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AGUAPÉ, AGUAPÉ GUAZÚ, LIRIO ACUÁTICO, AGUAPEY, TAROPE, TARULLA, JACINTO DE AGUA, FLOR DE BORA O CAMALOTE.

/Eichhornia crasippes/


Jacinto de agua Foto: FotoRevista


 

  Camalotal es una palabra usada en el Río de la Plata para designar ciertas plantas que en abundancia se producen en los ríos interiores y que arrancadas por la corriente flotan aguas abajo en grandes porciones que semejan islas, la definición corresponde a M. R. Trelles, en  Revista Patriótica del pasado argentino. Pero esas islas en realidad están formadas por varias especies de plantas acuáticas, una de las cuales, muy abundante y resistente al medioambiente, es el aguapé. Es originaria de las aguas dulces de las regiones cálidas de América del Sur.

  

El aguapé es una planta de tallo corto, con hojas ascendentes en forma de  rosetas, con pecíolos cortos y bulbosos que contienen aire, lo que le permite flotar. La inflorescencia es una espiga de flores celestes, azulinas, a veces violáceas con una mancha amarilla en uno de sus pétalos. Su fruto es una cápsula redonda de color verde claro que contiene centenaressin control  de semillas.

Es una especie absolutamente adaptada al medioambiente de forma tan eficaz que sus largas  raices violáceas contienen antocianina, un tóxico poderoso para los depredadores. Estos brazos radiculares se entrelazan y tejen sólidas formaciones, que son conocidas como camalotales.  Sobre ellos  crecen otras plantas acuáticas e incluso es el habitat de numerosas especies de alimañas e insectos como varias especies de mosquitos y una especie de caracol, que alberga un platelminto que produce quimatosomiasis. Las siete especies de eichhornias son perennes, y su crecimiento es tan veloz que en quince días pueden doblar su número.

Camalotales Foto: La Pirámide

Se puede cultivar en estanques y fuentes, y por su belleza  fue llevada  a Europa y Estados Unidos, donde su crecimiento descontrolado creo numerosos problemas. En 1884 bloqueó las vías fluviales en la península de Florida; en Australia y Papúa Nueva Guinea crece sin control y en España en la actualidad, se la considera una planta exótica invasiva y su cultivo esta prohibido, ya que 150km2 de cauces fluviales están afectados por su propagación.  El aguapé no permite el paso de los rayos solares al fondo del agua, lo que produce la muerte de las plantas subacuáticas nativas y su descomposición en el agua., pero a la vez es un poderoso fitorremediador , ya que sus raíces retienen metales pesados como cadmio, mercurio, arsénico, cromo, níquel, plomo y otros, así como aguas residuales industriales, e incluso la cianida,residuo tóxico de la minería del oro.  Actualmente, se la emplea para producir compost y fertilizantes, para fabricar papel y fibras textiles y como alimento para el ganado.

  

Embalsado  Foto: Wikipedia

En la antigüedad, los guaraníes lo utilizaban como remedio para la fiebre, el dolor de cabeza y las diarreas. Aliviaba la diabetes, las contusiones y se le atribuían propiedades afrodisíacas.

Una triste leyenda guaraní compilada por Girala Yampey y publicada por el Patronato de leprosos del Paraguay, cuenta que un cazador guaraní remontó el río próximo al Gran Pantanal despidiéndose de su esposa.  Al no regresar, ella salío en un pequeño bote en su búsqueda que demandó días, ya extenuada, se durmió en la pequeña canoa o Ygava que flotó a la deriva rumbo a un desenlace fatal. Tupá se apiadó de la mujer, y para aliviarla de su pena la convirtió en aguapé, que constantemente baja, desde el gran Pantanal, recorriendo todos los cauces buscando a su amado. Otra leyenda cuenta que María del Pilar, una dulce niña de 15 años de grandes ojos celestes, hija del Capitán español Alvaro García de Zúñiga, se tiró al río para rescatar al pequeño Chululó, nieto del cacique guaraní Curivai. El niño se salvó, pero a ella se la tragaron las aguas. LLorada por los guaraníes, sus plegarias conmovieron a Tupá que la transformó en un lirio acuático,cuyas flores celestes recuerdan los ojos de la niña.

