobre ellos crezcan árboles y arbustos de tierra firme tan importantes como el ceibo, el laurel de río y el curupí entre otros). Hacia el sur la vegetación se transforma en pastizales y sabanas, apareciendo densas arboledas de algarrobo, ñandubay  y espinillo .

La exuberante flora local incluye numerosas especies acuáticas como el camalote, que dan lugar al fenómeno de los embalsados, auténticas islas flotantes que complican la geografía de las lagunas. Aquí el camalote   en flor, es el género más extendido y conforma generalmente la base de los embalsados, junto con la amapola de agua , el irupé, una bellísima planta acuática endémica de la zona; la achira amarilla; las lentejas de agua; los repollitos; los lirios  y los  helechos de agua. La ortiga acuática ; el junco y las achiras o pehuajos junto con los abundantes juncales  de más de 90 cm de alto, son la flora que acompaña la rica diversidad vegetal de los esteros.

Hermosas bromelias;  el siempreverde higuerón o ibapoy; el timbó u oreja de negro; el lapacho negro; el quebracho blanco;la pitanga; el catiguá;  el urunday ; el alecrín ; el viraró  y el laurel negro. También encontramos el ombú;  el jacarandá o tarco; el  seibo; el sauce,  el curupí o lecherón ; el guayabí o lanza blanca y el churquio espinillo  Todos estos árboles y arbustos conforman los frondosos bosques  hidrófilos. Las palmeras también están presentes con las pindó o ybá pitá, la caranday  y las yatay. En los embalsados, crecen pajonales achiras, yuyales y pequeños árboles de suelos húmedos como los sarandí  blanco;  el laurel y el pehuajó y el tututa. 

Fauna: en cuanto a la vida animal del Iberá, es necesario saber que la presión de la caza y la pesca en los esteros, durante décadas, diezmó  las especies  llegando como se dijo a la completa extinción de varias de ellas. En los años 80, y sobre todo desde el comienzo del siglo XXI, se ha hecho un gran esfuerzo por restablecer la fauna original del humedal. Entre los animales recuperados, contamos el venado de las pampas, el ciervo de los pantanos, ambos perjudicados por la caza furtiva y la deforestación. Idéntica situación vive el oso hormiguero gigante perseguido por su carne y su piel.  También se lleva a cabo la rehabilitación del yaguareté o jaguar o yaguareté; el ocelote, casi extinguido en el área, el gato onza, el tapir, el mayor mamífero terrestre de Sudamérica y el pecarí de collar.  Otros animales protegidos son los capibaras o carpinchos; los monos aulladores o caraya, los primates más grandes de América, y los más australes.  La nutria gigante,  especie de mamífero carnívoro sumamente amistoso y gregario; el lobito de río y el gato montés, así como el aguará guazú, inofensivo para el humano y el ganado, es el mayor de los cánidos de América del Sur. Entre los reptiles restablecidos, contamos al yacaré overo y el yacaré negro, ambos superan los dos metros de longitud en la adultez.  Pariente más pequeño es el lagarto overo que es abundante en el Iberá. 

Entre las aves, el guacamayo rojo,  el muitú o pavón muitú​,  una especie de gallináceo; la chuña de patas rojas; el pirincho; la garza mora o garza cuca, la garza blanca,  el pájaro carpintero y los amenazados, yetapá de collar; el capuchino de collar; etordo amarillo; el espartillero pampeano; el espartillero enano y el cardenal amarillo , entre más de trescientas especies de  aves, de más de 50 familias. 

Entre las serpientes, están las muy venenosas yarará o víbora de la cruz, la serpiente de cascabel y la serpiente de coral, además de las inofensivas cobra de agua, la falsa yarará  y la constrictora  boa curiyú o anaconda amarilla. La ictiofauna también es muy variada y abundante, el Iberá es habitat de  dorados; armados‎; surubíes; ‎pacúes; mojarras; tarariras  y palometas .  

Paleontología: por fuera del parque, en los departamentos de Bella Vista e Ituzaingó, se han hallado abundantes fósiles, con 40 especies de mega mamíferoso y reptiles de 30.000 a 50.000 años de antiguedad, con preeminencia de formas herbívoras. En la ruta 25, próximo al arroyo Toropí (a 10 km de Bella Vista), se halla el primer yacimiento fosilífero de Corrientes, en Toropí/Yupoí. La entrada no es gratuita, pero su valor es módico.

Restos culturales: la localidad  de colonia Carlos Pellegrini fue hallado un importante yacimiento arqueológico de fragmentos cerámicos y restos humanos. Tomándose como referencia los restos hallados durante la construcción de la Represa de Yacyretá, éstos podrían tener una antigüedad de dos mil años, datación que será precisada mediante el método de Carbono 14 en la Universidad de La Plata donde cuentan con laboratorios especializados.  El arqueólogo en jefe Rodríguez,  destacó el hecho de que el Río Paraná «viene siendo habitado desde hace doce mil años» y las diferentes culturas mayoritariamente guaraníes, con contactos y vinculaciones,  fueron desplazándose a lo largo de sus márgenes.

Creación: los esteros constituían una reserva natural provincial desde el 15 de abril de 1983.  El 5 de diciembre de 2018, el Congreso de la Nación aprobó la creación del Parque Nacional Iberá en la provincia argentina de Corrientes, con una superficie de 159.800 hectáreas. Estas tierras se suman a las 553.000 hectáreas de esteros y humedales del contiguo Parque Provincial Iberá. De esta manera, se conforma un parque natural de 712.800 hectáreas. Las tierras aledañas al parque provincial fueron donadas para este fin por las fundaciones CLT Argentina, fundada por Douglas and Kristine Tompkins y Flora y Fauna Argentina. Dicha donación fue objeto de controversia . Se estima que en 10 años recibirá más de 100.000 visitantes al año a través de los ocho portales de acceso al Parque, que promoverán el desarrollo de las economías locales de la mano de emprendimientos y proyectos vinculados al eco-turismo.

Administración: la Administración Nacional de Parques Nacionales tomó posesión progresiva de los núcleos Cambyretá, en 2016, y San Nicolás, en 2017, mientras que recientemente se inició el proceso de traspaso del portal Laguna Iberá. El área protegida continuará con la incorporación de un núcleo operativo más para completar las casi 160 mil hectáreas del Parque Nacional. La ley aprobada contempla también la protección de aproximadamente 23 mil hectáreas más bajo la categoría de Reserva Nacional, alcanzando un área total de 183.500 hectáreas.


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