  

         


PARQUE NACIONAL ESTEROS DEL IBERÁ


Categoría: 
UICN II (Parque Nacional)

Dirección: Belgrano s/n entre Sarmiento y Mitre (3485) San Miguel, Corrientes 

Web:

Correo electrónico: ibera@apn.gob.ar

CP:  3485

Prefijo telefónico:  03773

Teléfono: 011-39853800 Interno 75001

Ingreso y horarios:  la entrada al Parque Nacional Iberá es gratuita. Los horarios de verano van de 8.00  a  19.00 horas, y de 9.00 a 18.00 horas en invierno.

INFORMACIÓN BÁSICA

Objeto: el parque nacional Iberá protege uno de los humedales más importantes a escala mundial, formando un gran corredor ecoturístico de gran riqueza acuífera, que conecta el parque nacional El Impenetrable (Chaco), la reserva natural Bañado de la Estrella (Formosa) y el parque nacional Iguazú (Misiones) y recuperando la biodiversidad diezmada durante décadas.

Ubicación: los Esteros del Iberá son un extenso humedal que abarca entre 15.000 y 25.000 km² en la provincia de Corrientes, en el nordeste de Argentina, ubicado a 850km de Buenos Aires, y a 120 km de la ciudad de Mercedes en Corrientes. 

Mapa:  https://www.google.com.ar/maps/search/parque+nacional+Ibera/@-28.2605446,-58.6217723,8z/data=!3m1!4b1

Coordenadas: 28°36′00″S 57°49′01″O

Accesos: lo ideal es llegar con un auto propio, preferentemente todo terreno o vehículos altos. Se sugiere buscar información previamente sobre el estado de los caminos que pueden verse afectado por lluvias.  Los que viajen en vehículo deben cargar combustible en Mercedes, la opción más cercana a la reserva. En el camino no hay señal de celular pero si tiene algún inconveniente hay tránsito de vehículos dispuestos a dar una mano si es necesario. El tramo desde Mercedes a Pellegrini es de ripio transitable, pero debe hacerlo despacio a no más de 60km/h.

Los “portales” o ingresos principales son: 

  • Portal Cambyretá, cercano a la ciudad de Ituzaingó. El camino de ingreso se encuentra sobre la Ruta Nacional N° 12, a 15 kilómetros de Ituzaingó y 8 kilómetros de Villa Olivari. 
  • Portal San Nicolás, desde la ciudad de San Miguel, a 163 kilómetros de Corrientes capital por Ruta Provincial Nº 5 y Ruta Nacional N˚118. 
  • También es posible visitar la reserva desde varios puntos (Galarza, Paraíso, Colonia Carlos Pellegrini, Ituzaingó, Concepción de Yaguareté Corá y San Miguel),  y en ella encontrar todo tipo de paseos. 
  • Portal Laguna Iberá, a 120 kilómetros de Mercedes, se encuentra cercano al pueblo Colonia Carlos Pellegrini sobre Ruta Provincial Nº 40, el cual cuenta con buenos servicios para el turismo cultural. En este portal, además de senderismo, se pueden realizar paseos en lancha y kayak por la laguna Iberá, cabalgatas, travesías en bicicleta y paseos en carro.

Transportes alternativos: también se puede llegar a Ituzaingó o San Miguel en buses que salen desde Posadas, Corrientes (o Resistencia) e incluso Buenos Aires.

Recomendaciones para leer antes de viajar: 

  • para visitar el Parque Nacional Iberá, es preciso comunicarse previamente con las oficinas de Informes Turísticos de San Miguel o Ituzaingó, según  planifique el recorrido desde el Portal San Nicolás o desde el Portal Cambyretá. Se debe tener en cuenta que en el primer caso se recomienda ingresar con vehículos altos, preferentemente 4×4; mientras que en el segundo, puede accederse con vehículos bajos, siempre con extremada precaución. Otro dato importante es que el último tramo no está asfaltado, por eso, si  hubo lluvias no es recomendable ir en un vehículo que no sea 4×4.
  • el estado del camino para llegar requiere mantenimiento, las rutas son fangosas y muchas veces intransitables. Consultar antes el estado de los caminos.
  • Una vez en Ituzaingó o San Miguel, los visitantes deberán contratar excursiones para ingresar al parque.
  • en los portales Cambyretá y San Nicolás hay zonas donde acampar y quinchos con fogones y baños. Desde ambos portales se pueden hacer senderos a pie y otros con vehículos. 
  • se debe contratar las excursiones en lancha(recomendable) y los paseos en Informes, dentro del parque.
  • No hay servicio de proveeduría en los portales o en el parque. 
  • es muy importante, en todos los casos, regreses con tus residuos hasta la localidad más cercana.
  • las pasarelas del parque provincial están muy bien cuidadas y señalizadas.
  • se sugiere llevar un termo con agua helada y provisiones.
  • es imprescindible llevar repelente de insectos, anteojos, sombrero o gorra para el sol y protector solar.
  • es recomendable usar  ropa cómoda y suelta pero de manga larga. Abrigo abundante durante el invierno y trajes de baño para el verano. En estaciones lluviosas son necesarias botas de goma
  • llevar linterna, prismáticos y cámaras de video o fotográficas cargadas.
  • se necesitan un mínimo de dos a tres días para conocer los Esteros.
  • si es alérgico o toma alguna medicación no olvide traerla ya que no hay farmacias en colonia Carlos Pellegrini
  • en colonia Carlos Pellegrini tampoco hay Bancos, Cajeros automáticos o surtidor de combustible.
  • hay varias experiencia posibles en el parque, desde las más pasivas, como avistaje de numerosas y exóticas aves, hasta cabalgatas,o recorridos de los humedales en kayac o en botes, o caminatas.

 Alojamiento:

  • visitantes han sugerido alojarse en el camping, que ofrece todas las prestaciones.
  • Mercedes es la ciudad de los esteros que concentra la mayor plaza hotelera de la zona de Iberá. Colonia Carlos Pelegrini es desde donde parten las excursiones y en sus inmediaciones existen estancias de primer nivel que ofician de alojamiento; una forma novedosa de entrar en contacto directo con esta naturaleza casi virgen.
  • una alternativa es llegar desde el oeste, del lado de la capital correntina y hacer base en el pueblo de Mburucuyá. Desde el norte, la ciudad más cercana a los Esteros es Ituzaingó.
  • pero la mejor opción para los viajeros es alojarse en el pueblo más cercano, Colonia Carlos Pellegrini.

Guardaparques: uno de ellos es Bruno Leiva, uno de los primeros guardaparques del Parque Nacional Iberá que comenzó con su actividad 35 años atrás. Hoy en día se dedica a ser guía turístico.

Altitud: 65 msnm

Clima: ecosistema subtropical sin estación seca y abundantes lluvias. Veranos húmedos y calurosos. Preeminencia de lluvias en otoño y verano.           Temperatura promedio anual 20°C, sin grandes amplitudes térmicas.

Bioma: humedal

Ríos y cursos de agua que lo atraviesan:  las principales lagunas son la Luna (78km2, Galarza (15 km2),  Iberá (53 km2), Fernández (40 km2), Medina (17 km2), Disparo (18 km2) y Trim(21,4 km2) entre muchas otras, aproximadamente 60 lagunas. Los principales esteros son el Moreno, San Antonio Cué, Carambola y Santa Ana. Las aguas de las lagunas – más profundas que las de un estero- poseen fondos arenosos y habita en ellas una vegetación sumergida sólo visible cuando se producen grandes bajantes. El sistema tiene su drenaje temporario a través del río Miriñay hacia las aguas del Uruguay y del Corrientes,  que en forma permanente drena hacia el Paraná.

Superficie: la superficie total del parque es de 712.800 hectáreas. Esta extensión incluye el parque nacional Iberá, de 159.800 hectáreas de tierras altas de pastizales, bosques de espinal, malezales y pequeñas selvas, y otro provincial del mismo nombre, de 553,000 has de esteros y humedales, constituyendo la mayor reserva de la Argentina, que cuenta con 4.000 especies de flora y fauna, casi el 30 por ciento de las reconocidas en la Argentina.

Marco geológico: la región del Iberá se ubica en la depresión central de La Crespa, flanqueada por terrenos más altos de carácter geológicamente diverso en las márgenes de los ríos Paraná y Uruguay, que constituye el centro de la provincia de Corrientes. Toma la forma de una ancha llanura, de pendiente apenas superior al 1‰ que permite un lento desagüe en dirección noreste-sudoeste. En forma subterránea, los esteros están ubicados sobre el Acuífero Guaraní que abarca cuatro países, Brasil, Paraguay, Uruguay y  Argentina. Un acuífero no es de agua relíctica, es decir,  agua antigua. Es más bien un flujo subterráneo  de agua dulce alimentado por lluvias, o contactos con cursos de agua. El Acuífero Guaraní es un gigantesco reservorio natural de agua dulce que se extiende por debajo de la superficie, y es reconocido mundialmente como el segundo en importancia, con una superficie de  1.194.000km2.

Flora: la región está constituída por humedales combinados con pastizales, bosques de espinal, malezales y pequeñas selvas. Estos humedales son un depósito de agua estancada, con una profundidad que no supera los tres metros y se encuentran cubiertos por plantas acuáticas que filtran sus aguas, a su vez, son la reserva ecológica más diversa de la región. Los conjuntos de plantas flotantes forman los embalsados,  en los cuales se deposita tierra y semillas llevadas por el viento. La densidad de su base es suficiente para que sobre ellos crezcan árboles y arbustos de tierra firme tan importantes como el ceibo, el laurel de río y el curupí entre otros). Hacia el sur la vegetación se transforma en pastizales y sabanas, apareciendo densas arboledas de algarrobo, ñandubay  y espinillo .

La exuberante flora local incluye numerosas especies acuáticas como el camalote, que dan lugar al fenómeno de los embalsados, auténticas islas flotantes que complican la geografía de las lagunas. Aquí el camalote   en flor, es el género más extendido y conforma generalmente la base de los embalsados, junto con la amapola de agua , el irupé, una bellísima planta acuática endémica de la zona; la achira amarilla; las lentejas de agua; los repollitos; los lirios  y los  helechos de agua. La ortiga acuática ; el junco y las achiras o pehuajos junto con los abundantes juncales  de más de 90 cm de alto, son la flora que acompaña la rica diversidad vegetal de los esteros.

Hermosas bromelias;  el siempreverde higuerón o ibapoy; el timbó u oreja de negro; el lapacho negro; el quebracho blanco;la pitanga; el catiguá;  el urunday ; el alecrín ; el viraró  y el laurel negro. También encontramos el ombú;  el jacarandá o tarco; el  seibo; el sauce,  el curupí o lecherón ; el guayabí o lanza blanca y el churquio espinillo  Todos estos árboles y arbustos conforman los frondosos bosques  hidrófilos. Las palmeras también están presentes con las pindó o ybá pitá, la caranday  y las yatay. En los embalsados, crecen pajonales achiras, yuyales y pequeños árboles de suelos húmedos como los sarandí  blanco;  el laurel y el pehuajó y el tututa. 

Fauna: en cuanto a la vida animal del Iberá, es necesario saber que la presión de la caza y la pesca en los esteros, durante décadas, diezmó  las especies  llegando como se dijo a la completa extinción de varias de ellas. En los años 80, y sobre todo desde el comienzo del siglo XXI, se ha hecho un gran esfuerzo por restablecer la fauna original del humedal. Entre los animales recuperados, contamos el venado de las pampas, el ciervo de los pantanos, ambos perjudicados por la caza furtiva y la deforestación. Idéntica situación vive el oso hormiguero gigante perseguido por su carne y su piel.  También se lleva a cabo la rehabilitación del yaguareté o jaguar o yaguareté; el ocelote, casi extinguido en el área, el gato onza, el tapir, el mayor mamífero terrestre de Sudamérica y el pecarí de collar.  Otros animales protegidos son los capibaras o carpinchos; los monos aulladores o caraya, los primates más grandes de América, y los más australes.  La nutria gigante,  especie de mamífero carnívoro sumamente amistoso y gregario; el lobito de río y el gato montés, así como el aguará guazú, inofensivo para el humano y el ganado, es el mayor de los cánidos de América del Sur. Entre los reptiles restablecidos, contamos al yacaré overo y el yacaré negro, ambos superan los dos metros de longitud en la adultez.  Pariente más pequeño es el lagarto overo que es abundante en el Iberá. 

Entre las aves, el guacamayo rojo,  el muitú o pavón muitú​,  una especie de gallináceo; la chuña de patas rojas; el pirincho; la garza mora o garza cuca, la garza blanca,  el pájaro carpintero y los amenazados, yetapá de collar; el capuchino de collar; etordo amarillo; el espartillero pampeano; el espartillero enano y el cardenal amarillo , entre más de trescientas especies de  aves, de más de 50 familias. 

Entre las serpientes, están las muy venenosas yarará o víbora de la cruz, la serpiente de cascabel y la serpiente de coral, además de las inofensivas cobra de agua, la falsa yarará  y la constrictora  boa curiyú o anaconda amarilla. La ictiofauna también es muy variada y abundante, el Iberá es habitat de  dorados; armados‎; surubíes; ‎pacúes; mojarras; tarariras  y palometas .  

Paleontología: por fuera del parque, en los departamentos de Bella Vista e Ituzaingó, se han hallado abundantes fósiles, con 40 especies de mega mamíferoso y reptiles de 30.000 a 50.000 años de antiguedad, con preeminencia de formas herbívoras. En la ruta 25, próximo al arroyo Toropí (a 10 km de Bella Vista), se halla el primer yacimiento fosilífero de Corrientes, en Toropí/Yupoí. La entrada no es gratuita, pero su valor es módico.

Restos culturales: la localidad  de colonia Carlos Pellegrini fue hallado un importante yacimiento arqueológico de fragmentos cerámicos y restos humanos. Tomándose como referencia los restos hallados durante la construcción de la Represa de Yacyretá, éstos podrían tener una antigüedad de dos mil años, datación que será precisada mediante el método de Carbono 14 en la Universidad de La Plata donde cuentan con laboratorios especializados.  El arqueólogo en jefe Rodríguez,  destacó el hecho de que el Río Paraná «viene siendo habitado desde hace doce mil años» y las diferentes culturas mayoritariamente guaraníes, con contactos y vinculaciones,  fueron desplazándose a lo largo de sus márgenes.

Creación: los esteros constituían una reserva natural provincial desde el 15 de abril de 1983.  El 5 de diciembre de 2018, el Congreso de la Nación aprobó la creación del Parque Nacional Iberá en la provincia argentina de Corrientes, con una superficie de 159.800 hectáreas. Estas tierras se suman a las 553.000 hectáreas de esteros y humedales del contiguo Parque Provincial Iberá. De esta manera, se conforma un parque natural de 712.800 hectáreas. Las tierras aledañas al parque provincial fueron donadas para este fin por las fundaciones CLT Argentina, fundada por Douglas and Kristine Tompkins y Flora y Fauna Argentina. Dicha donación fue objeto de controversia . Se estima que en 10 años recibirá más de 100.000 visitantes al año a través de los ocho portales de acceso al Parque, que promoverán el desarrollo de las economías locales de la mano de emprendimientos y proyectos vinculados al eco-turismo.

Administración: la Administración Nacional de Parques Nacionales tomó posesión progresiva de los núcleos Cambyretá, en 2016, y San Nicolás, en 2017, mientras que recientemente se inició el proceso de traspaso del portal Laguna Iberá. El área protegida continuará con la incorporación de un núcleo operativo más para completar las casi 160 mil hectáreas del Parque Nacional. La ley aprobada contempla también la protección de aproximadamente 23 mil hectáreas más bajo la categoría de Reserva Nacional, alcanzando un área total de 183.500 hectáreas.


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